Biblia

Comentario de Hechos 23:5 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Hechos 23:5 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Y Pablo dijo: —No sabía, hermanos, que fuera el sumo sacerdote; pues escrito está: No maldecirás al gobernante de tu pueblo.

No maldecirás a un príncipe. Éxo 22:28; Ecl 10:20; 2Pe 2:10; Jud 1:8, Jud 1:9.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

No sabía. Algunos creen que esta es otra evidencia de los problemas oculares de Pablo (cp. Gál 4:15), o que Pablo estaba tan enojado que olvidó con quién hablaba. También es posible que fuera sarcástico, en vista de que Ananías no actuaba como era digno de un sumo sacerdote. La explicación más sencilla se reduce al significado literal de las palabras de Pablo. El apóstol había salido de Jerusalén muchos años atrás y no habría reconocido de vista a Ananías. El hecho de que esta fuera una reunión informal del sanedrín (vea la nota sobre Hch 22:30) implica que el sumo sacerdote no se habría puesto su vestimenta oficial. escrito está. Cita de Éxo 22:28.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Éxo 22:28.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

Es fácil malentender el notable vuelco de los hechos posteriores. 5-8 Pablo sabía bien que una parte del Sanedrín eran saduceos y la otra parte fariseos y al parecer hizo buen uso de una especie de treta al referirse ante todos a la resurrección de los muertos, doctrina que él sabía que era un punto de desacuerdo entre ellos. Pero Pablo fue a la vez más astuto y honesto de lo que generalmente se le reconoce. Más astuto porque aquello era más que sólo una táctica dilatoria para distraer la atención mientras se escapaba por la puerta. Desacreditó sus acusaciones delante del tribuno romano. Ningún romano se sentiría feliz de aliarse con las decisiones de un cuerpo como el Sanedrín mezclándose en una discusión de ese tipo. Y más honesto porque el tema de la resurrección era más que una doctrina cristiana apropiada para ser presentada en ese momento (ver 4:1, 2 cuando fue precisamente eso lo que objetaron los oficiales del templo). La aparición del Jesús resucitado a Pablo en el camino a Da masco fue el punto principal en la autodefensa del Apóstol: sólo la reivindicación divina del Jesús resucitado pudo haber hecho que Pablo dejara su celo anterior. Si Dios había levantado a Jesús, entonces Pablo tenía que hacer lo que estaba haciendo. Si Dios no había resucitado a Jesús, entonces Pablo estaba equivocado. Era así de simple (ver 1 Cor. 15:12-15).

9 En el gran vocerío, por lo menos algunos de los fariseos se mostraron deseosos de admitir que lo ocurrido a Pablo en el camino a Damasco podría haber tenido alguna base en los hechos. 10 Una vez más el tribuno romano tuvo que rescatar a Pablo de una violenta disputa: Debe haber estado convencido de dos cosas. Primera, que los judíos no eran capaces de llegar a una decisión racional sobre el asunto y, segunda, que en el fondo la disputa era de tipo religioso. Pero no era posible liberar fácilmente a alguien que podía producir tanto problema. 11 La noche siguiente el Señor apareció para alentar a Pablo y confirmar sus propósitos, como ya lo había hecho antes (p. ej. 18:9, 10). Aun en estos encuentros, al parecer infructuosos, Pablo debería seguir testificando del Señor.

Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno

REFERENCIAS CRUZADAS

f 1207 Éxo 22:28; Ecl 10:20

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

No sabía, que él era el sumo sacerdote. Hay varias interpretaciones de lo que esto pudiera ser, unas de las cuales es que la vista de Pablo era pobre (cp. Gá 4:15), o que no reconoció a quien presidía el concilio. Sin embargo, Pablo reconoció que había hecho mal (vers. 3; v. Ex 22:28).

Fuente: La Biblia de las Américas

No sabía, hermanos, que era el sumo sacerdote. Algunos piensan que la mala vista de Pablo le impidió reconocer al sumo sacerdote; no obstante, la frase bien pudo ser sarcástica: «No pensaba que el sumo sacerdote pudiese hablar de esa manera».

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

hablarás mal…Éxo 22:28.

Fuente: Biblia Textual IV Edición

R874 Aquí aparece el futuro volitivo (ἐρεῖς): no maldecirás.

Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego

g Éxo_22:28.

Fuente: La Biblia Textual III Edición