Biblia

Comentario de Ezequiel 44:11 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Ezequiel 44:11 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

y estarán en mi santuario como servidores, encargados de las puertas del templo y sirviendo en el templo. Ellos degollarán el holocausto y el sacrificio por el pueblo, y estarán de pie delante de los sacerdotes para servirles.

Y servirán … como porteros a las puertas. Eze 44:14; Eze 40:45; 1Cr 26:1-19.

ellos matarán el holocausto. 2Cr 29:34; 2Cr 30:17; 2Cr 35:10, 2Cr 35:11.

y estarán ante él. Núm 16:9; Núm 18:6.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

Dios le explica a Ezequiel el porqué los levitas serían limitados a algunos tipos de ministerio en el Templo. Los levitas (con excepción a los hijos de Sadoc, v. Eze 44:15) no podrían ser sacerdotes sino ministros (sirvientes o ayudantes). Ellos no podrían servir en el atrio interno o Templo, donde estaban las cosas santas, solamente podrían vigilar la operación general del complejo del Templo.

 PARA VIVIRLO

Santidad: No es simplemente un lugar

A muchos, la palabra santo les trae a la memoria lugares especiales como catedrales y templos. Sería fácil limitar nuestro concepto de la santidad a algo tan concreto, sobre todo porque vemos tantos casos de estos en el AT. En muchas ocasiones a través de la historia, Dios llamó a los israelitas a dedicarle diferentes lugares (y personas) para que el pueblo de Dios recordara que le pertenecía. Cierto monumentos (el tabernáculo, el Templo y aun ciertos montes, junto con algunos líderes, sacerdotes y profetas) fueron declarados «santos», consagrados o apartados para Jehová.

Este patrón continúa en la visión de Ezequiel del nuevo Templo, el acceso al cual había de estar altamente restringido (Eze 44:1-19). De igual modo, un cierto «distrito santo» habría de establecerse en la tierra restaurada. Por esto, la santidad evocaba lugares santos; sin embargo, no debemos olvidar que el llamado a vivir en santidad no está confinado a un lugar u otro. La vida entera debe ser santa, no importa donde uno esté. Ezequiel señala algunas prácticas y hasta terrenales dimensiones de la santidad:

• Detener el uso de la violencia y la opresión (Eze 45:9).

• Restaurar la honestidad en las transacciones, al usar niveles de valores que tengan integridad y puedan ser confiables (Eze 45:10-12).

• Donar un porcentaje de cada transacción a Dios, lo mismo si uno es príncipe o gente común (Eze 45:13-17).

• Marcar la vida con fiestas y celebraciones mensuales en que participaran todos (Eze 45:18-25).

• Restaurar los seis días de trabajo semanales y mantener el descanso sabático, para lo cual el príncipe proveería sustancialmente (Eze 46:1-15)

• Seguir cuidadosas pautas en los asuntos de herencia y fronteras, y mantener el trato justo de forasteros y extranjeros (Eze 46:16-18; Eze 47:13-23).

• Proveer un área de casas y espacios comunes para el pueblo (Eze 48:15-20).

• Poner el nombre de las tribus a las salidas y entradas de la ciudad, que eran centros de actividad comercial (Eze 48:30-35).

• Poner a la ciudad el nombre «JEHOVÁ ESTÁ ALLÍ», con lo que se expresa una perspectiva inclusiva de la santidad: todo lo que sucede allí tiene que ver con el Señor (Eze 48:35).

La vida entera ha de ser santa. Uno puede ser más reverente en ciertos ambientes y en ciertas ocasiones, pero no puede ser más o menos santo por entrar o salir de un lugar en particular.

Cristo ya nos ha invitado al lugar más santo que existe, para que vivamos como pueblo Santo en todas las cosas que hacemos (Heb 9:11-15; Heb 10:19-25).

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

NOTAS

(1) O: “servidores”. Heb.: mescha·rethím.

REFERENCIAS CRUZADAS

u 2362 1Cr 26:1

v 2363 2Cr 29:34

w 2364 Núm 16:9

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

Lit., degollarán

Fuente: La Biblia de las Américas