Biblia

Comentario de Job 33:9 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Job 33:9 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

“Yo soy limpio y sin transgresión; soy inocente, y no hay maldad en mí.

Yo soy limpio y sin defecto. Job 9:17; Job 10:7; Job 11:4; Job 16:17; Job 23:11, Job 23:12; Job 27:5, Job 27:6; Job 29:14.

soy inocente. Job 9:23, Job 9:28; Job 17:8; Jer 2:35.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

En los vv. Job 33:9-11, Eliú resume la situación de Job tal como él la percibe. Luego lo encara al decirle que no ha sido justo en atacar a Dios. Con gran lucidez, Eliú va a la raíz del problema de Job. Ha estado tratando a Dios como si fuera un igual. Pero debido a que Dios es mayor que el hombre Eliú se pregunta: ¿Por qué contiendes contra Él? o «¿por qué lo demandas?» Job ha tratado a Dios como si fuera un ser humano común al que puede llevar a la corte (Job 34:23). Eliú continúa este pensamiento cuando implica que Job se ha vuelto un orgulloso, aun estando sentado en las cenizas (v. Job 33:17; Job 35:12-16).

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

YO SOY LIMPIO Y SIN DEFECTO. Eliú afirmó falsamente que Job estaba reclamando perfección moral, es decir, que no había «defecto» alguno en su vida. Job nunca había insistido en que no tuviera pecado (véase Job 13:26), sino sólo en que había seguido los caminos de Dios con todo su corazón y no podía recordar haber cometido una grave transgresión que mereciera castigo tan severo (Job 27:5-6; Job 31:1-40).

Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena

Job 10:7; Job 16:17; Job 27:5.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

REFERENCIAS CRUZADAS

i 865 Job 10:7; Job 16:17; Job 23:11

j 866 Job 29:14; Pro 21:2

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

Yo soy limpio, sin transgresión. Job no se ha declarado sin pecado, sino inocente de cualquier pecado grave que pudiera explicar su sufrimiento basado en la doctrina de la retribución. Tal vez Eliú haya entendido mal a Job, o quizás exagere a propósito para refutar más fácilmente a Job.

Fuente: La Biblia de las Américas