Comentario de Levítico 27:32 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
Todo diezmo del ganado vacuno o del rebaño, de todo lo que pase bajo el cayado, el décimo será consagrado a Jehovah.
pasa bajo la vara. Cuentan los rabinos que cuando un hombre daba su diezmo de sus ovejas o becerros, los encerraba en un redil en la que había una puerta angosta para solamente pudiera salir uno a la vez. Él se paraba junto a la puerta con una vara untada en un líquido color púrpura en su mano, y conforme iban pasando, los contaba con la vara; y cuando pasaba el décimo, lo tocaba, así se distinguía como el becerro u oveja del diezmo. Jer 33:13; Eze 20:37; Miq 7:14.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
Las ovejas y las cabras se contaban y revisaban cuando pasaban bajo la vara, la cual ponía el pastor a la entrada del redil. Cada año se contaban de esta forma los animales que nacían. Cada décimo animal era parte del diezmo que pertenecía a Dios. El dueño no podía ajustar este procedimiento para que el animal para el diezmo fuera pequeño, débil o enfermo, tampoco podía sustituir un animal más malo por uno mejor.
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
— todo lo que esté bajo el control del pastor: Lit. todo lo que pase bajo el cayado. Al salir por la puerta del establo o del redil -generalmente se trataba de una puerta estrecha- el pastor iba contando las reses con el cayado.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
REFERENCIAS CRUZADAS
i 1315 Jer 33:13
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
la décima cabeza. Cada décimo animal que pasaba en fila bajo el cayado del pastor pertenecía al S eñor . Con este método el dueño no podía escoger los animales más defectuosos para su diezmo.
Fuente: La Biblia de las Américas
[=] *Jer 33:13