Biblia

Comentario de 2 Reyes 25:21 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de 2 Reyes 25:21 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

El rey de Babilonia los hirió y los mató en Ribla, en la tierra de Hamat. Así fue llevado cautivo Judá lejos de su tierra.

Así fue llevado cautivo Judá. 2Re 17:20; 2Re 23:27; Lev 26:33-35; Deu 4:26; Deu 28:36, Deu 28:64; Jer 24:9, Jer 24:10; Jer 25:9-11; Eze 12:25-28; Eze 24:14; Amó 5:27.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

Al igual que Israel anteriormente (2Re 17:18), Judá fue llevado cautivo debido a su pecaminosa apostasía.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

ASÍ FUE LLEVADO CAUTIVO JUDÁ DE SOBRE SU TIERRA. Cuando Judá fue llevado al cautiverio, terminó el reino político terrenal de David. Sin embargo, a pesar de la destrucción de la nación, permaneció vigente la promesa respecto a los descendientes de David (véanse 2Sa 7:14-16 y el ARTÍCULO EL PACTO DE DIOS CON DAVID, P. 406. [2Sa 7:16]). Dios siguió haciendo preparativos para la venida del Hijo de David, el Cristo, cuyo reino no tendría fin (Luc 1:33). Por medio del descendiente mesiánico de David, finalmente Dios formaría un «linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios» (1Pe 2:9).

Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena

fue llevado cautivo Judá. El exilio era la maldición final sobre Judá debido a su desobediencia al pacto de Moisés (cp. Lev 26:33; Deu 28:36; Deu 28:64). El libro de Lamentaciones registra el dolor de Jeremías por esta destrucción de Jerusalén.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

REFERENCIAS CRUZADAS

y 1682 Jer 52:27; Amó 3:2

z 1683 Núm 13:21; Núm 34:8; 1Re 8:65

a 1684 Lev 26:33; Deu 4:26; Deu 28:36; Deu 28:64; 2Re 23:27; Jer 24:9; Jer 25:11; Eze 12:25; Eze 24:14

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

Judá fue llevado al cautiverio. Judá, al igual que Israel antes (v. coment. en 17:7), recibió el castigo de Dios por sus pecados. La terrible sentencia profetizada se llevó a cabo (vers. 4).

Fuente: La Biblia de las Américas

Lit., de sobre

Fuente: La Biblia de las Américas