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Comentario de Levítico 4:3 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de Levítico 4:3 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

si el que peca es el sacerdote ungido, lo cual resulta en culpabilidad para el pueblo, él ofrecerá a Jehovah un novillo sin defecto, como sacrificio por el pecado, por su pecado cometido.

si el sacerdote ungido pecare. Lev 8:12; Lev 21:10-12; Éxo 29:7, Éxo 29:21.

un becerro sin defecto. Lev 4:14; Lev 9:2; Lev 16:6, Lev 16:11; Eze 43:19.

por su pecado. Lev 5:6; Éxo 29:14; Éxo 30:10; Núm 8:8; Esd 8:35; Rom 8:3; 2Co 5:21; Heb 5:3; Heb 7:27, Heb 7:28.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

el sacerdote ungido: Dado que el sumo sacerdote representaba al pueblo ante Dios, su pecado ponía culpa sobre todo el pueblo. Mientras el pecado no fuese expiado, el sacerdote no se podía presentar delante de Dios, por lo que se apartaba al más importante intermediario para con Dios. El sacrificio más costoso requerido para la purificación era un becerro, que reflejaba la importancia del oficio del sumo sacerdote.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

OFRECERÁ… POR SU PECADO. Dios exigía una ofrenda por el pecado a fin de que aquellos que pecaban por ignorancia, por debilidad, o sin intención deliberada (v. Lev 4:2) pudieran recibir perdón. Los pecados deliberados y de rebeldía, por otra parte, debían castigarse con la muerte (Núm 15:30-31; Heb 10:28). Una ofrenda expiatoria, similar a la ofrenda por el pecado, se empleaba para los que eran culpables de un pecado o daño por el cual podía hacerse completa restitución (Lev 6:2-6; véase Lev 5:15, nota), y era necesaria para la limpieza ceremonial (Lev 12:6-8; Lev 14:13-17; Núm 6:11).

(1) La ofrenda por el pecado prefigura la muerte expiatoria de Cristo y que Él llevaría el castigo de los pecados de los seres humanos. Sin embargo, a diferencia de la ofrenda por el pecado del AT, su muerte fue infinitamente perfecta en el sentido de que proveía una sola expiación por todos los pecados (Isa 53:1-12; 2Co 5:21; Efe 1:7; Heb 9:11-12; véase el ARTÍCULO EL DÍA DE LA EXPIACIÓN, P. 164. [Lev 16:33]).

(2) Los creyentes neotestamentarios necesitan constantemente la sangre expiatoria de Cristo para cubrir errores, debilidades y defectos involuntarios que se derivan de la fragilidad de la naturaleza humana (Sal 19:12). Sin embargo, los pecados cometidos por una tendencia rebelde contra Dios y su palabra los llevarán bajo juicio y muerte espiritual a menos que los confiesen y se arrepientan de ellos mediante la fe renovada en la expiación de Cristo (Heb 2:3 Heb 10:26 Heb 10:31; 2Pe 2:20-21).

Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena

el sacerdote ungido. Vea Éxo 29:29 y Lev 16:32, que definen a esta persona como el sumo sacerdote. pecare según el pecado del pueblo. Solo el sumo sacerdote, debido a su posición representativa, tenía la capacidad de cometer esta infusión de culpa. Por ejemplo, Acán provocó la derrota de Israel cuando retuvo el botín, pero la nación entera no fue ejecutada, como sí lo fue su familia (cp. Jos 7:22-26).

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Se describen los sacrificios por el pecado del sumo sacerdote.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

— sacerdote ungido: Sinónimo de sumo sacerdote (ver Lev 21:10). Para el resto de los sacerdotes el aceite se asperjaba simplemente sobre la cabeza, mientras que para el sumo sacerdote la unción se realizaba derramando el aceite sobre su cabeza.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

Ver Éxo 30:30.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

Por el pecado del sumo sacerdote. El sacerdote ungido es más que seguro que en este contexto se refiere al sumo sacerdote (cf. Núm. 35:25). A causa de su función representativa, cuando él pecaba todo el pueblo resultaba contaminado con su culpa. El ocupaba una posición de gran seriedad y, por lo mismo, la ofrenda de purificación por su pecado era la más costosa de todas; es decir, un novillo. Y dado que él vivía y trabajaba en la presencia de Dios y en su santuario, su pecado introducía corrupción hasta el lugar donde Dios habitaba. Así que la purificación tenía que llevarse a cabo a la entrada del tabernáculo.

Cuando se traía el novillo, el sacerdote tenía que poner su mano sobre la cabeza del animal (v. 4), de la misma manera que lo hacían los otros adoradores cuando traían para el sacrificio sus animales a los sacerdotes. El significado era el mismo. El novillo cargaría con los pecados, moriría en su lugar. La sangre del novillo sería derramada por la vida del sacerdote, purificaría el lugar donde servía y removería la amenaza contra la gente que él representaba.

En este punto (vv. 5-7), la acción de la sangre difiere de lo que se hacía en otros sacrificios. En los holocaustos y en las ofrendas de paz, la sangre se rociaba hacia el altar para hacer expiación por el pecado del adorador. Aquí, algo de la sangre se recogía en un vaso y era llevada dentro del tabernáculo de reunión, pero no hasta el santuario (eso sólo sucedía en el día de la Expiación, Lev. 16). Ahí, algo de la sangre se rociaba sobre el velo que dividía el tabernáculo en dos y ocultaba la santa presencia de Dios (Exo. 26:31-37), y otro poco se rociaba sobre los cuernos del altar donde continuamente se quemaba incienso (Exo. 30:1-10). Los cuernos eran proyecciones verticales encima de las cuatro esquinas del altar. Después el resto de la sangre se derramaba en las afueras del tabernáculo, al pie del altar del holocausto. Las partes grasosas del animal se quemaban sobre el altar (así como en la ofrenda de paz, vv. 8-10), pero todo el resto del animal se quemaba fuera del campamento (vv. 11, 12). Dado que el sacrificio era por el pecado del sumo sacerdote, e indirectamente por todo el pueblo, nada de su carne se debía comer, ni por el sacerdote ni por la gente.

Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno

NOTAS

(1) “El ungido.” Heb.: ham·ma·schí·aj; gr.: ho ke·kjri·smé·nos.

(2) Lit.: “un toro sano, un hijo del hato”.

(3) “Como ofrenda por el pecado”, M; LXXSy: “en relación con su pecado”.

REFERENCIAS CRUZADAS

c 79 Lev 8:12; Lev 21:10; Luc 4:18; Heb 1:9

d 80 Núm 12:1; Heb 4:15; Heb 7:26

e 81 Heb 5:3; Heb 7:27

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

el sacerdote ungido. El término ungido (heb., mashiaj ) se refiere generalmente al rey de Israel (1 S 24:6, 10; 2 S 1:14, 16; 19:21), pero aquí se refiere al sumo sacerdote (vers. 5, 16; 6:20), probablemente por su ordenación especial para el servicio del tabernáculo (8:12). Como el sumo sacerdote servía de mediador del pueblo, su pecado podía traer culpa sobre toda la congregación. En el N.T., el título el Ungido (gr. Cristós ) es decir, el Mesías, es aplicado a Jesús (Mr 8:29; Hch 2:36).

culpa. La condición de culpable en la Biblia siempre resulta por la desobediencia a los mandamientos de Dios, ceremoniales o morales, y pone al pecador bajo el juicio divino. La culpa puede ser individual o colectiva.

ofrenda por el pecado. Heb., jattaz. La ofrenda por el pecado era por el pecado no intencional (vers. 2, 13, 22, 27); los animales ofrecidos y la ceremonia prescrita varían según el rango del pecador: un novillo por el sacerdote ungido, vers. 2– 12; un novillo por la congregación, vers. 13– 21; un macho cabrío por un jefe, vers. 22– 26; una cabra o un cordero por alguno del pueblo, vers. 27– 35.

Fuente: La Biblia de las Américas

La ofrenda por el pecado del sacerdote era un becerro. Nótese que los restos del becerro eran quemados fuera del campamento (v. Lev 4:12; Heb 13:10-13).

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

Se sigue LXX. TM presenta varias omisiones.

Fuente: Biblia Textual IV Edición

Lit., novillo, hijo del ganado

Lit., ha pecado

Fuente: La Biblia de las Américas