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Comentario de Ezequiel 40:17 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Ezequiel 40:17 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Luego me llevó al atrio exterior, y he aquí que había cámaras; y el atrio alrededor tenía un enlosado. Alrededor de aquel atrio, y dando hacia el enlosado, había treinta cámaras.

atrio exterior. Eze 10:5; Eze 42:1; Eze 46:21; Apo 11:2.

había cámaras. 1Re 6:5; 1Cr 9:26; 1Cr 23:28; 2Cr 31:11.

treinta cámaras. Eze 42:4; Eze 45:5.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

El pavimento bajo es igual en longitud hacia la entrada: 29 metros; y la distancia entre la entrada exterior y la correspondiente entrada interior (frente el pavimento) es de 58 metros.

las cámaras: habitaciones, probablemente para almacenaje o cuarto sacerdotal, seguidos al interior de murallas del norte y sur y oriente.

 EN PROFUNDIDAD

Medir el futuro

Ezequiel podría ser llamado uno de los profetas más visionarios. Dios le dio discernimientos espirituales que veinticinco siglos después todavía sacuden nuestra imaginación. Similar al de otros profetas, el ministerio de Ezequiel entre su pueblo tuvo dos fases distintas: condenación y consolación.

Los primero Eze 32:1-32 capítulos de Ezequiel catalogan el juicio y el futuro sobre su propio pueblo y las otras siete naciones. Increíblemente aunque Jerusalén había sido destruida y muchos de su pueblo habían sido deportados, los cautivos se aferraron a la vana esperanza de que Dios nunca dejaría destruir la ciudad y el Templo. Ellos no comprendieron el verdadero sentido de que la última obligación de Dios era para el pueblo, no para lugares o edificios. Con el fin de purificar y preservar al pueblo, Dios permitió la devastación de la tierra prometida y del Templo. Sin embargo, Dios no dejó de considerar a las naciones que usó para la dominación temporal de Israel y que tomaron esta oportunidad para burlarse del Dios viviente. Los oportunos mensajes de Ezequiel se concentraron en el juicio venidero de Dios y la necesidad urgente de arrepentimiento.

La última parte de Ezequiel representa un repentino cambio de tono. Con la caída de Jerusalén, el juicio terrible de Dios había llegado finalmente. Los cautivos cansados y desilusionados habían perdido toda esperanza. Pero Dios llenó a Ezequiel con un nuevo mensaje. Aunque toda evidencia inmediata apuntaba a la desesperación y la desesperanza, Dios invitó a su pueblo a volverse y a poner de nuevo su confianza en Él. Cualquiera que fuera su derrota y sufrimiento temporal, Dios todavía estaba en control. Sus propósitos triunfarían, y sus planes eran específicos. Realmente, sus planes eran tan definidos que podrían ser medidos. Ezequiel recibió una visión de las dimensiones de un nuevo Templo para demostrar aquel hecho.

Muchos esfuerzos han sido hechos para entender los detalles de la visión de tal manera que la profecía podría ser descrita como cumplida. Sin embargo, los intentos para hacer esto han fracasado. Aquellos que con el tiempo volvieron del cautiverio no usaron los planos de Ezequiel para reconstruir Jerusalén. Es difícil interpretar también esta profecía como una descripción simbólica de la Iglesia de nuestra era. La declaración más confiable que podemos hacer acerca de la visión y sus instrucciones acompañadas es que esta es una profecía aún no cumplida.

Al mismo tiempo, podemos aplicar estos capítulos al presente como ejemplos de la planificación, exactitud y soberanía de Dios.

Él mantiene el control de los eventos de la historia. Cuando los eventos parecen caóticos, Dios nos recuerda que debemos confiar en su capacidad para traer de nuevo el orden. La visión de Ezequiel de un nuevo Templo cuando el de Jerusalén recién acababa de ser destruido tranquilizó a los cautivos: Dios crearía uno hermoso de entre las cenizas. El pueblo en el tiempo de Ezequiel necesitaba de aquella visión de esperanza, y nosotros hoy también la necesitamos.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

al atrio exterior. Aunque este atrio está rodeado por los muros exteriores, no forma parte del templo propiamente dicho.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Este plano del templo contiene medidas más precisas del área del templo. Los números 5, 25, 50 y 100 se emplean con frecuencia. El santuario formaba una plaza cuadrada de unos 500 codos (260 m) de lado.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

REFERENCIAS CRUZADAS

q 2223 1Cr 28:12

r 2224 Eze 45:5

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

cámaras y un pavimento. La parte interna de la muralla exterior tenía 30 cámaras, cada una sostenida en dos pilares. Posiblemente fueran para el uso de los sacerdotes o de los adoradores que comían allí en las fiestas.

Fuente: La Biblia de las Américas

En el atrio exterior había treinta cámaras.

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie