Biblia

Comentario de Hechos 23:11 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Hechos 23:11 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

A la noche siguiente se le presentó el Señor y le dijo: “Sé valiente, Pablo, pues así como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también en Roma.”

23:11 — A la noche siguiente se le presentó el Señor (compárense 9:5; 18:9, 10; 22:17-21; 27:23; Heb 13:5; en estos momentos de crisis le apareció para fortalecerle) y le dijo: Ten ánimo, Pablo, (el Señor Jesús había dicho «Ten ánimo» a los enfermos, Mat 9:2; Mat 9:27; a los discípulos cuando «vino a ellos andando sobre el mar», Mat 14:25-27; y otra vez cuando los apóstoles estaban preocupados por la salida de Jesús, Jua 16:33) pues como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también en Roma. — 19:21; 25:9-12; Rom 1:10-15. Por la providencia de Dios ya se había iniciado el proceso que llevaría a Pablo hasta Roma. El Señor había dicho a Ananías que Pablo iba a padecer por su nombre (9:15, 16) y ahora le dice que llegará a Roma, pero no le dijo que llegaría como hombre libre. Sin duda en muchas ocasiones Pablo se acordaba de estas palabras.

Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain

se le presentó el Señor. Hch 2:25; Hch 18:9; Hch 27:23, Hch 27:24; Sal 46:1, Sal 46:2; Sal 109:31; Isa 41:10, Isa 41:14; Isa 43:2; Jer 15:19-21; Mat 28:20; Jua 14:18; 2Co 1:8-10.

ten ánimo. Hch 27:22, Hch 27:25; Mat 9:2; Mat 14:27; Jua 16:33.

como has testificado. Hch 19:21; Hch 20:22; Hch 22:18; Hch 28:23-28; Rom 1:15, Rom 1:16; Flp 1:13; 2Ti 4:17.

que testifiques también en Roma. Hch 28:30, Hch 28:31; Isa 46:10; Jua 11:8-10.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

testifiques también en Roma: Pablo pudo tener dudas acerca de su decisión, luego de las advertencias de sus amigos de que no fuera a Jerusalén. El Señor alienta a Pablo para no temer porque está bajo el cuidado soberano de Dios. Del mismo modo en que testificó a Jesús como prisionero en Jerusalén, deberá hacerlo como prisionero en Roma. Las cadenas de Pablo glorificaran a Dios en formas que serían imposibles sin ellas.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

SE LE PRESENTÓ EL SEÑOR. Pablo se siente ansioso y receloso en cuanto a lo que le sucederá. Parece que pudiera ser asesinado en Jerusalén y que nunca se realizarían sus planes de llevar el evangelio a Roma y más al oeste. Dios se le aparece en ese momento crítico, lo anima y le asegura que él testificará de la causa de Dios en Roma. Las Escrituras registran que el Señor se le apareció a Pablo tres veces para confirmárselo (Hch 18:9-10; Hch 22:17-18; Hch 23:11; véase Hch 18:10, nota).

Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena

se le presentó el Señor. La quinta de seis visiones que Pablo recibió en Hechos (cp. Hch 9:3-6; Hch 16:9-10; Hch 18:9-10; Hch 22:17-18; Hch 27:23-24), todas las cuales sucedieron en momentos críticos de su ministerio. que testifiques también en Roma. Jesús animó a Pablo al decirle que su deseo (Rom 1:9-11; Rom 15:23) de visitar Roma le sería concedido.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

23:11 — A la noche siguiente se le presentó el Señor (compárense 9:5; 18:9, 10; 22:17-21; 27:23; Heb 13:5; en estos momentos de crisis le apareció para fortalecerle) y le dijo: Ten ánimo, Pablo, (el Señor Jesús había dicho «Ten ánimo» a los enfermos, Mat 9:2; Mat 9:27; a los discípulos cuando «vino a ellos andando sobre el mar», Mat 14:25-27; y otra vez cuando los apóstoles estaban preocupados por la salida de Jesús, Jua 16:33) pues como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también en Roma. — 19:21; 25:9-12; Rom 1:10-15. Por la providencia de Dios ya se había iniciado el proceso que llevaría a Pablo hasta Roma. El Señor había dicho a Ananías que Pablo iba a padecer por su nombre (9:15, 16) y ahora le dice que llegará a Roma, pero no le dijo que llegaría como hombre libre. Sin duda en muchas ocasiones Pablo se acordaba de estas palabras.

Fuente: Notas Reeves-Partain

SE DESCUBRE UN COMPLOT

Hechos 23:11-24

La noche siguiente vino el Señor y se puso al lado de Pablo.
-¡Ten valor! -le dijo-. Como has sido mi testigo en Jerusalén, así hace falta que lo seas también en Roma.

Cuando se hizo de día, más de cuarenta judíos tramaron un complot: se juramentaron bajo maldición a no comer ni beber hasta matar a Pablo. Se presentaron a los principales sacerdotes y a los ancianos, y les dijeron:
-Nos hemos juramentado para no comer ni beber hasta matar a Pablo. Así es que, lo que queremos que hagáis vosotros y el Sanedrín es que le digáis al comandante que os proponéis hacer una investigación más a fondo del caso de Pablo, para lo que necesitáis que se le haga comparecer ante vosotros. Estamos listos para que no llegue vivo al tribunal.
Un sobrino de Pablo se enteró de la emboscada que le habían tendido, y fue al cuartel a comunicárselo a Pablo, quien llamó a uno de los centuriones y le dijo:
-Lleva a este joven al comandante, que tiene algo importante que decirle.

Así lo hizo el centurión, y le dijo al comandante:

-El preso Pablo me llamó para pedirme que te trajera a este joven que, al parecer, tiene algo que decirte.
El comandante tomó al joven del brazo y se le llevó aparte. Una vez a solas, le preguntó:

-¿De qué me tienes que informar?

-De que los judíos se han puesto de acuerdo para pedirte que les mandes a Pablo al Sanedrín mañana, haciendo como que van a investigar el caso más afondo. No te dejes convencer, porque más de cuarenta se han juramentado para no comer ni beber hasta que hayan matado a Pablo, y le tienen preparada una emboscada. Ya lo tienen todo listo, y sólo están esperando que les asegures que les vas a conceder su petición.
El comandante despidió al joven con órdenes terminantes de no decirle a nadie que había informado a las autoridades. Luego llamó a dos de sus centuriones y les dijo:

-Preparad para que salgan a las 9 de la noche para Cesarea una compañía de doscientos de infantería con setenta de caballería y otros doscientos lanceros.

También les dijo que prepararan una montura para llevar a Pablo al gobernador Félix con la máxima seguridad.

Aquí vemos dos cosas: (a) La primera es hasta qué punto estaban dispuestos a llegar los judíos para eliminar a Pablo. En ciertas circunstancias, los judíos consideraban justificado el asesinato. Si una persona era un peligro público para la moral o para la vida, era legítimo eliminarla. Así es que cuarenta hombres se juramentaron invocando sobre ellos una maldición si no lo cumplían. Eso era lo que llamaban en hebreo jérem y en griego anáthéma; cuando alguien hacía un voto de estos decía: «Así me haga Dios y aun me añada -especificando las desgracias que vendrían sobre él- si no hago lo que he jurado.» Estos hombres hicieron el voto de no comer ni beber hasta matar a Pablo, invocando la maldición de Dios si no lo cumplían. Afortunadamente el sobrino de Pablo delató la conspiración. (b) En segundo lugar, vemos hasta dónde estaba dispuesta a llegar la administración romana para que se hiciera justicia. Pablo era un preso; pero era ciudadano romano, y por tanto el comandante romano destacó a un pequeño ejército para hacerle llegar sano y salvo al gobernador romano de Cesarea. Es curioso el contraste que se nota entre el odio fanático de los judíos -el pueblo escogido de Dios- y la justicia imparcial de los Romanos.-un pueblo pagano.

Fuente: Comentario al Nuevo Testamento

Hch 18:9; Hch 27:24.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

REFERENCIAS CRUZADAS

r 1220 Hch 27:23

s 1221 Hch 18:9; Hch 27:24

t 1222 Hch 20:21

u 1223 Hch 28:23; Hch 28:30; Rom 1:15

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

el Señor…le dijo. Una de las ocasiones en que Dios se aparece a Pablo (9:4– 6; 16:9; 18:9– 10).

Fuente: La Biblia de las Américas

11 (1) Según el calendario judío, la puesta del sol es el principio del siguiente día.

11 (2) El Señor siempre vivía en Pablo (lo cual tiene que ver con el aspecto esencial, Gál_2:20). Ahora, para fortalecerlo y animarlo, el Señor se le presentó (lo cual tiene que ver con el aspecto económico). Esto mostró la fidelidad y el buen cuidado del Señor para con Su siervo.

11 (3) El Señor admitió que el apóstol había testificado solemnemente con respecto, a El en Jerusalén. Un testimonio difiere de una simple enseñanza (véase la nota 40 (1) del cap.2).

11 (4) El Cristo ascendido no quería usar un grupo de predicadores entrenados por la enseñanza del hombre para efectuar una obra de predicación, sino un cuerpo de testigos Suyos, mártires Suyos, que llevara un testimonio vivo del Cristo encarnado, crucificado, resucitado y ascendido (véanse las notas 8 (3) del cap.1 y 16 (1) del cap.26), a fin de llevar a cabo Su ministerio celestial de propagarse para que el reino de Dios fuese establecido para la edificación de las iglesias como Su plenitud. Satanás podía instigar a los judíos fanáticos y utilizar a los políticos gentiles para atar a los apóstoles y su ministerio evangélico, pero no podía atar los testigos vivientes de Cristo ni sus testimonios vivientes. Cuanto más ataban a los apóstoles y su ministerio evangélico, más fuertes y resplandecientes llegaron a ser estos mártires de Cristo y sus testimonios vivientes. Al aparecérsele al apóstol, el Señor hizo ver que no lo rescataría enseguida de sus cadenas, sino que lo dejaría en ellas y lo llevaría a Roma para que testificara de El, como lo había hecho en Jerusalén. El Señor alentó a Pablo con este fin.

11 (5) Esto tenía como fin satisfacer el deseo de Pablo expresado en 19:21.Véase la nota 24 (1) del cap.27.

Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versión Recobro

Cristo le apareció a Pablo cuatro veces: en su conversión (Hch 9:5), en Corinto (Hch 18:9-10), en su primera visita a Jerusalén (Hch 22:17-18), y aquí durante su última visita a Jerusalén.

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

R593 Εἰς tiene un sentido local similar a ἐν: en, dos veces en este versículo (comp. BD205).

Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego