Comentario de Deuteronomio 10:12 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
“Ahora pues, Israel, ¿qué pide Jehovah tu Dios de ti? Sólo que temas a Jehovah tu Dios, que andes en todos sus caminos, que ames y sirvas a Jehovah tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma,
¿qué pide Jehová tu Dios de ti? Jer 7:22, Jer 7:23; Miq 6:8; Mat 11:29, Mat 11:30; 1Jn 5:3.
que temas. Deu 6:13; Sal 34:9; Sal 128:1; Jer 32:39, Jer 32:40; Hch 9:31; 1Pe 1:17.
que andes. Deu 5:33; Jos 22:5; Sal 81:13; Eze 11:20; Tit 2:11, Tit 2:12; 1Pe 1:15, 1Pe 1:16.
y que lo ames. Deu 6:5; Deu 11:13; Deu 30:16, Deu 30:20; Sal 18:1; Sal 145:20; Mat 22:37; Mar 12:29-33; Luc 10:27; Luc 11:42; Rom 8:28; 1Jn 2:15; 1Jn 4:19, 1Jn 4:20; 1Jn 5:2, 1Jn 5:5.
y sirvas a Jehová. Job 36:11; Sof 3:9; Rom 1:9; Heb 12:28.
tu Dios con todo. Deu 4:29.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
Deu 11:1-32
Moisés desafía a Israel a buscar a Jehová, a amarlo y observar su pacto, no sea que se sometieran a su juicio. Esta bonita y conmovedora escena tiene cuatro desafíos:
1) amar a Jehová, la fuente de todo bien, con todo nuestro ser (Deu 10:12-22);
2) recordar lo que Jehová ha hecho en su juicio tanto a Egipto como a los rebeldes israelitas (Deu 11:1-7);
3) practicar la Ley de Dios y recibir sus bendiciones (Deu 11:8-25); y
4) recordar que Dios es libre en su bendición y en su maldición (Deu 11:26-32).
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
QUE LO AMES… CON TODO TU CORAZÓN. Reiteradamente Dios le recalcó a Israel la necesidad del amor que nace del «corazón» (véanse Deu 4:29, nota; Deu 6:5, nota; y el ARTÍCULO EL CORAZÓN, P. 842. [Pro 4:23]).
(1) Dios no quería que su pueblo sustituyera el amor sincero por Él con simples formalidades religiosas externas, tales como guardar mandamientos, ofrecer sacrificios, etc. Era necesario que siempre obedecieran a Dios con un corazón que lo amara y lo honrara sinceramente. Para los creyentes neotestamentarios, la fe y el amor de corazón son también fundamentales para la relación con Dios (véanse Jua 21:15, nota; Col 3:4, nota).
(2) Es en efecto posible leer las Escrituras, orar, asistir a la iglesia y participar en la cena del Señor sin una devoción sincera a Dios mismo; eso es lo que significa el legalismo (véase Mar 7:6, nota). La obediencia exterior y las prácticas religiosas correctas tienen validez e importancia sólo cuando se basan en el conocimiento de Jesucristo mediante la fe sincera y el amor por Él, a causa de quién es Él y de lo que ha hecho por los seres humanos.
Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena
¿qué pide Jehová tu Dios de ti … ? Esta pregunta retórica llevó a la afirmación de Moisés de los cinco requisitos básicos que Dios esperaba de su pueblo (cp. Miq 6:8): 1) que temas a Jehová tu Dios. Estar admirados de Dios y someterse a Él; 2) que andes en todos sus caminos. Conducir la vida de acuerdo con la voluntad de Dios; 3) que lo ames. Escoger el dirigir nuestra atención en el Señor y solo en Él; 4) sirvas a Jehová tu Dios. Mantener la adoración del Señor como el enfoque central de la vida; 5) que guardes los mandamientos de Jehová. Obedecer los requisitos que el Señor había impuesto.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Miq 6:8.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
Religión de corazón. El resto del capítulo, y por supuesto el cap. 11, trata de motivar a los israelitas a ser fieles al pacto que había sido renovado. Primero, Moisés regresa al mandamiento básico en Deut.: Amar a Dios con todo el corazón y con toda el alma (v. 12; cf. 6:5). Temer a Dios (v. 12) es adorarle como él merece, reconociendo su señorío sobre todo el mundo. Es algo que naturalmente acompaña al amor por él. Los mandamientos en los vv. 12, 13 subrayan la obediencia a la palabra de Dios. La frase ¿qué pide el Señor tu Dios de ti? se parece mucho a la de Miq. 6:8. Ambos pasajes tienen el propósito de mostrar que la religión, juntamente con sus prácticas, está muerta a menos que brote del corazón.
Moisés prosiguió recordando la elección de Israel por parte de Dios (vv. 14, 15), y trató de avivar su gratitud explayándose sobre lo maravilloso de todo esto (ver 7:7, 8; 9:6). Después hizo uso de una figura retórica para exhortarlos a cambiar y dejar de ser el pueblo terco que había sido en el pasado (v. 16; cf. 9:6). La idea de la “circuncisión del corazón” es otra manera de decir que las señales y rituales externos no son nada por sí solos, aun cuando la circuncisión fue dada por Dios como una señal de su relación especial con Israel (Gén. 17:9-14). Deut. no intenta abolir éste ni otros rituales (tales como los sacrificios), sólo desea ponerlos en la perspectiva correcta.
Los pensamientos de Moisés se tornan a otra implicación del carácter de Dios: Su amor por la justicia. Un pueblo que realmente ama a Dios será como él, procurando el bienestar de los indefensos; y lo hará a pesar de sus propios intereses (vv. 17-19). Este principio está detrás de todas las leyes que se presentan en los caps. 12-26.
El capítulo concluye (vv. 20-22) con un llamado final a adorar únicamente a Dios, y un recordatorio de su fidelidad a la promesa (ver Gén. 15:5).
Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno
REFERENCIAS CRUZADAS
w 621 Miq 6:8
x 622 Deu 5:29; Deu 6:13; Sal 34:9; Pro 8:13
y 623 Deu 5:33; Jos 22:5; Eze 11:20
z 624 Deu 30:16
a 625 Deu 6:5; Deu 11:13; Luc 10:27
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
¿qué requiere de ti el S eñor…tu bien? Lo que Dios requiere se expresa en cinco órdenes que siguen: 1) Que temas al S eñor tu Dios; 2) que andes en todos sus caminos; 3) que le ames; 4) que sirvas al S eñor con todo tu corazón; y 5) que guardes los mandamientos y sus estatutos. No sólo aparecen aquí estos requisitos, también están entretejidos por el resto del sermón que incluye el cap. 11
Fuente: La Biblia de las Américas
O, reverencies
Fuente: La Biblia de las Américas
[.] Aquí se relacionan los dos mandamientos que Jesús reunió en uno. Ama y sirve a Dios con todo tu corazón y toda tu alma. Amor que es la respuesta al amor de Dios «Porque Yavé se alió con tus padres. Los amó y, después de ellos, a ustedes.» Nótese este orden Dios ama primero y elige; luego respondemos a su amor y tratamos de expresárselo con nuestra obediencia. La misericordia de Dios es primero y, como lo recordará Pablo, nadie puede hacer valer ante Dios sus méritos y derechos (Rom 3,20-24). Purifiquen sus corazones. El texto dice más exactamente Practiquen la circuncisión del corazón (ver Gén 17). La viuda, el huérfano, el forastero (18). La respuesta al amor de Dios es el amor a los desamparados. En ese tiempo, éstos eran casos individuales, de una sociedad sin clases sociales muy marcadas. Pero en el mundo de hoy hay clases y pueblos enteros que viven en la situación de la viuda, del huérfano y del forastero de esos tiempos. En tiempos actuales, este amor a los desamparados significa, a menudo, comprometerse con las clases marginadas de la sociedad. Si nosotros no sabemos lograr esta justicia espontáneamente y con los medios que enseña el Evangelio, Dios se reserva hacer justicia en forma más radical.