{"id":1853,"date":"2022-08-18T03:09:18","date_gmt":"2022-08-18T08:09:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/familia-al-revs-padres-que-renuncian-a-su-responsabilidad\/"},"modified":"2022-08-18T03:09:18","modified_gmt":"2022-08-18T08:09:18","slug":"familia-al-revs-padres-que-renuncian-a-su-responsabilidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/familia-al-revs-padres-que-renuncian-a-su-responsabilidad\/","title":{"rendered":"Familia Al Rev&#xE9;s: Padres Que Renuncian A Su Responsabilidad"},"content":{"rendered":"<p>Estaba yo en Orlando, Florida esa ma&#241;ana del viernes 25 de agosto de 1995 cuando son&#243; el tel\u00e9fono alrededor de las 8 de la ma\u00f1ana. Al otro lado, mi madre me dijo: \u201cDelia ya est&#225; en la cl\u00ednica\u201d. Comenc\u00e9&#233; a movilizarme para emprender mi regreso a M\u00e9rida. Al poco rato, recib&#237; otra llamada anunciando que ya hab\u00eda nacido mi primog\u00e9nito y que ambos estaban bien. Trat&#233; de conseguir boletos de avi&#243;n, pero el m&#225;s cercano que me ofrec&#237;an era para el lunes. La &#250;nica opci&#243;n era aventurarse a ir al aeropuerto y esperar por si hubiera alguna oportunidad.<\/p>\n<p>Compr&#233; el boleto para el lunes, pero me fui al aeropuerto el s\u00e1bado a esperar una oportunidad. Consegu&#237; avanzar de Orlando a Miami esa misma ma\u00f1ana. El vuelo se atras&#243; un poco y eso me dejaba menos margen para llegar al &#250;nico vuelo que sal&#237;a para M&#233;rida ese d&#237;a. Cuando recog&#237; apresuradamente mis maletas, observ&#233; que una de las cajas que transportaba se haba mojado y se estaba despedazando. As&#237;, con mi caja despedaz&#225;ndose, corr&#237; por todo el aeropuerto de Miami para llegar al mostrador de Mexicana, como 20 minutos antes de que despegara el avi\u00f3n.<\/p>\n<p>Me dijeron que les quedar\u00edan un lugar, pero no garantizaban que llegaran ese mismo d&amp; #237;a mis maletas. Tom&#233; la oportunidad y me fui corriendo hasta la puerta de embarque. Pr&#225;cticamente me estaban esperando porque s&#243;lo entr&#233; y se cerr&#243; la puerta y despegamos. En todo este proceso s&#243;lo esperaba en la emoci&#243;n de ver a mi esposa y conocer a mi reci&#233;n nacido.<\/p>\n<p>El avi&#243;n hizo escala en Cozumel , pero se hab&#237;a sobre vendido el vuelo as&#237; que nos quedamos un buen rato all&#225; en tanto se arregl\u00f3 el problema. Yo s&#243;lo miraba mi reloj con desesperaci&#243;n. Por fin llegamos a M&#233;rida y mi cu&#241;ada me fue a recoger al aeropuerto. Puse mis maletas en el ba&#250;ly cuando quiso arrancar de nuevo, el autom&#243;vil sencillamente no arranc&#243;. Se hab\u00e1 quedado sin bater\u00e1. Estuvimos consiguiendo carga ya esa hora de la noche fue un tanto dif\u00edcil. Finalmente, despu\u00e9s de m\u00e1s de 15 horas de estar en esta traves\u00eda, por fin recuerdo esos &#250;ltimos pasos subiendo las escaleras hasta el cuarto donde estaban Delia y Josu&#233;. <\/p>\n<p>La emoci\u00f3n es indescriptible. Iba a conocer a mi hijo. Entrada&#233; al cuarto y All&#225; estaba en su cuna, fragil, vulnerable, indefenso. Lo tom&#233; en mis brazos y fue en ese momento, en medio de la alegr\u00eda&#237;a inefable, que me golpe&#243; por primera vez este pensamiento: \u201cSoy padre\u201d. Esa fue la primera vez que envi\u00f3&#237; la alegr\u00eda del privilegio de ser padre, pero al mismo tiempo, la gran responsabilidad que conlleva crecer, dirigir y amar a un hijo.<\/p>\n<p>Esos momentos son abrumadores porque te das cuenta de cu&amp;#225 ;n necesitado est&#225;s de sabidur&#237;a para crecer y dirigir a tus hijos. Ninguno de nosotros est&#225; preparado, realmente, cuando te llegan los hijos. Por m&#225;s previsiones que hayas hecho, nunca te sientes lo suficientemente preparado para encarar la responsabilidad encomendada en tus manos como padre o como madre.<\/p>\n<p>Estoy seguro que, si eres padre o madre, estar&amp;# 225;s de acuerdo conmigo de que esta tarea que se nos ha encomendado no es nada f\u00e1cil. Es algo muy complejo y que necesitamos cada d\u00eda de la gracia del Se\u00f1or para responder correctamente a los desaf\u00edos que presenta la vida con nuestros hijos.<\/p>\n<p>Pero las buenas noticias es que la Palabra de Dios hace sabio al sencillo y Dios ha provisto para nuestra necesidad de sabidur&#237;a. Su Palabra es l&#225;mpara para dirigirnos en nuestro papel como padres.<\/p>\n<p>Ahora bien, s&#233; muy bien que aqu&#237; no todos son padres o madres. Ys&#233; que la tendencia ser&#225; pensar, \u201cesto no tiene nada que ver conmigo\u201d. Es como que te quiere ense&#241;ar a cambiar una llanta ponchada y no tienes autom&#243;vil, ni sabes conducir. Pero quiero animarte a no desconectarte porque, aunque es cierto que no tienes hijos, seguramente eres hermano(a), t&#237;o(a), amigo(a), en fin, est&#225;s rodeado de personas que s&amp; #237; los tienen y un consejo oportuno y b&#237;blico, puede contribuir para el beneficio de la siguiente generaci&#243;n.<\/p>\n<p>Aunque no tengas hijos puedes influir positivamente en la siguiente generaci&#243;n al la ense&#241;anza b&#237;blica con aquellos que compartir s&#237; los tienen. Recuerda que la Escritura no necesita el aval de nuestra experiencia para ser eficaz.<\/p>\n<p>As&#237; que todos necesitamos conocer la ense&#241;anza b&#237;blica respecto a c&#243;mo ser padres sabios (tengamos hijos o no) porque hay mucho en juego: Dios nos ha encomendado a una nueva generaci&#243;n en nuestras manos. Y la urgencia de que hagamos algo al respecto se hace evidente por dos realidades y din&#225;micas particulares:<\/p>\n<p>1. La realidad del coraz\u00f3n de los hijos.<\/p>\n<p>Proverbios 22:15 dice \u201cLa necesidad est&#225; ligada en el coraz\u00f3n del muchacho; Mas la vara de la correcci&#243;n la alejar&#225; de &#233;l\u201d.<\/p>\n<p>El coraz&#243;n del ser humano es tal que su tendencia es hacia vivir neciamente. A vivir como si Dios no existiera. A vivir sin temor al se\u00f1or. Esto termino&#225; con acabar y marchar su propia vida. Un hijo dejado sin direcci&#243;ny sin correcci&#243;n tender&#225; hacia una vida de necesidad.<\/p>\n<p>Por eso, los padres se hacen tan necesarios para dirigirlos, animarlos, exhortarlos, corregirlos, amarlos de tal manera que vayan cambiando, por la gracia del Se\u00f1or, esa necedad por sabidur&#237;a.<\/p>\n<p>Puesto que esta es una realidad en tus hijos, el acto m&#225;s amoroso que puedes tener hacia tus hijos es precisamente el de corregirlos amorosamente para que vayan dejando su necedad, como nos dice proverbios 13:24: \u201cNo corregir al hijo es no quererlo; amarlo es disciplinarlo\u201d.<\/p>\n<p>No hay nada m&#225;s amoroso de tu parte como padre o madre hacia tu hijo que ense&#241;arle lo correcto y c&#243;mo agradar a Dios. A veces tus hijos tienden a llorar, tienden a respetar los \u00e1caros, tienden a experimentar cierto grado de frustraci\u00f3n por no poder hacer todo lo que desean. Pero es necesario crecerlos con disciplina precisamente porque los amas y quieres lo mejor para ellos.<\/p>\n<p>La realidad de la necesidad en los hijos, hace necesaria la participaci\u00f3n activa de los padres, pero hay otra realidad que hace indispensable su participaci\u00f3n:<\/p>\n<p>2. La realidad de la responsabilidad e influencia de los padres.<\/p>\n<p>Ese es nuestro punto de partida. Somos la autoridad designada para nuestros hijos y somos la mayor influencia sobre ellos. Por eso nuestra encomienda es muy especial.<\/p>\n<p>Deuteronomio 6:5-9 dice: Ama al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n y con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Gr&#225;bate en el coraz&#243;n estas palabras que hoy te mando. Inc&#250;lcaselas continuamente a tus hijos. H&#225;blales de ellas cuando est&#233;s en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. &#193;talas a tus manos como un signo; ll&#233;valas en tu frente como una marca; escr&#237;belas en los postes de tu casa y en los portones de tus ciudades.<\/p>\n<p>En este pasaje vemos, claramente, que los responsables de la formaci&#243;n integral de nuestros hijos somos nosotros, los padres. Somos quienes estamos con ellos el mayor tiempo de sus vidas y pasamos con ellos todo tipo de experiencias cotidianas. Somos los mejor posicionados para imprimir en ellos huellas que perduren toda su vida. Ni sus maestros de la escuela o de la iglesia, ni sus entrenadores, ni ninguna otra persona est&#225; mejor colocado para influir para bien en nuestros hijos.<\/p>\n<p>Nuestra tarea es usar toda nuestra influencia para forjar en ellos un amor a Dios por sobre todas las cosas. Como padres, ense&#241;amos con lo que hacemos, decimos, callamos, arreglaron, omitimos, en fin, con todo en nuestra vida.<\/p>\n<p>Por lo mismo, debemos vernos, por dise&#241;o divino, como los discipuladores principales de nuestros hijos. La iglesia nos puede apoyar en la labor, pero los titulares de este llamado, somos nosotros. Por eso, debemos entender que nunca dejemos de estar en modo \u201cdiscipulado\u201d de nuestros hijos.<\/p>\n<p>Padres no podemos abandonar nuestro puesto. No hay nadie que pueda hacer la labor encomendada por Dios como nosotros. En una familia al rev&#233;s, los padres abandonan su puesto y dejan de ejercer su influencia. En una familia al rev&#233;s, los padres no alcanzaran a dimensionar la gran oportunidad que tienen de invertir sus vidas en la tarea m&#225;s importante que pudieran imaginar: discipular a sus hijos para que sean hijos del rey e hijos del reino.<\/p>\n<p>Por eso, es indispensable que estemos en esta misi\u00f3n 24\/7, 365 d&#237;as a&#241;o. Es el mayor proyecto de tu vida.<\/p>\n<p>Proverbios 29:15 lo dice as&#237;: La vara y la correcci&#243;n dan sabidur&#237;a, Mas el muchacho consentido avergonzar&#225; a su madre.<\/p>\n<p>Una madre o un padre puede prevenir, en gran parte, que su hijo sea su verg&#252;enza en el futuro\u2026&#191;c&#243;mo? Corrigiendolo a tiempo. Los padres tenemos un poder de influencia que debemos aprovechar para el bien de nuestros hijos. Debemos influir en ellos de tal forma que lleguen a ser sabios.<\/p>\n<p>Proverbios 10:1 dice: El hijo sabio alegra al padre, Pero el hijo necio es tristeza de su madre. &#191;Qu&#233; tipo de hijo estamos discipulando? Uno sabio o uno necio. El efecto a futuro depende en parte de lo que empezar a hacer diligentemente hoy hacia ellos.<\/p>\n<p>No podemos esperar hijos sabios si no los estamos creciendo en la disciplina y amonestaci&#243;n del Se&#241;or , porque recordemos que el principio de la sabidur&#237;a es el temor del Se&#241;or. Como&#237; que los padres somos un factor importante e influyente en el desarrollo de nuestros hijos. Tenemos esa responsabilidad y privilegio.<\/p>\n<p>No cabe duda de que necesitamos mucha sabidur\u00eda como padres para realizar nuestra tarea con eficacia. &#191;D&#243;nde comenzamos? &#191;De d&#243;nde partimos para lograr tal finalidad? &#191;C&#243;mo podemos comenzar a enderezar nuestra familia al rev&#233;s?<\/p>\n<p>Por supuesto, de la Palabra de Dios. Y en el Nuevo Testamento hay una instrucci\u00f3n que se repite de manera directa para los padres y la encontramos en Efesios 6:4 y Colosenses 3:21.<\/p>\n<p>Efesios 6:4: Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos, sino cr&#237;enlos seg&#250;n la disciplina e instrucci&#243;n del Se&#241;or.<\/p>\n<p>Colosenses 3:21: Padres, no exasperen a sus hijos, no sea que se desanimen.<\/p>\n<p>En ambos pasajes el mandato para los padres abarca s&#243;lo un vers&#237;culo. La instrucci\u00f3n en ambos casos es muy similar: \u201cPadres no provoqu&#233;is a ira a vuestros hijos\u201d y \u201cPadres no exasper&#233;is a vuestros hijos\u201d.<\/p>\n<p>Cuando se dan instrucciones a los hijos que les ponen en una direcci\u00f3n contraria a la que desean, es inevitable cierto grado de enojo o frustraci\u00f3n por su parte. Si el pasaje estuviera diciendo que nunca digamos o hagamos algo que los enoje, entonces simplemente ser&#237;a imposible cumplir este mandamiento.<\/p>\n<p>Pero el pasaje no est&#225; ense&#241;ando esto, sino m&#225;s bien, que tu proceder tus hijos sea en sabidur&#237;a, respeto y amor para no provocar que se eno innecesariajen haciamente.<\/p>\n<p>Es decir, este mandamiento no es una licencia para dejar a tus hijos sin correcci&#243;ne instrucci&#243;n con tal que no se enojen, sino es una directriz en cuanto el c&#243;mo debes tratarlos. De hecho, en el verso 4 de Efesios 6 se establece lo opuesto de provocar la ira de nuestros hijos: \u201ccriarlos en disciplina y amonestaci&#243;n del Se&#241;or\u201d. Este contraste nos indica que si estoy enojando innecesariamente a mis hijos no los estoy criando en la disciplina y amonestaci&#243;n del Se&#241;or.<\/p>\n<p>Para muchas, las palabras \u201cdisciplina\u201d y \u201camonestaci&amp; #243;n\u201d quieren decir gritos, pellizcos, pescozones, pu\u00f1etazos, empujones, bofetadas, burlas, insultos, adjetivos ofensivos, amenazas y cosas semejantes. Todo esto cabe en la categoria&#237;a de exasperaci&#243;n de nuestros hijos y est&#225; en contradicci&#243;n con la disciplina y amonestaci&#243;n del Se&#241;or.<\/p>\n<p>De hecho, el verbo \u201ccriadlos\u201d nos da la idea de una madre alimentando con ternura a su beb&amp; #233;; como&#237; debemos nutrirlos, crecerlos con dedicaci\u00f3n, atenderlos y ense\u00f1arles el camino del Se\u00f1or. La disciplina y la amonestaci&#243;n implican la aplicaci&#243;n de principios b&#237;blicos, l&#237;mites y consecuencias, relaci&#243;n, respeto, ejemplo, confianza, conversaci&#243;n, instrucci\u00f3n, comunicaci\u00f3n, perd&#243;ny gracia.<\/p>\n<p>El mandato, entonces, para los padres es que no exasperen a sus hijos. Aqu&#237; presento algunos ejemplos de casos cuando los padres exasperamos a nuestros hijos. La lista no es exhaustiva, pero espero que pueda ser &#250;til para revisar si estamos desobedeciendo este mandamiento b&#225;sico para los padres.<\/p>\n<p>Estamos exasperando a nuestros hijos cuando:<\/p>\n<p> Usas sarcasmo o burla. Las palabras hirientes y burlescas no corrigen ni instruyen a nuestros hijos, m&#225;s bien, los lastiman. Decir cosas tales como \u201c&#161;Pero Si t&#250; eres un angelito inocente!\u201d cuando se quiere implicar lo contrario, es usar nuestras palabras sarc\u00e1sticamente y exasperar a nuestros hijos.<\/p>\n<p> Los exponen delante de los dem&#225;s. Cuando publicas sus faltas, malas decisiones y pecados ante su grupo de coet&#225;neos o familiares en vivo o en las redes, no est&#225;s siguiendo el mandato b&#237;blico, sino es una especie de venganza de tu parte.<\/p>\n<p> Cambias la instrucci&#243;n seg&#250;n tu estado de &#225;nimo. Un d&#237;a dices que s&#237; y otro, dices que no. &#191;La raz\u00f3n&#243;n? Sencillamente te fue mal en el trabajo o tuviste una discusi\u00f3n con tu c&#243;nyuge. La inconsistencia en la aplicaci&#243;n de los principios te resta credibilidad y exasperan a tus hijos porque no saben qu&#233; espera de ti. Lo mejor es que tu \u201cs&#237;\u201d mar \u201cs&#237;\u201d y tu \u201cno, sea no\u201d, sin importar tu estado de &#225;nimo.<\/p>\n<p> Impones normas que t&#250; mismo no cumples. Las leyes divinas se aplican tanto a los padres como a los hijos. Tus hijos necesitan ver que eres el primero en someterse a Dios. Es hipocres\u00eda decir \u201cLa Biblia dice . . . \u201d si la Biblia no es en verdad la autoridad en tu vida.<\/p>\n<p> Estableces tus preferencias como si originales mandamientos divinos. Tenemos instrucciones que reconocer que gran parte de las dadas a nuestros hijos, tienen su origen m&#225;s bien en nuestras preferencias que en la Biblia. Asuntos tales como el color de la ropa, el estilo del cabello, los deportes, el estilo musical, generalmente son apreciados o despreciados debido a nuestra preferencia personal. No trates de elevar tus gustos al nivel del mandamiento b\u00edblico. Preg&#250;ntate, &#191;Le doy esta orden porque Dios dice que es bueno o es malo? o &#191;O es que a m&#237; me gusta o no me gusta? Las reglas de Dios son incuestionables y deben ser cumplidas tanto por padres como por hijos. Pero nuestras reglas, pueden ser cuestionadas, analizadas, e incluso cambiadas si no est\u00e1n cumpliendo el prop\u00f3sito de Dios para nuestra familia.<\/p>\n<p> No cumples lo que promete. Esto crea un ambiente de desconfianza en la relaci\u00f3n con tus hijos. Los hijos no pueden tomar en serio a un padre o una madre que constantemente les hace ver que su palabra no vale. Sabemos que no siempre puedes cumplir lo que prometes debido a causas que est&#225;n m&#225;s all&#225; de tu control. No hay problema si estos eventos ocurren en el contexto de varias promesas cumplidas. El da&#241;o real ocurre cuando el incumplimiento de tu palabra es lo que caracteriza tu vida.<\/p>\n<p> No reconoces tus errores. Todos los que hemos sido hijos podemos reconocer la frustraci\u00f3n que trae el tener unos padres que no pueden aceptar sus faltas. Muchos padres creen que si adoptan sus errores ante los hijos, su autoridad quedar\u00e1&#225; menoscabada. Pero esto no sucede generalmente. Los padres que le piden perdn a sus hijos cuando han fallado les estn diciendo que pueden confiar en ellos, que estn tratando de ser una autoridad justa y que en verdad se interesan por ellos. No temas reconocer tus faltas y pedir perdna tus hijos. Esto ser&#225; un b&#225;lsamo para la relaci&#243;n con ellos.<\/p>\n<p> Los comparas con sus hermanos o coet&#225;neos. Cuando comparas a tus hijos entre s&#237;, est&#225;s fomentando las envidias, orgullos y rencores entre ellos. Recuerda que cada uno de tus hijos es diferente. Tienen debilidades y fortalezas distintas. A some les ser&#225; m&#225;s f&#225;cil hacer ciertas cosas que a otros. Reconoce esas diferencias, est&#250;dialas y aprueba&#233;chalas. El modelo para tus hijos no es su hermano o hermana, sino Cristo.<\/p>\n<p>Su dominio propio es mayor que la libertad otorgada. Las libertades que conceden a tus hijos deben estar en proporci\u00f3n directa a su dominio propio. Cuando no sigues este principio y los limitas en cosas para las que ya han demostrado el dominio propio suficiente, los exasperas pues no reconoces su madurez en ese aspecto. Aseg&#250;rate de no estar restringiendo aspectos de sus vidas en las que ya deben&#237;as darles mayor libertad.<\/p>\n<p>Traes al presente asuntos atendidos y cerrados en el pasado. A nadie le gusta que sus faltas sean grabadas e inmortalizadas. Cuando repasas asuntos ya tratados y cerrados en el pasado, lo &#250;nico que haces es exasperar a tus hijos y ser un ejemplo deficiente de lo que significa perdonar.<\/p>\n<p>Sentencias sin haber escuchado. Debemos recordar que nuestra autoridad como padres es delegada por parte de Dios. El es justo, y el ejercicio de nuestra autoridad debe reflejar este aspecto de su car\u00e1cter. No tomes decisiones apresuradas. Escucha todos los datos, pregunta, aclara, comprende, ora, piensa y luego, emite tu veredicto.<\/p>\n<p> Hablas con ellos s&#243;lo cuando han hecho algo malo. muchos padres s&#243;lo nos acercamos a nuestros hijos cuando hay algo malo para corregir. El proceso de la disciplina y la amonestaci&#243;n del Se&#241;or no s&#243;lo se trata de corregir, sino, sobre todo, de instruir, ense&#241;ar, dirigir, animar y estimular. La correcci&#243;n es efectiva dentro del contexto de una relaci&#243;n de confianza e inter&#233;s.<\/p>\n<p> Te preocupa m&#225;s tu reputaci&#243;n como padre que el bienestar espiritual de tu hijo. \u201c&#191;Y que van a decir los dem&#225;s?\u201d es la primera pregunta de los padres que les interesa m&#225;s su reputaci&#243;n que la de Dios. Te das cuenta que este es tu caso cuando una falta que no te afecto cuando estabas asolas con tu hijo, se vuelve una ofensa mayor cuando sucede en p&#250;blico. En tales casos, la honra de Dios y el estado espiritual de nuestros hijos son desplazados por una preocupaci&#243;n por nuestra reputaci&#243;n. Pongamos nuestras prioridades en orden.<\/p>\n<p> Hablas con ellos como si casos perdidos. Muchos padres pierden de vista el poder del evangelio y hablan con sus hijos como si ya no tuvieran remedio. No hay nadie tan torcido que el poder de Cristo no pueda enderezar. Habla con tus hijos como embajador de aquel que hace todas las cosas nuevas. Mientras haya vida, el cambio es posible.<\/p>\n<p>Sus sentimientos que nuestra familia est&#225; al rev&#233;s, debemos comenzar por preguntarnos cu&#225;l ha sido nuestra parte en la erosi&#243;n de la relaci&#243;n con nuestros hijos. Si alguna o varias de estas pautas pecaminosas caracterizan la relaci\u00f3n con nuestros hijos, es probable que hayamos tenido mucho que ver en el alejamiento y la problematica.<\/p>\n<p>De todas maneras, no nos desanimemos. &#161;Hay buenas noticias! &#161;Hay esperanza! &#161;Todav&#237;a estamos a tiempo! Gracias a la vida, muerte y resurrecci\u00f3n de Jesucristo podemos ser parte de una nueva humanidad que no tiene que vivir con sus familias al rev&#233;s.<\/p>\n<p>En Cristo, la gracia, el arrepentimiento, el perd&#243;ny la obediencia a la Palabra de Dios pueden lograr que las relaciones m&#225;s deterioradas se revitalicen para la gloria de Dios.<\/p>\n<p>Ser padre es una bendici&#243;n , un privilegio y una responsabilidad. Pero no estamos solos ante tal inmensa tarea. La gracia del se\u00f1or est&#225; con nosotros para hacernos cada d&#237;a mejores y m&#225;s padres sabios para la gloria de nuestro Dios.<\/p>\n<p>Comienza, humildemente, arrepinti&#233;ndote y pidiendo perd&#243;na Dios ya tus hijos por aquellas ocasiones en los que dejaste sin la sabia disciplina y amonestaci&#243;n del Se&#241;or.<\/p>\n<p>Conf&#237;a en la Palabra, vu&#233;lvete un estudioso de los principios b&#237;blicos y ama a tus hijos tanto como para no abandonarlos sin correcci&#243;ny amonestaci&#243;n en el Se&#241;or.<\/p>\n<p>Al final podr&#225; s tener la satisfacci&#243;n de haber dejado un legado de fe y vida en la siguiente generaci&#243;n.Una generaci&#243;n que conozca al buen Padre celestial que nos ama y que est&#225; con nosotros siempre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estaba yo en Orlando, Florida esa ma&#241;ana del viernes 25 de agosto de 1995 cuando son&#243; el tel\u00e9fono alrededor de las 8 de la ma\u00f1ana. 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