Comentario de 1 Crónicas 11:4 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
Entonces David, con todo Israel, fue a Jerusalén, la cual es Jebús, donde estaban los jebuseos, habitantes de aquella tierra.
se fue David. 2Sa 5:6-10.
la cual es Jebús. 1Cr 11:5; Jos 15:63; Jos 18:28.
y los jebuseos. Jue 1:21; Jue 19:10-12.
habitaban en aquella tierra. Gén 10:16; Gén 15:21; Éxo 3:17.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
Jebús era otro nombre para Jerusalén. Los israelitas acuñaron el nombre debido a que la ciudad pertenecía a los jebuseos. El nombre no aparece fuera del Antiguo Testamento (Jos 15:8; Jos 18:16, Jos 18:28).
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EN PROFUNDIDAD
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David en Hebrón
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Mientras que el primer libro de Crónicas describe la ascensión de David al trono en tres versículos, el segundo libro de Samuel la describe en tres capítulos. La diferencia fundamental entre los dos relatos se encuentra en los propósitos de los autores.
El autor del segundo libro de Samuel se extrema en su descripción del inestable camino que David tenía que recorrer antes de unificar a toda la nación. Si bien los judíos ungieron al rey David inmediatamente después de la muerte de Saúl, el resto de Israel coronó como rey a Isboset, hijo de Saúl. Abner, primo de Saúl y jefe militar, respaldó enérgicamente el reino de Isboset y confrontó al ejército de David en una batalla.
Cuando se hizo evidente que Isboset no estaba capacitado para reinar, Abner no pudo dejar de reconocer que David gobernaría todo Israel. Por ello, Abner puso en práctica un plan donde las tribus del norte se presentarían ante David y él sería recompensado con el cargo de jefe del ejército de David. Las tribus del norte se presentaron, pero Joab, celoso de su función como general, asesinó a Abner. Isboset también fue asesinado por algunos de sus propios compatriotas. Durante estos tumultuosos acontecimientos, David mantuvo su integridad. Al lamentar genuinamente la caída de los líderes y castigar a aquellos que actuaron en forma traicionera en su contra, David no sólo complació a Dios, sino que se ganó el afecto de su gente (2Sa 2:8-32; 2Sa 3:1-39; 2Sa 4:1-12; 2Sa 5:1-5). El autor del segundo libro de Samuel nos permite observar de cerca la vida de David para que se transforme en un modelo y una advertencia para nosotros.
El escritor del primer libro de Crónicas enfatiza la unidad de todo Israel en respaldo al ungido de Dios, el rey David. Tres breves versículos de Crónicas recalcan que todos los ancianos de Israel vinieron a Hebrón para hacer pacto con David (1Cr 11:3), algo a lo que sólo se hace alusión en 2 Samuel al sugerir que Benjamín, al igual que Judá reconocieron el reino de David sobre la nación (2Sa 3:17-21, 2Sa 3:37; 2Sa 5:1-3). Por ello, la narrativa de Crónicas da la impresión de que el cambio de lealtad de Saúl a David ocurrió sin oposición. Para los propósitos del cronista, esto fue todo lo que era significativo acerca de la ascensión de David al trono. En estos acontecimientos, el cronista quiso recalcar tanto la unidad de la nación como la elección que Dios hizo al escoger a David como rey.
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Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
Vea las notas sobre 2Sa 5:6-10.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
1Cr 11:4-9 : Tras la unción de David, el autor refiere la conquista de Jerusalén con el mismo orden de la Historia Deuteronomista, aunque introduce algunas modificaciones significativas: participación de todo el pueblo en su conquista (1Cr 11:4), supresión de las referencias deuteronomistas a ciegos y cojos (1Cr 11:5-6) y protagonismo de Joab (1Cr 11:6; 1Cr 11:8).
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
— y todo Israel: De igual manera que todo Israel participa en la conquista de Jerusalén, la totalidad de la comunidad postexílica se sentirá llamada y comprometida en la difícil tarea de la reconstrucción y fortalecimiento de la ciudad.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
La ciudad del nuevo rey. Jerusalén será la ciudad que tendrá el trono. La soberanía poderosa de David sobre la vida del pueblo resultará en alabanza, paz y prosperidad (ver Sal. 122). Esto es lo que significa la soberanía de Dios en cualquier época (Heb. 12:22). En esta ciudad, en el tiempo de David, es donde el templo de su hijo será edificado (17:12; 22:1) y todavía antes de eso será el lugar donde el culto del Dios de Israel se centrará sobre el arca del pacto (15:3-28). Pero inclusive antes de eso es el lugar donde, por medio de su virrey, Jehovah de los Ejércitos (9) es soberano de su pueblo.
Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno
REFERENCIAS CRUZADAS
j 768 2Sa 5:6
k 769 Jos 15:63; Jue 1:21; Jue 19:10
l 770 Gén 10:16; Gén 15:21; Éxo 3:17
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
Jebús. Véase nota en Jue 19:10.