{"id":13424,"date":"2022-08-18T09:26:27","date_gmt":"2022-08-18T14:26:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/asuntos-internos-amargura\/"},"modified":"2022-08-18T09:26:27","modified_gmt":"2022-08-18T14:26:27","slug":"asuntos-internos-amargura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/asuntos-internos-amargura\/","title":{"rendered":"Asuntos Internos: Amargura"},"content":{"rendered":"<p>Recuerdo en una ocasi\u00f3n, haber estado platicando con una persona y me estaba relatando lo que alguien le hab\u00eda hecho. Se ve&#237;a muy afectado por todo lo que le hab&#237;an hecho y por la manera en que hablaba, parec&#237;an eventos recientes. Recuerdo que en un momento dado de la pl&#225;tica lleg&#243; un comentario: \u201cEso jam&#225;s se lo voy a perdonar\u201d.<\/p>\n<p>Ya entraron un rato en la pl&#225;tica, se me ocurri&#243; preguntarle acerca de cu&#225;ndo se hab&#237;an dado los hechos; para mi sorpresa est&#225;bamos hablando de hechos que ten&#237;an m&#225;s de una d&#233;cada y la persona en cuesti&#243;n ya hasta hab&#237;a muerto. Pero tristemente, esta persona segu&#237;a arrastrando este asunto interno y le afectaba grandemente a&#250;n en su presente.<\/p>\n<p>Todos tenemos asuntos internos, asuntos del coraz&#243;n, que hay que porque, aunque muchas veces los dem&#225;s no lo noten, son asuntos que carcomen por dentro a la persona y hacen que nuestras vidas se estanquen.<\/p>\n<p>Este mes estamos hablando de estos asuntos internos que es necesario atender desde la perspectiva bblica. Porque el Se&#241;or en Su Palabra nos habla de las din&#225;micas invisibles de nuestros corazones que prosperan nuestras vidas y tambi&#233;n nos da las buenas noticias del evangelio que nos traen la esperanza de una transformaci&amp;#243 ;n real de dentro para afuera. El evangelio tambi\u00e9n atiende esos asuntos internos del coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Hemos hablado ya de asuntos internos tales como la ansiedad y la verg\u00fcenza, y hoy estaremos hablando de otro de estos asuntos, tal y como es la amargura.<\/p>\n<p>&#191;A qu&#233; nos estamos refiriendo cuando hablamos de amargura? La amargura es una especie de enojo interno alojado en lo profundo del coraz\u00f3n. A veces, el &#250;nico enterado de ese enojo oculto es la persona misma (y por supuesto, Dios que todo lo ve).<\/p>\n<p>La amargura es un enojo instalado en el coraz&#243;n , que ha hecho su residencia en &#233;ly que no reacciona simplemente a alguna ofensa, sino que forja una actitud general y global en contra del ofensor.<\/p>\n<p>El enojo com&#250;n responde a una incidente: \u201cEstoy enojado por lo que hiciste\u201d. Pero la amargura va m&#225;s profundamente para forjar una actitud \u2013 una postura o posici&#243;n fija o constante &#8211; en contra del ofensor: \u201cTengo esta amargura hacia ti, porque eres una persona malvada\u201d. Ya casi no importa lo que haga o no haga la otra persona, nuestra actitud de enojo es constante hacia el otro.<\/p>\n<p>&#191;Puedes reconocer algo en tu vida en lo que hayas llegado a la amargura? Es decir, aunque es un asunto ocurrido en el pasado, todav\u00eda tiene su dicho en tu presente, lo revives, te vuelve a enojar casi como si te lo acabaran de hacer, comienza a determinar con qui\u00e9n hablas, a d\u00f3nde vas y qu&#233; haces o no haces. Ese enojo callado y constante que grita en tu interior y afecta tu humor, tu trato y tus relaciones presentes es amargura.<\/p>\n<p>&#191;Ser&#225; que la biblia nos habla de esto? &#191;Ser&#225; que la Biblia nos ense&#241;a el camino hacia la libertad de la amargura?<\/p>\n<p>Pues efectivamente, como todo lo que est&#225; relacionado con nuestras vidas y nuestro mundo, la Escritura nos habla de lo que necesitamos creer y hacer para enfrentar la lucha contra este asunto interno, contra este asunto del coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Y para ello, vamos a enfocarnos, principalmente, en unos cuantos versculos de Efesios 4.<\/p>\n<p>Efesios 4:31 y 32 nos dice: Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia . M&#225;s bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perd&#243;nense sensibles, as&#237; como Dios los perdon&#243; a ustedes en Cristo.<\/p>\n<p>Todo asunto interno de nuestros corazones tiene que ver con lo que creemos de Dios, de nuestras circunstancias y de nosotros mismos. Por eso, en la Escritura veremos que siempre llegamos al mismo punto de partida para atender a estos asuntos. Siempre tendremos que aterrizar en qui&#233;n es Dios, qu&#233; ha hecho Dios y qu&#233; quiere Dios de nosotros para poder ser libres de estos asuntos, incluyendo la amargura.<\/p>\n<p>Nuestro pasaje comienza dando una instrucci\u00f3n puntual (v.31): \u201cAbandonen toda amargura, ira, enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia\u201d. Como vemos, la amargura es puesta juntamente con otros pecados como la ira, el enojo, los gritos, pues est&#225; en un rango parecido de acci\u00f3n. Y hay algo que debemos hacer con la amargura y esto es abandonarla, alejarnos o quitarla de nosotros.<\/p>\n<p>Es interesante que se nos ordene abandonar la amargura, cuando lo que menos hacemos es eso. Aunque la amargura nos est&#225; consumiendo por dentro, pareciera ser como que nos aferramos a ella. Como que no queremos soltarla ni dejarla ir. Como que queremos mantener ese enojo contra esa persona. Sentimos qu&#233;, si dejamos ese enojo, ser&#237;a como decir que la otra persona no es culpable del da&#241;o cometido y como que ser&#237;a injusto dejarlo as&#237; nada m&#225;s.<\/p>\n<p>Pero Dios es sabio y su voluntad santa, si &#233;l nos est&#225; diciendo que sus hijos debemos dejar ir, soltar, despojarnos, abandonar la amargura, lo mejor que podremos hacer es seguir su voluntad.<\/p>\n<p>Lo primero que vemos entonces, es que la amargura no es parte de la manera en la que debe vivir alguien que ha nacido en Cristo. La amargura es incompatible con la vida nueva que agrada al Se\u00f1or. Por eso, se nos dice que la abandonamos.<\/p>\n<p>En toda esta secci&#243;n de la Ep&#237;stola, despu&#233;s de hablar de todas las obras de gracia del Se&amp;#241 ;or en favor de los que est\u00e1n en Cristo, comienza a aterrizar las impresiones de formar parte del pueblo redimido por gracia y nos aclara que hay una manera nueva de vivir en Efesios 4:22-23: Con respecto a la vida que antes llevaban, se les ense&#241;&#243; que deb&#237;an quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual est&#225; corrompida por los deseos enga&#241;osos; ser renovados en la actitud de su mente; y ponerse el ropaje de la nueva naturaleza, creado a imagen de Dios, en verdadera justicia y santidad.<\/p>\n<p>Este es el punto de partida para ir abandonando la amargura. La amargura forma parte del ropaje de la vieja naturaleza, esa naturaleza que est&#225; corrompida por los deseos enamorados. La amargura forma parte de esos deseos enga&#241;os que, ahora que estamos en Cristo, son contrarios a la nueva naturaleza a la que hemos nacido por el Esp&#237;ritu Santo. Esa nueva naturaleza, como dice el pasaje, es creada a verdadera imagen de Dios, en justicia y santidad.<\/p>\n<p>Y esta es la buena noticia para ti y para m&#237; que estamos luchando con la amargura. No tenemos que vivir para siempre como&#237;, porque ahora en Cristo ha sucedido algo extraordinario porque tenemos, por su gracia, una nueva naturaleza ya operando que va en contra de todo lo que era la vieja naturaleza, pues &#233;sta ha sido creado para reflejar la imagen de Dios, mostrando la verdadera justicia y santidad del Padre.<\/p>\n<p>Si est&#225;s en Cristo, yo quiero decirte que ha sido equipado para que, por la obra del Esp&amp; #237;ritu Santo, puedes escuchar la instrucci\u00f3n de abandonar la amargura y no s&#243;lo tener la disposici\u00f3n de hacerlo, sino la habilitaci\u00f3n para dar los pasos necesarios para alejarla de tu vida &#161;Hay esperanza de liberarnos de la amargura en virtud de la obra de Cristo en nuestras vidas! &#161;Estas son buenas noticias! Y esto es lo primero que quisiera que nos quede claro.<\/p>\n<p>Pero esto no quiere decir que no vaya a existir una lucha en nosotros. La lucha es real, pero la provisi\u00f3n de Dios para sus hijos en Cristo Jes\u00fas es mayor.<\/p>\n<p>Entonces, nos queda claro que un hijo de Dios no puede quedarse conforme con estar viviendo en amargura sino debe presentar una buena batalla para abandonarla, quitarla o alejarse de ella.<\/p>\n<p>Pero la pregunta ahora ser?a, &#191;C&#243;mo le hago? &#191;Hacia d&#243;nde dirigirme? &#191;Qu&#233; puedo hacer? Lo primero es revisar nuestras creencias fundamentales acerca de Dios, de las circunstancias y de nosotros mismos.<\/p>\n<p>La amargura se nutre de ciertas creencias falsas a las que nos aferramos respecto de Dios, de las circunstancias y de nosotros mismos . Al aferrarnos a creencias mentirosas o alejadas de la verdad de la Escritura, comenzamos a perpetuar la amargura en nuestros corazones.<\/p>\n<p>As&#237; que un primer paso ser&#237;a revisar nuestro sistema de creencias reales, pr&#225;cticas y funcional acerca de Dios, de las circunstancias y de nosotros mismos.<\/p>\n<p>En el vers&#237;culo 32 de Efesios 4 nos dice: M&#225;s bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perd&#243;nense sensibles, as&#237; como Dios los perdon&#243; a ustedes en Cristo.<\/p>\n<p>Este vers&#237;culo es la estrategia del ap&#243;stol para luchar en contra de la amargura de la que nos advirti&#243; en el verso anterior. Nos llama a tener nuestros mentes conscientemente controlados por el perd&#243;n de Dios que viene a trav&#233;s de la muerte de Jes&#250;s en la cruz. Quiere decir que a medida que entendamos cada vez m&#225;s la obra poderosa de nuestro Se&#241;or encarnado, crucificado y resucitado, estaremos m&#225;s impulsados a perdonar a los dem&#225;sy abandonar la amargura. <\/p>\n<p>En estos versos subyacen varias creencias importantes para aquellos que luchamos por alejar nuestro coraz\u00f3n de la amargura. Hay varias verdades de la Escritura que nos ayudaran a abandonar la amargura.<\/p>\n<p>Verdad #1. Dios es el &#250;nico juez justo en el cielo y la tierra.<\/p>\n<p>Una de las razones por las que nos aferramos al enojo por las ofensas cometidas contra nosotros y que se convierte en amargura es porque sentimos que, si soltamos a esa persona de la c&#225;rcel de nuestro coraz&#243;n, habr&#225; una injusticia tremenda, porque su pecado quedar&#225; impune En el fondo estamos creyendo la mentira de que tenemos que ser nosotros mismos los que juzguemos y condenemos porque no hay un juez justo sobre la tierra.<\/p>\n<p>Pero la realidad es que, si nos llenamos de amargura, estamos usurpando el lugar de Dios como Juez. &#191;Qu&#233; papel asumimos cuando mantenemos la amargura en contra de alguien? Estamos fungiendo como jueces. Evaluamos la evidencia en contra de alguien, rendimos un veredicto y lo declaramos culpable.<\/p>\n<p>Santiago 4:12 nos dice: \u201cNo hay m\u00e1s que un solo legislador y juez, aquel que puede salvar y destruir. T&#250;, en cambio, &#191;qui&#233;n eres para juzgar a tu p&#243;jimo? Las personas con amargura ocuparon el trono del &#250;nico legislador y juez.<\/p>\n<p>O consideramos las palabras tan conocidas de Pablo en Romanos 12:19: \u201cNo tomen venganza, hermanos m&#237;os, sino dejen el castigo en las manos de Dios, porque est&#225; escrito: &#171;M&#237;a es la venganza; yo pago&#233;&#187;, dice el Se&#241;or. La mayor&#237;a de las personas sabe que est&#225; mal vengarse; pocos entienden el porqu\u00e9. La raz\u00f3n no es porque los actos malvados no ameriten la venganza. Por supuesto que s&#237; la americana. El punto del pasaje es que la venganza le corresponde a Dios, no a nosotros: \u201cM&#237;a es la venganza. Yo pago&#233;\u201d.<\/p>\n<p>Debemos confiar que Dios es Dios y es el &#250;nico juez justo sobre la tierra. Y no tomar&#225; por inocente al culpable. No tienes que usurpar el lugar de Dios en la c&#225;rcel de tu coraz&#243;n. No tienes que mantener cautivo como reo de muerte al que te ha hecho dao. No tienes que seguir viviendo atrapado en la amargura. Hay un juez justo sobre la tierra quien toma en serio la justicia. Deja lugar a la ira de Dios. Deja ir la ilusi\u00f3n de que tu justicia es mejor que la de Dios. Conf&#237;a en que el justo vengador har&#225; justicia a su tiempo ya su modo. Conf&#237;a en &#233;ly s&#233; libre de la amargura.<\/p>\n<p>Verdad #2. Dios nos ha tratado con misericordia y compasi\u00f3n inigualables.<\/p>\n<p>Si nuestro coraz\u00f3n se ha llenado de amargura es porque estamos perdiendo de vista el trato inigualable que hemos recibido por parte de Dios. Esto es vital. Cuando s&#243;lo veo las faltas de los que me lastimaron, no hay raz&#243;n alguna para dejarlos libres de la c&#225;rcel de mi coraz&#243;n, pero cuando miro el trato que he recibido por parte del Se&#241;or entonces cambia la perspectiva radicalmente.<\/p>\n<p>Si mi coraz&#243;n se ha llenado de amargura es que he perdido de vista cu&#225;nto necesito la misericordia de Dios y cu&amp; #225;n enorme es el perdon que se me ha concedido en Cristo. Por eso, el ap&#243;stol pone como base para poder perdonar a otros el perd&#243;n que hemos recibido, nos dice: \u201cAs&#237; como Dios les perdon&#243; a ustedes en Cristo\u201d (v.32).<\/p>\n<p>Cuando mi coraz&#243;n est&#225; lleno de amargura estoy haciendo a un lado mi necesidad apremiante del perd\u00f3n de Dios, estoy considerando que soy mejor que mi ofensor y estoy menospreciando el sacrificio necesario de Cristo a favor del peor de los pecadores que soy yo.&lt;\/p <\/p>\n<p>Mientras m&#225;s clara tengamos la necesidad del perd&#243;ny la misericordia de Dios, mientras m&#225;s conscientes estemos del perd&#243;ny misericordia de Dios hacia nosotros, m&#225;s dispuestos estaremos a abrir las celdas de nuestros corazones para dejar libres a los cautivos, as&#237; como Dios en Cristo nos hizo libres de la condenaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si nos llenamos de amargura, olvidamos que tambi\u00e9n nosotros, como pecadores, somos capaces de cometer los mismos pecados, y que la misma ra&#237;z de pecado quiz&#225; ya resides en nosotros. Y que necesitamos urgentemente el perd&#243;ny la misericordia del Se&#241;or.<\/p>\n<p>Comienzan con sentimientos como estos: \u201cYo nunca le har&#237;aa alguien lo que &#233;l me hizo\u201d. \u201cNo puedo creer que haya hecho eso; yo nunca se lo hubiera hecho\u201d. Pero la Biblia nos cuestiona si realmente podemos estar tan seguros de que no haremos eso. &#191;Qu&#233; tan confiados debemos estar de que nunca cometeremos alg&#250;n pecado en espec&#237;fico?<\/p>\n<p>En igualdad de circunstancias, &#191;C&#243;mo podemos tener tal certeza de que nunca har&amp; #237;amos lo que el ofensor nos hizo? &#191;C&#243;mo podemos realmente saber que, dadas las mismas circunstancias, ambientes, tentaciones y provocaciones, no cometer&#237;amos los mismos actos hirientes?<\/p>\n<p>Proverbios 16:18 nos advierte de nuestro grave peligro: \u201cAntes del quebrantamiento es la soberbia, Y antes de la ca&#237;da la altivez de esp&#237;ritu\u201d. El ap&#243;stol Pablo ofrece la misma advertencia: \u201cPor lo tanto, si alguien piensa que est&#225; firme, tenga cuidado de no caer\u201d (1 Corintios 10:12). En nuestra amargura, ingeniosamente, pensamos que somos superiores moralmente y que somos invulnerables al autoenga\u00f1o. Por eso nos sentimos superiores a nuestros ofensores y llenamos nuestro coraz&#243;n de amargura contra ellos.<\/p>\n<p>Mientras m&#225;s conscientes estemos del maravilloso trato de gracia que Dios tuvo hacia nosotros los grandes pecadores, estaremos m&#225;s dispuestos a liberar a los que mantenemos cautivos en nuestros corazones por la amargura. La gran verdad del evangelio es que Dios nos trat&#243; de una manera insuperable e inigualable por su maravillosa y sublime gracia.<\/p>\n<p>Verdad #3. Dios espera que tratemos a los dem&#225;s como &#233;l nos ha tratado.<\/p>\n<p>Efesios 4:32 recalca que lo opuesto a la amargura es precisamente: \u201cM&#225;s bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perd&#243;nense sensibles, as&#237; como Dios los perdon&#243; a ustedes en Cristo.<\/p>\n<p>El contraataque a la amargura es tratar con bondad, compasi&#243;ny perd&#243;na los dem&#225;s. Esto es algo que no se esperaba e imposible de realizar por mero esfuerzo humano.<\/p>\n<p>La gente nos maltrata, a veces, de maneras espantosas. Los c&#243;nyuges nos fallan. Los hijos se rebelan. Los jefes se despiden injustamente. Los amigos mienten. Los pastores fallan. Los padres nos dan la espalda. Las heridas son reales y ese enojo no atendido con el tiempo se puede volver amargura.<\/p>\n<p>&#191;C&#243;mo no acabar en la amargura al considerar la seriedad y gravedad de las afrentas reales que la gente puede hacernos? Pero este pasaje nos llama a enfocarnos no en las faltas de los dem&#225;s, sino en nuestra responsabilidad delante de Dios.<\/p>\n<p>Si has experimentado la bondad, la compasi&#243;ny el perd&amp;#243 n de Dios no hay manera de evadir esta responsabilidad. El gozo de haber recibido ese trato de parte de Dios, nos obliga, nos impulsa, nos constri&#241;ea dar ese mismo trato a los que nos han tratado mal. La gracia recibida ha de convertirse en gracia compartida.<\/p>\n<p>Para poder hacer esto siempre hay que mantener a la vista lo que Dios ha hecho por nosotros. Si no vi&#233;ramos las faltas de los dem&#225;sa la luz del trato que hemos recibido por parte de Dios, simplemente ser&#237;a un verdadero sin sentido el tratar con compasi&#243;ny misericordia al que me ha hecho mal.<\/p>\n<p>Platicaba con una persona cuyo padre lo hab&#237;a abandonado cuando ten&#237;a 2 a&#241;os y &#233;ly su mam&#225; pasaron muchos trabajos para salir adelante. Esta persona manifiesta amargura hacia su padre por esto. Pero esta persona no es creyente y &#233;l me preguntaba por qu&#233; deb&#237;a perdonar a su padre, por qu&#233; deb&#237;a liberarlo de la c&#225;rcel de su coraz&#243;n.<\/p>\n<p>La verdad lo m&#225;s que pude aclarar es que hacerlo le har&#237;a bien a &#233;l. Pero hablandole con sinceridad, le tuve que decir que, si &#233;l no ha experimentado la perd&#243;n de Dios en su vida, comprendo c&#243;mo es que no le ve sentido alguno al hecho de otorgar el perd?na su padre malo. Porque en el fundamento del perd&#243;n otorgado, est&#225; el perdon recibido. Me agradeci&#243; la explicaci&#243;n de la ense&#241;anza cristiana del perd&#243;n. Mi oraci&#243;n es que un d&#237;a &#233;l puedo liberar a su padre de la c&#225;rcel de su coraz&#243;n, porque eso significar&#225; que su coraz&#243;n ha sido liberado por el perd&#243;n de Dios en su vida.<\/p>\n<p>Mis hermanos, Dios nos ha capacitado en Cristo para dar el mismo trato que hemos recibido de &amp;# 233;la los dems. Dios nos s&#243;lo espera que actuemos as&#237;, sino nos ha dado todo lo que requerimos para hacerlo por su misericordia, en Cristo. Por mero esfuerzo humano esto es imposible, pero por su gracia, lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.<\/p>\n<p>Nunca comprenderemos todo el potencial que hay en alguien que ha experimentado el perd&#243; n de Dios en su vida y en cuyo coraz\u00f3n habita el Esp&#237;ritu del Dios alt&#237;simo.<\/p>\n<p>Por eso, en Cristo podemos ser intencionales en poner en pr&amp;#225 ;ctica estas instrucciones. Para batallar de maneras pr\u00e1cticas contra la amargura, apliquemos acciones intencionales que den un trato compasivo, bondadoso y perdonador hacia aquellas personas contra quienes hemos manifestado amargura. Te recuerdo, por lo menos, tres que Jes&#250;s mismo nos ense&#241;&#243;:<\/p>\n<p>1. Ora por ellos. (Mateo 5:44b: \u201cOren por quienes los persiguen\u201d; Lucas 6:28b: \u201cOren por quienes los maltratan\u201d). Esto es muy pr\u00e1ctico y muy espec\u00edfico. Ora con tu hijo por ese ni\u00f1o que lo trajeron mal en la escuela. Ora por la persona de tu trabajo que se burlaba de ti por ser cristiano. Ora por tu c&#243;nyuge que es duro en su trato. Ora por el padre que ha abusado de tu confianza. La oraci&#243;n constante e insistente a favor de personas por quienes guardan amargura ir&#225; haciendo un cambio en tu coraz\u00f3n y actitud hacia ellos.<\/p>\n<p>2. Bend&#8217;celos con tus palabras. (Lucas 6:28: \u201cBendigan a quienes los maldicen\u201d). Bendice con tus palabras a las personas que te ofenden, lastiman y destruyen con sus palabras. Bendice a los que chismean de ti, te calumnian y denigran. No devuelvas las mismas palabras con que las que te traten. Usa tu boca para edificar, animar y bendecir.<\/p>\n<p>3. Hazles el bien. (Lucas 6:27 \u201chagan bien a quienes los odian\u201d). Barre la entrada de tu vecino que te arroja sus hojas a la puerta de tu casa. Dale un regalo a la se\u00f1ora grosera de la esquina. Si ves en necesidad a la persona que busca tu mal, procura ayudarla. Haz algo bueno hacia tu c&#243;nyuge que no te ha tratado como deber\u00eda. En tanto sea posible, usando sabidur&#237;a, s&#233; intencional en hacer buenas obras que beneficien a esas personas para la gloria de Dios.<\/p>\n<p>Qu&#233; triste es que por la amargura tu vida no est&#233; caen como deberia. La amargura nos esclaviza, aferrarnos a ella es llevar tu vida por un sendero de necesidad. Pero la buena noticia es que Cristo nos hace libres de ella.<\/p>\n<p>No tenemos que seguir viviendo con esa actitud amarga de resentimiento y enojo contra alguien porque un d&#237;a Cristo nos am&#243; y se entreg&#243; por nosotros.Si hemos sido perdonados por su gracia, podemos abrir las celdas de nuestros corazones y liberar a los cautivos que, por la amargura, hemos tenido retenidos.<\/p>\n<p>S&#233; libre de la amargura, porque Cristo te ha amado y te ha perdonado, y ahora en su poder y gracia, puedes tratar a otros como &#233;l te ha tratado para la gloria de Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Recuerdo en una ocasi\u00f3n, haber estado platicando con una persona y me estaba relatando lo que alguien le hab\u00eda hecho. Se ve&#237;a muy afectado por todo lo que le hab&#237;an hecho y por la manera en que hablaba, parec&#237;an eventos recientes. 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