Biblia

Comentario de Éxodo 27:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Éxodo 27:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

“Harás un altar de madera de acacia. Será cuadrado, de 5 codos de largo, de 5 codos de ancho y de 3 codos de alto.

altar de madera de acacia. Éxo 20:24-26; Éxo 24:4; Éxo 38:1-7; Éxo 40:10, Éxo 40:29; 2Sa 24:18; 2Cr 4:1; Eze 43:13-17; Heb 13:10.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

El altar del holocausto, con sus utensilios correspondientes, Éxo 27:1-8.

El atrio del tabernáculo encerrado con cortinas y columnas, Éxo 27:9-17.

Las medidas del atrio y los utensilios de bronce, Éxo 27:18-19.

El aceite para la lámpara, Éxo 27:20-21.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

El altar era más o menos de siete pies y medio cuadrados (5 m2 aproximadamente) con un alto de cuatro pies y medio (1.35 m aproximadamente). Un codo era alrededor de dieciocho pulgadas (45 cm).

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

UN ALTAR. El altar, más tarde llamado el «altar del holocausto» (cf. Éxo 30:28; Éxo 31:9; Lev 4:7 Lev 4:10 Lev 4:18), se usaba para el sacrificio de animales a fin de hacer expiación (Le., cubrir el pecado y proporcionar el perdón; véase el ARTÍCULO EL DÍA DE LA EXPIACIÓN, P. 164. [Lev 16:33]). Se ponía la sangre del animal expiatorio sobre los cuernos del altar y se la derramaba en su base (cf. Éxo 29:12; Lev 4:7 Lev 4:18 Lev 4:25 Lev 4:30 Lev 4:34). Ese ritual expiatorio ponía de relieve que el pecado merece la muerte, pero que Dios aceptaría la sangre inocente en lugar del pecador (cf. Lev 16:1-34).

Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena

27. Distribución General del Tabernáculo.

El Altar de los Holocaustos (1-8).
1“Harás un altar de madera de acacia de cinco codos de largo y cinco de ancho, cuadrado, y tres codos de alto. 2A cada uno de sus cuatro ángulos pondrás un cuerno; saldrán del altar y los revestirás de bronce. 3Harás para el altar un vaso para recoger las cenizas, paleta, aspersorio e incensario; todos estos utensilios serán de bronce. 4Harás para él una rejilla de bronce en forma de malla y a los cuatro ángulos de la rejilla pondrás cuatro anillos de bronce. 5La colocarás debajo de la corona del altar, a la mitad de la altura de éste. 6Harás para el altar barras de madera de acacia y las recubrirás de bronce. 7Pasarán por sus anillas y estarán a ambos lados del altar cuando hayan de transportarse. 8Lo harás hueco, en tableros, como en la montaña ha sido mostrado.”

Recibe este nombre el altar en que se quemaban las víctimas ofrecidas a Yahvé. Se hallaba delante del tabernáculo, por la parte del oriente, al aire libre, como lo exigía la naturaleza de los actos que en él se cumplían. Debiendo ser transportable, tenía que ser fabricado de madera, pero cubierto de bronce para que la madera no fuera destruida por el fuego. Mediante unas barras que iban a sus costados podía ser transportado por los levitas cuando Israel cambiaba de campamento. La santidad del altar, en que eran consumidas por el fuego las víctimas sacrificadas a Yahvé, se entenderá por las palabras de Jesucristo: “Ciegos: ¿qué es más, la ofrenda o el altar, que santifica la ofrenda?”1 La santidad del fuego que debía arder perennemente en el altar nos la da a entender la visión de Isaías, en la que contempló a un serafín tomando con unas tenazas un ascua, con la cual purificó los labios del profeta y le habilitó para su misión de enviado de Yahvé2.
Por su forma es un cuadrado de 2,50 metros de largo por otro tanto de ancho y 1,50 metros de alto, abierto por arriba y por abajo, y que se le llenaba de tierra o de piedras3. Sus cuatro ángulos debían tener un reborde en forma de cuerno, que habían de ser revestidos de bronce (v.2). Eran parte importante del altar y no simple adorno, pues el sacerdote tenía que ungirlos con la sangre de la víctima4; y tal era su carácter sagrado, que el asesino podía unirse a ellos para asegurarse la protección divina5. También los altares de los cananeos, micénicos y cretenses estaban terminados en cuernos6. En Siquem y en Megiddo se han encontrado altares de esta especie. En la literatura bíblica, el cuerno es símbolo del poder7. Los dioses de Babilonia y antes los sumerios tenían una tiara de siete cuernos enroscados hacia arriba como símbolo de su divinidad. “Atribuidos primero al dios lunar Sin, cuya media luna aparece en los cielos, fueron puestos sobre la corona de los dioses, simbolizados por el toro. También a los reyes, participantes de la naturaleza divina, se les ponía una cofia en forma de cuerno.”8 Así, los cuernos del altar de los holocaustos parecen significar la fuerza y poder de Yahvé, que protege a sus fieles.

El Atrio (9-21).
9“Harás para la inorada un atrio. Del lado del mediodía tendrá el atrio cortinas de lino torzal en una extensión de cien codos a lo largo del lado 10y veinte columnas con sus basas de bronce. Los corchetes de las columnas y sus anillos serán de plata, 11Lo mismo en el lado del norte, tendrá cortinas en un largo de cien codos, y veinte columnas con sus veinte basas de bronce. Los corchetes de las columnas y sus anillos serán de plata. 12Del lado del occidente tendrá cortinas a lo largo de cincuenta codos, y diez columnas con sus diez basas. 13Del lado de oriente tendrá también cincuenta codos, 14y en él habrá cortinas a lo largo de quince codos desde un extremo 15y quince desde el otro, con tres columnas y tres basas en una parte y tres columnas y tres basas en la otra. 16Para la entrada del atrio habrá un velo de veinte codos, de lino torzal en púrpura violeta, púrpura escarlata y carmesí, entretejido en tejido plumario, que colgará de cuatro columnas con sus cuatro basas. 17Todas las columnas que cierran el atrio tendrán corchetes de plata y basas de bronce. 18Será el atrio de cien codos de largo, cincuenta de ancho de ambos lados y cinco de alto, de lino torzal y basas de bronce. 19Todos los utensilios para el servicio de la morada, todos sus clavos y todos los clavos del atrio serán de bronce. 20Manda a los hijos de Israel que traigan aceite de olivas molidas para alimentar continuamente la lámpara. 21En el tabernáculo de la reunión, del lado de acá del velo tendido delante del testimonio, Aarón y sus hijos las prepararán para que ardan de la noche a la mañana en presencia de Yahvé. Es ley perpetua para los hijos de Israel, de generación en generación.”

Nuestras antiguas iglesias estaban rodeadas de un terreno libre, destinado a las procesiones o a otros actos relacionados con la vida de culto. Asimismo, los santuarios griegos tenían sus témenos, como los semitas su haram o recinto sagrado, que aisla al santuario, morada de la divinidad, del suelo profano, destinado a los hombres.
Con esto se guardaba mejor la santidad del templo o morada de los dioses, inmortales y santos. Esta misma razón de aislar es la que tiene el espacio libre o atrio entre la tienda de Yahvé y el campamento de los hebreos. Era un rectángulo de unos 50 metros de largo por 25 de ancho, rodeado de columnas con basas de bronce. De una a otra columna se tendían cortinas con anillos de plata. Por la parte de oriente, donde estaba la entrada, las cortinas centrales eran de labor más rica. En este recinto podía entrar el pueblo cuando venía a adorar al Señor, a hacerle alguna ofrenda o sacrificio en cumplimiento de sus votos, pues el tabernáculo, como morada de Yahvé, sólo era accesible a los sacerdotes. La entrada del atrio por el lado de oriente estaba guardada por una cortina de una sola pieza de tejido más rico que el resto. Dentro del atrio estaba el altar de los holocaustos, frente al tabernáculo.

1 Mt 23:1. – 2 Isa 6:6; Rev 8:5. – 3 Cf. Exo 20:24. – 4 Exo 29:12; Exo 30:10. – 5 1Re 1:50; 1Re 2:28. – 6 Dhorme: RB (1920) p.502. – 7 Deu 33:17; Sal 22:2; Miq 4:13. – 8 Dhorme: RB (1920) p.504.

Fuente: Biblia Comentada

altar. La pieza de mobiliario más grande, conocida también como «altar del holocausto» (Lev 4:7; Lev 4:10; Lev 4:18), estaba situada en el atrio del tabernáculo. Estaba cubierto no de oro como las piezas del interior del Lugar santo, sino de bronce. Como las otras piezas de mobiliario y accesorios, estaba también preparado para ser portado con varas (vv. Éxo 27:6-7).

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Esta sección esboza las actividades de Israel durante su estancia de aproximadamente once meses en el Sinaí (cp. Éxo 19:1 con Núm 10:11).

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

El principal énfasis en los últimos capítulos recae sobre el diseño y la construcción del lugar central de culto para la nación. Como preparación para la ocupación de su tierra, habían recibido un sistema legal para gobernar su vida individual y nacional, para impedir la explotación de los pobres y de los extranjeros, y como salvaguardia frente al politeísmo y la idolatría. La necesidad de estas salvaguardias quedó confirmada por el incidente idolátrico del becerro de oro (Éxo 32:1-35). Las detalladas instrucciones divinas para el tabernáculo permiten desechar toda suposición acerca de si era comparable en absoluto o si se derivaba para nada de los pequeños santuarios portátiles pertenecientes a diversas deidades tribales. El origen del tabernáculo estaba en Dios y fue dado a Moisés mediante una revelación especial (cp. Éxo 25:9; Éxo 25:40; Éxo 26:30; Heb 8:5).

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

III. Alianza en el Sinaí (Éxo 19:1-25; Éxo 20:1-26; Éxo 21:1-36; Éxo 22:1-31; Éxo 23:1-33; Éxo 24:1-18; Éxo 25:1-40; Éxo 26:1-37; Éxo 27:1-21; Éxo 28:1-43; Éxo 29:1-46; Éxo 30:1-38; Éxo 31:1-18; Éxo 32:1-35; Éxo 33:1-23; Éxo 34:1-35; Éxo 35:1-35; Éxo 36:1-38; Éxo 37:1-29; Éxo 38:1-31; Éxo 39:1-43; Éxo 40:1-38)

Análisis de discurso

El monte Sinaí es un lugar privilegiado en el itinerario de Israel por el desierto. Allí arribará el pueblo luego de siete etapas y allí recibirá las leyes que regirán su vida como tal. Si observamos la extensión que tiene esta estancia en el desarrollo de la totalidad del Pentateuco ―59 capítulos sobre un total de 187―, comprobaremos hasta qué punto domina esta alianza en el Sinaí el conjunto de textos de la Torá. Sin embargo, esa extensión mayúscula se justifica por el hecho de que en ese lugar Dios revela de manera explícita qué tipo de relación le propone a su pueblo: cuáles han de ser sus responsabilidades religiosas y sociales, y los términos de la alianza que anuncia realizar. Cuando finalice la estancia en el Sinaí y los israelitas lleguen a las estepas de Moab, ya contarán con un cúmulo de leyes e instrucciones que regularán la vida entera del pueblo y de sus líderes.

Se ha observado que en esta sección la forma de los textos está emparentada con los pactos de soberanía y vasallaje comunes en el mundo antiguo, especialmente entre los hititas y los asirios. Estos pactos se realizaban entre un rey poderoso y otro más débil, quien recibía protección militar a cambio de impuestos y lealtad política. La versión del pacto del Sinaí comparte algunos elementos de estos pactos, pero matiza otros, lo cual le da al pacto con Israel una fuerza que supera la de las relaciones políticas. En efecto, a partir de este pacto, toda ofensa a la vida será una ofensa dirigida a Dios mismo, y la responsabilidad por la administración de la justicia y por el ejercicio de la solidaridad no será una obligación ante el rey de turno, sino ante la divinidad misma, la cual pedirá cuentas si dicha obligación no se ejerce según lo pactado.

La estadía en el Sinaí se prolonga hasta Núm 10:11, texto que en el que se narra la partida del pueblo en busca de la tierra prometida. Esto indica que la narración sobrepasa los límites del libro del Éxodo, lo cual pone en evidencia la unidad literaria mayor a la que dicho libro pertenece. Sin embargo, el Pentateuco posee cortes literarios que marcan y justifican su división en cinco libros. Para el caso que nos ocupa, la culminación de la construcción de la Tienda del encuentro y la toma de posesión de la misma por Dios indica una bisagra en la narración. A partir de ese momento, Dios hablará desde la tienda, lo cual hace que se lo ubique y, en cierta medida, se lo identifique con ese lugar.

Es necesario observar la estructura literaria de los capítulos Éxo 19:1-25; Éxo 20:1-26; Éxo 21:1-36; Éxo 22:1-31; Éxo 23:1-33; Éxo 24:1-18; Éxo 25:1-40; Éxo 26:1-37; Éxo 27:1-21; Éxo 28:1-43; Éxo 29:1-46; Éxo 30:1-38; Éxo 31:1-18; Éxo 32:1-35; Éxo 33:1-23; Éxo 34:1-35; Éxo 35:1-35; Éxo 36:1-38; Éxo 37:1-29; Éxo 38:1-31; Éxo 39:1-43; Éxo 40:1-38, que consiste en dos bloques de textos con una dinámica interna diferente cada uno:

I. Introducción

a

Éxo 19:1-25

Alianza

b

Éxo 20:1-26; Éxo 21:1-36; Éxo 22:1-31; Éxo 23:1-33

Ratificación de la Alianza

a’

Éxo 24:1-18

II. Prescripciones para la tienda

a

Éxo 25:1-40; Éxo 26:1-37; Éxo 27:1-21; Éxo 28:1-43; Éxo 29:1-46; Éxo 30:1-38; Éxo 31:1-18

Idolatría

b

Éxo 32:1-35; Éxo 33:1-23; Éxo 34:1-35

Construcción de la Tienda

a’

Éxo 35:1-35; Éxo 36:1-38; Éxo 37:1-29; Éxo 38:1-31; Éxo 39:1-43; Éxo 40:1-38

El primer grupo (caps. Éxo 19:1-25; Éxo 20:1-26; Éxo 21:1-36; Éxo 22:1-31; Éxo 23:1-33; Éxo 24:1-18) contiene una extensa colección de leyes que abarcan todos los aspectos de la vida, presentadas de manera progresiva. Hay una narración introductora (cap. Éxo 19:1-25), y al final, una ratificación. La alianza misma, que incluye el Decálogo y el llamado “Código de la alianza”, ocupa los capítulos Éxo 20:1-26; Éxo 21:1-36; Éxo 22:1-31; Éxo 23:1-33. El segundo grupo (caps. Éxo 25:1-40; Éxo 26:1-37; Éxo 27:1-21; Éxo 28:1-43; Éxo 29:1-46; Éxo 30:1-38; Éxo 31:1-18; Éxo 32:1-35; Éxo 33:1-23; Éxo 34:1-35; Éxo 35:1-35; Éxo 36:1-38; Éxo 37:1-29; Éxo 38:1-31; Éxo 39:1-43; Éxo 40:1-38) también es un quiasmo (a, b, a’) que consiste en presentar las instrucciones para la construcción de la morada de Dios, narrar la idolatría y su rechazo por parte de Moisés, para finalizar con la narración de la construcción de la Tienda y su aceptación final por Dios mismo, quien asume la misma como su lugar de residencia. La parte a’ reproduce casi literalmente su contraparte a, ambas relativas a los detalles del santuario, lo cual muestra el celo por cumplir con lo que Dios ha indicado.

A. La alianza (Éxo 19:1-25; Éxo 20:1-21)

1. De Refidim al Sinaí (Éxo 19:1-2)

TÍTULO: Ambas versiones base proponen para esta sección títulos que abarcan todo el capítulo Éxo 19:1-25. El título de TLA es más claro, pues señala la llegada al Sinaí, evitando la especulación acerca de si ya estaban allí o de si el Sinaí era una roca que acompañaba a Israel en su peregrinar (ver Éxo 17:6).

Análisis textual y morfosintáctico

Fuente: Comentario para Exégesis y Traducción

D. Prescripciones para construir el santuario y prescripciones sobre los sacerdotes (Éxo 25:1-40; Éxo 26:1-37; Éxo 27:1-21; Éxo 28:1-43; Éxo 29:1-46; Éxo 30:1-38; Éxo 31:1-18)

Análisis de discurso

Esta unidad (Éxo 25:1-40; Éxo 26:1-37; Éxo 27:1-21; Éxo 28:1-43; Éxo 29:1-46; Éxo 30:1-38; Éxo 31:1-18) presenta las instrucciones para construir el santuario y confeccionar sus muebles y utensilios, y las vestimentas sacerdotales. Incluye también la descripción del rito de consagración de los sacerdotes y la mención de las habilidades de los artesanos designados para la construcción. Toda esta sección tiene su paralelo en los capítulos Éxo 35:1-35; Éxo 36:1-38; Éxo 37:1-29; Éxo 38:1-31; Éxo 39:1-43; Éxo 40:1-38, donde se describe la construcción efectiva del santuario. La comparación de ambos pasajes es de provecho, pues revela elementos concordantes y otros que no lo son. Se ha señalado que el orden de la construcción no coincide con el de la instrucción, pero mucho más significativo es que la instrucción sea previa a la idolatría del becerro de oro, y que la construcción del santuario se haga inmediatamente después de dicho episodio. Los elementos teológicos así implicados y la intención del texto de resaltar ciertas características de esta situación no deben estar ausentes en la mente del traductor. Iremos señalando dichos elementos y características en cada subunidad.

La estructura de estos capítulos no es lineal. En la misma se pueden distinguir las siguientes secciones mayores:

Diseño del santuario y de las vestimentas Éxo 25:1-40; Éxo 26:1-37; Éxo 27:1-21; Éxo 28:1-43

Rito de consagración de los sacerdotes Éxo 29:1-46

Diseño del altar y elementos rituales Éxo 30:1-38

Epílogo (artesanos, descanso sabático) Éxo 31:1-18

A su vez, hay una estructura que se funda en la fórmula: “Habló Jehová a Moisés y le dijo”. La misma se utiliza para abrir nuevas unidades y debe traducirse siempre del mismo modo. Ya la habíamos visto en Éxo 6:10, Éxo 6:29; Éxo 13:1; Éxo 14:1 y Éxo 16:1. La volvemos a encontrar en Éxo 25:1 y luego en Éxo 30:11. A partir de allí, aparece cuatro veces más (Éxo 30:17, Éxo 30:22; Éxo 31:1 y Éxo 40:1) y en cada caso abre una nueva unidad. Intercalada con esta fórmula encontramos otra: “Y dijo Jehová a Moisés”, en Éxo 30:34 y Éxo 31:12, la cual supone una redacción distinta. El traductor debe cuidar de traducir ambas fórmulas de manera coherente.

Una simple mirada nos revela que los capítulos Éxo 25:1-40; Éxo 26:1-37; Éxo 27:1-21; Éxo 28:1-43 son el cuerpo mayor de la unidad. A partir del contenido, no es difícil discernir que los capítulos siguientes fueron incorporados como suplemento al cuerpo principal e incluyen elementos que quedaron olvidados o que fueron agregados al diseño del santuario con posterioridad. La descripción del altar y sus utensilios presente en el capítulo Éxo 30:1-38 debería haber estado en la primera sección, junto a los otros elementos del santuario. El capítulo Éxo 29:1-46 presenta un detallado rito de consagración de los sacerdotes, aunque en el momento de ponerlo en práctica se lo narra muy brevemente y sin exponer sus detalles (Éxo 40:13-15). El epílogo recuerda que todo el trabajo no debe alterar la necesaria observancia del descanso sabático.

Todo el texto pertenece a la fuente llamada “sacerdotal”. Es sabido que se trata de la fuente más reciente, que en este caso retoma información muy antigua y la vuelve a escribir, teniendo en cuenta la situación del Israel establecido en Canaán durante el período posexílico. Sin embargo, la constatación de estas características literarias y su complicado proceso de redacción no debe influir en la traducción misma, dado que según una teoría de traducción, la tarea del traductor es trasladar un texto de una lengua a otra y no reorganizarlo de acuerdo a un orden más acorde a su proceso de redacción o ―en ciertos casos― según una secuencia más lógica y comprensible.

1. Materiales para la construcción (Éxo 25:1-9)

Esta primera unidad se inicia con la descripción de los materiales con los que se construirá el santuario, los cuales se agrupan en siete categorías y deben ser donados por los mismos israelitas: metales, tinturas, telas, madera, aceite, especias y piedras. Es difícil identificar de manera precisa a qué se refieren las palabras utilizadas para designar muchas de las cosas registradas en esta lista, por lo cual la traducción suele ser, en ciertos casos, tentativa. Para definir algunas palabras nos guiaremos por la tradición, que interpreta un giro lingüístico de cierto modo. En otras ocasiones, no queda otra opción que fundarse en testimonios a veces medievales, que si bien no son tan antiguos respecto al texto bíblico, tienen la autoridad limitada, pero real, de haber sido formulados más cerca de los hechos y de la cultura del texto.

Respecto a los nombres de los materiales, es importante optar por una denominación y luego tenerla presente cada vez que en lo sucesivo aparezca la misma palabra hebrea, para que la traducción sea coherente. En general, la repetición de términos ocurre cuando se describe los distintos objetos o cuando se narra su construcción.

TÍTULO: En esta sección, las dos versiones base ofrecen títulos que enfatizan el carácter de ofrenda que tienen los materiales para la construcción del santuario. En nuestro caso, hemos preferido resaltar el tema de la unidad, y por eso sugerimos como título “Materiales para la construcción”

Análisis textual y morfosintáctico

Fuente: Comentario para Exégesis y Traducción

8. El altar de los sacrificios (Éxo 27:1-8)

Análisis de discurso

La presente unidad continúa con la descripción del santuario, siguiendo este orden que va de adentro hacia fuera. Luego de la tienda, continúa con el patio exterior, que rodea la misma, comenzando con el objeto más importante, que es el altar de los sacrificios. Este altar no debe confundirse con el que será descrito posteriormente, en Éxo 30:1-10, destinado al incienso y ubicado en el lugar santo.

Hay mucha imprecisión en la descripción de este altar en lo relativo a su forma y a sus materiales, pero, de todos modos, se puede distinguir su silueta y función con coherencia. Este altar transportable tiene una estructura de madera de acacia de forma cuadrangular, en cuyo interior se coloca una malla de bronce. Aunque el texto no lo dice, esta malla probablemente se rellanaba con piedras y tierra, para preservar la madera del fuego de los sacrificios que se encendía en su centro. Por lo menos dos veces al día se debía ofrecer un sacrificio en este altar, lo cual transformaba a éste en el objeto más frecuentado del santuario.

No se da aquí la ubicación de este altar, pero puede inferirse de Éxo 30:18 y Éxo 40:6-7, Éxo 40:29-30. Estaba al frente del santuario, lugar que para el caso de esta estructura móvil equivaldría a los patios que rodeaban el templo de Salomón.

TÍTULO: El título ofrecido por TLA comunica al lector cuál era la función del altar, lo cual resulta de ayuda.

Análisis textual y morfosintáctico

Fuente: Comentario para Exégesis y Traducción

Un altar: El texto hebreo dice «el altar» (así BJ y NBE), y recomendamos corregir en la traducción la propuesta de RV95. El artículo indica que el redactor considera que todo santuario debe tener un altar y, por tanto, se presupone que el lector espera su descripción. La palabra para altar pertenece a la familia de palabras emparentadas con “degollar”, de ahí que se entienda que este altar está destinado a los sacrificios de animales.

Cinco codos [ ]: En medidas actuales son dos metros con veinte centímetros de lado y un metro con treinta centímetros de alto.

Fuente: Comentario para Exégesis y Traducción

— el altar: Es el llamado altar de los holocaustos en el que se quemaban las víctimas que se ofrecían al Señor. Su forma era cuadrada y estaba hecho de madera recubierta de bronce (el del Templo de Jerusalén era igual, pero de piedra).

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

Éxo 38:1-7.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

Instrucciones sobre el altar y el atrio. Alrededor del tabernáculo Moisés debía construir un atrio levantando una cortina de cerca. Antes de describir en detalle la construcción de esta cerca (27:9-19), se dan instrucciones para la producción de un altar portátil de planchas de bronce, el cual debía estar ubicado en el atrio cerca de la entrada del tabernáculo (1-8). Por sus dimensiones, este altar debe haber dominado el área enfrente del tabernáculo; era de 2, 5 m. de ancho (la mitad del ancho del tabernáculo) y 1, 5 m. de alto. Este consistía de una estructura cuadrada hueca hecha de madera de acacia cubierta con bronce. Para crear un tiraje para la incineración de los sacrificios de animales la parte baja de cada lado fue hecha de una red enrejada de bronce. Su posición entre la entrada al atrio y el tabernáculo indicaba que el adorador podía sólo acercarse a Dios después de ofrecer un sacrificio para expiar el pecado. En Lev. 1:1-7:38 se detallan los diferentes sacrificios que se esperaba que ofrecieran los individuos.

El atrio, una forma rectangular en la cual el largo era dos veces el ancho, medía aprox. 50 por 25 m. y estaba rodeado por una cortina de 2, 5 m. de alto. Los lados más cortos estaban al este y al oeste. Un adorador entrando por el portón del este se encontraba primero con el gran altar de bronce antes de acercarse al tabernáculo el cual permanecía en la parte oeste del atrio. La cerca que rodeaba el atrio, junto con la cortina que estaba colgada a lo largo de la entrada, prevenían que aquellos que estaban afuera miraran al atrio. Separado del resto del campamento israelita, el atrio estaba apartado como una zona santa; sólo el tabernáculo, en el cual Dios moraba, se consideraba más santo. Esta distinción entre la santidad del atrio y la del tabernáculo está reflejada en el valor de los materiales usados en su construcción. Mientras que el oro se usaba regularmente en el tabernáculo, los principales metales usados en el atrio eran plata y bronce. Así como al pueblo le fue impedido subir al monte Sinaí a la presencia divina (19:12, 13, 21-24), así también la cerca del atrio les impedía acercarse a Dios inadvertidamente. Como Exo. enfatiza regularmente, sólo quienes son santos pueden vivir en la presencia de Dios; acercarse a Dios de otra manera tendría fatales consecuencias. Sin el atrio funcionando como “valla”, habría sido imposible para los israelitas habitar seguros cerca de Dios (véase la p. 192).

Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno

27.1 El altar del holocausto era lo primero que veían los israelitas al ingresar al atrio del tabernáculo. Allí se efectuaban sacrificios constantemente. Su presencia viva le recordaba al pueblo, en todo momento, que sólo podía acercarse a Dios mediante el sacrificio. Esta era la única manera en que sus pecados podían ser perdonados y quitados. En Heb 10:1-18, se presenta a Jesucristo como sacrificio supremo.

Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir

REFERENCIAS CRUZADAS

a 1142 Éxo 38:1; Éxo 40:29; 2Cr 4:1; Heb 13:10

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

el altar. Anteriormente, los israelitas habían recibido órdenes de construir sus altares de barro o de piedras no labradas (v. 20:22– 26), los que no se podrían transportar; pero un altar de madera sí se podría llevar.

Fuente: La Biblia de las Américas

El altar estaba hecho de madera cubierta de bronce (para hacerlo liviano para la transportación y a la vez a prueba de niego). En él se hacían los sacrificios.

cuernos. Se usaban para atar al altar los animales que eran sacrificados (cp. Sal 118:27).

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

Un codo equivale aprox. a 45 cm.

Fuente: La Biblia de las Américas

[15] Se llamaba del juicio, porque el sumo sacerdote lo tenía siempre en el pecho cuando consultaba al Señor para entender sus juicios o voluntad.

Fuente: Notas Torres Amat