Comentario de Números 28:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
Jehovah habló a Moisés diciendo:
Ofrendas que debeb ser observadas, Núm 28:1-2.
La ofrenda del holocausto continuo, Núm 28:3-8.
La ofrenda del día de reposo, Núm 28:9-10;
sobre las lunas nuevas, Núm 28:11-15;
durante la pascua, Núm 28:16-25;
el día de las primicias, Núm 28:26-31.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
mis ofrendas encendidas: Números inserta con frecuencia varios elementos en la narración. Entre estos están los de las secciones sobre sacrificios en los capítulos Núm 28:1-31 y Núm 29:1-40. Los siguientes capítulos centran su atención en la naturaleza de las ofrendas que Dios exigía para las fiestas y las estaciones.
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
28. Fiestas, Sacrificios y Oblaciones.
E n muchos pasajes hemos visto ya ordenaciones diversas sobre las fiestas que se celebrarán en Israel1. La comparación de semejantes ordenaciones nos ofrece una prueba evidente de un hecho muy natural: el desarrollo progresivo de semejantes fiestas y ritos. En estos dos capítulos, en que la serie de fiestas es más completa, se fija sobre todo la forma litúrgica de celebrarlas en el santuario. Si ahora buscamos las razones de estas fiestas, hallaremos que son varias. Supuesta la creencia en Dios o en los dioses, se sigue la necesidad de rendirles culto. Otra razón de las fiestas está en la necesidad que siente el hombre del descanso de su trabajo y de romper la monotonía de la vida cotidiana. Así son las fiestas días de vacaciones. Una razón más religiosa radica en la necesidad de consagrar a Dios una parte del tiempo de la vida que El nos otorga. En el sacrificio y en las ofrendas se consagra a Dios una parte de los bienes que el hombre recibe de El; por las fiestas le consagra una parte del tiempo, que también es don suyo. Es el principio que rige en el precepto sabático. Se manda descansar el día séptimo, porque Dios lo bendijo y santificó; es decir, lo reservó para sí en su honor2. Una cuarta razón de las fiestas es más mística y se acerca más al Evangelio. Dice Cristo que es necesario orar continuamente, en todo tiempo3. No se ha de entender esto en sentido material, sino que debemos vivir habitualmente con el espíritu levantado a Dios. Para adquirir y fomentar ese hábito de oración es preciso practicar ésta con frecuencia. Ahora bien, las fiestas son aptas para una más íntima comunicación con Dios. Las impresiones que dejan en el ánimo estas solemnidades contribuyen a que el hombre viva habitualmente con el corazón más levantado hacia El. Esto, por lo que toca al individuo. Pero el sacerdote cumple él un ministerio público en nombre de su pueblo y a favor del mismo, rindiendo el culto que le es debido y suplicando por las necesidades del pueblo. Todas estas razones están en la base de la legislación mosaica, y reiteradamente se declaran.
El Sacrificio Cotidiano (1-8).
1Yahvé habló a Moisés, diciendo: 2“Habla a los hijos de Israel y diles: Cuidad de presentarme a sus tiempos mis ofrendas, mis alimentos, sacrificios de combustión, de olor suave para mí. 3Diles: He aquí el sacrificio de combustión que ofreceréis a Yahvé: Cada día dos corderos primales, sin defecto, como holocausto perpetuo. 4Ofreceréis uno de los corderos a la mañana y el otro entre dos luces, 5y por oblación un décimo de “efá” de flor de harina amasada con un cuarto de “hin” de aceite de olivas molidas. 6Es el holocausto perpetuo que se ofrecía en el monte Sinaí, de olor suave, sacrificio de combustión a Yahvé. 7La libación será de un cuarto de “hin” por cada cordero, y la libación de vino la harás en lugar santo. 8El segundo cordero lo ofrecerás entre dos luces, con una ofrenda y una libación como para el de la mañana; es sacrificio de combustión de suave olor a Yahvé.”
Las ordenaciones litúrgicas están puestas siempre en boca de Dios, según el procedimiento literario legislativo propio de una concepción teocrática de la sociedad. Yahvé llama al sacrificio su alimento o pan (lejem); a las ofrendas se las llama qorban (lit. “lo que se acerca al altar”), y es el término genérico del Levítico y Números en la parte del documento para designar la simple ofrenda de sacrificios de todo género4. La expresión mi alimento… de olor suave para mí (v.2) es antropomórfica y tiene su origen en las concepciones antiguas de que los sacrificios eran alimento de la divinidad5. En la mentalidad espiritualista del legislador hebreo no cabe esta concepción tomada al pie de la letra, pero designa la satisfacción con que Yahvé recibía los sacrificios. Pero éstos tenían que ser de combustión, o pasados por el fuego, para que le fueran agradables. Exigía la destrucción total o parcial de las víctimas u ofrendas, para que el fiel mostrara su desprendimiento y generosidad hacia El. En Gen 8:21 se dice que Dios “aspiró el suave olor” del sacrificio de Noé. Es una concepción primitivista religiosa, que refleja la aceptación de los sacrificios por parte de la divinidad6.
El sacrificio cotidiano o perpetuo consistirá en dos corderos primales sin defecto, que se ofrecerán uno por la mañana y otro por la tarde, acompañados de la oblación de harina y aceite7. El fuego consumiendo la víctima era un signo ininterrumpido de adoración a Yahvé8. Era un sacrificio holocausto, es decir, en el que se quemaba la víctima totalmente en el altar, excepto la piel, que quedaba para los sacerdotes. El sacrificio debe ir acompañado de la oblación o minjah, u ofrenda de productos vegetales que son comestibles para el hombre. Debe ser de flor de harina amasada con aceite (estas tortas eran corrientes en los cultos asirios, egipcios, griegos y romanos). La cantidad: un décimo de efá de flor de harina (unos 3:60 1.) y un cuarto de hin (1:60 1.) de aceite.
El v.6, en que se alude al holocausto del Sinaí, es considerado generalmente como glosa9, porque interrumpe el contexto.
Se completaba con una libación de vino (un cuarto de hin: 1:60-1.), como se hacía en otros pueblos semitas, como los fenicios y cananeos10.
Sacrificios del Sábado y del Primero del Mes (9-15).
9El día del sábado, dos corderos primales sin defecto, y como oblación, dos décimas de flor de harina amasada con aceite, y su libación” 10Es el holocausto del sábado, para cada sábado, a más de holocausto perpetuo, y su libación, 11Al comienzo de vuestros meses ofreceréis como holocausto a Yahvé dos novillos, un carnero y siete corderos primales sin defecto; 12y como oblación por cada novillo, tres décimas de flor de harina amasada con aceite; por el carnero, dos décimas de flor de harina amasada con aceite; 13y por cada uno de los corderos, una décima de flor de harina amasada con aceite. Es holocausto de agradable olor, sacrificio de combustión a Yahvé. 14Las libaciones serán de un medio “hin” de virio, para un novillo; de un tercio de “hin,” para un carnero, y de un cuarto de “hin,” para un cordero. Este es el holocausto del comienzo del mes, para cada uno de los meses del año. 15Se ofrecerá a Yahvé un macho cabrío en sacrificio por el pecado, a más del holocausto perpetuo y su oblación.
El sábado, día santo y signo de la alianza de Yahvé con su pueblo, debían añadir al cotidiano, o sacrificio perpetuo, el de otros dos corderos primales con su correspondiente oblación de dos décimas de flor de harina. Esta prescripción no aparece en las legislaciones anteriores, y no es mencionada antes del exilio, y por eso no pocos autores creen que es de imposición reciente.
La aparición de la luna nueva señalaba el principio del mes. Era la neomenia, que debía ser recordada con sacrificios especiales: dos novillos, un carnero y siete corderos primales, cada uno con su correspondiente oblación de flor de harina, aceite y libación de vino. Además, un macho cabrío en expiación por los pecados del pueblo. También estos sacrificios son una ordenación nueva. Según Núm 10, al principio de mes se debían hacer sonar las trompetas. En el catálogo de fiestas de Lev 13 no se mencionan, pero aparecen en tiempos de la monarquía11. No se mencionan en el código de la alianza ni en Dt y Lev. La fiesta de la nueva luna era corriente en Asiria, Egipto y entre los nómadas12, y se concibe que haya sido adaptada a la religión monoteísta israelita, imponiendo el sacrificio expiatorio para poner al pueblo como nación en estado de pureza legal13. La determinación de la nueva luna debía hacerse por cálculos empíricos14.
Los Sacrificios en la Fiesta de los ácimos o Pascua (16-25).
16El mes primero, a los catorce días del mes, será la Pascua de Yahvé. 17El día quince de ese mes será día de fiesta. Se comerá durante siete días pan ácimo. 18El primero habrá asamblea santa, y no haréis ningún trabajo servil. 19Ofreceréis en sacrificio de combustión un holocausto a Yahvé, de dos novillos, un carnero y siete corderos primales sin defecto; 20y como oblación, flor de harina amasada con aceite, tres décimas por novillo, dos por carnero 21y una por cada una de los siete corderos. 22Ofreceréis también un macho cabrío en sacrificio por el pecado, para expiaros, 23y lo ofreceréis a más del holocausto de la mañana, el holocausto perpetuo. 24Ofreceréis estos sacrificios cada día durante siete días; es el alimento consumido por el fuego, de olor agradable a Yahvé; y los ofreceréis sin perjuicio del holocausto perpetuo y de su libación. 25El séptimo día tendréis asamblea santa y no haréis en él trabajo servil alguno.
Después de la celebración de la Pascua en el 14 del primer mes o Nisán (marzo-abril), desde el día 15 y durante siete días se comería pan sin levadura, y se sacrificarían cada día las víctimas prescritas para la neomenia, además de las del holocausto perpetuo15.
Sacrificios en la Fiesta de las Primicias o Pentecostés (26-31).
26Además, el día de las Primicias, en que presentaréis a Yahvé una oblación de lo nuevo, y en vuestra fiesta de las Semanas, tendréis asamblea santa y no haréis trabajo servil alguno. 27Ofreceréis, como holocausto de olor suave a Yahvé, dos novillos, un carnero y siete corderos primales; 28y como oblación, flor de harina amasada con aceite, tres décimas por cada novillo, dos por el carnero 29y una por cada uno de los siete corderos. 30Ofreceréis un macho cabrío para expiaros. 31Esto sin perjuicio del holocausto perpetuo y de la oblación, eligiendo las víctimas sin defecto y añadiendo las libaciones ordinarias.”
En Lev 23:15-22 se habla de la fiesta de las Semanas, y aquí se llama de las Primicias, porque se ofrecían las primeras espigas de trigo; por eso se denomina también fiesta de la recolección16. Se presentaban dos panes con levadura y se hacían los mismos sacrificios que en la neomenia, además del perpetuo o cotidiano17.
1 Cf. Exo 12:1s; 23.14; Lev 23; Dt 16. – 2 Exo 21:8. – 3 Luc 18:1. – 4 Cf. Eze 20:18; Eze 40:43; Neh 10:35; Neh 13:31. – 5 Cf. Lev 3:6-16. – 6 Al final del diluvio babilónico se dice que los dioses aspiraban el olor de los sacrificios de Utnapistim como moscas. Véase Dhorme, Choix des textes assyro-babyloniens 115. – 7 Cf. Exo 29:38-42. – 8 Cf. Neh 10:33-34. – 9 Cf. Exo 29:38-42. – 10 Véase Vincent, Canaan… 180; RB (1923) 271; (1928) 126. – 11 Cf. 1Sa 20:5; 2Re 4:23; Amo 8:5; Ose 2:13. – 12 Véase M. J. Lagrange, études sur les reügíons sémitiques 127; P. dhorme, La religión assyro-babylonienne 78; id., Choix des textes… 374. – 13 Véase DB IV 1588-91: Neomenie – 14 Véase en la Misná, trat. Ros-hasaná. – 15 Véase Exo 12:15-20; Exo 13:3-8; Exo 23:15; Exo 23:18; Exo 34:18; Exo 34:25; Lev 23:5-8; Deu 16:1-8. – 16 Exo 23:16; fiesta de las “semanas”: Lev 23:15-22; Exo 34:22; Deu 16:10. – 17 En Lev 23:18 : un novillo, dos carneros, siete corderos.
Fuente: Biblia Comentada
La última sección principal de Números registra la obediencia renovada de Israel. Dios siguió hablando (Núm 26:1-2; Núm 26:52; Núm 27:6; Núm 27:12; Núm 27:18; Núm 28:1; Núm 31:1; Núm 31:25; Núm 33:50; Núm 34:1; Núm 34:16; Núm 35:1; Núm 35:9), y la segunda generación de Israel obedeció. La mayoría de los mandamientos en esta sección tenían que ver con la vida de Israel después de su entrada en la tierra.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Estos capítulos comienzan y terminan hablando acerca de ir a la guerra (Núm 26:2; Núm 32:20; Núm 32:29; Núm 32:32) y de la consiguiente herencia de Canaán (Núm 26:52-56; Núm 32:32). Israel estaba preparándose para la conquista de la Tierra Prometida.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Ya previamente se habían dado instrucciones acerca de las celebraciones periódicas en el calendario religioso de Israel. Ahora, dispuestos a entrar en la tierra, Moisés pronunció una reiteración y un resumen ordenados de las ofrendas regulares para cada ocasión festiva, añadiendo algunas ofrendas adicionales.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Los holocaustos diarios. Esto confirma la ley provista en Exo. 29:38-43. A esta sección también se adhieren otras leyes (Lev. 1-7; 23; y Núm. 15). Cada mañana y cada tarde se tenía que sacrificar un cordero. Pero lo más importante era el motivo para ello: “Yo habitaré en medio de los hijos de Israel, y seré su Dios. Y conocerán que yo soy Jehovah su Dios … ” (Exo. 29:45, 46). El sacrificio que ofreció Elías en el monte Carmelo se llevó a cabo a la hora del sacrificio vespertino, y su propósito era exactamente el mismo establecido en la ley: “¡Oh Jehovah, Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel” (1 Rey. 18:36). Estas leyes se confirman en este punto porque el interés principal es la herencia. La única razón para que el pueblo realmente deseara la herencia era porque ahí sería el lugar donde Dios moraría con ellos. Todo el tiempo el autor tiene su mira puesta en el cumplimiento del pacto con Abraham. Poseer la tierra y convertirse en una gran nación era el propósito principal por el cual Dios pudo haber creado un pueblo para alabanza suya. Por eso, los sacrificios de los corderos eran un medio para lograr ese gran propósito.
El NT enseña que estos sacrificios eran “tipos”, presagiando la muerte de Cristo. El era el cordero sin mancha que quita el pecado del mundo (Juan 1:29). Por supuesto, él murió a la hora del sacrificio de la tarde, cuando también se inmolaban los corderos de la Pascua. Su muerte abolió estos sacrificios, y muy pronto dejaron de ofrecerse cuando el templo finalmente fue destruido en el año 70 d. de J.C.
La gran cantidad de sacrificios muestra el peso del pecado que debe ser quitado antes de poder acercarse a Dios. También hablan de la inmensa gracia de Dios al haber provisto a Israel con riquezas, rebaños y manadas a fin de que pudieran presentarle sus sacrificios. Ellos sólo traían una parte de lo que él les había dado. Lo mismo es verdad en cuanto a las ofrendas que los cristianos de hoy deben presentar; sólo le devuelven a Dios una pequeña parte de lo que han recibido. El patrón de los sacrificios matutinos y vespertinos ha sido tomado como un modelo para períodos de oración en la iglesia. Ciertamente, los apóstoles en los primeros tiempos del NT observaban las horas de oración del templo (Hech. 3:1). No se nos dice si acaso esta práctica se mantuvo, pero sí sabemos que los apóstoles enseñaban a las iglesias que oraran continuamente (1 Tes. 5:17).
Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno
28.1, 2 Las ofrendas se tenían que llevar y ofrecer con regularidad bajo la supervisión de los sacerdotes. El pueblo tenía que pasar por un período de preparación para que su corazón estuviera listo para la adoración. A menos que nuestro corazón esté listo, la adoración será intrascendente. Por contraste, Dios se deleita, y nos aprovecha más, cuando nuestros corazones están dispuestos a acudir a su presencia con un espíritu de agradecimiento.28.9, 10 ¿Por qué se tenía que hacer una ofrenda adicional en el día de reposo? El día de reposo era un día especial de descanso y adoración que conmemoraba la creación (Exo 20:8-11) y la salida de Egipto (Deu 5:12-15). Debido al significado de este día especial, solo era natural ofrecer sacrificios adicionales.
Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir
Cuando Israel está a punto de entrar en Canaán, Dios le da instrucciones en cuanto a la forma de adorar. En estos dos capítulos se ofrece un resumen de los sacrificios diarios, semanales, mensuales y anuales hechos por Israel, así como de las fiestas religiosas. A continuación se mencionan esas ceremonias de la adoración israelita según su frecuencia: el holocausto diario (28:2– 8), las ofrendas semanales (del día de reposo) (28:9, 10), las ofrendas mensuales (28:11– 15), las ofrendas de las fiestas anuales en orden cronológico (28:16– 29:38), empezando con el día de tocar las trompetas en el séptimo mes (actualmente Rosh Hashana , día del año nuevo judío; v. coment. en 29:1).
Fuente: La Biblia de las Américas
Las leyes tocante a los sacrificios y las fiestas solemnes se repiten en los caps Núm 28:1-31 y Núm 29:1-40, inmediatamente antes de que Israel entre en la tierra de Canaán.
Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie
[2] La oblación de flor de harina.[7] Sobre el altar de los holocaustos.[9] Mat 12, 5.[11] En los novilunios o el primer día de cada mes.[16] Ex 12, 18; Lev 23, 5.[26] Después de la Pascua.