Biblia

Comentario de Ezequiel 16:4 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Ezequiel 16:4 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Y en cuanto a tu nacimiento, el día en que naciste no fue cortado tu cordón umbilical, ni fuiste lavada con agua por higiene. No fuiste frotada con sal, ni envuelta en pañales.

Y en cuanto a tu nacimiento. Eze 20:8, Eze 20:13; Gén 15:13; Éxo 1:11-14; Éxo 2:23, Éxo 2:24; Éxo 5:16-21; Deu 5:6; Deu 15:15; Jos 24:2; Neh 9:7-9; Ose 2:3; Hch 7:6, Hch 7:7.

ni fuiste lavada con aguas. Lam 2:20; Lam 2:22; Luc 2:7, Luc 2:12.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

Frotar a un recién nacido con sal era una costumbre Palestina. Al cuidar un bebé durante los primeros días de vida, los padres y su sociedad tomaban posesión del niño mediante procedimientos tradicionales, como el frotamiento. Dar un nombre al niño es particularmente importante. En Israel, Dios tomaba posesión del primer varón recién nacido al octavo día de vida mediante la circuncisión. Dios recuerda a Jerusalén que la ha rescatado de ser un recién nacido abandonado, sin lavar, enfermo (ni salada con sal), y expuesto a los elementos para morir. Dios le había dado su gloria.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

Israel, en el día de su nacimiento, no recibió atención ni cuidados.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

REFERENCIAS CRUZADAS

f 631 Ose 2:3

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

tu nacimiento. Jerusalén había tenido un origen humilde, como muestra el resto del vers.

frotada con sal. A los recién nacidos los frotaban con sal por razones de salud.

Fuente: La Biblia de las Américas

Frotar la piel con sal, según se creía, hacía la piel firme y limpia.

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie