Comentario de 2 Reyes 19:9 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
Luego el rey oyó hablar acerca de Tirhaca, rey de Etiopía: “He aquí que él ha salido para combatir contra ti.” Entonces volvió a enviar mensajeros a Ezequías, diciendo:
Y oyó. 1Sa 23:27; Isa 37:9.
envió. 2Re 18:17.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
Debido a que Tirhaca no llegó a ser rey hasta el año 690 a.C este versículo presenta aparentemente un problema en cuanto a la cronología. No obstante, es posible que el autor bíblico simplemente llame Tirhaca al título que para él era más conocido en su época.
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
Tirhaca rey de Etiopía. vea la nota sobre Isa 37:9.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
El rey de Asiria envió mensajeros para recapitular los argumentos expuestos en el ultimátum del Rabsaces en 2Re 18:19-25.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
2Re 19:9 b – 2Re 19:10-19 : Nótese el parecido con 2Re 18:17-37; el esquema es idéntico, aunque las proporciones están invertidas: se acorta el parlamento del emisario asirio y se amplía la reacción de Ezequías.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
— Tirhacá, el rey de Etiopía: En realidad se trata del último faraón de la XXV dinastía que era de origen etiópico; se le conoce también como Taharca o Tarcú y reinó en Egipto entre los años 690-664 a. C.; esto hace pensar en un enfrentamiento distinto y posterior al 701.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
NOTAS
(1) “Etiopía (etíopes)”, LXXVg; heb.: Kusch.
REFERENCIAS CRUZADAS
b 1213 2Re 18:17
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
Tirhaca. Hay incertidumbre en cuanto a Tirhaca como rey de Etiopía (heb., Cus). La fecha tradicional de los eventos de 18:13– 19:36, si se armonizan con las inscripciones de Senaquerib, es el 701 a.C. Sin embargo, Tirhaca, que estaba destinado a ser uno de los Faraones de la dinastía XXV de Egipto, no llegó al poder sino hasta 690 a.C. Por tanto, algunos críticos han sugerido que los detalles de estos vers. deben hablar de una segunda campaña de Senaquerib que no está mencionada en sus inscripciones. Otros críticos creen que estos eventos pertenecen a la primera campaña, y señalan que aunque Tirhaca llegó a ser rey en una fecha posterior él ya era rey cuando Isaías (Is 37:9) y el autor de Reyes escribieron estas palabras. Por tanto, aquí meramente se le está anticipando el título a Tirhaca. Es interesante notar que una Estela de Tirhaca, conmemorando eventos de su juventud, ya lo llama su majestad aunque su hermano Shebitku (701– 690 a.C.) era todavía el rey. Puede ser que Tirhaca, según estudios recientes, tenía unos veinte años en el 701 a.C., servía de comandante en jefe de su hermano Shebitku. De todos modos, Senaquerib derrotó decisivamente a los egipcios en la famosa batalla de El-Tekeh.
Fuente: La Biblia de las Américas
Tirhaca. Si se relaciona con una sola campaña militar de Senaquerib contra Judá en 701, entonces Tirhaca era en ese tiempo un general, si bien se le designa por el título de rey que asumió posteriormente. Si hubo dos campañas por separado (unos 13 ó 14 años entre 2Re 18:16 y 2Re 18:17), entonces él era rey en ese tiempo. De cualquier modo, esa amenaza de Egipto hizo que Senaquerib obligase a Judá a rendirse.
Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie
oyó… Esto es, el rey de Asiria.
Fuente: Biblia Textual IV Edición
Lit., oyendo
Heb., Cus
Fuente: La Biblia de las Américas
Esto es, el rey de Asiría.
Fuente: La Biblia Textual III Edición
[o] Elías llega a Bersebá: aquí se encuentra uno de los lugares más antiguos de culto israelitas. Los autores bíblicos que terminaron la redacción de estos libros después de la vuelta del exilio se esforzaron por establecer que desde la construcción del templo de Jerusalén no había habido otro lugar de culto legítimo en Israel. Esto no obstante, se sabe que Jerusalén no impuso su monopolio sino mucho más tarde, con la reforma de Josías. Los santuarios de provincias continuaron, aunque el templo de Jerusalén, mejor sostenido y controlado por los reyes, aparecía como el templo religioso más fiel a la ortodoxia de la fe. Los israelitas del norte, sin embargo, preferían hacer la peregrinación a Bersebá (Am 5,5), en el extremo sur, y cuando Elías va a buscar a Dios, no es Jerusalén lo que le interesa, sino Bersebá. Elías vuelve a las fuentes, y la fuente es la revelación del Horeb. Se dirigió hacia la cueva y pasó la noche en aquel lugar. El Horeb era un monte sagrado y un lugar de peregrinación mucho antes de que Moisés fuera a visitarlo, según atestiguan las inscripciones que se han encontrado en el mismo. Como Moisés, Elías ha ido al monte donde se encuentra Dios. La cueva era probablemente un lugar muy conocido donde se pasaba la noche en espera de un sueño o de una comunicación divina. Lo que pasa entonces es significativo del carácter propio de la revelación bíblica. Dios no forma ante todo sabios cuya enseñanza podría iluminar a los hombres que buscan, él se sirve de profetas que van a pesar sobre el desenvolvimiento de la historia. No se trata de negar el testimonio excepcional que representa la vida fulgurante de Elías, pero siempre encontraremos dos aspectos inseparables en la vida de los personajes bíblicos, como antes en el caso de Moisés (Éx 3,14-16): primero un conocimiento de Dios, dado por Dios, y después un papel en los acontecimientos políticos y mundiales. Si a veces nos resulta difícil comprender por qué están conectados ambos, es quizá porque se nos escapa el sentido real de la historia. Elías no realizará personalmente la triple tarea que se le confía: le basta con llamar y formar a su sucesor (19,19).