Comentario de Ezequiel 20:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
Aconteció en el día 10 del mes quinto del séptimo año que vinieron algunos hombres de los ancianos de Israel para consultar a Jehovah, y se sentaron delante de mí.
Año 593 a.C.
Aconteció en el año séptimo. Eze 1:2; Eze 8:1; Eze 24:1; Eze 26:1; Eze 29:1, Eze 29:17; Eze 30:20; Eze 31:1; Eze 32:1; Eze 40:1.
vinieron algunos de los ancianos. Eze 14:1-3; Eze 33:30-33; 1Re 14:2-6; 1Re 22:15-28; 2Re 3:13; Isa 29:13; Isa 58:2; Jer 37:17; Mat 22:16.
y se sentaron delante de mí. Eze 8:1; Luc 2:46; Luc 8:35; Luc 10:39; Hch 22:3.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
Dios se rehusa a ser consultado por los ancianos de Israel, Eze 20:1-3.
Él muestra la historia de sus rebeliones en Egipto, Eze 20:4-9,
en el desierto, Eze 20:10-26,
y en la tierra, Eze 20:27-32.
Él promete juntarlos en un futro cercano, Eze 20:33-44.
Por medio de un bosque Él muestra la destrucción de Jerusalén, Eze 20:45-49.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
La nota cronológica indica una fecha entre julio-agosto del 591 a.C. y el comienzo de una nueva sección y una serie de mensajes (Eze 8:1, lo cual sucedió once meses antes). El contexto político de esta profecía fue la estúpida y pecaminosa alineación de Sedequías con Egipto contra Babilonia esperando que lo librara de los ataques de Nabucodonosor. El contexto social aludía a los ancianos cautivos que venían a Ezequiel para obtener una explicación divina de los sucesos actuales. Querían saber si Egipto salvaría a Judá de los babilonios.
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EN FOCO
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«Endecha»
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(Heb. quiná) (Eze 19:1, Eze 19:14; 2Sa 1:17; Jer 9:10) # en Strong H7015: Este sustantivo hebreo alude a un tipo de canción poética con un medidor distintivo, una lamentación que se cantaba para expresar dolor por la muerte de alguien. Se deriva de un verbo que significa «cantar una canción de lamento» (2Sa 1:17). Tales endechas se cantaban en los ritos funerales. El que el profeta utilizara esta palabra tenía la intención de indicar la venidera muerte de Israel y otras naciones debido a la ineludible condena en que habían incurrido por su pecado (Amó 5:1).
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Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
ALGUNOS DE LOS ANCIANOS. Este capítulo expresa la triste verdad de que la historia de Israel había sido de continua adoración de ídolos y de fracaso moral. Ezequiel les dijo a los ancianos de su tiempo que todavía ellos no habían quitado de su corazón el amor por los ídolos. Por eso también eran culpables delante de Dios.
Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena
20. Infidelidad de Israel y fidelidad de Dios. Purificación Futura.
Los c.20-24 incluyen la última serie de vaticinios contra Jerusalén y Judá. Estos tuvieron lugar del 601 al 588, en que empezó el asedio de Jerusalén. Este capítulo 20 contiene dos partes: a) Ezequiel recuerda las infidelidades de Israel para con Yahvé, a pesar de las solicitudes divinas, a través de su azarosa historia (v.1-31); b) restauración de Israel en el futuro (v.32-44). Esta segunda parte es considerada por muchos autores como adición posterior a causa de su estilo. La primera parte, en cambio, parece compuesta antes de la destrucción de Jerusalén en el 586 a.C.
Consalta de los ancianos (1-4).
1 El año séptimo, el quinto mes, el día diez del mes, vinieron algunos de los ancianos de Israel a consultar a Yahvé y se sentaron delante de mí, 2 y me fue dirigida la palabra de Yahvé, diciendo: 3 Hijo de hombre, habla a los ancianos de Israel y diles: Así dice el Señor, Yahvé: Vosotros venís a consultarme. Por mi vida que yo 110 os responderé, dice el Señor, Yahvé. 4 ¿Quieres juzgar a éstos, hijo de hombre? ¿Quieres juzgarlos? Hazles saber las abominaciones de sus padres.
Los ancianos de Israel se presentan al profeta para consultarle sobre los destinos de la nación. Aún tienen ilusiones sobre la suerte de Jerusalén l. La entrevista tuvo lugar en los meses de julio-agosto (quinto mes) del 591, ya que el año séptimo hay que computarlo a partir de la deportación de Jeconías (598), es decir, once meses después de la famosa visión inaugural a orillas del río Kebar 2. Antes de que expusieran su pensamiento, el profeta adivina sus intenciones y les habla en nombre de Dios. Ya antes les había hablado de los designios punitivos de Yahvé sobre Jerusalén por sus pecados 3, y al mismo tiempo les había anunciado la formación de un nuevo Israel, que saldría del núcleo de los exilados4. El profeta da a entender que no quiere responder a su consulta (v.4). Yahvé, por su parte, invita al profeta a que juzgue a esos ancianos, comisionados de los exilados. El juicio que debe pronunciar es de condenación, ya que les echa en cara la historia poco edificante de Israel, al recordarles las abominaciones de los padres. En esto el profeta acepta el principio de la solidaridad, ya que supone que los pecados de los antepasados tienen aún consecuencias punitivas para sus contemporáneos; pero, además, hace ver que también éstos son culpables en gran medida.
Infidelidad de Israel en Egipto (5-12).
5 Diles: Así habla el Señor, Yahvé: El día en que yo elegí a Israel, y alcé mi mano jurando a la posteridad de Jacob, y me mostré a ellos en la tierra de Egipto, y alcé mi mano, diciendo: Yo, Yahvé, soy vuestro Dios, 6 aquel día alcé mi mano jurando sacarlos de la tierra de Egipto y llevarlos a la tierra que yo les había destinado, que mana leche y miel y es la más hermosa de las tierras. 7 Y os dije: Quite cada uno de sus ojos los ídolos y no os contaminéis con los ídolos de Egipto. Yo, Yahvé, soy vuestro Dios. 8 Pero ellos se rebelaron contra mí y no quisieron darme oídos, ni quitaron de sus ojos las abominaciones, ni abandonaron los ídolos de Egipto, y dije que derramaría sobre ellos mi ira y desfogaría mi enojo sobre ellos en la tierra de Egipto. 9 Mas por la gloria de mi nombre, para que no fuese infamado a los ojos de las gentes en medio de las cuales estaba, a cuya vista me había dado a conocer como quien los había de sacar de la tierra de Egipto, 10 los saqué de la tierra de Egipto y los conduje por el desierto, 11les di mis mandamientos y mis derechos, y les hice saber que son la vida para quien los cumple. 12 Diles también mis sábados, para que fuesen señal entre mí y ellos, para que supiesen que yo soy Yahvé, que los santificó.
La requisitoria empieza echando en cara la mala conducta de Israel en Egipto. Dios había jurado con gesto solemne (alcé la mano) 5 defender y bendecir a la posteridad de Jacob (v.5). La garantía del juramento está en el mismo nombre de Dios: Yo, Yahvé, soy vuestro Dios. La expresión tierra que mana leche y miel es muy antigua en la literatura oriental para designar la extrema fertilidad 6. Palestina, en comparación de las estepas del Sinaí, resultaba un edén, al menos en la mentalidad hiperbólica oriental. La tierra de Canaán para los israelitas era la mas hermosa de las tierras 7, por ser el escenario de la elección de Israel como pueblo de Yahvé; en este sentido era la gloria de todas las tierras, según otra versión posible.
Pero la gran promesa de darles la tierra de Canaán estaba condicionada a su conducta. Yahvé, en su celo, les exigía que abandonaran sus ídolos de Egipto. (v.7). Israel en su historia se mostró siempre propenso a la idolatría. No sabemos qué divinidades adoraba en Egipto. En la época del desierto se hicieron un becerro de oro 8. Yahvé hubiera derramado sobre ellos su ira, como merecían; pero se abstuvo por la gloria de su nombre (v.9) y para que no fuese infamado a los ojos de las gentes. El honor de Yahvé exigía que interviniera en favor de su pueblo; de lo contrario, su inactividad sería atribuida a impotencia por parte de los gentiles. Si Israel hubiera sido exterminado, Yahvé, su Dios, caería en descrédito total ante los paganos 9. Ezequiel destaca constantemente esta susceptibilidad de Yahvé respecto de lo que pudieran pensar los gentiles de El. Por su honor, pues, Yahvé sacó a su pueblo de Egipto y lo organizó en pueblo, dándole mandamientos conforme a los derechos inalienables de El (v.11). La observancia de los mismos atraería las bendiciones, y entre ellas una larga vida 10.
Entre las nuevas instituciones, la principal era el sábado, o descanso semanal, que era como una señal entre Dios y su pueblo, en cuanto que era el reconocimiento solemne de su pertenencia a El. La observancia del sábado era como una profesión pública y solemne de que Israel era el pueblo de Yahvé , su único Dios: para que supiesen que yo soy Yahvé, que los santificó (v.12). Aquí la palabra santificar equivale a consagrar o separar del uso profano o común. Israel, como posesión peculiar de Yahvé, debía ser una cosa aparte de todos los pueblos, una cosa santa en el sentido de puro y trascendente 12.
Rebelión de Israel contra Yahvé en el desierto (13.-26)
13 Pero rebelóse contra mí la casa de Israel en el desierto; no anduvieron en mis preceptos y rechazaron mis derechos, que son la vida para quien los cumple, y profanaron mis sábados. Entonces dije que volcaría sobre ellos mi furor y, en mi ira, los exterminaría en el desierto. 14 Pero retraje mi mano por el honor de mi nombre, para que no fuese profanado a los ojos de las gentes a cuya vista les había sacado. 15 Alcé mi mano en el desierto, jurándoles no llevarlos a la tierra que les había dado, que mana leche y miel, la más hermosa entre todas las tierras, 16 porque habían despreciado mis derechos, y no habían seguido mis decretos, y habían profanado mis sábados, yéndose su corazón tras los ídolos. 17 Con todo, mis ojos los miraron piadosamente para no destruirlos, y no los exterminé en el desierto. 18 Pero dije en el desierto a sus hijos: No sigáis las costumbres de vuestros padres, no sigáis sus caminos ni os contaminéis con sus ídolos; 19 yo soy Yahvé, vuestro Dios; andad en mis ordenaciones, guardad mis derechos y ponedlos por obra, 20 santificad mis sábados y sean señal entre mí y vosotros, para que sepáis que yo soy Yahvé, vuestro Dios. 2l Pero los hijos se rebelaron contra mí, no anduvieron en mis ordenaciones ni guardaron mis derechos, poniéndolos por obra, los que son la vida para el que los cumple; profanaron mis sábados, y dije entonces que derramaría sobre ellos mi ira para satisfacer en ellos mi enojo en el desierto. 22 Mas retraje mi mano por el honor de mi nombre, para que no se infamase a los ojos de las gentes a cuya vista los saqué. 23 También alcé mi mano en el desierto, jurándoles que los esparciría entre las gentes y los aventaría por las tierras, 24 porque no pusieron por obra mis derechos y desecharon mis ordenaciones, y profanaron mis sábados, y se les fueron los ojos tras los ídolos de sus padres. 25 Por eso les di yo también a ellos ordenaciones no buenas y decretos que no son de vida, 26 y los contaminé en sus ofrendas cuando pasaban a sus hijos por el fuego, a todo primogénito, para desolarlos y hacerles saber que yo soy Yahvé.
De nuevo se contrapone la situación psicológica en Yahvé, que por un lado quiere castigarlos derramando su ira implacablemente, y de otro le impide la gloria y el honor del nombre suyo, que exigía proteger a su pueblo, que había sacado milagrosamente de Egipto13. Israel siguió, por sus rebeliones contra su Dios 14, mereciendo mayores castigos, pero se salvó porque había sido providencialmente elegido. En el v.15 se alude al juramento de Yahvé de no permitir a ninguno de la generación salida de Egipto entrar en la tierra prometida 15 por sus prevaricaciones en el desierto 16. La idolatría era la constante tentación de los israelitas a través de su historia antes del exilio. Era el gran pecado que debían expiar en la cautividad. Ezequiel hace resaltar la responsabilidad de los antepasados israelitas para justificar ante los exilados el castigo inminente. Ya en tiempos antiguos, para castigar su infidelidad, Yahvé les dio ordenaciones no buenas y decretos que no son de vida (v.25). Por lo que dice a continuación, se trata de permisión de leyes y costumbres que encadenaron tristemente la vida cívica de Israel; en el v.26 se alude a las abominaciones de los cultos cananeos, que pasaban sus hijos por el fuego, dedicados a Moloc 17. Puesto que no habían querido seguir las leyes de Yahvé, que daban la vida y traían la bendición, Dios los entregó a sus instintos y depravaciones para que reconociesen lo que habían ganado apartándose de Yahvé. Las frases son radicales al modo semítico. De nuevo tenemos que decir que el autor no distingue entre voluntad permisiva y voluntad positiva. Los autores sagrados prescinden muchas veces en sus descripciones de las causas segundas, y atribuyen a Dios lo que en realidad fue obra de los hombres. Así, aquí debemos entender las frases di yo también ordenaciones no buenas. y los contaminé en sus ofrendas. (v.25-26) en sentido permisivo: esas abominaciones contra la naturaleza, como la de pasar a sus hijos por el fuego, fueron permitidas por Dios en castigo de su obstinación y rebeldía. De ese modo terminaría por reconocer a Yahvé como Dios: para hacerles saber que yo soy Yahvé (v.26) 18. En la Ley mosaica, y en general en la Biblia, siempre se condenan estas prácticas de sacrificios humanos 19.
Anuncio de castigo por las idolatrías de Israel (27.-38)
27 Por tanto, hijo de hombre, habla a la casa de Israel y diles: Así habla el Señor, Yahvé: Hasta esta injuria me hicieron vuestros padres, entre las infidelidades que cometieron contra mí. 28 Yo los conduje a la tierra que, alzando mi mano, había jurado darles, y ellos, mirando a todo alto collado y a todo árbol frondoso, sacrificaron allí sus víctimas y presentaron sus irritantes ofrendas, y pusieron suaves aromas, y derramaron sus libaciones. 29 Yo les dije: ¿Qué es ese alto, el “Bamah, adonde vosotros vais? Y “Bamah” se llama hasta hoy. 30Di, pues, a la casa de Israel: Así habla el Señor, Yahvé: ¡Qué! Os contamináis vosotros a la manera de vuestros padres, fornicáis con sus ídolos, 31 y, ofreciendo vuestras ofrendas y pasando a vuestros hijos por el fuego, os contamináis con vuestros ídolos hasta el día de hoy, y ¿me voy a dejar consultar por vosotros, casa de Israel? Por mi vida, dice Yahvé, que no me dejaré consultar por vosotros. 32 Y no será lo que vosotros pensáis, porque vosotros os decís: Seremos como las gentes, como las naciones de la tierra, sirviendo al leño y a la piedra. 33 ¡Por mi vida, dice el Señor, Yahvé, que con puño fuerte, con brazo tendido y en efusión de ira he de reinar sobre vosotros! 34 Os he de sacar de en medio de las gentes y os recogeré de en medio de las tierras a que con puño fuerte, con brazo tendido y en efusión de ira os desparramé, 35 y os llevaré al desierto de los pueblos, y allí, cara a cara, litigaré con vosotros; 36 como litigué con vuestros padres en el desierto de la tierra de Egipto, así litigaré con vosotros, dice el Señor, Yahvé. 37 Y os haré pasar bajo el cayado y os conduciré con los ligamentos de la alianza 38. Separaré de vosotros a los rebeldes, a los que se apartaron de mí, y los sacaré de la tierra en que moran, y no entrarán en la tierra de Israel, y sabréis que yo soy Yahvé.
Después de haber hablado de las prácticas idolátricas de los israelitas en el desierto, ahora habla de sus cultos paganos y abominables en tierra de Canaán. Los profetas consideraban la vida sencilla del pueblo escogido bajo la protección especial de Yahvé como la etapa ideal desde el punto de vista religioso, pues la instalación en Canaán de los israelitas trajo consigo la decadencia moral y religiosa de los mismos21. Los cultos de los cananeos, sensuales, atraían al pueblo hebreo, sensual y materialista por temperamento. Una práctica cultual corriente entre los cananeos era reunirse en los altos collados, o bamot, y bajo los árboles frondosos (v.28), símbolo de la feracidad y de la vegetación 22. Sabemos que algunos reyes israelitas, como Acaz y Manases, hicieron quemar a sus hijos 23. Quizá en tiempo de Ezequiel se habían dado algunos casos de éstos.
Los exilados, despechados porque ven que Yahvé los ha abandonado, dicen claramente que quieren verse libres de los lazos de la religión yahvista y entregarse a los cultos paganos con toda libertad: seremos como las gentes, sirviendo al leño y a la piedra (v.32); alusión a las estelas de piedra y a los troncos de árbol, dedicados a Baal y Astarté, que constituían lo característico de los santuarios cananeos 24. Pero Yahvé va a mostrar su omnipotencia con ellos, y no los dejará caer en masa en la idolatría. Aunque quieran, no podrán desprenderse totalmente de los lazos de la religión yahvista, porque Yahvé va a intervenir con su poder para reinar sobre ellos: Por mi ν ida que con puño fuerte, con brazo tendido y en efusión de ira he de reinar sobre vosotros! (v.3â). En Jer 2:27 se dice que los que llaman al leño mi padre, y dicen a la piedra: tú me diste la vida, cuando llegue la prueba se volverán a Yahvé, diciendo: ¡álzate y sálvanos! Yahvé, pues, creará una situación trágica pára los exilados, de forma que se vean obligados a volverse a su Dios, quien, por otra parte, desplegará su omnipotencia para atraerlos, del mismo modo que mostró su poder al dispersarlos 25.
El profeta describe la futura repatriación como una reproducción del antiguo éxodo. Como entonces Yahvé había reunido a su pueblo en el desierto del Sinaí para sincerarse con él y darle la alianza, también ahora los reunirá en el desierto de los pueblos (v.35), el desierto siró-arábigo, encrucijada de muchos pueblos (Babilonia, Siria, Palestina, Arabia y Asia Menor). Allí les pedirá cuenta cara a cara para medir sus responsabilidades (v.35). Como en el desierto de Egipto (Sinaí) castigó a la generación culpable, negándola la posibilidad de entrar en la tierra prometida, así ahora Yahvé va a someter a una selección a los exilados: litigaré con vosotros (v.36). Los israelitas indignos serán privados de la vuelta a la patria. Será un litigio de discriminación, pues Yahvé hará como el pastor que cuenta escrupulosamente sus ovejas haciéndolas pasar bajo su cayado (v.37), diciendo cuáles deben entrar en la patria y cuáles no. Y a los escogidos los conducirá con los ligamentos de la alianza. El nuevo Israel estará fundado en una renovación de la antigua alianza. Los apóstatas serán castigados por Yahvé, siendo sacados de su morada actual en el exilio, pero sin permitirles entrar en la tierra de promisión.
Por el decreto de Ciro del 538 a.C. les estaba permitido a todos los judíos retornar a su patria, pero los que se habían creado una fortuna no quisieron aventurarse al retorno. Las descripciones proféticas del futuro no deben tomarse al pie de la letra, pues suelen estar idealizadas en función de una doctrina. De hecho sabemos que retornó a Palestina un núcleo fervoroso, que constituyó la base de la restauración nacional predicha por los profetas como preludio de la gran restauración mesiánica.
Anuncio de restauración (39-44).
39 Y vosotros, los de la casa de Israel – así dice el Señor, Yahvé – , andad cada uno tras sus ídolos y servidles. Pero, ¡ah! ya me daréis oídos luego, y dejaréis de profanar mi santo nombre con vuestras ofrendas y vuestros ídolos. 40 Pues en mi santo monte, en el alto monte de Israel, dice el Señor, Yahvé, allí me servirá toda la casa de Israel, toda ella en la tierra, y allí me complaceré en ellos y demandaré vuestras ofrendas y las primicias de vuestros dones con todo lo que me consagréis. 41 Me agradaré de vosotros como de un suave aroma cuando os saque de en medio de las gentes y os reúna de las tierras a que fuisteis dispersados, y me santificaré en vosotros a los ojos de las gentes 42 y sabréis que yo soy Yahvé cuando os conduzca a la tierra de Israel, a la tierra que, alzando la mano, juré dar a vuestros padres. 43 Allí os vendrán a la memoria vuestras obras y todos los pecados con que os contaminasteis, y sentiréis vergüenza de vosotros mismos por las maldades que cometisteis. 44 Entonces sabréis que yo soy Yahvé, cuando haga con vosotros conforme al honor de mi nombre, no según vuestros malos caminos ni según vuestras perversas obras, casa de Israel, dice el Señor, Yahvé.
El profeta pone en boca de Yahvé una concesión irónica: andad cada uno tras sus ídolos y servidles. (v.39); en su locura deben saturarse de sus extravíos, pero se cansarán al fin viendo su vanidad, y terminarán por dar oídos a Yahvé, el único que puede salvarlos. Los israelitas, reconociendo sus aberraciones, dejarán de profanar el nombre de Dios, mezclándolo en los ritos y ofrendas a los ídolos. Los israelitas habían creado un culto sincretista a base de ritos yahvistas e idolátricos. Todo esto era una profanación a los ojos de Dios, que debía cesar en la época mesiánica, en que Jerusalén volverá a ser el santo monte (v.40), donde se concentrará toda la casa de Israel, y allí serán agradables sus ofrendas y primicias (v.40). Todo allí será santo, y Yahvé sentirá un especial placer al ver reunido a su pueblo: y me santificaré en vosotros a los ojos de las gentes (v.41); es decir, el milagroso retorno obrado por Dios será causa de que sea santificado o estimado especialmente ante las gentes. Todos reconocerán la gran obra de Yahvé, y así será honrado por todos los pueblos, ya que obró según el honor de su nombre (v.44). Por sus pecados y transgresiones no hubieran merecido que Yahvé se acordara de ellos, pero había empeñado su palabra de salvarlos, y la cumplió, como otra vez lo hizo al sacar a los israelitas de Egipto.
1 Cf. Ez8,i; Jer 14:1. – 2 Cf. Eze 8:1. – 3 Cf. Ez c.i5 y 16. – 4 Cf. Eze 11:14-21; Eze 6:8; I7.22SS. – 5 La misma expresión, con idéntico sentido, en Gen 14:22; Deu 32:405; Sal 106:26. – 6 Cf. Exo 3:8; Exo 13:5; Exo 33:3; Lev 20:24; Num 13:27; Deu 6:3; Jer 11:5. Aparece una frase parecida en los textos de Ras Samra. Cf. R. Dussaud, Les découvertes de Ras Shamra (Ugarit) et l’Ancien Testament (París 1937) 795. – 7 Cf. Jer 19; Dan 8:9; Dan 11:16.41. – 8 Cf. Ex 32:1s. – 9 Cf. Eze 36:19-20. – 10 Cf. Eze 18:4; Deu 4:40; Deu 5:16. – 11 Cf. Exo 31:13; Isa 56:2-4. Véase sobre el sábado F. X. Kortleiner, Commentattones Biblicae IV (1930), Babyíoniorum auctoritas. 595.98; id., Cananaeorum auctoritas. VI (1932) 30. – 12 Cf. Lev 19:3.30; Isa 20:8; Isa 21:8; Exo 31:13. Véase DB, Suppl. 2 (1934) 343S. Como verá el lector, Ezequiel da suma importancia a la institución sabática, como símbolo de las relaciones de Israel con su Dios. En cambio, no alude para nada al rito de la circuncisión, que era el signo externo de vinculación al pueblo de Dios. La explicación habrá que buscarla en que el profeta, como perteneciente a la clase sacerdotal, urge de modo especial lo estrictamente cultual, como la observancia del sábado. – 13 Cf. Exo 32:12; Num 14:1 is; Deu 9:27. – 14 Cf. Exo 32:1-6; Num 14:1-4; Exo 16:27. – 15 Cf. Num 14:20. – 16 Cf. Exo 32:4; Lev 17:7; Num 14:22-23; Deu 1:35; Sal 95:11. – 17 Cf. 2Sa 16:3; 2Cr 28:2; 2Sa 17:16; 2Cr 33:6; Jer 7:31; Jer 32:35; Eze 16:205; Eze 23:37s; Sal io6:37s. Véase Dict. Bib. Suppl. I (1926) 23-27; A. Lemonnyer, Le cuite des dieux étrangers en Israel Moloch: “Rev. des Scien. Phil. et Théol.,” 7 (1913) 45os; A. Βεα, Kinderop-fer für Moloch oder für Jahwe?: Bi 18 (1937) 95-107. – 18 Tomás dice que a estas “ordenaciones no buenas” son las leyes rituales, lat cuales se dicen no buenas en cuanto no conferían la gracia (ST I-II 98:1 ad 1). Pero esta interpretación no puede avalarse en el contexto, pues se habla en él de la importancia de la observancia del sábado para dar la vida. – 19 Exo 13:2; Exo 22:28; Lev 18:21; Lev 18:20, Lev 18:2; Deu 12:31; Jer 7:31; Jer 19:5; Eze 16:20. – 20 El texto griego traduce <y los contaré exactamente,” lo que hace muy buen sentido con la idea del v.38. – 21 Cf. Ose 9:10; Ose 10:1; Ose 11:1s; Ose 13:55; Jer 2:1s. – 22 Cf. Eze 6:13; Deu 32:19; 2Sa 23:8. Ezequiel aquí, en el v.29, parece que juega irónicamente con la palabra bamah (lugar alto), descomponiéndola en mah (¿qué es?), ba', entrar. Un bamah es a “donde vais o entráis,” aludiendo quizá a las prácticas licenciosas. – 23 Cf. 2Re 16:3; 2Re 21:6. – 24 Cf. Kortleitner, Cümmentaíiones biblicae I (1927) 21, De religione populan. – 25 Cf. Eze 11:17; Eze 28:25; Eze 28:34.13; Eze 36:24.
Fuente: Biblia Comentada
el año séptimo. Ca. 591 a.C.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Eze 20:1-44 : Una historia de rebeldías: Abandona Ezequiel el estilo alegórico y ofrece un resumen de la historia de la salvación para demostrar una vez más que Israel ha sido infiel desde su mocedad. El estilo es monótono y reiterativo, centrado en el problema de la idolatría y en la conculcación de preceptos religiosos, indicios inequívocos de tradición sacerdotal.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
— del quinto mes: La fecha corresponde a finales de julio del 591 a. C.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
Eze 16:1-63; Sal 106:1-48.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
Eze 14:1-4.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
La persistente rebeldía de Israel
Como en 14:1-11, algunos ancianos de Israel visitaron a Ezequiel para una consulta. Se le advierte a Ezequiel otra vez acerca de las lealtades divididas de sus visitantes. El entrega un extenso oráculo recordando varios ejemplos de la historia de Israel en que cayeron en idolatría.
El hecho de que hayan venido a consultar a Ezequiel muestra que los ancianos no habían abandonado enteramente su adoración a Dios en favor de otros dioses. Sin embargo, la presión estaba allí. Los exiliados eran una pequeña minoría en una sociedad multicultural más grande. La religión babilónica tenía una multitud de dioses. Sin duda la riqueza material y el poder de Babilonia, aun sus impresionantes edificios, parecían probar a algunos de los exiliados que valía la pena seguir a los dioses babilónicos. Asimilarse a las costumbres babilónicas hubiera sido fácil. (Para un comentario sobre esto ver Dan. cap. 1.)
Apropiadamente, el oráculo de Ezequiel comienza con referencias al tiempo cuando los israelitas fueron forzados a vivir en la tierra de otra super-potencia, Egipto. El ciclo de advertencia, rebelión y restauración se repite varias veces. Aun cuando les daña, los israelitas desean seguir las religiones de las otras naciones (24, 32). Finalmente, promesa y advertencia son combinadas. Israel será reunido de los países donde está esparcido, pero se detestará por lo que ha hecho.
Este oráculo ilustra la constante paciencia de Dios en el trato con su pueblo durante los siglos. A pesar de su obstinada rebeldía, él permanece fiel.
1-17 Algunos de los ancianos de Israel visitaron a Ezequiel para una consulta. Se le dijo que les proclamara, en otras palabras: “No voy a dejar que ustedes me consulten (2, 3). Cuando escogí a Israel y me revelé a ellos en Egipto, juré que les llevaría de Egipto a una tierra de abundancia (5, 6). Se les dijo que abandonaran la idolatría egipcia, pero no lo hicieron. En vez de castigarlos, actué por el honor de mi nombre, y los saqué de Egipto (7-10). También les revelé mi ley en el desierto (11, 12). Hasta en el desierto se rebelaron, pero no fueron destruidos a pesar de las advertencias (13-17).”
18-26 “A sus hijos se les rogó y advirtió similarmente (18-20) pero a pesar de su desobediencia no fueron destruidos (21, 22). Les juré en el desierto que serían dispersados entre las naciones por su desobediencia (23, 24). Les entregué a decretos injustos y leyes intolerables (25). Los dejé que se contaminaran con prácticas tales como el sacrificio de cada primogénito. Hice esto para que en su horror supieran que yo soy Jehovah (26).”
27-38 “Vuestros antepasados también me insultaron al usar cada lugar alto o árbol frondoso como un santuario (27, 28). ¿Os contaminaréis vosotros como ellos? (30). No seré consultado por vosotros (31). Podréis desear ser como otras naciones y servir a la madera y a la piedra, pero eso nunca sucederá (32). Yo reinaré sobre vosotros y os juzgaré. Eliminaré de entre vosotros a los que se rebelan contra mí. Entonces sabréis que yo soy Jehovah (33-38).”
39-44 “Sirve a tus ídolos, Israel, pero más tarde te volverás a mí. Toda la casa de Israel me adorará en mi monte santo (39-41). Sabréis que yo soy Jehovah cuando os traiga a la tierra de Israel (42). Os detestaréis a vosotros mismos al recordar vuestra conducta pasada. Sabréis que yo soy Jehovah cuando por causa de mi nombre yo trate con vosotros (43, 44).”
Notas. 1 Séptimo año es decir, 591 a. de J.C. Consultar: cf. 8:1; 14:1. 9 Por causa de mi nombre: el nombre de Jehovah identifica toda la personalidad de Dios, no solamente su reputación. 25 Les di leyes que no eran buenas … : Dios les permitió seguir sus propios caminos, aun cuando llevaban a prácticas injustas (tales como sacrificio de niños). 29 Bamah: aquí se utiliza una leve forma de juego de palabras. La palabra bama, que significa lugar alto, empieza como la palabra baÕim, que significa rincones. 37 Pasar bajo la vara (cf. Lev. 27:32; Jer. 33:13). El cuadro es el de ovejas pasando bajo el ojo sagaz del pastor.
Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno
20.1ss Aquí Ezequiel da una vista panorámica a la historia de la rebelión de Israel. El énfasis es sobre los intentos de Dios por hacer que la nación regrese a El y sobre su misericordia por su pueblo constantemente rebelde y desobediente. Ezequiel da el mensaje acerca de que solo el pueblo es responsable de todos los problemas y castigo que han experimentado. Dios apartará a aquellos que persisten en rebelarse contra El (20.38), mientras que traerá a los fieles «a la tierra de Israel, la tierra por la cual alcé mi mano jurando que la daría a vuestros padres». La razón: que «sabréis que yo soy Jehová» (20.42).20.12, 13 El día de reposo, instituido por Dios en la creación, fue ordenado a Israel como una señal de que Dios los había creado y redimido (Exo 20:8-11; Deu 5:12-15). Era un regalo de un Dios amoroso, no una obligación difícil, pero en repetidas ocasiones profanaron el día de reposo e ignoraron a su Dios (véase también 20.20, 21). Dios lo creó con la intención de que fuera una ayuda a la memoria, pero ellos lo pasaron por alto. En la actualidad muchos cristianos celebran el día del Señor, el domingo, como su día de reposo. Cualquiera que sea el día, debemos ser cuidadosos de cumplir con el propósito de Dios para el día de reposo. Dios quiere que descansemos, pongamos las cosas en perspectiva y nos acordemos de El.20.23, 24 En los principios mismos de la historia de Israel, Dios les advirtió con claridad sobre las consecuencias de la desobediencia (Deu 28:15ss). Cuando el pueblo desobedeció, Dios les permitió que experimentaran esas devastadoras consecuencias para hacerlos conscientes de la seriedad de sus pecados. Si usted elige vivir para sí mismo, apartado de Dios, puede experimentar consecuencias destructivas similares. De todas maneras, aun en medio de tales consecuencias, Dios puede estar atrayéndolo a sí mismo. Permita que los infortunios le ayuden a recobrar el buen castigo y al Dios misericordioso, antes de que sea demasiado tarde.20.25 ¿Por qué les daría Dios leyes que no eran buenas? Esto está hablando acerca de cualquier aspecto de la Ley de Moisés y Ezequiel refuerza esa Ley (20.11, 13, 21). Evidentemente los judíos habían tomado Exo 13:12 y 22.29, la dedicación del primogénito de los animales y de los hijos, como justificación de los sacrificios de niños a Moloc, el dios cananeo. Dios los estaba abandonando a este engaño para conseguir que lo reconozcan a El, para sacudir sus conciencias y revitalizar su fe (20.26).20.35, 36 Cuando los israelitas desobedecieron a Dios, negándose a entrar a la tierra prometida la primera vez, Dios decidió purificar a su pueblo al forzarlo a vagar en el desierto hasta que muriera una generación completa (Num 14:26-35). Aquí promete purgar la nación una vez más de toda su gente rebelde al cruzar el vasto desierto hacia su cautiverio en Babilonia. Solo aquellos que siguieran fielmente a Dios podrían regresar a su tierra. El propósito de este castigo en el desierto sería limpiar al pueblo de todos aquellos que adoran ídolos y restaurar a todos aquellos fieles a Dios.20.39 Los israelitas estaban adorando ídolos y ¡dando ofrendas a Dios al mismo tiempo! Ellos no creían en su Dios, como el único Dios verdadero. En vez, le adoraron junto con los otros dioses de la tierra. Quizá disfrutaban de los placeres inmorales del culto a los ídolos, o tal vez, no querían perderse los beneficios que los ídolos podrían darles. A menudo la gente cree en Dios y le da ofrendas de asistencia a la iglesia o servicios, mientras siguen aferrados a sus ídolos de dinero, poder o placer. Ellos no quieren perderse ningún beneficio posible. Pero Dios quiere nuestra vida entera y nuestra devoción total. El no las compartirá porque devoción a cualquier otra cosa es idolatría. Tenga cuidado en tratar de agradar a Dios a la vez que busca los placeres del pecado. Debe elegir una cosa u otra.20.45-47 «Hacia el sur» se refiere a Jerusalén y Judá. «El bosque del Neguev» es la región del Neguev, comparada a un bosque a punto de ser destruido por el fuego.20.49 Ezequiel estaba exasperado y desalentado. Muchos israelitas se quejaban porque solo hablaba con acertijos («parábolas»), así que se negaban a escuchar. No importa cuán importante pueda ser nuestro trabajo o nuestro ministerio, tendremos momentos de desaliento. Aparentemente Dios no contestó la súplica de Ezequiel. En vez de eso, dio a Ezequiel otro mensaje que proclamar. ¿Hay algo que lo está desalentando a usted? ¿Se ha sentido alguna vez con ganas de renunciar a todo? En vez de renunciar, continúe haciendo lo que Dios le ha dicho. El promete recompensar al fiel (Mar 13:13). La cura de Dios para el desaliento es a menudo otra asignación. Al servir a otros podremos encontrar la renovación que necesitamos.
Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir
REFERENCIAS CRUZADAS
a 954 Eze 8:1
b 955 Eze 14:1
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
el año séptimo…mes. Es decir, el 14 de agosto del 591 a.C., once meses después de la primera visita de los ancianos a Ezequiel (cp. 8:1).
Fuente: La Biblia de las Américas
Ezequiel repasa los diferentes períodos en la historia de Israel y la preservación del pueblo por causa del nombre de Jehová a pesar de la reiterada rebelión de dicha nación. Se rebelaron en Egipto (vv. Eze 20:5-9), en el trayecto de Egipto a Cades-barnea (vv. Eze 20:10-17), en el desierto (vv. Eze 20:18-26) y aun cuando entraron en Canaán (vv. Eze 20:27-29). La misma generación de Ezequiel fue infiel (vv. Eze 20:30-32).
Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie
Lit., hombres
Fuente: La Biblia de las Américas
[5] Deut 7, 6.[5] Ex 14, 8.[11] Lev 18, 5; Rom 10, 5.[34] En que os refugiasteis.[46] Donde está la Judea.