Comentario de Ezequiel 26:3 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
por eso, así ha dicho el Señor Jehovah: ‘He aquí, oh Tiro, yo estoy contra ti. Contra ti haré subir muchas naciones, como el mar hace subir sus olas.’
He aquí yo estoy contra ti. Estos versículos (36) contienen una predicción resumida de lo que acontecería a Tiro, tanto en su período continental como insular, durante una larga sucesión de épocas. La primera fue totalmente destruída por Nabucodonosor, después de un sitio de trece años en 573 a.C.; y la segunda, que se había levantado de sus ruinas, después de setenta años recuperó su antigua riqueza y esplendor, como lo predijo Isaías, (cap. Isa 23:15-17.) Después de que fue tomada y quemada por Alejandro, en 332 a.C., rápidamente recuperó otra vez su fuerza y dignidad, y diecinueve años después resistió a la flota y a los ejercitos de Antígono. De acuerdo a las declaraciones proféticas, (Sal 45:12; Sal 72:10. Isa 23:18. Zac 9:1-7,) se convirtió temprano al cristianismo; y después de ser tomada sucesivamente por los sarracenos, cristianos, mamelucos, y turcos, en cuyas manos todavía permanece, se convirtió “en un tendedero de redes”. Eze 5:8; Eze 21:3; Eze 28:22; Eze 38:3; Jer 21:13; Jer 50:31; Nah 2:12.
muchas naciones. Miq 4:11; Zac 14:2.
como el mar hace subir sus olas. Eze 27:26, Eze 27:32-34; Sal 93:3, Sal 93:4; Sal 107:25; Isa 5:30; Jer 6:23; Jer 51:42; Luc 21:25.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
El ejército (muchas naciones vv. Eze 26:4, Eze 26:7-14) que atacaría a Tiro es comparado apropiadamente a las olas del mar, porque la ciudad de Tiro era una isla fortificada.
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
yo estoy contra ti, oh Tiro. El juicio de esta ciudad abarca tres capítulos (Eze 26:1-21; Eze 27:1-36; Eze 28:1-26), lo cual indica su importancia para Dios. Cp. Isa 23:1-18; Amó 1:9-10. Tiro fue una ciudad antigua de los fenicios que aparece por primera vez en Jos 19:29. Durante los reinados de David y Salomón tuvo gran influencia. Hiram, su rey, fue un amigo de David (2Sa 5:11) que lo ayudó, al igual que a Salomón, con las labores de construcción (cp. 1Re 5:1-12; 1Cr 14:1; 2Cr 2:3; 2Cr 2:11). Más adelante, el pueblo de Tiro vendió a los judíos como esclavos (cp. Joe 3:4-8; Amó 1:9-10). Dios movilizaría «muchas naciones» para invadir a Tiro, el centro comercial del Mediterráneo (cp. Eze 27:3), en ataques sucesivos como las olas del mar. Babilonia (v. Eze 26:7) sitió a tiro desde 585 hasta 573 a.C. después vino el ejército griego de Alejandro Magno en 332 a.C. Babilonia había devastado la ciudad costera, pero muchos habitantes de Tiro escaparon a una fortaleza en una isla que resistió el ataque. Los agresores griegos terminaron el trabajo y barrieron «hasta su polvo», de tal manera que ni siquiera quedaron ruinas porque todo fue lanzado al mar y Tiro quedó «como una peña lisa» y un dique de escombros de casi 1 km de extensión en la costa. También trajeron embarcaciones y vencieron a los defensores de la fortaleza en un ataque que completó la devastación de Tiro. Las predicciones en los capítulos Eze 26:1-21; Eze 27:1-36; Eze 28:1-26 se han cumplido con una precisión literal sorprendente.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
— con sus olas: Imagen cuidadosamente elegida por el poeta, si tenemos en cuenta que Tiro estaba construida junto a la costa, en un promontorio rocoso aislado.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
REFERENCIAS CRUZADAS
f 1433 Sal 82:8
g 1434 Jer 51:42
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
muchas naciones tomarían parte en la destrucción de Tiro. Nabucodonosor (v. Eze 26:7) sitió a Tiro cuando estaba en tierra firme por 13 años (585-572) y la destruyó. En el 332 Alejandro el Magno sitió la ciudad en la isla por seis meses y finalmente la capturó al construir un paso con los escombros de la ciudad que Nabucodonosor había destruido. La ciudad fue reconstruida y se menciona en Mat 15:21-28; Mar 3:8; Mat 11:21-22; Hch 21:3-6. Tiro fue casi completamente destruida por los musulmanes en el año 1291 d.C.
Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie
Heb., YHWH, generalmente traducido {I SEÑOR,} y así en el resto del cap.