{"id":1665,"date":"2022-08-18T03:03:45","date_gmt":"2022-08-18T08:03:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/hijos-en-peligro-de-extincionn\/"},"modified":"2022-08-18T03:03:45","modified_gmt":"2022-08-18T08:03:45","slug":"hijos-en-peligro-de-extincionn","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/hijos-en-peligro-de-extincionn\/","title":{"rendered":"Hijos En Peligro De Extinci\u00f3n&#xF3;n"},"content":{"rendered":"<p>Quiz&#225; uno de los momentos m&#225;s dif&#237;ciles que he tenido que enfrentar fue cuando el m&#233;dico nos dio la noticia triste de que hab&#237;amos perdido a nuestro beb&#233;, y otro fue cuando el mismo m&#233;dico nos dijo alg&#250;n tiempo despu&#233;s, que nuevamente hab&#237;amos perdido otro beb&#233;. Como&#237; es, entre mis dos hijos hay siete a\u00f1os de diferencia, porque hubo dos embarazos que no se lograron.<\/p>\n<p>Antes de estos eventos, yo escuch\u00e9 que alguien hab\u00eda perdido a su beb&amp; #233; y pens\u00e9 que no era para tanto, pues ni hab\u00e1 nacido. Pero despu\u00e9s de estos eventos, comprend\u00ed&#237; lo que se sufre por esta p&#233;rdida verdadera. Algo de ti se rompe por dentro con estos eventos porque se utiliz\u00f3 de un hijo.<\/p>\n<p>Los hijos no pueden ser un tema indiferente para los padres. Son un tema importante. De hecho, desde que est\u00e1 haciendo planes de matrimonio, es un tema que no puede faltar en la pl\u00e1tica de los novios. Seg&#250;n, mi esposa y yo quer&#237;amos tres o cuatro, pero en el plan y gracia de Dios, s&#243;lo nos concedi&#243; dos, y no fue un asunto sencillo tenerlos.<\/p>\n<p>Sol&#237;a ser la expectativa de todo matrimonio tener hijos, y en el pasado lejano, muchos hijos. Las historias rom&#225;nticas de los cuentos terminaban: \u201cY se casaron, y fueron muy felices y tuvieron muchos hijos\u201d.<\/p>\n<p>Pero desde hace varias d&#233;cadas, comenz&#243; a haber un cambio en la cultura de este siglo, en la que la idea de una familia con varios hijos es algo no deseable o algo que debe evitarse a toda costa. Y ese giro cultural tuvo tal impacto, que no s&#243;lo las familias son cada vez m&#225;s peque&#241;as, sino que encontramos hoy d&#237;a, que se ha desarrollado una especie de aversi&amp;# 243;no repulsi&#243;n por tener hijos, incluso uno.<\/p>\n<p>Es cada vez m&#225;s com&#250;n a escuchar matrimonios en formaci&#243;n decir: \u201cNosotros no queremos o no vamos a tener hijos\u201d. Incluso me ha tocado presenciar que la simple palabra \u201chijos\u201d provoca una mueca o gesto de repulsi\u00f3n en el rostro de algunas personas.<\/p>\n<p>Incluso, algunas personas, toman a una mascota como un remplazo o sustituto de un hijo. Es decir, se trata a un animalito como si fuera una persona, y se le brindan toda clase de atenciones, como si en verdad se tratara de un ni\u00f1o en la familia. Me ha tocado escuchar a alguien decir: Para que quiero un hijo, si tengo un perro.<\/p>\n<p>Por supuesto, no estamos diciendo que se maltrate a los animales. Todo lo contrario, deben ser tratados bien, deben ser apreciados y respetados como creaci\u00f3n de Dios. Pero nunca, debemos poner a un animal en la misma categor\u00eda a que a una persona. El animal es creaci\u00f3n de Dios, pero la persona es imagen de Dios. Hay una distinci&#243;n b&#237;blica muy clara y muy contundente entre un animal y un ser humano. Y aunque por el esp&#237;ritu de este siglo, a algunos, los ni&#241;os no les parecen seres humanos, s&#237; lo son.<\/p>\n<p>En una familia al rev&#233;s, como en nuestra serie de sermones, los hijos son una especie en extinci&#243;n. Los hijos son vistos como una incomodidad, una inconveniencia y una carga. En una familia al rev&#233;s, se desarrolla una actitud negativa o contraria a la idea de tener hijos.<\/p>\n<p>Pero cuando vamos a la Biblia, que es la que debe regir nuestra vida, cuando vamos a la Palabra de Dios de donde debe fluir nuestra cosmovisi\u00f3n, lo que notamos es un escenario muy contrario al de este siglo. Por eso, es importante que evaluemos aquello que damos por sentado, pues sin darnos cuenta, incluso nosotros que queremos ser disc&#237;pulos de Jes&#250;s, podemos estar contaminados con las ideolog&#237;as de este siglo y regir nuestras vidas y decisiones por postulados ajenos a la Palabra de Dios.<\/p>\n<p>Por eso este d&#237;a vamos a considerar tres verdades de la Escritura que nos gu&#237;an para moldear nuestra postura y perspectiva acerca de los hijos para que nuestras familias no est\u00e9n al rev\u00e9s. Para que nuestras actitudes reflejen la verdad de la Escritura y nuestros comentarios y publicaciones muestren que somos disc&#237;pulos de Jes&#250;s. Hay buenas noticias este d&#237;a porque la Palabra de Dios nos gu&#237;a en la verdad para la gloria del Se&#241;or.<\/p>\n<p>Ahora bien, s&#233; muy bien que aqu&#237; no todos son padres o madres. Ys&#233; que la tendencia ser&#225; pensar, \u201cesto no tiene nada que ver conmigo\u201d. Es como que te quiere ense&#241;ar a cambiar una llanta ponchada y no tienes autom&#243;vil, ni sabes conducir. Pero quiero animarte a no desconectarte porque, aunque es cierto que no tienes hijos, seguramente eres hermano(a), t&#237;o(a), amigo(a), en fin, est&#225;s rodeado de personas que s&amp; #237; los tienen y un consejo oportuno y b&#237;blico, puede contribuir para el beneficio de la siguiente generaci&#243;n.<\/p>\n<p>Aunque no tengas hijos puedes influir positivamente en la siguiente generaci&#243;n al la ense&#241;anza b&#237;blica con aquellos que compartir s&#237; los tienen. Recuerda que la Escritura no necesita el aval de experiencia para ser eficaz.<\/p>\n<p>Estas tres verdades no son una lista exhaustiva de nuestros puntos clave de la cosmovisi&#243;n b&#237;blica de los hijos, pero esperemos que nos den un buen impulso para la reflexi&#243;ny establecimiento de la misma.<\/p>\n<p>Primero, Los hijos no son una carga o inconveniente, son una bendici&#243;n.<\/p>\n<p>Salmo 127:3 dice: Los hijos son una herencia del SE&#209;OR, los frutos del vientre son una recompensa.<\/p>\n<p>Contrario a lo que este mundo nos repite de maneras expl&#237;citas o impl&#237;citas, debemos notar que en la Escritura los hijos son vistos como una verdadera bendici&#243;n. En este salmo, por ejemplo, son llamados, \u201cuna herencia\u201d, un legado que nos vincula con el pasado y con el futuro.<\/p>\n<p>Las herencias eran algo grave en Israel. Por ejemplo, la tierra que era tu herencia o heredad, permaneci\u00f3 en tu familia por generaciones. Aunque se vendiera por alguna raz&#243;ny saliera de tu familia por necesidades econ&#243;micas, cada cierto tiempo, en el a&#241;o del jubileo, esa posesi&#243;n ten&#237;a que regresar a la familia de origen. Como&#237; que, si ibas a comprar la herencia de alguien, el precio estaba en funci&#243;n de cu&#225;ntos a&#225;os faltaban para el jubileo, porque al llegar ese a&#241;o, ten&#237; as que devolverla sin m&#225;s ni m&#225;s, a los due&#241;os originales.<\/p>\n<p>Al identificar a los hijos como una herencia est&#225; recalcando la importancia y relevancia de los hijos y c&#243;mo est&#225;n vinculados con el legado por generaciones de una familia. Es una bendici&#243;n que perdura por generaciones y generaciones.<\/p>\n<p>Tambi&#233;n nos dice que los hijos son una recompensa, son algo para ser tenidos en alta estima, son algo deseable o un gran anhelo, &#191;Qui&#233;n no quiere una herencia? &#191;Qui&#233;n no desea un legado? Pues los hijos son presentados como esa gran bendici\u00f3n para un matrimonio, son una maravillosa recompensa deseable.<\/p>\n<p>Consideremos tambi\u00e9n lo que dice G\u00e9nesis 1:27-28: Y Dios cree&#243; al ser humano a su imagen; lo cre&#243; una imagen de Dios. Hombre y mujer los cre&#243;, y los bendijo con estas palabras: &#171;Sean fruct&#237;feros y multipl&#237;quense; llenen la tierra y som&#233;tanla; dominen a los peces del mar ya las aves del cielo, ya todos los reptiles que se arrastran por el suelo.<\/p>\n<p>Desde el origen mismo del ser humano, al crear Dios al hombre ya la mujer como im&#225;genes suyas, y darles esa dignidad que s&#243;lo es para el ser humano, notemos qu&#233; palabra se usa para describir la multiplicaci\u00f3n de su imagen y la tarea del cuidado que debe tener sobre la creaci\u00f3n de Dios: \u201cY los bendijo con estas palabras\u201d.<\/p>\n<p>Aquel que con su Palabra hab&#237;a creado todo lo que existe, dirigi&#243; sus primeras palabras hacia su imagen y &#233;estas fueron palabras de bendici&#243;n. &#191;Y en qu&#233; consist&#237;a esta bendici&#243;n especial para su imagen? Sean fruct&#237;feros y multipl&#237;quense. La multiplicaci&#243;n de la imagen de Dios no es una carga o un inconveniente, sino una bendici&#243;n.<\/p>\n<p>Hoy d&#237;a es com&#250;n escuchar que se le llama \u201cbendiciones\u201d a los hijos, pero con un sentido sarc&#225;stico o burl&#243;n: \u201cAqu&#237; con mis bendiciones\u201d (en la selfie, por ejemplo). Y claro que nos da risa cuando lo vemos en un meme en las redes sociales. Pero nuevamente, este es el mundo proclamando su mensaje sutil y cada vez m&#225;s descarado, de que los hijos son una carga, son inconvenientes para tus sue\u00f1os y tu realizaci&#243;n como individuo.<\/p>\n<p>&#191;Para qu\u00e9&#233; \u00bfquieres la responsabilidad de estar cuidando a alguien m\u00e1s? &#191;Para qu&#233; sacrificar tus metas y sue&#241;os por estar cambiando pa&#241;ales o estar con el inconveniente de no poder hacer lo que quieras porque est&#225;s atado a expensas de las necesidades de otro?<\/p>\n<p>Y el mundo refuerza su postulado y lo disfraza con supuestas buenas intenciones y nos dice: &#191;Para qu&#233; traer a un ni\u00f1o a sufrir a este mundo tan terrible en el que vivimos? Esto se oye muy apelante, porque de esta manera, nos parece m&#225;s honorable la idea de evitar los hijos porque supuestamente no es por una motivaci&#243;n narcisista o ego&#237;sta, sino compasiva y pensando en ellos .<\/p>\n<p>La realidad es que el mundo, desde la entrada del pecado, ya no es un para&#237;so, y no por eso la Biblia, cambi&#243; la perspectiva de ver a los hijos como una bendici?n. El mundo, por el pecado, siempre ha sido un lugar de sufrimiento, y no por eso, hemos dejado de vivir nuestras vidas y tener bellas y maravillosas experiencias. Nacer y vivir como im\u00e1genes de Dios, es algo maravilloso y una bendici\u00f3n.<\/p>\n<p>Tenemos que cuidar nuestros corazones, por estar tanto tiempo dentro del torrente cultural anti hijos, podemos haber comprado sus premisas b\u00e1sicas que derivan en actitudes negativas y equivocadas acerca de los hijos.<\/p>\n<p>Tenemos que cuidar nuestros corazones del mensaje constante del mundo que dice que los hijos s&#243;lo arruinar&#225; n tu vida perfecta, que los hijos ser?n la carga m?s pesada que te toque llevar, que los hijos son inconvenientes para tus planes y sue?os y tu realizaci?n.<\/p>\n<p>Tenemos que cuidar nuestros corazones de no abrazar las perspectivas del mundo que nos quieren convencer que, una mascota es el \u201chijo\u201d perfecto, pues no presenta todos los inconvenientes que un hijo conlleva. Ciertamente, podemos disfrutar mucho la interacci\u00f3n con una mascota, y por supuesto, si las tenemos, hay que darles todos los cuidados correspondientes, pero una mascota es una mascota, no es la herencia del Se\u00f1or, no es la recompensa, no es el legado. No puede ocupar el lugar designado exclusivamente a los hijos.<\/p>\n<p>Como disc&#237;pulos de Jes&#250;s, necesitamos cuidar nuestros corazones y discernir la direcci&#243;n de la Escritura para combatir contra la fuerte influencia de este siglo. Que nuestras perspectivas sean guiadas por la Escritura y no por la conveniencia, lo que hace la mayor&#237;a, lo que se normaliza o lo que se impulsa a trav&#233;s de los medios.<\/p>\n<p> Los hijos son una bendici\u00f3n. La Escritura lo afirma y lo sostiene. La perspectiva b\u00edblica es a favor de los hijos, es pro-hijos. No estamos diciendo con esto que te llenes de hijos sin sabidur&#237;a, sin haber pensado bien las cosas, sin haber considerado todos los factores, pero lo que s&#237; estamos diciendo es que nuestra actitud y postura general y de entrada hacia los hijos es que son algo deseable, que son un gran anhelo y recompensa, y que son una gran bendici\u00f3n de Dios. Creelo como. Practica \u00b4calo as\u00b4. Mod&#8217;lalo as&#8217;. V&#237;velo as&#237;.<\/p>\n<p>Los hijos no son una carga, sino una bendici&#243;n, pero hay una segunda verdad importante y esta es:<\/p>\n<p>Segundo , Los hijos no son nuestros, son del Se&#241;or.<\/p>\n<p>Nuevamente el Salmo 127:3 dice: Los hijos son una herencia del SE&#209;OR, los frutos del vientre son una recompensa. <\/p>\n<p>Debemos dejar bien claro el origen de nuestros hijos. Este texto recalca que los hijos vienen y son del Se\u00f1or. Son una herencia del Se\u00f1or. Las herencias no se pod&#8217;an vender a perpetuidad en Israel, porque la tierra era del Seor y las asignaba a cierta familia y deb&#8217;a permanecer en esa familia a perpetuidad. Al hablar de los hijos como la herencia DEL SE&#209;OR, est&#225; marcando de qui&#233;n son los hijos, de d&#243;nde provienen los hijos.<\/p>\n<p>Incluso, en Israel qued\u00f3 claro que los hijos no son nuestros, sino del Se&#241;or en que hab&#8217;a que hacer todo un protocolo para redimir a tu primog&#8217;nito. En la ley, el Se\u00f1or hab\u00eda establecido que el hijo primog\u00e9nito le pertenec\u00eda y que las familias deb\u00edan hacer un sacrificio y una ofrenda para poder rescatarlos. Este era un recordatorio constante para estos padres que sus hijos, no eran suyos despu\u00e9s de todos, sino pertenec\u00edan al Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Sabes cu&#225;ndo te das cuenta de esta realidad. Cuando se cumple lo que dice G\u00e9nesis 2:24: Por eso el hombre deja a su padre ya su madre, y se une a su mujer, y los dos se funden en un solo ser.<\/p>\n<p>Cuando nuestros hijos forman sus propias familias, te das cuenta de que fueron bajo tu responsabilidad, cuidado y direcci\u00f3n, pero que no son tuyos, en el sentido absoluto del t\u00e9rmino, sino son verdaderamente de Dios. <\/p>\n<p>Esta verdad debe guiar todo en cuanto nuestra relaci\u00f3n con nuestros hijos. Primero, debemos entender la gran responsabilidad que tenemos en el hecho de que Dios los haya puesto en nuestras manos. Es algo por lo cual daremos cuenta a Dios. Es un gran privilegio, pero es una gran responsabilidad cuidar a los hijos que pertenecen a Dios.<\/p>\n<p>Segundo, no podemos ni debemos aferrarnos a nuestros hijos como si resulta nuestra propiedad. Alg&#250;n d&#237;a Dios los reclamar&#225; de vuelta. Son suyos no nuestros. No encontramos nuestra identidad y nuestro todo en nuestros hijos. Tu vida es mucho m\u00e1s amplia que el hecho de ser padre o madre.<\/p>\n<p>Tu vida no acaba cuando tus hijos salen de casa a formar sus propias familias. De hecho, as&#237; se supone que est\u00e1 a la orden del d\u00eda. Nunca fueron tuyos en ese sentido absoluto. Los que somos padres tenemos un rol muy especial como tales, pero no es lo que nos da identidad, somos como hijos de Dios, mucho m\u00e1s que ese rol y llamado que Dios nos ha dado.<\/p>\n<p>Entonces, el tiempo que los tenemos no se trata de hacerlos a nuestra imagen, sino de hacerlos a la imagen de aquel que es Su due&#8217;oy Se&#8217;or. Dios nos da los hijos no para que nos adue\u00f1emos de ellos, sino para que los crezcamos para su gloria.<\/p>\n<p>Los hijos no son nuestros, sino de Dios. Pero hay una tercera verdad importante para nosotros este d\u00eda.<\/p>\n<p>Tercero, Los hijos no son para adorar, sino para discipular.<\/p>\n<p>El hecho de tener un hijo es algo tan especial y bello que con mucha facilidad podemos confundirnos en cuanto al prop&amp;243;sito de tenerlos. Los hijos son tan especiales que si no cuidamos nuestros corazones podemos comenzar a idolatrarlos. Es decir, que se vuelvan el centro de nuestra adoraci&#243;n, sustituyendo al Se&#241;or en nuestros corazones.<\/p>\n<p>Algo as&#237; le ocurri&#243; a un hombre llamado El&#237; en el Antiguo Testamento. &#201;l era sacerdote en Israel y sus hijos tambi&#233;n lo fueron, pero sus hijos no ten&#237;an temor del Se&#241;or y hac&#237;an toda clase de barbaridades en el desempe&#241; 241;o de su oficio. El&#237; lo sab&#8217;ay no puso un alto a sus hijos. Era tal su adoraci&#243;n de sus hijos, que se volvi\u0106\u00b3 el &#237;dolo de su coraz&#243;n.<\/p>\n<p>Por eso el Se&#241;or le dice a El&amp;#237 ; en 1 Samuel 2:29: &#191;Por qu&#233;, pues, tratan ustedes con tanto desprecio los sacrificios y ofrendas que yo he ordenado que me traen? &#191;Por qu&#233; honras a tus hijos m&#225;s que a m&#237;, y los engordas con lo mejor de todas las ofrendas de mi pueblo Israel?<\/p>\n<p>El&#237; hab&#237;a cambiado la adoraci&#243;n del Se&#241;or por la adoraci&#243;na sus hijos. Y esto nos puede pasar con mucha facilidad por eso debemos estar vigilantes de nuestros propios corazones.<\/p>\n<p>Incluso el anhelo de tener un hijo puede volverse un &#237;dolo de nuestro coraz&#243;n. Sobre todo, un hijo muy esperado por las dificultades experimentadas para concebirlo, puede volverse un &#237;dolo para esos padres. Tenemos que tener cuidado de nuestros corazones.<\/p>\n<p>&#191;C&#243;mo cuidamos nuestros corazones de no caer en adorar a nuestros hijos? Los cuidamos enfoc\u00e1ndonos en nuestra tarea principal como padres: Discipular a nuestros hijos. Los hijos no son para adorar, sino para discipular. Esto es lo que debe definir tu tarea y tu relaci\u00f3n principal con tus hijos.<\/p>\n<p>Debemos enfatizar que los responsables de la formaci\u00f3n integral de nuestros hijos somos nosotros, los padres. Somos quienes estamos con ellos el mayor tiempo de sus vidas y pasamos con ellos todo tipo de experiencias cotidianas. Somos los mejor posicionados para imprimir en ellos huellas que perduren toda su vida. Ni sus maestros de la escuela o de la iglesia, ni sus entrenadores, ni ninguna otra persona est&#225; mejor colocado para influir para bien en nuestros hijos.<\/p>\n<p>Nuestra tarea es usar toda nuestra influencia para forjar en ellos un amor a Dios por sobre todas las cosas. Como padres, ense&#241;amos con lo que hacemos, decimos, callamos, arreglaron, omitimos, en fin, con todo en nuestra vida.<\/p>\n<p>Por lo mismo, debemos vernos, por dise&#241;o divino, como los discipuladores principales de nuestros hijos. La iglesia nos puede apoyar en la labor, pero los titulares de este llamado, somos nosotros. Por eso, debemos entender que nunca dejemos de estar en modo \u201cdiscipulado\u201d de nuestros hijos.<\/p>\n<p>La Escritura es clara cuando dice acerca de los padres en Efesios 6:4: Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos, sino cr&#237;enlos seg&#250;n la disciplina e instrucci&#243;n del Se&#241;or.<\/p>\n<p>El mandato para los padres abarca s&#243;lo un vers&amp; #237;culo y esta dice que los Padres no provoquemos a ira a vuestros hijos o no exasperemos a nuestros hijos.<\/p>\n<p>Cuando se dan instrucciones a los hijos que les ponen en una direcci\u00f3n contraria a la que desean, es inevitable cierto grado de enojo o frustraci\u00f3n por su parte. Si el pasaje estuviera diciendo que nunca digamos o hagamos algo que los enoje, entonces simplemente ser&#237;a imposible cumplir este mandamiento.<\/p>\n<p>Pero el pasaje no est&#225; ense&#241;ando esto, sino m&#225;s bien, que tu proceder tus hijos sea en sabidur&#237;a, respeto y amor para no provocar que se eno innecesariajen haciamente.<\/p>\n<p>Es decir, este mandamiento no es una licencia para dejar a tus hijos sin correcci&#243;ne instrucci&#243;n con tal que no se enojen, sino es una directriz en cuanto el c&#243;mo debes tratarlos. De hecho, en el verso 4 de Efesios 6 se establece lo opuesto de provocar la ira de nuestros hijos: \u201ccriarlos en disciplina y amonestaci&#243;n del Se&#241;or\u201d. Este contraste nos indica que si estoy enojando innecesariamente a mis hijos no los estoy criando en la disciplina y amonestaci&#243;n del Se&#241;or.<\/p>\n<p>Para muchas, las palabras \u201cdisciplina\u201d y \u201camonestaci&amp; #243;n\u201d quieren decir gritos, pellizcos, pescozones, pu\u00f1etazos, empujones, bofetadas, burlas, insultos, adjetivos ofensivos, amenazas y cosas semejantes. Todo esto cabe en la categoria&#237;a de exasperaci&#243;n de nuestros hijos y est&#225; en contradicci&#243;n con la disciplina y amonestaci&#243;n del Se&#241;or.<\/p>\n<p>De hecho, el verbo \u201ccriadlos\u201d nos da la idea de una madre alimentando con ternura a su beb&amp; #233;; como&#237; debemos nutrirlos, crecerlos con dedicaci\u00f3n, atenderlos y ense\u00f1arles el camino del Se\u00f1or. La disciplina y la amonestaci&#243;n implican la aplicaci&#243;n de principios b&#237;blicos, l&#237;mites y consecuencias, relaci&#243;n, respeto, ejemplo, confianza, conversaci&#243;n, instrucci\u00f3n, comunicaci\u00f3n, perd&#243;ny gracia.<\/p>\n<p>Esta es la tarea principal de los padres: crecerlos en la disciplina y amonestaci&#243;n del Se&#241; o, es decir, discipularlos.<\/p>\n<p>Proverbios 22:15 dice \u201cLa necesidad est&#225; ligada en el coraz\u00f3n del muchacho; Mas la vara de la correcci&#243;n la alejar&#225; de &#233;l\u201d.<\/p>\n<p>El coraz&#243;n del ser humano es tal que su tendencia es hacia vivir neciamente. A vivir como si Dios no existiera. A vivir sin temor al se\u00f1or. Esto termino&#225; con acabar y marchar su propia vida. Un hijo dejado sin direcci&#243;ny sin correcci&#243;n tender&#225; hacia una vida de necesidad.<\/p>\n<p>Por eso, los padres se hacen tan necesarios para dirigirlos, animarlos, exhortarlos, corregirlos, amarlos de tal manera que vayan cambiando, por la gracia del Se\u00f1or, esa necedad por sabidur&#237;a.<\/p>\n<p>Puesto que esta es una realidad en tus hijos, el acto m&#225;s amoroso que puedes tener hacia tus hijos es precisamente el de corregirlos amorosamente para que vayan dejando su necedad, como nos dice proverbios 13:24: \u201cNo corregir al hijo es no quererlo; amarlo es disciplinarlo\u201d.<\/p>\n<p>No hay nada m&#225;s amoroso de tu parte como padre o madre hacia tu hijo que ense&#241;arle lo correcto y c&#243;mo agradar a Dios. A veces tus hijos tienden a llorar, tienden a respetar los \u00e1caros, tienden a experimentar cierto grado de frustraci\u00f3n por no poder hacer todo lo que desean. Pero es necesario crecerlos con disciplina precisamente porque los amas y quieres lo mejor para ellos.<\/p>\n<p>Entonces, en vez de que nuestros hijos se vuelvan el objeto de nuestra adoraci&#243;n, debemos enfocarnos en nuestra tarea principal que es ser los encargados de discipular a nuestros hijos en la disciplina y amonestaci&#243;n del Se&#241;or.<\/p>\n<p>Como dijimos al principio, esto no es una lista completa, hay muchos temas por aclarar y abordar respecto a los hijos. Quedan varias preguntas para abordar, sin duda. Pero esperamos que estos tres temas explorados este d&#237;a puedan impulsar nuestra reflexi&#243;ny que se conviertan en acciones en nuestras vidas. Acciones que reflejan una cosmovisi&#243;n b&#237;blica de la familia y la vida.<\/p>\n<p>Por la gracia del Se&#241;or, sigamos creciendo y sigamos pensando b&#237;blicamente, para que nuestras familias no sean familias al rev&#233;s, sino familias de acuerdo con el Evangelio.Familias que reflejen la obra perfecta de Jesucristo por quien podemos tener una relaci&#243;n como hijos del Padre celestial que nos ama y que siempre est&#225; con nosotros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quiz&#225; uno de los momentos m&#225;s dif&#237;ciles que he tenido que enfrentar fue cuando el m&#233;dico nos dio la noticia triste de que hab&#237;amos perdido a nuestro beb&#233;, y otro fue cuando el mismo m&#233;dico nos dijo alg&#250;n tiempo despu&#233;s, que nuevamente hab&#237;amos perdido otro beb&#233;. Como&#237; es, entre mis dos hijos hay siete a\u00f1os &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/hijos-en-peligro-de-extincionn\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHijos En Peligro De Extinci\u00f3n&#xF3;n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1665","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1665","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1665"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1665\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1665"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1665"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1665"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}