{"id":20776,"date":"2022-08-18T13:34:31","date_gmt":"2022-08-18T18:34:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/batallas-internas-fracaso\/"},"modified":"2022-08-18T13:34:31","modified_gmt":"2022-08-18T18:34:31","slug":"batallas-internas-fracaso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/batallas-internas-fracaso\/","title":{"rendered":"Batallas Internas: Fracaso"},"content":{"rendered":"<p>Intro: Siendo ni&#241;o, en una ocasi&#243;n fui al Parque de las Am&#233;ricas con la familia de un amigo. Estuvimos corriendo y jugando y llegamos a los columpios. Ya hab&#237;a oscurecido cuando comenzamos a columpiarnos.<\/p>\n<p>De pronto a alguien se le ocurri&#243; que hici&#233;ramos una competencia. &#201;sta consistir&#237;a en columpiarse lo m&#225;s fuerte y alto posible hasta llegar a cierta altura para soltarse del columpio y salir despedido en el aire para caer lo m&#225;s lejos posible y ganar&amp;# 237;a el que lograra avanzar m&#225;s que todos.<\/p>\n<p>Quiero decirles que desde que nac&#237; de 5 kilos, nunca he sido una persona muy delgada que digamos, y esto era m&#225;s notorio en mi ni&#241;ez. Mis amigos eran delgaditos y livianitos, y ellos comenzaron con el reto. Sal&#237;an despedidos por el aire para caer a una distancia considerable.<\/p>\n<p>Lleg&#243; mi turno Yo mec&#237; una primera vez. Tom&#233; m&#225;s vuelo, alcanc&#233; la altura m&#225;s alta posible y entonces me solt&#233; del columpio. El &#250;nico detalle fue que en vez impulsar mi cuerpo hacia adelante, el peso me gan&#243; hacia atr&#225;s, as&#237; que di dos giros en aire en sentido inverso para aterrizar sobre mi espalda con un golpe seco debajo de los columpios.<\/p>\n<p>Perd&#237; por unos segundos la capacidad de respirar y cuando me pude reincorporar, ten un fuerte dolor en el pecho al mover o apoyar los brazos. Pienso que me fractur&#233; fisur&#233; alguna costilla, pero por orgullo y para evitar alg&#250;n rega&#241;o paternal, lo sufr&#237; en silencio hasta que desapareci&#243; solo, despu\u00e9s de no muy pocos d\u00edas.<\/p>\n<p>Esta experiencia me hace recordar los videos que suelen salir en las redes sociales con el t\u00edtulo de \u201cEpic Fails\u201d o \u201cFracasos o fallas &#233;picas\u201d y muestran c&#243;mo personas, como me pas&#243; a m&#237;, no lograron lo que se propon&#237;an o fallan en el intento de hacer algo, normalmente cayendo, golpe&#225;ndose, o rompiendo algo que estaban cuidando.<\/p>\n<p>Estoy seguro que todos hemos tenido nuestros propios fracasos o epic fails. Todos hemos tenido alg\u00fan fracaso en alg\u00fan proyecto, en alguna iniciativa, en alguna relaci\u00f3n, en alg\u00fan intento. Y tambi\u00e9n s&#233;n s&#233; que hay fracasos cuyas consecuencias nos siguen persiguiendo hasta hoy. &#191;Qu&#233; \u00bfHacemos con el fracaso? &#191;C&#243;mo enfrentamos el fracaso? &#191;Qu&#233; pensar del fracaso?<\/p>\n<p>En la Biblia, tambi\u00e9n vemos a personas que estaban frente a frente con el fracaso. Pudi&#233;ramos pensar en Abraham, en David, en Salom&#243;ny tantos otros. Pero hoy consideramos a uno de los disc&#237;pulos de Jes&#250;s: a Sim&#243;n, tambi&#233;n conocido como Pedro.<\/p>\n<p>Pedro es uno de los disc&amp;#237 ;pulos m&#225;s a\u00f1adido en los evangelios. De hecho, es uno de los primeros discos a quien Jes&#250;s le dijo: s&#237;gueme. Pedro encabeza la lista de los disc&#237;pulos llamados por Jes&#250;s cuando descendi&#243; del monte y llama&#243; a sus disc&#237;pulos\u2026ah&#237; est&#225; Pedro en primer lugar en la lista.<\/p>\n<p>Pedro era arrojado, impulsivo, deca lo que estaba pensando sin tantos filtros. Y a lo largo de su tiempo de entrenamiento tuvo no pocos encuentros con el fracaso.<\/p>\n<p>Por ejemplo, nos acordamos cuando Jes&#250;s vino al encuentro con sus discos&#237;pulos caminando sobre el agua. Y Pedro le dice, si en verdad eres t\u00fa, ordena que yo vaya hacia ti caminando sobre el agua. Y Jes&#250;s le dijo: ven. Pedro baja de la barca y empieza a caminar sobre el agua, pero de pronto siente temor por las olas y el viento y se hunde y clam&#243; para que Jes&#250;s lo rescatara.<\/p>\n<p>O bien, nos acordamos de la ocasi\u00f3n cuando a Pedro le es revelado que Jes&#250;s es el Cristo, el hijo del Dios viviente y Jes&#250;s le reitera que esa revelaci\u00f3n no vino del hombre sino de Dios, pero al poco ratito de haberlo reconocido, Jes&#250;s tiene que reprenderlo porque estaba reflejando la mente de Satan&#225;s al sugerir que Jes&#250;s no deb&#237;a padecer ni sacrificarse. En pocas palabras, que Jes&#250;s no debe sufrir ni morir por el pecado.<\/p>\n<p>O cuando estando con Juan y Jacobo en el Monte supuestamente acompa&#241;ando a Jes&amp;#250 ;s en oraci&#243;n, presenci&#243; la transfiguraci&#243;n de Jes&#250;sy vio a El&#237;as ya Mois&#233;s, y dijo algo como: &#191;Quieres que hagamos tres enramadas? Y el narrador del evangelio dice: No sab&#237;a qu&#233; decir, porque todos estaban asustados.<\/p>\n<p>En fin, vemos a un Pedro muy movido pero que se meti\u00f3 en problemas muy f\u00e1cilmente. Vemos a un Pedro que a lo largo de su formaci\u00f3n tuvo sus peque\u00f1os fracasos, como todos a lo largo de nuestras vidas. Pero este mismo Pedro tuvo ahora s&#237; lo que podemos llamar: un epic fail, un craso fracaso, un fracaso &#233;pico.<\/p>\n<p>Este fracaso se encuentra registrado no en uno o dos, sino en los cuatro evangelios. Y es que Juan a veces no incluye episodios que los otros tres s&#237; incluyen o repiten, pero el episodio del magno fracaso de Pedro, conocido como la negaci&#243;n de Pedro, tambi&#233;n est&#225; registrado entre sus p&#225;ginas.<\/p>\n<p>Y en el contexto que rodearon esta situaci&#243;n encontramos tres realidades acerca del fracaso que queremos subrayar este d&#237;a. Tres realidades que siguen manifest\u00e1ndose cuando fracasamos.<\/p>\n<p>Todo esto ocurre la noche en que Jes\u00fas fue entregado. Hab&#237;an comido la Pascua y Jes&#250;s en el contexto de ese tiempo &#237;ntimo con sus disc&#237;pulos les dice all&#225; en Marcos 14:27-31:<\/p>\n<p>\u2014Todos ustedes me abandonaron&#225;n \u2014les dijo Jes\u00fas&#250;s\u2014 porque est&#225; escrito:&#187; Herir&#233; al pastor, y se dispersar\u00e1n las ovejas\u201d. Pero, despu\u00e9s de que yo resucite, ir&#233; delante de ustedes a Galilea&#187;. \u2014Aunque todos te abandonen, yo no \u2014declaro&#243; pedro \u2014Te aseguro \u2014le contest&#243; Jes&#250;s\u2014 que hoy, esta misma noche, antes de que el gallo cante por segunda vez, me negar&#225;s tres veces. \u2014Aunque tenga que morir contigo \u2014insisti&#243; Pedro con vehemencia\u2014, jam&#225;s te negar&#233;. Y los dem&#225;s dijeron lo mismo.<\/p>\n<p>La primera realidad acerca de los fracasos que queremos subrayar este d&#237;a es que 1. Los fracasos hacen evidente nuestra soberbia.<\/p>\n<p>&#191;Por qu\u00e9&#233; se siente tan amargo el fracaso? &#191;Por qu&#233; no puedes sacarte de la mente el evento en que no llegaste a la meta, en el que respondeste de la manera incorrecta, en el que quedaste evidenciado ante los dem&#225;s como no apto para la tarea?<\/p>\n<p>Si somos sinceros, porque en todo fracaso lo que duele m&#225;s es nuestro orgullo. Lo que se siente hecho pedazos es todo aquello de lo cual pens&#225;bamos que &#233;ramos invencibles o invulnerables. Pero el fracaso nos confronta con nuestra realidad: Fuimos soberbios y no ve&#8217;amos venir este resultado, ni siquiera nos pas\u00e9 por la cabeza la posibilidad.<\/p>\n<p>A Pedro, le ocurri&#243; lo mismo. Fue confrontado con su soberbia. Jes&#250;s, sab&#237;a lo que estaba a punto de suceder y les declara la realidad del asunto: esta noche todos me van a abandonar. Es m&#225;s, estaba profetizado lo que ocurri&#237;a. Jes&#250;s no estaba hablando de posibilidades, sino de certezas. Todos lo abandonaron.<\/p>\n<p>Pero, aunque era triste esta realidad, al mismo tiempo ven&#8217;a con una esperanza. Jes&#250;s les dice que cuando &#233;l resucitara los ver&#237;a en Galilea. A la mala noticia, le sigue la esperanza del evangelio: Pase lo que pase, recuerden que voy a resucitar y nos volveremos a encontrar.<\/p>\n<p>Pedro, inmediatamente, con un tono soberbio, afirma: \u201cAunque todos te abandonen, yo no\u201d. &#191;Qu&#233; estaba implicando? Aunque inmaduros, estos miedosos, estos inseguros, te abandonen, eso no lo har&#233; yo. Yo soy mejor que todos estos, aunque t&#250; me hayas incluido en tu anuncio, yo no entro en esa categoria. Yo estoy por encima de estos.<\/p>\n<p>Incluso, le subi&#243; tres rayitas, al decir que, aunque tuviera que morir, nunca negar\u00e1aa Jes\u00e1. &#161;Jam&#225;s negar&#237;aa Jes&#250;s! Como sabemos, estas fueron declaraciones de soberbia m&#225;s que de convicci&#243;n. Pedro ten&#237;a un concepto de s&#237; mismo muy equivocado. Su soberbia lo cegaba a la realidad de que estaba tan necesitado, tan fragil, tan vulnerable como cualquier otro ser humano.<\/p>\n<p>Mis hermanos, la soberbia precede al fracaso. Cuando has fracasado te das cuenta de que te confiaste, de que te descuidaste, de que bajaste la guardia, de dejaste de ser intencional, de que, como decimos, \u201ccolgaste tu hamaca\u201d, porque pensaste de ti mismo que eras fuerte, seguro , certero, suficiente, confiable, e hicimos a un lado nuestra dependencia en Dios.<\/p>\n<p>Jes&#250;s le record&#243; a Pedro su vulnerabilidad cuando le anunci&#243; que esa misma noche antes de que gallo cantara una segunda vez, &#233;l ya le habr&#237;a negado tres veces. En ese momento a&#250;n Pedro no pod&#237;a ver su soberbia, pero cuando ocurre&#243; lo que Jes&#250;s le hab&#237;a anunciado, fue confrontado con su realidad.<\/p>\n<p>Quiz&#225; ahora mismo t&#250; est&#225;s enfrentando un fracaso. Embarazada, &#191;Qu&#233; es lo que me duela m&#225;s de todo esto? &#191;Lo que&#233; Perd&#237;? &#191;Los beneficios que no logr&#233;? &#191;C&#243;mo qued&#243; mi imagen? Cuestionario&#225; todo tenga que ver s&#243;lo contigo. En pocas palabras es nuestro orgullo el que est&#225; herido. Es nuestra soberbia la que est&#225; siendo evidenciada en este proceso.<\/p>\n<p>Si nos damos cuenta de esto, necesitamos arrepentirnos y mostrar humildad delante de Dios. Un coraz\u00f3n humilde es el que Dios restablece y transforma. No aguantamos m&#225;s nuestro coraz&#243;n. Dios, a trav&#233;s de este fracaso, nos est&#225; revelando ese coraz&#243;n de soberbia que nos aparta de una dependencia en &#233;l. Y es que separados de &#8216;l, nada podemos hacer. El fracaso hace evidente nuestra soberbia, pero existe una segunda realidad acerca del fracaso que necesitamos subrayar y es que\u2026<\/p>\n<p>2. Los fracasos hacen evidente nuestros &#237;dolos. Marcos 14:66-72 nos narra el episodio central que estamos considerando.<\/p>\n<p>Nos relata que despu\u00e9s de que aprehendieron a Jes&#250;s en el Getseman&#237;, llevaron a Jes&amp;#250 ;sa casa del sumo sacerdote y que Pedro sigui&#243; secretamente a la multitud que llevaba a Jes&#250;s.<\/p>\n<p>Entonces entrando al patio de la casa del sumo sacerdote y se acerc&#243; a un fuego que hab&#237;an encendido para calentarse del f&#237;o. En eso estaban cuando pas&#243; una de las criadas del sumo sacerdote. Y al verlo le dijo le dijo: \u2014T&#250; tambi\u00e9n estabas con ese nazareno, con Jes&#250;s. Pero &#233;l lo neg&#243;: \u2014No lo conozco. Ni siquiera s&#233; de qu&#233; est\u00e1 hablando. (zero y va una).<\/p>\n<p>Luego, se fue m&#225;s hacia la entrada del predio y cuando la criada lo vio por all&#237; les dijo de nuevo a los presentes: \u2014Este es uno de ellos. Y &#233;l lo volvi&#243; un negar. (zero y van dos).<\/p>\n<p>Poco despu&#233;s, ya con la espinita que las hab&#237;a dejaron la criada, los que estaban all&#237; le dijo a Pedro: \u2014Seguro que t&#250; eres uno de ellos, pues eres galileo, lo reconocemos por tu acento. Entonces, Pedro Comenz&#243; a echarse maldiciones diciendo con juramentos \u2014&#161;No conozco a ese hombre del que hablan! (Zero y van tres\u2026ponchado).<\/p>\n<p>Y nos dice Marcos 14:72: Al instante un gallo cant&#243; por segunda vez. Pedro se acord&#243; de lo que Jes&#250;s le hab&#237;a dicho: &#171;Antes de que el gallo cante por segunda vez, me negar&#225;s tres veces&#187;. Y se ech&#243; a llorar.<\/p>\n<p>Lucas lo describe a&#250;n m&#225;s dram&#225;ticamente. A&#241;ade que en el momento en que Pedro negaba por tercera vez, el gallo y canto y hubo un contacto visual entre Pedro y Jes&#250;s, y Pedro sali&#243; de ah&#237; y llor&#243;, Lucas agrega, amargamente.<\/p>\n<p>Pedro justamente se dio cuenta qu&#233; es lo que hab&#8217;a hecho. Hab&#237;a traicionado su promesa de seguir a Jes&#250;s incluso ante la muerte, hab&#237;a negado que conoc&#237;aa Jes&#250;s, hab&#237;a llegado al extremo de decir maldiciones para que le creyeran, hab&#237;a negado que hab&#237;a sido testigo del poder de Dios manifestado por Cristo Jes&#250;s, hab&#237;a negado la revelaci&#243;n que hab&#237;a recibido de que Jes&#250;s era el Cristo, hab&#237;a negado que hab&#237;a estado todo este tiempo con el Mes&#237;as y todo &#191;por qu&#233;? Porque tuvo temor de ser delatado por una sencilla y nada poderosa sirviente del sumo sacerdote.<\/p>\n<p>Este craso fracaso hab&#237;a sacado a la luz los &#237;dolos de Pedro. Su gran &#8216;dolo, su gran sustituto de Dios, era el hombre. Pedro tena un gran temor al hombre. Es decir, cuando vemos al ser humano como m&#225;s digno, m&#225;s grande, m&#225;s atractivo, m&#225;s importante, m&#225;s confiable, m&#225;s temible que a Dios mismo. Cuando el hombre es grande para nosotros y Dios es peque\u00f1o a nuestro parecer.<\/p>\n<p>Pedro estaba sustituyendo al Dios verdadero por los &#237;dolos de su coraz\u00f3n&#243;n. Por eso cuando la mujer le increp&#243;, tuvo gran temor del hombre y lleg&#243; hasta donde llegu\u00e9\u2026a negar a su maestro y se\u00f1or. La Biblia dice que el temor al hombre pone un lazo. Y exactamente eso pas\u00f3. Qued&#243; atrapado por el lazo de su propio &#237;dolo.<\/p>\n<p>Y es que esta lucha con este &#237;dolo no fue una lucha sencilla en la vida de Pedro, m&#225;s adelante en su ministerio, el ap&#243;stol Pablo lo tuvo que reprender, incluso en p&#250;blico, porque al principio se reun&#237;a todo normal con los que no eran jud&#237;os para comer, pero cuando llegaron ciertos jud&#237;os que ve&#237;an esto como algo impropio, por temor a sus comentarios negativos o ser visto mal, se comenz&#243; a alejar de aquellos con los que anteriormente tenian una fraternidad abierta. Nuevamente, el mismo &#237;dolo asomando la cabeza\u2026temor al hombre.<\/p>\n<p>Nuestro coraz&#243;n fue hecho para adorar a Dios, pero cuando no adoramos a Dios adoramos a cualquier cosa o persona. Ese &#237;dolo nos controla y llegamos a hacer cosas impensables, cosas que no hab&#237;amos previsto, planeado o anticipado. Siguiendo a los &#237;dolos de nuestro coraz&#243;n llegamos a hacer cosas que tiempo despu&#233;s ni nos reconocemos a nosotros mismos haciendo tales cosas. Pero es una realidad, la adoraci&#243;na estos sustitutos de Dios en nuestras vidas nos mueven a la acci&#243;n para nuestro propio fracaso y destrucci&#243;n.<\/p>\n<p>As&#237; que en el fracaso, siendo un poco autoanal&#237;ticos, introspectivos, podemos ver las huellas de nuestros &#237;dolos aparecer en este proceso.<\/p>\n<p>Hay cosas que hicimos o dejamos de hacer que est&amp;# 225;n relacionados con nuestro fracaso. Esas acciones las ejecutamos siguiendo la adoraci&#243;n de alguien o algo. Si no fue a Dios, &#191;A qui&#233;n fue? &#191;En qu&#233; confiamos? &#191;La voz de qui&#233;n tomamos como nuestra gu&#237;a? &#191;Qui&#233;no qu&#233; fue nuestro refugio en los momentos de angustia? &#191;Qui&#233;no qu&#233; sustituto&#243; a Dios en el momento crucial? Nuestros &#237;dolos se hacen evidentes cuando hemos fracasado.<\/p>\n<p>Por eso, si est&#225;s enfrentando ahora mismo un fracaso, recuerda que m&#225;s que quedarte lamentando o echando culpas los dem&amp; #225;s, comienza humildemente a reconocer tu parte en todo esto. Pide al Se\u00f1or que desenmascare a tus &#237;dolos, aquellas cosas o personas a qui&#233;n llamaste \u201cmi refugio\u201d, \u201cmi fortaleza\u201d en tu tiempo de angustia. Aquellas cosas o personas que fueron tu dios funcional en la vida y que ahora que ha fracasado comienzan a ser m\u00e1s evidentes.<\/p>\n<p>El llamado constante de la Escritura es a que abandonamos nuestros &#237; dolos y corramos al Dios vivo y verdadero porque es un Dios perdonador y lleno de gracia. Y es el &#250;nico que en verdad puede llenar nuestras vidas.<\/p>\n<p>Los fracasos hacen evidente nuestra soberbia y nuestros &#237;dolos, pero podemos agregar una tercera realidad acerca de los fracasos y es que 3. Los fracasos hacen evidente la gracia de Dios.<\/p>\n<p>Imag&#237;nate estar en el lugar de Pedro en esos momentos. El verso confrontado con la realidad de ser nada m&#225;s que una persona traidora, cobarde, infiel y dem&#225;s cosas cuando pensaba de s&#237; muy diferente Deben ser d&#237;as muy dif&#237;ciles al ver a Jes&#250;s crucificado y aparentemente fracasado. Toda la decepci&#243;ny culpa que deb&#237;a estar cargando esos d&#237;as.<\/p>\n<p>Pero el tercer d&#237;a despu&#233;s de la crucifixi&#243;n lleg&#243; comenzaron a ocurrir cosas extra&#241;as como que unas mujeres dijeron que no estaba en la tumba, Pedro fue all&#225; y corroboro que ciertamente no estaba, luego tambi&#233;n otros disc&#237;pulos dijeron que hab&#237;an caminado un tramo del camino con Jes&#250;s. En fin, varias apariciones que seguramente lo pusieron a la expectativa.<\/p>\n<p>Pero por fin, tuvo Pedro la oportunidad de un dialogo &#237;ntimo y desafi\u00f3 con el Cristo resucitado, de esto nos da fe el evangelio de Juan en Juan 21:16-19:<\/p>\n<p>Resulta que estando pescando, vio a alguien que se parec&#237;a mucho a Jes&#250;s en la orilla del lago, Pedro sal&#243; del barco y llego junto a &#233;ly en efecto era Jes&#250;s. Comieron con &#233;l en la orilla y entonces dice el evangelio:<\/p>\n<p>15 Cuando terminaron de desayunar, Jes&#250;s le pregunt&#243; a Sim&#243;n Pedro: \u2014Sim&#243;n, hijo de Juan, &#191;me amas m&#225;s que estos? \u2014S&#237;, Se\u00f1or, t&#250; sabes que te quiero \u2014concurso&#243; pedro \u2014Apacienta mis corderos \u2014le dijo Jes&#250;s. 16 Y volvi&#243; a preguntarle: \u2014Sim&#243;n, hijo de Juan, &#191;me amas? \u2014S&#237;, Se\u00f1or, t&#250; sabes que te quiero. \u2014Cuida de mis ovejas. 17 Por tercera vez Jes&#250;s le pregunt&#243;: \u2014Sim&#243;n, hijo de Juan, &#191;me quieres? A Pedro le doli&#243; que por tercera vez Jes&#250;s le hubiera preguntado: &#171;&#191;Me quieres?&#187; Como&#237; que le dijo: \u2014Se\u00f1or, t&#250; lo sabes todo; t&#250; sabes que te quiero. \u2014Apacienta mis ovejas \u2014le dijo Jes&#250;s\u2014.<\/p>\n<p>Qu&#233; pasaje tan cargado de emociones. Aqu&#237; est&#225; el traidor, el que neg&#243; al Se\u00f1or, no una o dos sino tres veces, aqu&#237; est&#225; el mentiroso que dijo que ir&#237;a hasta la muerte con &#233;l, y la pregunta que Jes&#250;s le hace debi&#243; haber sido desgarradora: \u201c&#191;Me amas que estos?\u201d &#191;Qu&#233; \u00bfhubieras respondido? &#191;C&#243;mo hubieras respondido?<\/p>\n<p>No tenemos argumentos para contestar. Hemos fracasado. Estamos en bancarrota. No tenemos credibilidad alguna. No somos confiables. No podemos responder con arrogancia o soberbia: &#161;Claro que s&#237;! &#161;Es obvio! Todo lo contrario, tenemos que responder con humildad: por lo visto, creo que no te amo lo suficiente como sabes, te quiero. (Hay un juego de palabras interesantes. Jes&#250;s dice: &#191;Me amas? Y pedro responde: te quiero.)<\/p>\n<p>Tres veces le hacen la misma pregunta o muy similar. Tres veces responde cada vez m&#225;s contrito y humillado este Pedro que antes hab&#237;a estado seguro de s&#237; mismo, autosuficiente y arrogante.<\/p>\n<p>Pero lo asombroso de todo esto es que cada vez que Pedro responde, el Se\u00f1or le da la misma instrucci\u00f3n: apacienta mis ovejas, pastorea mis corderos . &#161;Eso es gracia!<\/p>\n<p>Pedro no merec&#237;a este alto honor de que se le encomendara tan honrosa e importante misi&#243;n de apacentar los corderos, las ovejas por las que Cristo entrada&#243; su vida. No era merecedor de esta oportunidad y privilegio. &#161;Esto es gracia!<\/p>\n<p>En nuestros fracasos podemos encontrar revelada y evidente la gracia de Dios. La gracia de Dios que consuela, perdona, restaura y comisiona.<\/p>\n<p>No somos muy distintos a Pedro. Todos hemos tenido nuestros fracasos crasos, nuestros epic fails. Pero tenemos un Dios de gracia que en medio de nuestros fracasos nos hace encontrar su gracia inefable que nos restituye como sus hijos y sus siervos, &#250;tiles en manos de un Dios grande. Por eso este d&#237;a ll&#233;vate este mensaje del Se&#241;or: Hay una sola esperanza para mis fracasos: Su gracia.<\/p>\n<p>No hay m&#225;s. Es s&#243;lo por la gracia de Dios en Cristo Jes&#250;s que podemos tener verdadera esperanza de que aun en nuestros fracasos y las consecuencias de los mismos, Dios puede sostenernos, levantarnos, convertirnos en personas &#250;tiles en sus manos.<\/p>\n<p>Nunca olvidemos que fue gracias a algo que el mundo llam&#243; Fracaso es que hoy tenemos verdadera vida en Cristo. Fue por el llamado \u201cfracaso\u201d de la cruz, cuando Cristo Jes&#250;s extendi&#243; sus brazos y muri&#243;. El mundo lo vio como el m&#225;s rotundo fracaso. Pero gracias a ese bendito \u201cfracaso\u201d es que hoy podemos ser llamados M&#225;s que venedores en Cristo Jes&#250;s por aquel que nos am&#243;.<\/p>\n<p>S&#243;lo su Gracia es la esperanza para mis fracasos. El fracaso, esa batalla interna, es un tiempo para reconocer nuestra soberbia y nuestros &#237;dolos. Pero tambi\u00e9n es un tiempo para venir con un coraz\u00f3n humillado y arrepentido a sumergirnos en su gracia que es abundante e infinita en Cristo.Hay buenas noticias para los que est\u00e1n en Cristo, aun en sus fracasos hay gracia verdadera que sostiene, restaura y transforma para la gloria de Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Intro: Siendo ni&#241;o, en una ocasi&#243;n fui al Parque de las Am&#233;ricas con la familia de un amigo. Estuvimos corriendo y jugando y llegamos a los columpios. Ya hab&#237;a oscurecido cuando comenzamos a columpiarnos. De pronto a alguien se le ocurri&#243; que hici&#233;ramos una competencia. &#201;sta consistir&#237;a en columpiarse lo m&#225;s fuerte y alto posible &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/batallas-internas-fracaso\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abBatallas Internas: Fracaso\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-20776","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20776","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20776"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20776\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20776"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20776"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20776"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}