Comentario de Daniel 10:10 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
Entonces he aquí, una mano me tocó e hizo que temblando me pusiese sobre mis rodillas y sobre las palmas de mis manos.
una mano me tocó. Dan 10:16, Dan 10:18; Dan 8:18; Dan 9:21; Jer 1:9; Apo 1:17.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
una mano me tocó. Lo más probable es que se trate de Gabriel, quien interpretó otras revelaciones a Daniel (cp. Dan 8:16) y habló de manera similar a Daniel como un ser «muy amado» en Dan 9:20-23.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Dan 8:17-18; Eze 1:28; Apo 1:17.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
“Espíritus de maldad en los lugares celestiales”
La primera parte de la visión de Daniel desapareció de la vista dejándolo abrumado y adormecido. Luego, aparentemente, una segunda figura se dirigió a él (11), explicándole que, inmediatamente que él había empezado a orar (12), se le había enviado una respuesta a sus oraciones para darle visión (no declarado así, pero implicado en el v. 2). El mensajero había encontrado oposición, sin embargo, de el príncipe del reino de Persia (evidentemente también una figura sobrenatural; 13), hasta que Miguel vino en su ayuda. El arcángel Miguel (cf. Judas 9) es el defensor principal del pueblo de Dios (vuestro príncipe, 21; cf. 12:1) contra los poderes de las tinieblas (cf. Apo. 12:7-9).
Es claro que detrás de las escenas de los conflictos de la historia hay un conflicto “en los lugares celestiales” (Ef. 6:12), en el que Daniel se había visto envuelto en su intercesión. Los poderes espirituales trataban de impedir que él recibiera revelación del futuro (y, por tanto, un entendimiento de los propósitos seguros de Dios). Implicado en esto está el reconocimiento de que la revelación próxima fortalecerá a Daniel y, ciertamente, a todo el pueblo de Dios (14).
No es claro si el semejante a un hijo del hombre (16) es una tercera figura o debe ser identificado con las figuras en los vv. 5 ó 10 (vv. 20, 21 parecen indicar lo último). La incertidumbre se explica por la naturaleza del carácter visionario de la revelación y por la condición mental de Daniel (15-17). En cualquier caso, Daniel, alentado y fortalecido por este toque, pudo recibir la revelación (18, 19). El mensajero celestial pronto regresaría a su si guiente tarea (11:1) en la guerra espiritual (20). En ese momento era Persia; pronto sería Grecia (20) la que, humanamente hablando, dominaría las experiencias del pueblo de Dios.
Parte de la respuesta a la pregunta que se había hecho a Daniel en el v. 20 es que él necesita saber que hay poderes celestiales defendiendo al pueblo de Dios (cf. 2 Rey. 6:15-23). Pero primero él se da cuenta de lo que está registrado en el libro de la verdad (21), es decir, cómo se desarrollarán los propósitos de Dios.
Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno
REFERENCIAS CRUZADAS
r 626 Jer 1:9; Dan 9:21; Rev 1:17