Biblia

Comentario de Hebreos 8:10 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Hebreos 8:10 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

“Porque éste es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días,” dice el Señor. “Pondré mis leyes en la mente de ellos y en sus corazones las inscribiré. Y yo seré para ellos Dios, y para mí ellos serán pueblo.

8:10 — «casa de Israel». Véanse los comentarios sobre el versículo 8. Es el Israel verdadero, los creyentes de todas las naciones.

— «Después de aquellos días, dice el Señor»; es decir, después de todo ese período de desobediencia e incredulidad de los judíos. El versículo 8 habla de días que venían. Iban a ser los días del reinado del Mesías (la dispensación del evangelio), después de aquéllos del pacto sinaítico.

— «Pondré mis leyes en la mente de ellos y sobre su corazón las escribiré». Compárese 2Co 3:3. El Nuevo Pacto es caracterizado por una ley puesta por obra voluntariamente, de corazones dispuestos (Rom 6:17, «obedecido de corazón»), y no por un código escrito en tablas de piedra. El infante judío era miembro del Pacto Viejo, aparte de obediencia de corazón, pero no así en el Nuevo Pacto. En éste, todo miembro es caracterizado por obediencia de corazón a esa ley de la palabra de Cristo. (Nótese Jua 3:3; Jua 3:5; 1Co 4:15; Stg 1:18; 1Pe 1:23).

— «Y seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo». Véanse 2Co 6:16; Apo 21:3. Esta expresión indica la relación más íntima que por razón de un pacto se puede tener. Enfatiza el gran privilegio que tendrá el cristiano por el evangelio.

Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain

este es el pacto que haré. Heb 10:16, Heb 10:17.

pondré mis leyes en la mente de ellos. Éxo 24:4, Éxo 24:7; Éxo 34:1, Éxo 34:27; Deu 30:6; Jer 31:33; Jer 32:40; Eze 11:19; Eze 36:26, Eze 36:27; 2Co 3:3, 2Co 3:7, 2Co 3:8; Stg 1:18, Stg 1:21; 1Pe 1:23.

y seré a ellos por Dios. Heb 11:16; Gén 17:7, Gén 17:8; Cnt 2:16; Jer 24:7; Jer 31:1, Jer 31:33; Jer 32:38; Eze 11:20; Eze 36:28; Eze 37:27; Eze 39:22; Ose 1:10; Ose 2:23; Zac 8:8; Zac 13:9; Mat 22:32; 1Co 6:16.

y ellos me serán a mi por pueblo. Éxo 19:5, Éxo 19:6; Rom 9:25, Rom 9:26; Tit 2:14; 1Pe 2:9.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

Hay cuatro provisiones del nuevo pacto:

(1) La ley de Dios será escrita en la mente y los corazones de los creyentes. Esto contrasta con la ley Mosaica, escrita en tablas de piedra.

(2) Los creyentes tendrán una relación con Dios en cumplimiento de la promesa de Lev 26:12 (2Co 6:16).

(3) todos conocerán a Dios. Los fariseos y escribas ya no tendrán más que enseñar las complejidades de la Ley a los hombres. Cesará el continuo sacrificio de animales para la expiación del pecado.

 PARA VIVIRLO

La superioridad de Jesús

Cuando se trata de asuntos espirituales, la gente es peculiar. Se vuelve obsesiva con los ángeles, pero de algún modo ignoran u olvidan al Dios que creó y dirige a los mensajeros celestiales. Se dedican a buscar y comprender la «verdad», pero nunca encuentran al único Santo que abarca toda la verdad. Participan en todo tipo de rituales y prácticas para tratar de hallar y llegar a su Creador; pero de alguna forma pierden el hecho que Él ya los ha alcanzado.

Este es el caso hoy, lo mismo que en el primer siglo. En efecto, esta «peculiaridad» espiritual es una de las razones por las que el Espíritu de Dios inspiró la carta a los Hebreos. Para los cristianos judíos que enfrentaban persecuciones y penurias, que dudaban de la verdad del evangelio y del nuevo pacto, y consideraban la idea de apartarse; el escritor de Hebreos envía este claro mensaje: Cristo es supremo.

Más que un simple profeta, Cristo es Dios en la carne (Heb 1:2, Heb 1:3, Heb 1:8). Es el Creador (Heb 1:10-12) y el Sustentador de todas las cosas (Heb 1:3). Como Sumo Sacerdote «santo, inocente, sin mancha», «apartado de los pecadores» y «que no tiene necesidad … de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados» (Heb 7:26, Heb 7:27), Jesucristo es el único capaz de proveer salvación y santificación (Heb 2:10, Heb 2:11).

Dados estos hechos, es fácil ver por qué el autor de Hebreos establece que Cristo es mejor que los ángeles (Heb 1:4). Es claro por qué aun Moisés palidece en la comparación. No es de extrañarse que Hebreos afirme que Cristo es el Autor y Mediador de un mejor pacto (Heb 7:22; Heb 8:6), que ofreció un mejor sacrificio por el pecado (Heb 9:23), posee un más excelente nombre (Heb 1:4), y realizó un ministerio más excelente (Heb 8:6).

Debemos resistir la tentación de conformarnos con una espiritualidad superficial. Los ángeles, los rituales y los modelos de roles humanos tienen su lugar. Pero ninguna de estas cosas se compara a Cristo. En eso descansa la asombrosa promesa del evangelio. Jesucristo se acerca a nosotros y se ofrece. Debido a su perfecto pago por los pecados, podemos hallar el perdón que con tanta desesperación necesitamos. Más que eso, podemos tener la vida eterna, que Jesús mismo describe como una relación íntima y eterna con Dios el Padre y Dios el Hijo. Dada esta oportunidad alucinante, ¿por qué mirar en otra dirección o conformarnos con menos?

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

mente … corazón. Por naturaleza propia el pacto de la ley era externo, mientras que el pacto nuevo es en primera instancia interno (cp. Eze 36:26-27).

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

8:10 — «casa de Israel». Véanse los comentarios sobre el versículo 8. Es el Israel verdadero, los creyentes de todas las naciones.
–«Después de aquellos días, dice el Señor»; es decir, después de todo ese período de desobediencia e incredulidad de los judíos. El versículo 8 habla de días que venían. Iban a ser los días del reinado del Mesías (la dispensación del evangelio), después de aquéllos del pacto sinaítico.
–«Pondré mis leyes en la mente de ellos y sobre su corazón las escribiré». Compárese 2Co 3:3. El Nuevo Pacto es caracterizado por una ley puesta por obra voluntariamente, de corazones dispuestos (Rom 6:17, «obedecido de corazón»), y no por un código escrito en tablas de piedra. El infante judío era miembro del Pacto Viejo, aparte de obediencia de corazón, pero no así en el Nuevo Pacto. En éste, todo miembro es caracterizado por obediencia de corazón a esa ley de la palabra de Cristo. (Nótese Jua 3:3; Jua 3:5; 1Co 4:15; Stg 1:18; 1Pe 1:23).
–«Y seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo». Véanse 2Co 6:16; Apo 21:3. Esta expresión indica la relación más íntima que por razón de un pacto se puede tener. Enfatiza el gran privilegio que tendrá el cristiano por el evangelio.

Fuente: Notas Reeves-Partain

NOTAS

(1) Véase Ap. 1D.

REFERENCIAS CRUZADAS

v 322 Eze 11:19; Rom 2:29

w 323 2Co 6:16

x 324 Jer 31:33; Zac 8:8; Heb 10:16

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

10 (1) En Jer_31:33, origen de esta cita, la palabra usada es ley (en singular), mientras que en este versículo es leyes (en plural). Esto demuestra que una sola ley se extiende hasta convertirse en varias. Esta ley es la ley de vida (véase la ley del Espíritu de vida, Rom_8:2) . Cada clase de vida tiene una ley. Cuanto más elevada es la vida, más elevada es su ley. La vida divina que recibimos de Dios es la vida más elevada; por lo tanto, tiene la ley más elevada, la ley a la que se hace referencia aquí. Dios, al impartirnos Su vida divina, pone esta elevada ley en nuestro espíritu, y desde allí se extiende hasta nuestras partes internas, tales como nuestra mente, nuestra parte emotiva y nuestra voluntad, y se convierte en varias leyes.

La ley de vida es diferente de la ley de la letra. La ley de vida nos regula interiormente y en conformidad con su elemento vital, mientras que la ley de la letra nos regula exteriormente y en conformidad con su letra muerta. La ley de letra muerta depende de las enseñanzas externas, pero la ley de vida depende de la consciencia interna. Ya que todos nosotros, grandes o pequeños, tenemos la ley de vida, no necesitamos enseñanzas externas, las cuales concuerdan con la ley de la letra (v.11).

10 (2) Aquí mente corresponde a interior (heb.) en Jer_31:33. Esto comprueba que la mente es una de las partes internas y que es la interpretación de la palabra interior. Las partes internas no sólo constan de la mente sino también de la parte emotiva y la voluntad. Estas tres partes son componentes del corazón, mencionado en la cláusula siguiente.

10 (3) Primero, Dios nos imparte Sus leyes; luego las escribe sobre nosotros. El las escribe mientras nosotros experimentamos la ley de vida.

10 (4) Según la ley de vida nosotros somos el pueblo de Dios, y El es nuestro Dios. La relación que Dios tiene con nosotros hoy se basa completamente en la ley de vida, así que hoy no es necesario que andemos conforme al conocimiento de la ley de la letra; debemos más bien andar conforme a la consciencia de la ley de vida.

Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versión Recobro

concertaré… Otra traducción posible: pactaré; Daré… Lit. dando.

Fuente: Biblia Textual IV Edición

MT107 Es mejor considerar la palabra καρδίας como si estuviera en caso acusativo, pero sólo por el hecho de que la precede εἰς τὴν διάνοιαν (comp. Heb 10:16).

MT224 El participio διδούς es paralelo con el verbo ἐπιγράψω (lo cual hace que el participio equivalga a un verbo en indicativo; comp. Heb 10:16 y R1135): Pondré.

Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego

Lit., pactaré

Fuente: La Biblia de las Américas

Lit. dando.

Fuente: La Biblia Textual III Edición