Biblia

Comentario de Ezequiel 37:7 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Ezequiel 37:7 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Profeticé, pues, como se me ordenó; y mientras yo profetizaba, hubo un ruido. Y he aquí un temblor, y los huesos se juntaron, cada hueso con su hueso.

Profeticé pues. Jer 13:5-7; Jer 26:8; Hch 4:19; Hch 5:20-29.

y hubo un ruido. 1Re 19:11-13; Hch 2:2, Hch 2:37; Hch 16:26-29.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

.

Eze 8:1-18 El ruido dramático y luego que los huesos se juntaron con la carne debió haber sido escalofriante y emocionante para el profeta. Esta fue una representación profética del renacimiento de Israel (Rom 9:11).

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

En la visión, Ezequiel hizo lo que Dios le dijo y los huesos se convirtieron en una nación viviente (v. Eze 37:10).

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

— un ruido: El ruido nos recuerda las visiones del principio del libro (Eze 1:24-25; Eze 3:12-14) y es señal de la presencia de la divinidad. Sobre la relación entre la presencia de la divinidad y el temblor, ver Isa 6:4.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

REFERENCIAS CRUZADAS

i 2054 Eze 37:10

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

Profeticé, pues. La declaración oral de la palabra de Dios es crucial tanto en la visión como en el anuncio posterior (cp. vers. 12).

un estremecimiento. Tal vez describa un terremoto que acompañará al milagro o el ruido de los huesos al juntarse.

Fuente: La Biblia de las Américas

Lit., y he aquí

Fuente: La Biblia de las Américas