{"id":990,"date":"2022-08-18T02:43:47","date_gmt":"2022-08-18T07:43:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/enemigo-internoenojo\/"},"modified":"2022-08-18T02:43:47","modified_gmt":"2022-08-18T07:43:47","slug":"enemigo-internoenojo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/articulos-biblicos\/enemigo-internoenojo\/","title":{"rendered":"Enemigo Interno:enojo"},"content":{"rendered":"<p>Hoy terminamos nuestra serie de sermones \u201cEnemigo interno\u201d, en la que hemos estado hablando de esos pecados del coraz&#243;n que sabotean nuestra relaci&#243;n con Dios y con el pr&amp; #243;jimo. Y concluiremos nuestra serie hablando del enojo.<\/p>\n<p>Todo ser humano lucha en cierto grado con el enojo. En un mundo de decepciones, imperfecciones, miserias, y pecados (nuestros y los de otros), el enojo se da por sentado.<\/p>\n<p>Como seres humanos podemos conjugar en todas sus personas el verbo enojar. No cabe duda de que por esto la Biblia est&#225; llena con historias, ense\u00f1anzas, y comentarios acerca del enojo. Dios quiere que entendamos el enojo y sepamos c&#243;mo resolver los problemas con este enemigo interno.<\/p>\n<p>Sin duda, hemos visto en nuestras propias vidas y en la de otros, la estela de destrucci&#243; n que deja el enojo.<\/p>\n<p>Recuerdo haber escuchado de un hombre que se caracterizaba por enojarse con facilidad. Este hombre tena habilidad para los golpes y se peleaba con frecuencia. Mucha gente le ten&#237;a temor porque se encend&#237;a en un momento y se pon&#237;a violento.<\/p>\n<p>Un d&#237;a se vio en vuelto en una disputa entre conductores de autom&#243;viles en la calle y persigui&#243; airado al otro conductor con el que se hab\u00eda dicho de palabras por una situaci\u00f3n de tr\u00e1nsito. Le dio alcance y le cerr&#243; el paso con su vehculo, luego se baj&#243; acerc\u00e1ndose al otro conductor con una actitud amenazadora y listo para golpearlo. Con lo que no contaba este hombre, es que el otro conductor ten&#237;a una pistola consigo y cuando estaba a punto de golpearlo, el otro hombre us&#243; su pistola contra el agresor y lamentablemente, fue certero. Como&#237; acab&#243; este hombre iracundo.<\/p>\n<p>Pero podemos pensar, yo no soy as&#237;. Yo no me enojo por cualquier cosita y tampoco tan seguido. Adem\u00e1s, yo me enojo por cosas importantes y justificadas.<\/p>\n<p>Por ejemplo, cuando las personas no cumplen con lo que se supone que es su responsabilidad, o cuando las personas no me tratan como se supone que deb&#237;an hacerlo, o cuando las personas quieren abusar de mi confianza\u2026 \u201cyo no me enojo por cualquier cosa, s&#243;lo por cosas que lo ameritan en verdad\u201d. Y con este tipo de pensamientos tendemos a minimizar o justificar nuestra pr\u00e1ctica del enojo.<\/p>\n<p>Ciertamente, no todo enojo es pecaminoso. Debemos decir esto porque la Biblia ense&#241;a que Dios se a&#237;ra o se enoja por el pecado y la injusticia. Y Dios no peca.<\/p>\n<p>Pero siendo sinceros, tenemos que marcar una diferencia entre nuestro enojo y el de Dios. Dios es santo, justo y bueno, jam&#225;s su enojo tiene tintes ego&#237;stas e inmorales. Pero siendo sinceros, nuestro enojo normalmente est&#225; relacionado con nuestro coraz&#243;n ego&#237;sta, egoc&#233;ntrico y orgulloso. Me ofende que me hayan hecho esto a MI. No es la ofensa a Dios oa Cristo, sino a MI.<\/p>\n<p>As&#237; que sin temor a equivocarnos podemos sospechar siempre de nuestro enojo como enojo pecaminoso y no como enojo santo. El enojo humano en la Biblia, casi siempre se trata como algo de lo que hay que arrepentirse y atender prontamente.<\/p>\n<p>Por eso, para combatir a este enemigo interno tenemos que ir a la Escritura. Y en particular, hoy nos centraremos en un pasaje en Santiago 1:18-21.<\/p>\n<p>Comencemos subrayando una realidad acerca del enojo que nos afirma este pasaje, all&#225; en Santiago 1:20 dice: pues la ira humana no produce la vida justa que Dios quiere.<\/p>\n<p>La ep&#237;stola de Santiago es muy directa y muy pr&#225;ctica. Aqu&#237; nos declara directamente: La ira, el enojo, no puede ser la fuente de una vida que agrade a Dios. Una persona enojada pecaminosamente no va a reflejar el carcter de Cristo. Sus palabras no pueden ser de edificaci\u00f3n, sus acciones no reflejan la gloria del evangelio.<\/p>\n<p>Esto es una verdad innegable y pr\u00e1ctica. Recuerda tus palabras y acciones la \u00faltima vez que estabas enojado. Cuestionario&#225; fue justo hace un momento cuando ven&#237;as a la reuni&#243;n.<\/p>\n<p>&#191;Las palabras sal&#237;an de tu boca con la intenci&#243;n santa de edificar y animar a los que te rodeaban? &#191;Tus gestos invitaban a los dem&#225;sa acercarse a ti para una conversaci&#243;n edificante? &#191;Tus acciones estaban encaminadas al bien total de la otra persona? &#191;En ese momento tu coraz&#243;n estaba despojado de todo ego&#237;smo y orgullo y s&#243;lo estabas pensando en la otra persona? En pocas palabras, &#191;Las personas pod&#237;an escuchar y ver a Cristo en ti?<\/p>\n<p>Creo que no. Lo sabemos muy bien. La ira humana no produce la vida justa que Dios quiere, la ira del hombre no obra la justicia de Dios.<\/p>\n<p>El enojo pecaminoso es un destructor. Destruye matrimonios, destruye familias, destruye iglesias, destruye comunidades, destruye vidas, sobre todo, sabotea nuestra relaci\u00f3n con el &#250;nico Dios vivo y verdadero.<\/p>\n<p>La verdad hermanos, estamos perdidos con el enojo. En un abrir y cerrar de ojos podemos destruir todo lo hermoso que podamos tener. El enojo es un enemigo interno que no podemos permitir en nuestras vidas.<\/p>\n<p>Pero hay buenas noticias para los que est\u00e1n en Cristo. Porque, aunque el enojo acecha en nuestros corazones, hay una realidad mucho m\u00e1s grandiosa y poderosa que nos da la certeza de que no tenemos que seguir enojados o airados.<\/p>\n<p>Dice Santiago 1:18: Por su propia voluntad nos hizo nacer mediante la palabra de verdad, para que fu\u00e9ramos como los primeros y mejores frutos de su creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta es la buena noticia. Los que se identifican por la fe con Cristo Jes\u00fas, constituyendo una nueva humanidad. Somos primicias o los primeros frutos de sus criaturas. Esta es una nueva humanidad que cree diferente, que se comporta diferente, que piensa diferente, que tiene h\u00e1bitos diferentes.<\/p>\n<p>En un acto libre y soberano de Dios, en un acto de su pura gracia nos hizo renacer por medio de la palabra de verdad. Dice que nacimos, no por voluntad humana fr&#225;gil e impotente, sino por la voluntad de Dios. &#161;&#201;l nos hizo nacer! Esto hace muy especial a esta nueva humanidad. Somos y existimos por la sola voluntad de Dios. No tuvimos nada que ver.<\/p>\n<p>Antes &#233;ramos ciegos y sordos a la verdad de Dios, pero en su gracia, por la vida, muerte y resurrecci\u00f3n de Jesucristo, nos reconcili&#243; 243; consigo mismo y nos hizo nacer a una nueva vida por el poder de su Palabra. Hemos nacido en la palabra y por la palabra. Los que est&#225;n en Cristo son frutos de una nueva creaci&#243;n, de un nuevo orden, de una nueva humanidad que est&#225; siendo transformada a semejanza de Jes&#250;s por la presencia santificadora del Esp&#237;ritu Santo en cada creyente.<\/p>\n<p>Esta nueva humanidad vive y existe por la Palabra de Dios. La Palabra que da vida present\u00f3 una existencia a esta humanidad por la decisi\u00f3n sola de Dios. La Palabra entonces es primordial, es su fuente, su recurso y su norma.<\/p>\n<p>Por ser parte de esta nueva humanidad podemos tener la esperanza real de ser diferentes al resto de las personas esclavas de su enojo y de su Ira. Si eres hijo del Se\u00f1or, tienes por voluntad de Dios, la capacidad de poner a raya a este enemigo interno. Has nacido por la Palabra para que vivas por y en la Palabra de Dios.<\/p>\n<p>No tenemos que ir por la vida diciendo: \u201cqu&#233; quieres\u2026soy humano\u201d, mientras recogemos los pedazos rotos de relaciones que nuestro enojo ha dejado a su paso. Si somos de Cristo, dejemos de \u201cpobretiarnos\u201d, ya eres parte de una nueva humanidad que ha sido constituida para vivir en la Palabra. Aspiras a una vida diferente porque naciste de la Palabra por voluntad de Dios.<\/p>\n<p>Para esa nueva humanidad que somos, este pasaje nos ordena tres acciones que deben caracterizarnos como esa nueva humanidad que ha nacido por voluntad de Dios. Estas acciones nos alejar&#225;n de nuestros enemigos internos, entre ellos el enojo que tanto da&#241;o hace a nuestras vidas y relaciones.<\/p>\n<p>Estas acciones las encontramos en Santiago 1:19: Mis queridos hermanos, tendr\u00e1n presente esto: Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse.<\/p>\n<p>Por eso, dado que ha nacido por la Palabra y voluntad de Dios:<\/p>\n<p>En primer lugar, ESCUCHA M&#193;S v.19&#170;<\/p>\n<p>\u201cTodos deben estar listos para escuchar\u201d.<\/p>\n<p>&#161;Qu&#233; Dif\u00edcil es escuchar! No me refiero s&#243;lo a o&#237;r, (experimentar la sensaci&#243;n del sonido). Escuchar es poner tu atenci\u00f3n con disposici\u00f3n de coraz\u00f3n para entender, para aceptar.<\/p>\n<p>En nuestras relaciones y conversaciones, muchas veces o mos, pero no escuchamos.<\/p>\n<p>Para poder entender y comunicarnos tenemos que escuchar.<\/p>\n<p>Debo confesar que los hombres tenemos mucho problema en esto en especial. Queremos la versi&#243;n simplificada de todo, el resumen, la s&#237;ntesis. Mientras que, por ejemplo, nuestras esposas nos quieren dar la versi\u00f3n completa y larga. Algunos escuchamos los primeros segundos y luego ponemos piloto autom\u00e1tico. Y luego, cu&#225;l es la queja bien ganada: \u201cNo me escuchas\u201d.<\/p>\n<p>Aqu&#237; la Escritura nos est&#225; diciendo que, aunque no se nos d&#233; mucho esto de escuchar, no podemos escudarnos en nuestro sexo o en mi pasado familiar o en cualquier cosa. La Biblia aqu&#237; nos est&#225; diciendo que escuchemos m&#225;s, que pongamos especial atenci&#243;n, que nos concentremos.<\/p>\n<p>Escuchar a nuestros interlocutores es importante para entender lo que nos dicen, pues mucho de nuestros enojos vienen por no poner suficiente atenci&#243;ny luego interpretamos mal lo que nos est&#225;n diciendo.<\/p>\n<p>&#191;Te has dado cuenta c&#243;mo no respondemos a lo que nos preguntan, sino a lo que interpretamos de la intenci\u00f3n de las palabras? Por ejemplo, la esposa le pregunta al esposo: &#191;A qu&#233; hora regresas? Pregunta sencilla que debe tener una respuesta directa: \u201cA las 7, a las 9, etc.\u201d. Pero en vez de responder a la pregunta, el esposo responde: \u201c&#161;Vas a empezar! &#191;Por qu&#233; me quieres controlar? No eres mi mam&#225;\u201d.<\/p>\n<p>Entonces, escucha m&#225;sa las personas con las que hablas. Que la Palabra de Dios gobierne tambi&#233;n tu comunicaci&#243;n con tu c&#243;nyuge, hijos, hermanos, compa&#241;eros, jefes, vecinos.<\/p>\n<p>Escucha lo que la gente te dice. Si no escuchas, no puedes entender. Si te cierras en tus ideas c&#243;mo podr&#225;s entender. Y con mayor facilidad ser&#225;s presa f&#225;cil del enojo en tu coraz&#243;n al tejer tu telenovela en tu mente no con informaci&#243;n fehaciente sino provista por tu coraz&#243;n ante la falta de la misma por no haber escuchado m&#225;s.<\/p>\n<p>Escucha lo que te dicen tus hijos. Aveces nos dicen cosas que no queremos escuchar en ese momento, pero no cerrar la puerta en sus narices, porque dejar de comunicarse contigo. Mejor escucha toda la versi&#243;n antes de hacer algo. Escucha m&#225;s as&#237; podr&#225;s tener un cuadro m&#225;s completo para poder dirigirlos mejor.<\/p>\n<p>En fin, lo primero que debemos hacer como la humanidad nacida por la Palabra es escuchar m&#225;s.<\/p>\n<p>Pero hay una segunda acci\u00f3n importante para batallar contra los enemigos internos de nuestro coraz\u00f3n y esta es:<\/p>\n<p>HABLA MENOS v.19b<\/p>\n<p> \u201cy ser lentos para hablar\u201d.<\/p>\n<p>Algunos tenemos problemas con escuchar, pero a otros se nos complica dejar de hablar. Queremos que se enteren de nuestra opini\u00f3n, queremos que sepamos todo lo que pensamos y lamentablemente, no medimos nuestras palabras.<\/p>\n<p>Somos muy pronto para hablar. La Biblia nos dice que seamos lentos o tardos para hablar. Habla menos.<\/p>\n<p>Cuestionario&#225; no est&#225;s dejando que la gente a tu alrededor se exprese. Cuestionario&#225; por eso casi no los entiendes. Eres quien acapara la pl\u00e0tica. Ya sea por tu volumen o porque no paras de hablar, pero est&#225;s impidiendo que los dem&#225;s hablen.<\/p>\n<p>Proverbios 10:19 En las muchas palabras no falta pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente.<\/p>\n<p>Tienes muchas m&#225;s posibilidades de \u201cmeter la pata\u201d si no dejas de hablar. Habla menos.<\/p>\n<p>Hablar menos tambi\u00e9n&#233;n te ayudar&#225; a pensar mejor tus palabras. Cuando estamos en una interacci&#243;ny somos los que acaparamos la conversaci&#243;n, no nos damos el tiempo necesario para elegir lo que vamos a decir y c&#243;mo lo vamos a decir. Como&#237; que sale lo que sale de la abundancia del coraz\u00f3n y causa da\u00f1os muy costosos en nuestras relaciones.<\/p>\n<p>\u201cHabla menos\u201d es una gran indicaci\u00f3n para los que luchamos con el enojo. Tristemente, es lo que menos hace una persona enojada. El enojado quiere sacar de su pecho todo lo que lo est&#225; dominando y lo hace por medio de palabras. Las palabras de enojo s&#243;lo van a empeorar las cosas y luego estar&#225;s tratando de recoger los pedazos rotos del piso. Y lo que se quiebra en tu relaci&#243;n ser&#225; muy complicado de reparar.<\/p>\n<p>Por todo esto, la instrucci&#243;n b&#237;blica de gran sabidur&#237;a es habla menos. Escucha m&#225;s, habla menos, pero hay una tercera acci&#243;n importante para los que hemos nacido como una nueva humanidad. Y esta es: DOM&#205;NATE MAS v19c.<\/p>\n<p>\u201clentos\u2026para enojarse\u201d.<\/p>\n<p>La instrucci\u00f3n es que seamos lentos para enojarnos. Esto nos puede parecer un sin sentido, porque el enojo parece ser algo que no controlamos. Como que viniera de la nada. Como que es algo que nos sucede, en vez de ser algo que nosotros hacemos. Casi casi, vemos el enojo como el covid. Nadie decide enfermarse de covid, sino nos da covid. Como&#237; tendemos a ver el enojo.<\/p>\n<p>&#191;Pero seremos tan pasivos en esto del enojo? No. Todo lo contrario. Nuestro enojo tiene una relaci\u00f3n directa con nuestros deseos. El enojo viene porque deseamos algo demasiado. Permitimos que un deseo nos gobierne, que un deseo sustituya a Dios en nuestras vidas y cuando ese deseo id&#243;latra no se realiza, somos prontos para airarnos.<\/p>\n<p>A veces el deseo no es en s&amp;# 237; malo, sino cu&#225;nto lo deseamos (es decir, lo deseamos m&#225;s que glorificar a Dios, que amar a Dios, que refleja el car&#225;cter de Dios, que la reputaci&#243;n de Dios, etc.)<\/p>\n<p>Cuando este enojo ego&#237;sta ha tomado cautivo tu coraz&#243;n no puedes obrar la justicia de Dios. Es decir, no puedes agradar a Dios, no puedes hacer lo que es correcto. Vas a terminar lastimando, ofendiendo, siendo sarc\u00e1stico, echando en cara, golpeando, etc.<\/p>\n<p>Esto, entonces, requiere dominio propio. Por eso, la instrucci\u00f3n podr\u00e1 resumirla como \u201cDom\u2019nate m\u2019s\u201d. No dejes que un deseo usurpe a Dios en tu coraz\u00f3n. Mant&#233;na tus deseos en su justo lugar, nada debe ser m&#225;s importante en ti que la gloria de tu Se&#241;or, quien te ha hecho nacer por su voluntad.<\/p>\n<p> Esto del enojo entonces tiene que ver con estos deseos internos que quieren dominarnos. Por eso Santiago 1:21 dice: Por esto, desp&#243;jense de toda inmundicia y de la maldad que tanto abunda, para que puedan recibir con humildad la palabra sembrada en ustedes, la cual tiene poder para salvarles la vida.<\/p>\n<p>Los hijos de Dios estar&#225;n intencionalmente despoj&#225;ndose de esa inmundicia y maldad y estar&#225;n recibiendo con humildad la palabra sembrada en sus corazones. Este es un proceso que muestra la realidad de nuestra salvaci\u00f3n, al estar siendo santificados para la gloria del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>La lucha contra el enojo es una lucha interna, una lucha contra los deseos de nuestro coraz\u00f3n que deben ser sometidos y transformados por la Palabra de verdad que ha sido sembrada en nuestros corazones. Por eso, dom&#237;nate m&#225;s. Dom&#237;nate m&#225;s por la Palabra de verdad por la que ha nacido y que ha sido sembrada en tu coraz&#243;n como parte de la nueva humanidad.<\/p>\n<p>Escucha m&amp;#225 ;s, Habla menos y Dom&#237;nate m&#225;s. Todo esto es posible por la obra del Se\u00f1or Jesucristo que te ha hecho nacer por la palabra a nueva vida, a una nueva humanidad.<\/p>\n<p>En virtud de la obra de Cristo en tu vida, batallemos con todo en contra del enojo en nuestros corazones. Por eso:<\/p>\n<p>Examina tu enojo. Preg&#250;ntate, &#191;Mi enojo viene por un celo por Dios o por un celo por m&#237;? &#191;Qu&#233; me ocupa en mi enojo, Dios o yo? &#191;Qu&#233; creencias o deseos est&#225;n detr&#225;s de mi enojo? &#191;Cu&#225;nto tiempo me quedo aferrado a mi enojo?<\/p>\n<p>No des por sentado, que todo est&#225; bien con tu enojo, que es justificable, honorable o razonable. Pon la lupa de la Escritura sobre tu coraz&#243;ny sus motivaciones.<\/p>\n<p>Arrepi&#233;ntete de tu enojo. Si nuestro enojo claramente es enojo pecaminoso, debemos hacer lo que hacemos con cualquier otro pecado, debemos confesarlo y pedir perdon por el enojo. Pide perdna Dios por tu pecado. Si al mirar atr&#225;s, ves la estela de destrucci&#243;n que tu enojo provoc&#243; en los que te rodean, ve con cada uno y reconoce tu pecado y solicita su perd?n.<\/p>\n<p>El enojo es un pecado muy serio. Esto debe llevarnos al arrepentimiento. Esto debe llevarnos a correr a la gracia de Dios por misericordia. Esto nos debe llevar a dejar de ser condescendientes con nuestro propio enojo, dej\u00e1ndolo de ver como justificado, honorable y razonable. Dejar de llamarlo nuestro temperamento, nuestra herencia familiar, o nuestro mecanismo de defensa y muchas otras maneras como solemos llamarlo para seguir perpetuando este grave pecado. La Biblia nos aclara la gravedad del enojo pecaminoso.<\/p>\n<p>Lucha contra tu enojo. No bajes la guardia con el enojo, pensando que es algo com\u00fan y corriente en el ser humano. La Biblia nos ha alertado este d&#237;a de que no se trata de cualquier cosa, de que no es un asunto trivial, sino es algo muy serio y prioritario.<\/p>\n<p>Busca ayuda, rinde cuentas, sum&amp; #233;rijase en los medios de gracia, pida el apoyo de la comunidad. Plantea una lucha frontal contra este pecado en tu vida, por la gracia de Dios has sido habilitado por el Esp&#237;ritu Santo para abandonar, la ira, el enojo, los gritos, los golpes porque has nacido de nuevo en Cristo y eres parte de una nueva creaci&#243;n, donde el enojo pecaminoso no tiene cabida.<\/p>\n<p>Tenemos muchos enemigos internos, pero tenemos al Se&#241;or Jesucristo que ha completado su obra de redenci&#243;ny por eso podemos y debemos presentar batalla firma contra todo aquello que deshonra a nuestro Se\u00f1or. Vivamos y luchemos la buena batalla de la fe. Vivamos muriendo cada d&#237;a m&#225;sa nosotros mismos y viviendo cada vez m&#225;s solo para la gloria de Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy terminamos nuestra serie de sermones \u201cEnemigo interno\u201d, en la que hemos estado hablando de esos pecados del coraz&#243;n que sabotean nuestra relaci&#243;n con Dios y con el pr&amp; #243;jimo. Y concluiremos nuestra serie hablando del enojo. Todo ser humano lucha en cierto grado con el enojo. 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