{"id":8666,"date":"2022-08-18T06:46:18","date_gmt":"2022-08-18T11:46:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/las-ultimas-cosas-el-cielo\/"},"modified":"2022-08-18T06:46:18","modified_gmt":"2022-08-18T11:46:18","slug":"las-ultimas-cosas-el-cielo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/las-ultimas-cosas-el-cielo\/","title":{"rendered":"Las Ultimas Cosas: El Cielo"},"content":{"rendered":"<p>Las &#250;ltimas cosas: El cielo<\/p>\n<p>Apocalipsis 21<\/p>\n<p>Con los a&#241;os se fue contribuyendo que cada 11 de abril, mi esposa y yo, celebramos nuestro aniversario yendo a cenar a cierto restaurante que era especial para nosotros. Normalmente, nos preparamos con tiempo para esto, pues se sale de nuestro presupuesto mensual, pero es un peque\u00f1o lujo que disfrutamos mucho para celebrar esa fecha especial para los dos.<\/p>\n<p>Se acercaba el aniversario # 25 y quer&#237;amos hacer algo mucho m&#225;s especial para celebrarlo, pero por varias razones, no se pudo hacer otra cosa, y acabamos celebrando en el mismo restaurante, muy felices como siempre.<\/p>\n<p>Pas&#243; un tiempo y recuerdo que platicando Delia y yo comentamos entre nosotros, en son de broma: \u201cMis pap&#225;s para su aniversario 25 se fueron en un crucero, tus pap&#225;s para su 25 aniversario se fueron a un viaje por europa y medio oriente, y t&#250; y yo fuimos a nuestro restaurante de siempre. Y re&#237;amos.<\/p>\n<p>Unos d&#237;as despu&#233;s de esa pl&#225;tica, recibimos una llamada. Era una pareja cristiana que conoc&#237;amos pero que no era de nuestra iglesia, que nos invitaba a desayunar un par de d&#237;as despu&#233;s porque quer&#237;an platicar con nosotros. En realidad, quedamos intrigados con la invitaci&#243;n, porque no sab&#237;amos cu&#225;l era el fondo del asunto.<\/p>\n<p>Lleg&#243; el d\u00eda acudimos a la cita puntual, nos recibimos muy amablemente y desayunamos sabroso; luego lleg&#243; el momento esperado de sacar el tema central de conversaci&#243;n que hab&#237;a dado origen a esa reuni&#243;n. B&#225;sicamente nos dijeron: \u201cEl a&#241;o pasado hicimos un viaje a Israel con una organizaci&#243;n cristiana y nos encant&#243;, y el Se&#241;or ha puesto en nuestro coraz&amp;#243 ;n regalarles a ustedes esa misma experiencia. &#191;Les gustar&#237;a ir a un viaje de 10 d&#237;as a tierra santa, b&#225;sicamente, gratis?<\/p>\n<p>Tanto Delia como yo, quedamos boquiabiertos. No lo vimos venir. Nos llev&#243; unos momentos asimilables a lo que nos estaban diciendo, y casi pensamos que se trataron de una broma. Por supuesto, aceptamos, muy agradecidos y unos meses despu\u00e9s tuvimos la maravillosa experiencia de conocer Jerusal&#233;n, Nazareth, Belem y tantos otros lugares ic\u00f3nicos de la historia b&#237;blica.<\/p>\n<p>Pens&#225;bamos que todo lo que tendr&#237;amos como celebraci&#243;n de nuestro aniversario #25 ser&#237;a una cena sabrosa, pero despu&#233;s de todo, al final , s&#237; tuvimos una celebraci\u00f3n muy especial, diferente e indescriptible de esa fecha tan importante para nosotros.<\/p>\n<p>Algo similar nos puede estar pasando con uno de los temas que estamos viendo en nuestra serie: Las &amp;#250 ;ltimas cosas, que hoy concluimos. Me refiero al tema del Cielo.<\/p>\n<p>Nuestra idea de \u201cir al cielo\u201d sin duda refleja un estado mejor del que actualmente disfrutamos. Y sin duda, al morir, anhelamos ir all&#237; donde Cristo est\u00e1. (algo as\u00ed como Delia y yo disfrutamos ir a nuestro restaurante favorito de aniversario). Y aunque es cierto y muy bueno eso que esperamos nos pase al morir en Cristo, nuestra expectativa queda muy corta porque hasta ah&#237; llega nuestra visi&#243;n de lo que esperamos y llamamos: el cielo.<\/p>\n<p>No nos imaginamos que despu&#233;s de aquello que consideramos como el cielo, pueda haber algo m&#225;s glorioso y esplendoroso para el pueblo de Dios (algo as&#237; como nuestro viaje sorpresivo de aniversario).<\/p>\n<p>Este d&#237;a me gustar&#237;a que salgas de aqu&#237; con una esperanza y expectativa mucho m\u00e1s amplia de lo que esperamos como \u201cel cielo\u201d, aquellos que han sido salvados por el Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n<p>Generalmente, cuando hablamos del cielo nos referimos a la presencia y trono de Dios; la corte celestial, donde el se\u00f1or habita con toda su santidad, soberan\u00eda, poder y gloria. Y el anhelo y expectativa que tenemos es que al morir en Cristo, seremos llevados ante &#233;la gozar de &#233;l para siempre.<\/p>\n<p>Entonces, en todo funeral de alguien cristiano escuchamos seguras referencias a esta verdad que trae consuelo a nuestros corazones.<\/p>\n<p>No podemos decir muchos detalles acerca de esto en general, pero s&#237; Podemos afirmar que para el creyente, la muerte no es el final y que su historia con Cristo contin&#250;a m&#225;s all&#225; de la misma en el cielo.<\/p>\n<p>La Confesi&#243;n de Fe de Westminster lo resume de esta manera: Los cuerpos de los hombres despu&#233;s de la muerte vuelven al polvo y ven la corrupci&amp; #243;n, pero sus almas (que ni mueren ni duermen), teniendo una subsistencia inmortal, vuelven inmediatamente a Dios que las dio. Las almas de los justos, siendo entonces hechas perfectas en santidad, son recibidas en los m&#225;s altos cielos en donde contemplan la faz de Dios en luz y gloria, esperando la completa redenci&#243;n de sus cuerpos. [\u2026] CFW 32.1<\/p>\n<p>Es decir, que en medio de este estado desnaturalizado en que deja la muerte al creyente, entre la primera y segunda venida de Cristo, &#233;ste entra a la presencia del Se&amp; #241;o inmediatamente y aguarda con el Se&#241;or el d&#237;a glorioso de la resurrecci&#243;n.<\/p>\n<p>La Biblia dice poco acerca del tema. Pero lo que dice es suficiente para saber que el creyente en Cristo entra al cielo cuando experimenta la muerte.<\/p>\n<p>Esto lo podemos ver en pasajes tales como Lucas 23:42-43: Luego dijo: \u2014Jes&amp;#250 ;s, acu&#233;rdate de m&#237; cuando vengas en tu reino. \u2014Te aseguro que hoy estar&#225;s conmigo en el para&#237;so \u2014le contest&#243; Jes&#250;s.<\/p>\n<p>Estas palabras de Jes&#250;s al malhechor estado en la cruz y momentos antes de morir, nos confirman que los que hallan gracia del Se&#241;or por medio de la fe, al morir de manera inmediata gozan con el Se&#241;or en el para&#237;so o el cielo.<\/p>\n<p>Tambi&#233;n el ap&#243;stol Pablo nos indica su predicamento al ser enfrentado con la posibilidad de su muerte, entre estabilizarse en este plano terrenal sirviendo y ministrando o partir para estar de manera inmediata ante el Se\u00f1or, lo cual es el anhelo de todo creyente en Cristo, como leemos en Filipenses 1: 21-23: Porque para m&#237; el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Pero si el vivir en la carne resulta para m&#237; en beneficio de la obra, no s&#233; entonces qu&#233; Escog\u00ed. Por ambas cosas me en un dilema, pues tengo el deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es mucho mejor<\/p>\n<p>El ap&#243;stol encontr\u00e9 su gozo en Cristo, y servirle a&#250;n en este plano terrenal era para &#233;l un gozo maravilloso, pero sab&#237;a muy bien que partir para estar con Cristo, ser&#237;a un gozo supremo e indescriptible. La certeza de estar con Cristo inmediatamente lo hace mucho mejor. Y esa se vuelve nuestra esperanza del cielo.<\/p>\n<p>Jes&#250;s prometi&#243; que iba a preparar un lugar, una morada en la casa del Padre para que estemos donde &#233;l est&#225;. Esto es maravilloso y de gran consuelo, saber que, entre la primera y la segunda venida del Se\u00f1or, al morir no quedamos desprovistos o desamparados, sino como creyentes en Cristo de manera inmediata estamos ante su presencia, estamos en el cielo .<\/p>\n<p>Por muy maravilloso y verdadero que sea esto, si esto es todo lo que entendemos como \u201cir al cielo\u201d o \u201cestar en el cielo\u201d, si hasta ese punto llega nuestra esperanza y expectativa, entonces d&amp; #233;jenme diciendo que nuestra visita queda muy corta, est&#225; truncada y est&#225; carente de lo que la Biblia nos promete respecto al cielo.<\/p>\n<p>Podemos decir que nuestra visi&#243;n del cielo, llega s&#243;lo a \u201cir al restaurante favorito\u201d y desconocemos o no est&amp;# 225; en el radar la verdad b&#237;blica del \u201cviaje sorpresivo\u201d a&#250;n pendiente.<\/p>\n<p>As&#237; es, tener la esperanza de al morir ir al cielo es b&#237;blico y verdadero, pero es s&#243;lo el inicio de la bienaventuranza para los que est&#225;n en Cristo, es s&#243;lo el Estado intermedio entre la primera y la segunda venida de Cristo. Porque cuando Cristo regrese por segunda vez en gloria, entonces, traer&#225; con &#233;l la realidad final y eterna de aquello que llamaremos \u201cmorar o vivir en el cielo\u201d.<\/p>\n<p>Ir a cielo al morir entre la primera y segunda venidas de Cristo es algo maravilloso e incre&amp;# 237;ble. Pero lo que aguarda a los hijos de Dios en Cristo despu&#233;s de eso es algo todav&#237;a superior e indescriptible.<\/p>\n<p>El Ap&#243;stol Pedro recogiendo ense&#241;anzas y profec&#237;as b&#237;blicas afirma en 2 Pedro 3:13: Pero, seg&#250;n su promesa, esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva, en los que habite la justicia.<\/p>\n<p>No s&#243;lo debemos tener la esperanza de \u201cestar con Cristo en el para&#237;so o el cielo\u201d cuando muramos, como si all&#225; terminar\u00e1 todo. Sino debemos, sobre todo, tener la esperanza de vivir con Cristo en el cielo nuevo y la tierra nueva, que ser&#225; nuestro estado final y eterno. Siendo parte de la nueva humanidad resucitada y preparada para la eternidad. Hasta todos&#225; debe llegar nuestra esperanza. A ese estado final debemos comenzar a llamarle al cielo. Como&#237; debemos comenzar a visualizarlo y anhelarlo. Anhelar el cielo nuevo y la tierra nueva.<\/p>\n<p>Pero &#191;C&#243;mo ser&#225; eso? &#191;C&#243;mo es el cielo en su versi&#243;n final y eterna? &#191;Qu&#233; es lo que debe consolar y animar nuestro coraz&#243;n al pensar en el cielo?<\/p>\n<p>Para reflexionar en estas preguntas, me gustar&#237;a que vayamos a un pasaje en el &#250;ltimo libro de la Biblia, en uno de los &#250;ltimos cap&#237;tulos de la misma. Me refiero a Apocalipsis cap&#237;tulo 21.<\/p>\n<p>A trav&#233;s de im&#225;genes que m&#225;s bien parecen cuadros majestuosos, el ap&#243;stol Juan nos describe sus visiones recibidas para dar consuelo, &#225;nimo y fortaleza a todos los creyentes en Cristo que aguardan con Anhelo a Jesucristo en su segunda venida. A aquellos que dicen: S&#237;, ven pronto, Se&#241;or Jes&#250;s.<\/p>\n<p>A trav&#233;s de sus descripciones visionarias, llenas de im&#225;genes de toda la Biblia, podemos tener un atisbo de lo que ser&#225; ese cielo en su versi&#243;n final y eterna, en lo que ser&#225; lo el estado final en que vivir&#225;n para siempre aquellos que creen en Jesucristo: el cielo nuevo y la tierra nueva.<\/p>\n<p>Y se puede decir mucho de este pasaje, pero nosotros nos limitaremos a tres descripciones de lo que ser&#225; vivir en el cielo nuevo y la tierra nueva.<\/p>\n<p>La primera descripci&#243;n es:<\/p>\n<p>El cielo es la uni&#243;n final y eterna del trono celestial y la tierra.<\/p>\n<p>Apocalipsis 21:1-2 dice: Despu&#233;s vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra hab&#237;an dejado de existir, lo mismo que el mar. Vi adem&#225;s la ciudad santa, la nueva Jerusal&#233;n, que bajaba del cielo, procedente de Dios, preparada como una novia hermosamente vestida para su prometido.<\/p>\n<p>La historia de la Biblia comienza con Dios creando los cielos y la tierra. Curiosamente, la historia tambi\u00e9n termina con esta visita de Juan en Apocalipsis donde dice: \u201cY vi un cielo nuevo y una tierra nueva\u201d. Dios, el cielo y la tierra al principio y Dios, el cielo y la tierra al final.<\/p>\n<p>En el principio Dios cre&#243; todo lo que existe y seg&#250;n su propia evaluaci&#243;n, vio que todo lo que hab&#237;a hecho, era bueno en gran manera. En esta creaci&#243;n ordenada y armoniosa, plant&#243; un jard&#237;n en la regi&#243;n de Ed&#233;n. S\u00ed, ah&#237; puso a su viceregente, a su imagen, al ser humano para que a trav\u00e9s de su trabajo extendiera los confines de ese Ed&#233;n hasta cubrir toda la tierra. Y a trav\u00e9s de la multiplicaci\u00f3n, llegara a llenar toda la tierra con su imagen para que todos supieran qui&#233;n era el Rey.<\/p>\n<p>El Proyecto que Dios ten&amp;# 237;a desde entonces era establecer su Reino en la tierra a trav\u00e9s de la agencia de su imagen. Ad&#225;ny su descendencia deb&#237;an preparar la tierra a trav&#233;s de su trabajo al punto de dejarla lista para que el cielo y la tierra ocurran lo mismo al establecer Dios su reino en toda la tierra. Entonces, Dios habitar\u00e1 permanente y eternamente con el hombre en la tierra.<\/p>\n<p>Este fue y es el proyecto de Dios desde el principio que a trav\u00e9s de la agencia de Su imagen, su reino fuera establecido en toda la tierra.<\/p>\n<p>Este tema resuena por toda esta historia b\u00edblica y es Dios habitando como Rey de los hombres en la tierra. Y en este reino el ser humano, su imagen, tiene una participaci&#243;n importante en su construci&#243;n.<\/p>\n<p>En la misma oraci&#243;n que Jes&#250;s nos dej&amp; #243; como modelo para aprender a orar est&#225; la muy conocida frase que confirma este concepto: \u201cVenga tu reino, h\u00e1gase tu voluntad en la tierra como en el cielo\u201d.<\/p>\n<p>La Escritura nos ense\u00f1\u00e1 que en el cielo, en la corte celestial, todas las criaturas le honran con un servicio voluntario e incondicional. Pero en la tierra las criaturas se rebelan y se niegan a reconocer a Dios como Rey, y se levantan reinos malvados para oponerse al Reino de Dios.<\/p>\n<p>La oraci&#243;n de Jes&#250;s resume el proyecto que Dios ha estado realizando desde el principio de que el cielo y la tierra sean lo mismo, que su voluntad sea obedecida en la tierra as&#237; como se obedece en el cielo de una manera voluntaria e incondicional.<\/p>\n<p>La esperanza que la Escritura presenta de principio a fin es que esta disparidad entre el sal&#243;n del trono celestial y la tierra se eliminar&amp;# 225;n un d&#237;a. Dios juzgue a los malvados e introducir&#225; a la humanidad redimida a una nueva creaci\u00f3n. Cuando esta transformaci&#243;n se lleve a cabo, s&#243;lo el reino de Dios permanecer&#225; y la obediencia voluntaria se extiende&#225; hasta los confines de la tierra como es en el cielo.<\/p>\n<p>En pocas palabras, la Biblia nos ense&#241;a que un d&#237;a el cielo y la tierra se unificar&#225;n. Es decir, el cielo y la tierra ser\u00e1n lo mismo. El t&#233;rmino Reino de Dios en su sentido especial hace alusi&#243;na este desarrollo hist&#243;rico ya esta realidad: El establecimiento del \u201ccielo en la tierra\u201d o la uni&#243;n del cielo y la tierra. Esto es tan grandioso que la Biblia lo describe como un cielo nuevo y una tierra nueva\u201d.<\/p>\n<p>Y es como&#237; como en la visi&#243;n de Juan en Apocalipsis vemos esta realidad consum&#225;ndose. Esta fusi&#243;n realiz&#225;ndose. La nueva Jerusal&#233;n, la ciudad de Dios, bajando del cielo a la tierra.<\/p>\n<p>A esta fusi&#243;n del trono celestial y la tierra, a este cumplimiento final del programa y proyecto original de Dios para la tierra, a esta consumaci&#243;n gloriosa de la redenci&#243;n lograda por Cristo Jes&#250;s, es que le debemos llamar al cielo. El cielo es la uni\u00f3n final del trono y corte celestial y la tierra. Ya no habr&#225; m&#225;s disparidad, sino la tierra ser&#225; el cielo Es en esta tierra renovada que habremos de vivir por lo siglos de los siglos.<\/p>\n<p>As&#237; que si pens&#225;bamos que estar en el cielo en la eternidad era estar en una especie de nube et&#233;rea tocando tu arpa, pues temo decirte que no es lo que la Biblia nos indica. Sino que el cielo es una realidad final y eterna, en la que de manera plena y f&#237;sica viviremos en la tierra que no ser&#225; diferente al cielo, porque habr&#225;n sido fusionados por la eternidad gracias a la obra redentora de nuestro Se&#241;or Jesucristo.<\/p>\n<p>Pero encontramos a&#250;n una segunda descripci&#243;n del cielo, en su versi&#243;n final y eterna:<\/p>\n<p>El cielo es la uni&#243;n final y eterna de Dios con su pueblo.<\/p>\n<p>Nos dice Apocalipsis 21 :3 y 7:<\/p>\n<p>3 O&#237; una voz potente que probada&#237;a del trono y dec&#237;a: &#171;&#161;Aqu&#237;, entre los seres humanos, est&#225; la morada de Dios! &#201;l acampar&#225; en medio de ellos, y ellos ser?n su pueblo; Dios mismo estar&#225; con ellos y ser&#225; su Dios [&#8230;] El que salga vencedor heredar&#225; todo esto, y yo ser? su Dios y &#233;l ser&#225; mi hijo.<\/p>\n<p>Fuimos hechos para vivir como ovejas con su pastor. Para vivir con el Se\u00f1or como su pueblo. Lo m&#225;s maravilloso de ese estado final de los creyentes es que estaremos cumpliendo nuestro prop&#243;sito para la eternidad de glorificar a Dios y gozar de &#233;l para siempre. Ese es el todo del hombre.<\/p>\n<p>Es el cumplimiento final y eterno de la promesa de Jes&#250;s de que estar&#237;amos donde &#233;l est&#233;. El prepara&#243; lugar para nosotros en la casa del Padre y la morada del padre estar&#225; para siempre entre los seres humanos. Ese es el cielo: Es estar con el Se\u00f1or como su pueblo, ser sus hijos e hijas, y que &#233;l sea nuestro Dios.<\/p>\n<p>Jes&#250;s ascendi&amp;#243 ; al cielo y envi&#243; al Esp&#237;ritu Santo para que est&#233; con nosotros hasta ese d&#237;ay su promesa es que estar&#225; con nosotros hasta el fin del mundo. Ahora no estamos solos.<\/p>\n<p>Ahora bien, imag&#237;nate esa vida cuando ya no habr&#225; ning&#250;n tipo de separaci&#243;nu obst&#225;culo para estar en la presencia bendita del Se&#241;or por siempre. Esa experiencia de sentir alg&#250;n vac&#237;o, carencia, soledad, separaci&#243;no alienaci&#243;n, dejar&#225; de ser parte de nuestra experiencia humana, porque Dios har&#225; su morada entre los hombres y eso es precisamente el cielo: vivir en comunin perfecta con el Seor para siempre, y gracias a la obra de redencin completada por el Seor Jesucristo .<\/p>\n<p>Pero hay a&#250;n, una tercera descripci&#243;n del cielo en nuestro pasaje y esta es:<\/p>\n<p>El cielo es la separaci&#243;n final y eterna del bien y del mal<\/p>\n<p>Dice Apocalipsis 21:4 y 22-26:<\/p>\n<p>&#201;l les enjugar&#225; toda la grima de los ojos. Ya no habr&#225; muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir&#187;. [\u2026] No vi ning&#250;n templo en la ciudad, porque el Se&#241;or Dios Todopoderoso y el Cordero son su templo. La ciudad no necesita ni sol ni luna que la alumbren, porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera. Las naciones caminar\u00e1n a la luz de la ciudad, y los reyes de la tierra le entregar\u00e1n sus espl\u00e9ndidas riquezas. Sus puertas estar&#225;n abiertas todo el d&#237;a, pues all&#237; no habr&#225; noche. Y llevar\u00e1 a ella todas las riquezas y el honor de las naciones.<\/p>\n<p>Qu&#233; escena m&#8217;s maravillosa. Podemos ver que todas aquellas cosas que son un pesar y una carga hoy d&#237;a, no estar&#225;n en la nueva tierra. Nuestras l&#225;grimas ser&#225;n enjugadas. Ya no m&#8217;s muerte, lamento, llanto y dolor. Todas aquellas cosas malas que causan todas estas cosas, ya no tendrn cabida en el cielo. Ese mal situacional que hoy nos hace llorar, ser&#225; expulsado del cielo.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n&#233;n estar&#225; ausente el mal moral. Es decir, toda obra pecaminosa ser&#225; expulsada del cielo nuevo y la tierra nueva.<\/p>\n<p>Dice Apocalipsis 21:8 y 27 Pero los cobardes, los incr\u00e9dulos, los abominables, los asesinos, los que cometen inmoralidades sexuales, los que practican artes m&#225;gicas, los id&#243;latras y todos los mentirosos recibir&#225;n como herencia el lago de fuego y azufre. Esta es la segunda muerte&#187;. [\u2026] Nunca entrar&#225; en ella nada impuro, ni los id&#243;latras ni los farsantes, sino solo aquellos que tienen su nombre escrito en el libro de la vida, el libro del Cordero.<\/p>\n<p>El mal y el bien no estar&amp; #225;n cohabitando nunca m\u00e1s. Ya no seguir&#225; el trigo y la ciza&#241;a creciendo juntos. Ya no habr&#225; una experiencia mixta en cuanto a estas cosas. Sino que para siempre el bien que viene de Dios ser&#225; lo &#250;nico que experimentaremos. La voluntad del Se\u00f1or&#241;o ser&#225; hecha en la tierra como se hace hoy d&#8217;a en el cielo. Porque ser&#225;n lo mismo.<\/p>\n<p>Un d&#237;a ya no tendremos que estar cerrando con candados nuestras casas y puertas, ni estarnos cuidando de malvadas personas, ni de abusos ni de fraudes. Un d&#237;a ya no habr&#225; m&#225;s polic&#237;as ni jueces. Un d&#237;a las naciones caminar&#225;n en la luz de Dios en aquella ciudad cuyas puertas nunca m&#225;s se cerrar&#225;n por protecci&#243;no defensa de alguna amenaza.<\/p>\n<p>Hermanos, las palabras humanas no alcanzan a describir lo que es el cielo, aqu&#237; Tenemos im\u00e1genes y figuras descriptivas que recogen muchas referencias y alusiones b\u00edblicas y nos pintan un cuadro hermoso y que nos deja claro, que no hemos conocido nada igual, que nunca hemos experimentado algo as\u00ed. Que es algo maravilloso y nunca antes visto.<\/p>\n<p>Nuestra esperanza no es s&#243;lo la bendici&#243;n de morir y estar inmediatamente en la presencia de Dios hasta la venida de Cristo. Sino nuestra esperanza es sobre todo vivir, caminar, jugar, trabajar, disfrutar en el cielo nuevo y la tierra nueva, que ser&#225; esa uni\u00f3n final y eterna del trono celestial y la tierra, y del pueblo de Dios con su Se\u00f1or. Donde el mal, tanto moral como situacional, ser&#225; expatriado para siempre y viviremos en la bondad eterna de Dios.<\/p>\n<p>Ahora cuando piensas en ir al cielo, piensa en esto. Que tu visi&#243;n no quede corta, sino sea completa y traiga a tu vida consuelo, esperanza, fortaleza y bendici&#243;n. Que seas animado para vivir como disc&#237;pulo de Cristo en la tierra todos los d&#237;as de tu vida. Respondiendo al evangelio que por gracia ha llegado a tu vida. Compartiendo con otras las buenas noticias de la obra de Jesucristo y el arrepentimiento y fe que nos lleva hacia Dios.<\/p>\n<p>Hermanos, el cielo es una realidad que a&#250;n no vivimos. Pero creemos como dice el ap&#243;stol Pedro: seg&#250;n su promesa, esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva, en los que habite la justicia.Para la gloria de Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las &#250;ltimas cosas: El cielo Apocalipsis 21 Con los a&#241;os se fue contribuyendo que cada 11 de abril, mi esposa y yo, celebramos nuestro aniversario yendo a cenar a cierto restaurante que era especial para nosotros. 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