Comentario de Isaías 53:10 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
con todo eso, Jehovah quiso quebrantarlo, y le hirió. Cuando se haya puesto su vida como sacrificio por la culpa, verá descendencia. Vivirá por días sin fin, y la voluntad de Jehovah será en su mano prosperada.
Jehová quiso quebrantarlo. Isa 42:1; Mat 3:17; Mat 17:5.
sujetándole a padecimiento. Sal 69:26; Zac 13:7; Rom 8:32; Gál 3:13; 1Jn 4:9, 1Jn 4:10.
cuando haya puesto su vida en expiación. Dan 9:24; Rom 8:8; 2Co 5:21; Efe 5:2; Heb 7:27; Heb 9:14, Heb 9:25, Heb 9:26; Heb 10:6-12; Heb 13:10-12; 1Pe 2:24.
verá linaje. Sal 22:30; Sal 45:16, Sal 45:17; Sal 110:3; Jua 12:24; Heb 2:13.
vivirá por largos días. Isa 9:7; Sal 16:9-11; Sal 21:4; Sal 72:17; Sal 89:29, Sal 89:36; Eze 37:25; Dan 7:13, Dan 7:14; Luc 1:33; Hch 2:24-28; Rom 6:9; Apo 1:18.
y la voluntad de Jehová. Isa 55:11-13; Isa 62:3-5; Sal 72:7; Sal 85:10-12; Sal 147:11; Sal 149:4; Jer 32:41; Eze 33:11; Miq 7:18; Sof 3:17; Luc 15:5-7, Luc 15:23, Luc 15:24; Jua 6:37-40; Efe 1:5, Efe 1:9; 2Ts 1:11.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
Jehová quiso: El Antiguo Testamento habla sobre la doctrina de la expiación mucho antes de que Jesús muriera por nuestros pecados (1Co 15:3, donde Pablo habla de la doctrina que aparece en las Escrituras). La expiación forma parte del plan eterno del Señor (Efe 1:4-7). El Padre quiso que su Hijo muriera para poder cubrir los pecados de muchos y así reconciliarlos con Él (v. Isa 53:11).
quebrantarlo se refiere a «una ofrenda por el pecado». Es el sacrificio del carnero que asegura la expiación de nuestra faltas (Lev 5:6, Lev 5:7, Lev 5:15; Lev 7:1; Lev 14:12; Lev 19:21). En esta parte, el profeta Isaías considera que el Siervo Jesús es una ofrenda por el pecado.
Linaje alude al linaje espiritual que nacerá luego de su muerte (Gál 3:26-29).
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
ARTÍCULO
La voluntad de Dios
Isa 53:10
Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.
DEFINICIÓN DE LA VOLUNTAD DE DIOS. En general, la Biblia se refiere a la voluntad de Dios en tres sentidos.
(1) En algunos pasajes, «la voluntad de Dios» es otra manera de decir «la ley de Dios». Por ejemplo, David compara la frase «tu ley» con «tu voluntad» en el Sal 40:8. Asimismo, el apóstol Pablo considera que conocer la ley de Dios es sinónimo de conocer la voluntad de Dios (Rom 2:17-18). En otras palabras, ya que en su ley Dios da instrucciones acerca de la manera como Él quiere que anden los seres humanos, la ley pudiera llamarse propiamente «la voluntad de Dios». «Ley» significa fundamentalmente «instrucción» y abarca toda la Palabra de Dios.
(2) También se emplea la frase «la voluntad de Dios» para denominar cualquier cosa que Dios desea expresamente. A eso se le pudiera llamar propiamente «la perfecta voluntad de Dios». Por ejemplo, es la voluntad revelada de Dios que todos se salven (1Ti 2:4; 2Pe 3:9) y que ningún creyente salvado caiga de la gracia (véase Jua 6:39, nota). Esto no quiere decir que todo el mundo será salvo, sino sólo que Dios desea la salvación de todo el mundo.
(3) Por último, la «voluntad de Dios» puede referirse a lo que Dios permite que ocurra, aun cuando Él no desea específicamente que suceda. A eso se le pudiera llamar propiamente «la voluntad permisiva de Dios». En realidad, mucho de lo que sucede en el mundo es contrario a la perfecta voluntad de Dios (e.g., pecado, codicia, violencia, odio e impenitencia), pero Él permite que la maldad continúe por ahora (cf. Efe 1:11). Por ejemplo, el llamamiento de Jonás para que fuera a Nínive era parte de la perfecta voluntad de Dios, pero su viaje en la dirección contraria estaba dentro de su voluntad permisiva (véase Jon 1:1-17). Además, Dios permite la decisión de muchas personas de permanecer sin ser salvas y así perderse por toda la eternidad, ya que Él no impone la fe salvadora a los que se niegan a aceptar la salvación de su Hijo. De igual manera, Dios permite muchos padecimientos y tribulaciones que le sobrevienen a una persona en la vida (1Pe 3:17; 1Pe 4:19), pero no son necesariamente su deseo o última voluntad para esa persona (véanse 1Jn 5:19, nota; y los ARTÍCULOs LA PROVIDENCIA DE DIOS, P. 70. [Gén 45:5], y EL SUFRIMIENTO DE LOS JUSTOS, P. 657. [Job 2:7-8]).
RESPONDIENDO ALA VOLUNTAD DE DIOS. La enseñanza de la Biblia sobre la voluntad de Dios expresa más que una simple doctrina; se cruza en la vida de los creyentes de manera diaria.
(1) En primer lugar, se debe aprender lo que es la voluntad de Dios, es decir, su perfecta voluntad como se revela en las Escrituras (incluso su ley). Por cuanto «los días son malos», se debe entender «cuál sea la voluntad del Señor» (Efe 5:16-17).
(2) Una vez que los creyentes conocen la voluntad revelada de Dios en cuanto a cómo Él desea que vivan, deben comprometerse a hacer su voluntad. El salmista, por ejemplo, le pide a Dios que le enseñe a hacer su voluntad (Sal 143:10). La petición paralela, que Dios «me guíe a tierra de rectitud», indica que está esencialmente pidiéndole a Dios la capacidad para llevar una vida recta. Asimismo, Pablo espera que los creyentes tesalonicenses sigan la voluntad de Dios al abstenerse de fornicación y al vivir en santificación y honor (1Ts 4:3-4). En otro pasaje él pide que los cristianos sean llenos del conocimiento de la voluntad de Dios, a fin de que ellos anden «como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra» (Col 1:9-10).
(3) A los creyentes se les exhorta a que pidan que se haga la voluntad de Dios (cf. Mat 6:10; Mat 26:42; Luc 11:2; Rom 15:30-32; Stg 4:13-15): deben desear sinceramente la perfecta voluntad de Dios y tener el propósito de cumplirla en su propia vida y en la vida de su familia (véase Mat 6:10, nota). Si esa es la oración y el compromiso del creyente, entonces puede estar seguro de que su presente y futuro están en el cuidado protector del Padre celestial (cf. Hch 18:21; 1Co 4:19; 1Co 16:7). Sin embargo, si en la vida del creyente hay pecado deliberado y rebeldía contra la palabra de Dios, entonces él debe comprender que Dios no responderá sus oraciones (véase el ARTÍCULO LA ORACIÓN EFICAZ, P. 464. [1Re 18:42-45]). No puede esperar que la voluntad de Dios se haga en la tierra como en el cielo a menos que procure hacer la voluntad de El en su propia vida.
(4) Por último, no se debe usar la voluntad de Dios como una excusa para la pasividad o la irresponsabilidad con respeto a su llamado a combatir el pecado, la maldad y la tibieza espiritual. Es Satanás, no Dios, la causa de este siglo malo con su crueldad, maldad e injusticia (véase 1Jn 5:19, nota), y es Satanás el causante de tanto dolor y sufrimiento en el mundo (cf. Job 1:6-12; Job 2:1-6; Luc 13:16; 2Co 12:7). Así como Jesucristo vino para destruir las obras del diablo (1Jn 3:8), también es la voluntad explícita de Dios que los creyentes libren la guerra contra esas huestes espirituales de maldad por medio del Espíritu Santo (Efe 6:10-20; 1Ts 5:8; véase el ARTÍCULO LA RELACIÓN DEL CREYENTE CON EL MUNDO, P. 1830. [1Jn 2:15-16]).
Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena
JEHOVÁ QUISO QUEBRANTARLO. Era la voluntad de Dios el Padre que su Hijo fuera enviado a morir en la cruz por un mundo perdido (véanse Jua 3:16, nota, y el ARTÍCULO LA VOLUNTAD DE DIOS, P. 966. [Isa 53:10]). Al hacer de Cristo un sacrificio expiatorio para todos los pecados (cf. Lev 5:15; Lev 6:5; Lev 19:21; véase el ARTÍCULO EL DÍA DE LA EXPIACIÓN, P. 164. [Lev 16:33]), se ha cumplido el propósito redentor de Dios de conducir a muchas personas a la salvación. «Vivirá por largos días» significa que «resucitará de los muertos y vivirá para siempre».
Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena
Jehová quiso. Aunque el Siervo no mereció morir, la voluntad del Señor fue que así lo hiciera (Mat 26:39; Luc 22:42; Jua 12:27; Hch 2:23). expiación por el pecado. Esto se cumple por medio del ofrecimiento del Siervo como el Cordero de Dios (v. Isa 53:7; Jua 1:29). Cristo es la pascua del cristiano (1Co 5:7). Esto elimina de forma conclusiva el error de que la expiación de Cristo suministre sanidad en la actualidad a los que oran con fe. Su muerte fue una expiación por el pecado, no por la enfermedad. Vea la nota sobre Isa 53:4. verá linaje … largos días. Para ver su linaje, el Siervo debe resucitar de entre los muertos, y Él lo hizo así para vivir y reinar para siempre (2Sa 7:13; 2Sa 7:16; Sal 21:4; Sal 89:4; Sal 132:12).
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
— ofrenda expiatoria: El sufrimiento vicario constituye una auténtica novedad en la teología israelita; alcanzará su punto culminante en la figura de Jesús en el NT.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
Coronado con gloria y honor. En esta estrofa la reivindicación es completa. Los perseguidores desaparecen gradualmente de la escena, para revelar a Jehovah (enfático en el v. 10; cf. Hech. 4:28) y al Siervo (v. 12, derramó su vida hasta la muerte) como los últimos hacedores de lo que ha sido hecho. Más aun, van implícitos en cada uno de los versículos la resurrección y triunfo del Siervo, al mismo tiempo que aparecen más facetas de su expiación que las de los vv. 4-6.
10 Como sacrificio por la culpa lit. significa “una ofrenda de culpa”, el sacrificio que hablaba de compensación o satisfacción. El texto heb. de este versículo admite su vida (es decir, él mismo) o el Señor (“a sí mismo”, BJ) como el oferente del sacrificio; pero el v. 12 no deja duda alguna en cuanto a que la autoentrega es del Siervo. 11, 12 Muestran otros aspectos de su obra salvadora en términos de justificación, de cargar con los pecados (ver sobre v. 6), identificación (contado con los transgresores; cf. Luc. 22:37) y de intercesión (intercedido). Se lo muestra como sacerdote y sacrificio, patriarca (v. 10b) y rey. Finalmente los muchos … muchos en los vv. 11, 12 (cf. fuertes, v. 12, la misma palabra) por quienes el Uno sufrió, reaparecen en cumplimiento de las promesas iniciales (cf. 52:14, 15, muchos … muchas).
Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno
NOTAS
(1) “Su alma.” Heb.: naf·schóh; gr.: psy·kjé; lat.: á·ni·mam. Véase Ap. 4A.
REFERENCIAS CRUZADAS
k 2755 Gén 3:15; Luc 2:34
l 2756 Luc 22:44
m 2757 Lev 16:11; 2Co 5:21; Heb 7:27
n 2758 Sal 22:30; Sal 110:3; Isa 9:6; 1Co 15:45; Heb 2:13
ñ 2759 Sal 21:4; Isa 9:7; 1Ti 6:16
o 2760 Sal 72:7; Efe 1:9; Col 1:20
p 2761 Jua 4:34; Rom 8:31
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
quiso el S eñor quebrantarle. La palabra heb. para quiso no significa que Dios se gozó en verlo sufrir, sino más bien que la crucifixión fue el precio que El estuvo dispuesto a pagar para proveer la salvación para la humanidad.
ofrenda de expiación. Para la ofrenda por el pecado véase Lv 5:14– 6:7.
verá a su descendencia…prolongará sus días. El S eñor vería la descendencia del Siervo en todos los que creerían en El (cp. Jn 1:12). Aunque murió joven, Jesús hoy vive para siempre (Ap 1:18).
Fuente: La Biblia de las Américas
La porción del Siervo. Todo Su ser, incluso Su alma (v. Isa 53:11), estaba involucrado en la expiación (v. Isa 53:10) (la palabra usada en Lev 6:1-30; Lev 7:1-38 respecto a la ofrenda expiatoria, que requería una restitución del 120%, Lev 6:5).
linaje (Isa 53:10) se refiere a quienes creen en Él.
Vivir por largos días después de haber puesto Su vida en expiación por el pecado necesitaría de la resurrección corporal.
Por su conocimiento (v. Isa 53:11). I.e., por conocerle a Él (cp. Rom 3:26).
los grandes (Isa 53:12) Lit., los muchos, como en Isa 53:11.
Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie
haya sido puesta… Lit. se haya puesto; sacrificio expiatorio… Los sacrificios humanos están expresamente prohibidos por Dios. Esta es la única vez que la Sagrada Escritura cita un sacrificio humano como medio de expiación de pecados.
Fuente: Biblia Textual IV Edición
Lit., le hizo enfermar
Lit., su alma
Lit., simiente
Fuente: La Biblia de las Américas
Los sacrificios humanos están expresamente prohibidos; esta es la u250?nicavez que se cita un sacrificio humano como medio de expiación de pecados.