Biblia

Comentario de Daniel 7:15 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Daniel 7:15 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

“En cuanto a mí, Daniel, mi espíritu se turbó a causa de esto, y las visiones de mi cabeza me alarmaron.

mi espíritu fue turbado. Dan 7:28; Dan 8:27; Jer 15:17, Jer 15:18; Jer 17:16; Hab 3:16; Luc 19:41-44; Rom 9:2, Rom 9:3; Apo 10:9-11.

en medio de mi cuerpo. 2Pe 1:14.

las visiones de mi cabeza, o mente. Dan 2:1, Dan 2:3; Dan 4:5; Gén 40:7, Gén 40:8; Gén 41:8.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

Se me turbó el espíritu. El juicio venidero entristeció a Daniel porque significaba que la historia humana estaría plagada de pecado y juicio hasta el final (cp. v. Dan 7:28).

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

El cuerno que hizo la guerra

Daniel recibió una serie de indicios para explicar estas escenas. La interpretación de las bestias como imperios está de acuerdo con ellas. La visión tenía el propósito de asegurarle que los santos del Altísimo tomarán el reino (18). Esto no debe tomarse como para sugerir que el “Hijo del Hombre” y los santos del Altísimo son idénticos, pero finalmente en la venida de Cristo (p. ej. Apoc. 1:7) se aclarará que están relacionados en alguna manera. Su coronación es la garantía de que sus santos participarán de su triunfo (Apoc. 20:6).

Aunque Daniel recibió la seguridad del triunfo del reino de Dios, estaba especialmente atribulado por la identidad de la aterrorizadora cuarta bestia, por sus cuernos y particularmente por el “pequeño” (19; cf. v. 8). La interpretación que él recibió ilumina la visión, pero de ninguna manera la hace sencilla. No es de sorprender que los comentaristas hayan diferido en su interpretación del pasaje. Su dificultad debiera advertirnos de no ser dogmáticos al explicarlo.

El cuerno pequeño aparece en el contexto del último imperio. La identificación depende de nuestro esquema general para interpretar toda la visión (y el sueño de Nabucodonosor en el cap. 2). Debe no tarse en especial el triple carácter del cuerno pequeño en el v. 25. Es culpable de blasfemia, persecución del pueblo de Dios y alguna forma de autodeificación (puesto que cambiar las festividades, v. 25, es prerrogativa solamente de Dios, 2:21).

Los que sitúan la lectura de Daniel en el siglo II a. de J.C. usualmente identifican el cuarto reino como Grecia, y consideran al cuerno pequeño como Antíoco Epífanes. No es posible, sin embargo, leer este pasaje desde una perspectiva del NT sin reconocer que la figura del “Hijo del Hombre” (13) se cumple en Cristo (cf. Mar. 13:26; Hech. 7:56; Apo. 1:13; 14:14).

Esta interpretación (retrospectiva) sugiere que la figura de la cuarta bestia se realiza en Roma. Probablemente es mejor considerar los “cuernos” (7, 8, 24) como una continuación del “espíritu” del do minio romano, en el contexto del que surge el cuerno pequeño, el hombre de iniquidad, el anticristo final (20, 21, 25; cf. 2 Tes. 2:4-12; 1 Jn. 4:3b) que fieramente oprime a los santos (25) durante un tiempo. Su poder entonces será consolidado e intensificado (un tiempo), pero repentinamente será quebrantado ( y la mitad de un tiempo). El Hijo del Hombre, habiendo recibido el dominio universal para sí mismo y para su pueblo, reinará entonces para siempre (14, 26, 27).

Daniel fue afectado por la visión, tanto física como mentalmente. Hay una lección importante para todos los que tienen experiencias espirituales poco comunes en el hecho de que él guardó el asunto para sí mismo (28).

Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno

NOTAS

(1) “Mi espíritu.” Aram.: ru·jí; Th(gr.): pnéu·ma; lat.: spí·ri·tus.

REFERENCIAS CRUZADAS

q 429 Dan 8:27

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

Lit., en medio de su envoltura; i.e., del cuerpo

Lit., cabeza

Fuente: La Biblia de las Américas