Biblia

Comentario de Daniel 6:24 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Daniel 6:24 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Luego el rey dio la orden, y trajeron a aquellos hombres que habían acusado a Daniel. Los echaron al foso de los leones, a ellos, a sus hijos y a sus mujeres. Y aún no habían llegado al fondo del foso, cuando los leones se apoderaron de ellos y trituraron todos sus huesos.

y fueron traídos aquellos hommbres. Deu 19:18-20; Est 7:10; Est 9:25; Pro 11:8.

y fueron echados … sus hijos. Deu 24:16; Jos 7:24, Jos 7:25; 2Re 14:6; Est 9:10.

los leones se apoderaron. Dan 3:22; Sal 54:5; Isa 38:13.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

hijos … mujeres: Las familias completas de los perversos conspiradores fueron exterminadas porque los persas como los hebreos y otros semitas, consideraban el delito una responsabilidad colectiva, especialmente entre las familias. Los ejemplos de Coré (Núm 16:1-35) y Acán (Jos 7:1-26) ilustran bien estos principios.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

dio orden el rey. Como el pecado de Acán (Jos 7:20-26), este pecado contra Dios, Darío y Daniel le costó la vida a los conspiradores y a la familia de cada uno de éllos. Este juicio de Dios también fue un detalle importante en el milagro, en especial para los críticos que han sugerido que los leones eran mansos, o que no tenían dientes ni estaban hambrientos.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

— y sus esposas: Según la antropología oriental, todos los miembros de la familia son responsables de un hecho, bueno o malo (ver Núm 16:25-33; Est 9:13-14).

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

NOTAS

(1) O: “calumniado a”. Lit.: “habían comido los trozos [de carne arrancada del cuerpo] de”.

REFERENCIAS CRUZADAS

s 368 Deu 19:19; Est 7:10; Pro 11:8

t 369 Pro 14:35

u 370 Jos 7:24

v 371 Sal 54:5; Isa 38:13

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

Este cruel castigo es típico de los persas.

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

Lit., habían comido los pedazos de

Fuente: La Biblia de las Américas