Biblia

Comentario de Ezequiel 21:23 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Ezequiel 21:23 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Sin embargo, a sus ojos eso parecerá una adivinación mentirosa, por estar aliados con ellos bajo juramento. Pero él traerá a la memoria la ofensa, a fin de prenderlos.

como adivinación mentirosa. Eze 11:3; Eze 12:22; Isa 28:14, Isa 28:15.

les he ehcho solemnes juramentos. Eze 17:13-19; 2Cr 36:13.

pero él. 2Re 24:20; 2Re 25:1-7; Jer 52:3-11.

trae a la memoria. Eze 21:24; Eze 29:16; Núm 5:15; 1Re 17:18; Apo 16:19.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

Los judíos en su orgullo y falso sentido de seguridad en las alianzas (solemnes juramentos) concluirían que el rey había recibido una adivinación mentirosa (vv. Eze 21:21, Eze 21:22; 2Re 24:20). Sin embargo, se había pronunciado el veredicto: Jerusalén sería entregada. Nabucodonosor sería el instrumento de Dios para castigar la rebeldía del pueblo (Eze 7:3, Eze 7:4).

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

adivinación mentirosa. El pueblo de Jerusalén creyó que esta decisión supersticiosa no era el producto de una adivinación verdadera y por esa razón sería un fracaso. Estaban equivocados (vv. Eze 21:24-25).

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

REFERENCIAS CRUZADAS

y 1125 Isa 28:15

z 1126 2Cr 36:13; Eze 17:13

a 1127 2Re 24:20; Job 34:11

b 1128 2Re 25:6

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

juramentos solemnes. Sedequías había jurado obediencia a Nabucodonosor pero luego había roto el acuerdo (17:16). Nabucodonosor haría que Judá recordara esta ofensa (cp. vers. 24).

Fuente: La Biblia de las Américas

para ellos. A los judíos que eran leales a Nabucodonosor los resultados de la adivinación les parecerían falsos, puesto que creían que no era posible un ataque contra Jerusalén.

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

a ellos… Esto es, a los jerosolimitanos.

Fuente: Biblia Textual IV Edición

Lit., para ellos

Lit., tenían

Fuente: La Biblia de las Américas

Esto es, para los moradores de Jerusalem.

Fuente: La Biblia Textual III Edición