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Comentario de Daniel 9:3 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Daniel 9:3 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Entonces volví mi rostro al Señor Dios, buscándole en oración y ruego, con ayuno, cilicio y ceniza.

Y volví mi rostro. Dan 6:10; Neh 1:4-11; Sal 102:13-17; Jer 29:10-13; Jer 33:3; Eze 36:37; Stg 5:16-18.

en ayuno. Dan 10:2, Dan 10:3; Esd 8:21; Esd 9:5; Esd 10:6; Neh 1:4; Neh 9:1; Est 4:1-3, Est 4:16; Sal 35:13; Sal 69:10, Sal 69:11; Isa 22:12; Joe 1:13; Joe 2:12; Jon 3:6-9; Luc 2:37; Hch 10:30; Stg 4:8-10.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

ARTÍCULO

La intercesión

Pudiera definirse la intercesión como la oración santa, fiel y perseverante mediante la cual alguien le suplica a Dios por otro u otros que desesperadamente necesitan la intervención de Dios. La oración de Daniel en Dan 9:1-27 es una oración intercesora, cuando ora fervientemente por la restauración de Jerusalén y por toda la nación. La Biblia registra la intercesión de Cristo y del Espíritu Santo, y de numerosos hombres y mujeres piadosos bajo tanto el antiguo como el nuevo pacto.

LA INTERCESIÓN DE CRISTO Y DEL ESPÍRITU SANTO.

(1) Durante su ministerio terrenal, Jesús oro por las multitudes a las que Él vino a buscar y a salvar (Luc 19:10). El lloró acongojado sobre la ciudad de Jerusalén (Luc 19:41). Oró por sus discípulos, tanto por cada uno en particular (véase Luc 22:32) como por todos ellos como grupo (Jua 17:6-26). Incluso oro por sus enemigos mientras estaba colgado en la cruz (Luc 23:34).

(2) Un aspecto continuo del actual ministerio de Cristo es interceder por los creyentes delante del trono de Dios (Rom 8:34; Heb 7:25; Heb 9:24; véase Dan 7:25, nota). Por esa razón, Juan llama a Jesucristo el «abogado» de los creyentes con el Padre, es decir, uno que defiende el caso de ellos (véase 1Jn 2:1, nota). La intercesión de Cristo es esencial para la salvación (cf. Isa 53:12); sin su gracia, misericordia y ayuda trasmitidas a los creyentes mediante su intercesión, se apartarían de Dios y una vez más serian esclavizados por el pecado.

(3) El Espíritu Santo también está implicado en la intercesión. Pablo declara: «Que hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles» (Rom 8:26, véase nota). El Espíritu Santo por medio del espíritu humano del creyente intercede «conforme a la voluntad de Dios» (Rom 8:27). De esa manera, Cristo intercede en el cielo por el creyente; el Espíritu intercede dentro del creyente en la tierra.

LA INTERCESION DEL CREYENTE. Con frecuencia la Biblia se refiere a las oraciones intercesoras de los creyentes y registra numerosos ejemplos de oraciones notables y poderosas.

(1) En el AT, los líderes del pueblo de Dios, tales como reyes (1Cr 21:17; 2Cr 6:14-42), profetas (1Re 18:41-45; Dan 9:1-27) y sacerdotes (2Cr 34:20-28; Esd 9:5-15; Joe 1:13; Joe 2:17-18), debían dirigir la oración intercesora por la nación. Ejemplos magníficos de intercesión del AT incluyen la mediación de Abraham a favor de Ismael (Gén 17:18) y de Sodoma y Gomorra (Gén 18:23-32), las oraciones de David por un hijo (2Sa 12:16; 1Cr 29:19), y las de Job por sus hijos (Job 1:5). En la vida de Moisés, se ve el ejemplo supremo del AT del poder de la oración intercesora. En varias ocasiones, el oro intensamente para que Dios cambiara su voluntad explícita, aun cuando Dios le había dicho a Moisés su curso de acción. Por ejemplo, después que los israelitas se rebelaron contra el Señor y se negaron a entrar en Canaán, Dios le dijo a Moisés que Él los destruiría y haría una nación más grande de Moisés (Núm 14:1-12). Entonces Moisés llevo el asunto al Señor en oración y suplico por ellos (Núm 14:13-19). Al terminar su oración, Dios le dijo: «Yo lo he perdonado conforme a tu dicho» (Núm 14:20; véanse también Éxo 32:11-14; Núm 11:2; Núm 12:13; Núm 21:7; Núm 27:5; y el ARTÍCULO LA ORACION EFICAZ, P. 464. [1Re 18:42-45]). Otros intercesores poderosos del AT incluyen a Elías (1Re 18:21-46; Stg 5:16-18), a Daniel (Dan 9:2-23) y a Nehemías (Neh 1:3-11).

(2) El NT presenta aún más ejemplos de súplicas. Los Evangelios registran cómo los padres y otros intercedieron con Jesús en nombre de sus seres queridos. Los padres le rogaban a Jesús que sanara a sus hijos enfermos (Mar 5:22-43; Jua 4:47-53); un grupo de madres le pidió a Jesús que bendijera a sus hijos (Mar 10:13); un hombre pidió que su siervo fuera sanado (Mat 8:6-13), y la madre de Santiago y Juan intercedió con Jesús por ellos (Mat 20:20-21).

(3) La iglesia del NT intercedía con frecuencia por diversas personas. Por ejemplo, la iglesia de Jerusalén se reunió para orar por la liberación de Pedro de la cárcel (Hch 12:5; Hch 12:12). La iglesia de Antioquia oraba por el éxito del ministerio de Bernabé y Pablo (Hch 13:3). Santiago les ordena específicamente a los ancianos de la iglesia que oren por los enfermos (Stg 5:14) y a todos los cristianos a que oren «unos por otros» (Stg 5:16; cf. Heb 13:18-19). Pablo va más lejos y pide que se presenten oraciones por todos los hombres (1Ti 2:1-3).

(4) El apóstol Pablo merece mención especial. En muchas de sus cartas habla de sus propias oraciones por varias iglesias o personas (e.g., Rom 1:9-10; 2Co 13:7; Flp 1:4-11; Col 1:3; Col 1:9-12; 1Ts 1:2-3; 2Ts 1:11-12; 2Ti 1:3; Flm 1:4-6). De cuando en cuando anota sus oraciones (e.g., Efe 1:15-19; Efe 3:14-19; 1Ts 3:11-13). Al mismo tiempo, con frecuencia Pablo les pide a las iglesias que oren por él, sabiendo que solo mediante sus oraciones tendrá su ministerio su efecto a plenitud (Rom 15:30-32; 2Co 1:10-11; Efe 6:19-20; Flp 1:19; Col 4:3-4; 1Ts 5:25; 2Ts 3:1-2).

PROPOSITOS DE LAS ORACIONES INTERCESORAS. En las numerosas oraciones intercesoras en las Escrituras, los santos devotos le suplicaron a Dios que desviara su juicio (Gén 18:23-32; Núm 14:13-19; Joe 2:17), restaurara a su pueblo (Neh 1:1-11; Dan 9:1-27), librara a personas del peligro (Hch 12:5; Hch 12:12; Rom 15:31) y bendijera a su pueblo (Núm 6:24-26; 1Re 18:41-45; Sal 122:6-8). Los intercesores también oran para que venga el poder del Espíritu Santo (Hch 8:15-17; Efe 3:14-17), para que alguien sea sanado (1Re 17:20-21; Hch 28:8; Stg 5:14-16), por el perdón de pecados (Esd 9:5-15; Dan 9:1-27; Hch 7:60), por la capacidad de las personas en autoridad para que gobiernen bien (1Cr 29:19; 1Ti 2:2), por el crecimiento cristiano (Flp 1:9-11; Col 1:10-11), por pastores eficientes (2Ti 1:3-7), por la obra misionera eficaz (Mat 9:38; Efe 6:19-20), por la salvación de los demás (Rom 10:1) y para que las personas alaben a Dios (Sal 67:3-5). Cualquier cosa que revele la Biblia como la perfecta voluntad de Dios para su pueblo (véase el ARTÍCULO LA VOLUNTAD DE DIOS, P. 966. [Isa 53:10]) puede ser propiamente el punto central de la oración intercesora.

Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena

NOTAS

(1) Uno de los 134 cambios de YHWH a ’Adho·nái que hicieron los escribas. Véase Ap. 1B.

(2) “El Dios [verdadero].” Heb.: ha·’Elo·hím, el artículo definido ha, “el”, precede a ’Elo·hím para comunicar énfasis; gr.: The·ón; lat.: Dé·um. Véase Ap. 1F.

REFERENCIAS CRUZADAS

g 527 2Co 1:11

h 528 Pro 15:8; Pro 15:29; Jer 33:3

i 529 Esd 8:21; Est 4:3; Sal 35:13; Sal 69:10; Eze 27:31

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

cilicio y ceniza. Símbolos tradicionales de duelo y lamentación (Gn 37:34; 1 Cr 21:16, 17; Jon 3:5– 10).

Fuente: La Biblia de las Américas

En esta maravillosa oración de confesión (véase Esd 9:1-15 y Neh 9:1-38 pura oraciones similares), Daniel se identifica personalmente con el pecado de su pueblo 32 veces. Se acerca a Dios sobre la base de Su amor leal (véase nota en Ose 2:19) en Su pacto con Israel (v. Dan 9:4), confiesa sus pecados (vv. Dan 9:5-10), reconoce que el juicio era merecido (vv. Dan 9:11-14), y suplica a Dios por Su misericordia (vv. Dan 9:15-19).

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

YHVH… → §302.

Fuente: Biblia Textual IV Edición

Lit., Puse

Fuente: La Biblia de las Américas