Comentario de Deuteronomio 25:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
“Cuando haya pleito entre algunos y acudan al tribunal para que los juzguen, absolverán al justo y condenarán al culpable.
Deu 16:18-20; Deu 17:8, Deu 17:9; Deu 19:17-19; Éxo 23:6, Éxo 23:7; 2Sa 23:3; 2Cr 19:6-10; Job 29:7-17; Sal 58:1, Sal 58:2; Sal 82:2-4; Pro 17:15; Pro 31:8, Pro 31:9; Isa 1:17, Isa 1:23; Isa 5:23; Isa 11:4; Isa 32:1, Isa 32:2; Jer 21:12; Eze 44:24; Miq 3:1, Miq 3:2; Hab 1:4, Hab 1:13; Mal 3:18; Mat 3:10.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
Los azotes no deben ser mas de cuarenta, Deu 25:1-3.
No se debe poner bozal al buey, Deu 25:4.
Sobre el levantar descendencia a un hermano, Deu 25:5-10.
Sobre la mujer inmodesta, Deu 25:11-12.
Sobre el peso y las medidas injustas, Deu 25:13-16.
La memoria de Amalec debe ser borrada, Deu 25:17-19.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
Probablemente se usaba una varilla para azotar (Éxo 21:20).
cuarenta azotes: Más adelante la ley judía restringió el número a cuarenta menos uno (2Co 11:24) para asegurarse que las autoridades permanecieran dentro de los límites fijados.
hermano envilecido: El ofensor aún era un hermano cuya dignidad había que preservar en la comunidad.
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
25. Ordenaciones Humanitarias.
Límite en los Castigos Corporales (1-3).
1“Si, cuando entre algunos hubiera pleito y, llegado el juicio, absolviendo los jueces al justo y condenando al reo, 2fuere el delincuente condenado a la pena de azotes, el juez le hará echarse en tierra y le hará azotar conforme a su delito, llevando cuenta de los azotes; 3pero no le hará dar más de cuarenta, no sea que, pasando mucho de este número, quede tu hermano afrentado ante ti.”
Sólo aquí y en 22:18 se alude al castigo de los azotes1. Es una pena intermedia entre la multa y la pena capital. En el código de Hammurabi se ordenan 60 azotes al que haya abofeteado a un hombre de condición social superior2. Los egipcios imponían un número de bastonazos; lo mismo entre los griegos y romanos, aunque después se impuso la flagelación3. En la legislación deuteronómica se impone también la flagelación, si bien limitando el número máximo de golpeas a 40, por miedo a causar al delincuente la muerte o una enfermedad mortal. San Pablo nos dice que recibió 39 azotes4, pues las prescripciones rabínicas habían determinado que se diera uno menos para no equivocarse en los límites máximos de la Ley, pero al mismo tiempo se exhorta a los verdugos a que descarguen fuertemente, aunque el infortunado muera en sus manos5. Era el castigo más afrentoso6.
Prohibición de poner Bozal al Buey que Trilla (4).
4“No pongas bozal al buey que trilla.”
También el deuteronomista requiere consideración para con los animales, y así al animal que trabaja para el hombre lo menos que puede permitírsele es que pueda comer las espigas a su alcance. San Pablo aduce este texto para probar los derechos de los trabajadores del Evangelio7. Como ya hemos notado, el deuteronomista es de sentimientos extremadamente delicados y tiene un gran sentido de la justicia deseando se manifieste hasta con los animales.
Ley del Levirato (5-10).
5“Cuando dos hermanos habitan uno junto al otro y uno de los dos muere sin dejar hijos, la esposa del muerto no se casará fuera con un extraño; su cuñado irá a ella y la tomará por mujer, 6y el primogénito que de ella tenga se alzará en nombre del hermano muerto para que su nombre no desaparezca de Israel. 7Si al hombre no le agrada tomar a su cuñada, subirá ésta a la puerta, a los ancianos, y les dirá: “Mi cuñado se niega a suscitar en Israel el nombre de su hermano; no quiere cumplir su obligación de cuñado tomándome por mujer.” 8Los ancianos de la ciudad le harán venir y le hablarán. Si persiste en la negativa y dice: “No me agrada tomarla por mujer,” 9su cuñada se acercará a él en presencia de los ancianos, le quitará del pie un zapato y le escupirá en la cara diciendo: “Esto se hace con el hombre que no edifica la casa de su hermano.” 10Y su casa será llamada en Israel la casa del descalzado.”
Esta ley era vigente en la época patriarcal, según se desprende del incidente de Judá e Itamar8. Por Rut 4:1 sabemos que esta ley regía no sólo entre hermanos, sino aun entre parientes. La ley deuteronómica pretende, ante todo, salvar la descendencia del difunto. Por una ficción jurídica, el primer hijo del hermano del difunto y su viuda era considerado como hijo de éste, y como tal heredero en la sociedad israelita. El relato de Rut 4:1 es el mejor comentario a esta ley. Esta es la llamada ley del levirato (de levir = cuñado). En Lev 18:16 y 20:21 se prohíbe el matrimonio entre cuñados, pero este caso parece una excepción, y se da sólo en determinadas condiciones: que los dos hermanos habiten uno junto al otro (v.5), lo que parece sugerir que tienen un mismo patrimonio familiar y que el hermano difunto no haya dejado descendencia. Se trata de resucitar su nombre en Israel y de conservar el patrimonio familiar. El texto no exige que el cuñado (yabam) esté soltero. Si éste no quiere tomar a la viuda de su hermano, ésta irá al tribunal de los ancianos de la ciudad y públicamente quitará la sandalia de su cuñado, escupiéndole en la cara por no haber querido suscitar familia a su hermano (no edifica la casa de su hermano, v.9). Según Rut 4:7, quitar la sandalia era renunciar a un derecho, pues el acto de posesión de un lugar o cosa se realiza afirmando el pie sobre él9. El rito prescrito en el Deuteronomio es infamante para el cuñado que no quiere casarse con la viuda de su hermano, pues se interpreta como falta de afecto al hermano difunto; de ahí que su casa será llamada casa del descalzado, del que no quiso edificar la casa de su hermano (v.10).
En las leyes asirias encontramos esta institución del levirato, en virtud de la cual la viuda de un hermano muerto sin hijos pasaba automáticamente a ser esposa del otro, aunque la finalidad era diversa de la del Deuteronomio: conservar el derecho a la mujer comprada por la dote del hermano10. Esta misma legislación aparece en los documentos de Nuzu11. En tiempos de Cristo estaba vigente la ley del levirato, y, en ese supuesto, los escribas preguntan a Cristo sobre el marido verdadero de una mujer que se casó con siete hermanos sucesivamente12.
Contra la Deshonestidad (11-12).
11“Si mientras riñen dos hombres, uno con otro, la mujer del uno, interviniendo para librar a su marido de las manos del que le golpea, agarrara a éste por las partes vergonzosas, 12 le cortarás las manos sin piedad.”
El rigor de la pena indica la importancia que el legislador hebreo daba a las faltas contra el pudor. Es el único caso en que, fuera de la ley del tallón, se prescribe la pena de mutilación, que era muy frecuente en la legislación babilónica13.
La Equidad en las Pesas y Medidas (13-16).
13“No tendrás en tu bolso pesa grande y pesa chica. 14No tendrás en tu casa dos “efás,” uno grande y otro chico. 15Tendrás pesas cabales y justas, y “efás” cabales y justos, para que se alarguen tus días sobre la tierra que Yahvé, tu Dios, te dará. 16Porque es abominación para Yahvé, tu Dios, quien eso hace, cometiendo una iniquidad.”
Los profetas reprenden frecuentemente la diversidad de pesas y medidas en las transacciones comerciales 32. En Lev 19:353 se recomiendan pesas y medidas justas. El no haber control oficial de pesas y medidas daba ocasión para que los comerciantes abusaran, procurándose unas medidas grandes para comprar y otras más pequeñas para vender. El legislador deuteronómico se contenta con amenazar con el juicio de Dios. El código de Hammurabi impone la pena capital por los fraudes en materia comercial14.
Extinción de los Amalecitas (17-19).
17“Acuérdate de lo que te hizo Amalee en el camino, a la salida de Egipto; 18cómo, sin temor de Dios, te asaltó en el camino y cayó sobre los rezagados que venían detrás de ti cuando ibas tú cansado y fatigado. 19Cuando Yahvé, tu Dios, te dé el reposo, librándote de todos tus enemigos en derredor, en la tierra que El te dará en heredad para que la poseas, extinguirás la memoria de Amalee de debajo del cielo; no lo olvides.”
El caso de los amalecitas condenados al anatema es digno de especial consideración. En Exo 17:16 se proclama guerra perpetua contra Amalee por haber atacado a los israelitas al salir de Egipto. El deuteronomista se expresa en los mismos términos, y, según 1Sa 15:15, Saúl es reprobado por no haber ejecutado esta sentencia con todo rigor. La verdad es que los amalecitas eran un pueblo nómada, que habitaba en lo más pobre de los desiertos que rodean Israel, y por ello tenía que vivir de la razzia sobre los pueblos sedentarios, más ricos que ellos, o sobre los caminantes de la estepa15. Con un pueblo así no era posible la paz, como no lo es con los salteadores y ladrones. Sus frecuentes violencias acumulaban resentimientos y venganzas en los pueblos asaltados. La justicia exigía aplicarles las más rigurosas penas, que en el derecho antiguo era el anatema o extirpación total de la población. Tal fue la sentencia encomendada por Samuel a Saúl16. Pero el anatema no era tan fácil de ejecutar al pie de la letra, porque los amalecitas, como nómadas y divididos en diversas agrupaciones móviles, eran difíciles de apresar. Así, a pesar de las matanzas bárbaras organizadas por Saúl, aparecen apoderándose de cuanto David tenía en Siceleg17. Sobre todo, lo que el deuteronomista recuerda contra los amalecitas es su asalto contra los israelitas extenuados, que salían de Egipto sin aires guerreros18. Esto era contrario a las leyes humanitarias del desierto, según las cuales se debe auxiliar al necesitado, hambriento y extraviado.
1 Sin embargo, los castigos corporales son conocidos en la Biblia: Exo 21:20; Pro 10:13; Pro 17:26; Pro 19:29; Pro 26:3; Jer 10:2; Jer 37:5· – 2 Art.202. – 3 Véase DB I 1500-1502. – 4 2Co 11:24. – 5 Véase Mishna, tr. Makkot III 13-14. – 6 Estos tres primeros versículos de este c.25 fueron encontrados en un papiro egipcio que se supone del siglo II antes de Cristo. Cf. Bi (1938) 1-18. – 7 1Co 9:9; 1Ti 5:18. 26 Gén 38. – 8 Cf. Gen 12:17; Jos 10:24. – 9 Arts.31-32, 34; 44; véase Cruveilhier, Le lévirat chez les hébreux et chez les assyriens: RB (1925) 530-531. – 10 Véase C.H. Gordon, Paralléles nouziens aux lois et coutumes de Γ Ancien Testament: RB (1935) 37 – 11 Mt 22:23-28; Mar 12:18-23; Luc 20:27-33. Véase Mishna, tr. Yebamoth, – 12 Cf. Código de Hammurabi arts.192-195. – 13 Cf. Amo 8:5. El efá (medida de áridos) equivalía a unos 39 litros. – 14 Art.108. – 15 Cf. 1 Sam 30:1s. – 16 Cf. 1 Sam 15:1s. – 17 Cf. 1Sa 30:1. – 18 Los amalecitas hostigaron a los hebreos, impidiéndoles penetrar en Canaán por el sur (cf. Num 14:43-45), y después se opusieron a la ocupación de Canaán (Jue 2:13; 6: Jue 3:33; Jue 7:12).
Fuente: Biblia Comentada
El castigo corporal para crímenes cometidos tenía que ser llevado a cabo equitativamente en la presencia de los jueces y estaba limitado a cuarenta azotes.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
El corazón de Deuteronomio se encuentra en este largo segundo discurso de Moisés. «Esta, pues, es la ley» (Deu 4:44) la cual Moisés le explicó a Israel (cp. Deu 1:5). Después de una breve introducción (Deu 4:44-49), Moisés le dio al pueblo un entendimiento claro de lo que la ley dirigía con respecto a su relación con el Señor en el tierra (Deu 5:1 – Deu 26:19), después concluía al relatar las bendiciones o las maldiciones que vendrían sobre la nación como una consecuencia de su respuesta a las estipulaciones de esta ley (Deu 27:1 – Deu 28:68).
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Habiendo delineado los principios generales de la relación de Israel con el Señor (Deu 5:1 – Deu 11:32), Moisés entonces explicó leyes específicas que ayudarían al pueblo a subordinar cada área de la vida de ellos al Señor. Estas instrucciones fueron dadas para que Israel las pusiera «por obra en la tierra» (Deu 12:1)
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Mientras que amar a Dios era el primer deber (cp. Deu 6:5), amar al prójimo de uno venía en seguida a esto (cp. Mat 22:37-40). En esta sección, la ley de amar al prójimo de uno es aplicada a las relaciones domésticas y sociales.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Moisés seleccionó veintiuna leyes simples para ilustrar aún más la naturaleza de los requisitos de vivir bajo el pacto sinaítico.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Esta ley no tiene nada que ver con el proceso judicial, el cual ya fue cubierto en otra parte (17:8-13) sino, por el contrario, con la administración del castigo corporal (donde se requiere una pena; p. ej. 22:18). Aquí lo que está en juego es la dignidad del individuo quien, a pesar de su crimen, aún es tu hermano. Esta frase implica que el que recibe el castigo todavía es parte de la sociedad israelita. (2 Cor. 11:24 refleja una práctica posterior de aplicar sólo 39 azotes para no violar esta ley a causa de un conteo incorrecto.)
4 Aun cuando Pablo aplica esta ley como una provisión para quienes trabajan para extender el evangelio (1 Cor. 9:9, 10), aquí se aplica al buey y manifiesta una seria preocupación por su bienestar: las personas pueden usar los animales, pero no deben abusar de ellos ni explotarlos.
5-10 En el antiguo Israel era muy importante que un hombre tuviera hijos varones a fin de que continuaran su nombre y heredaran la propiedad. Por lo tanto, era un asunto muy serio que un hombre muriera sin haber procreado un hijo. Esta ley (que tiene sus paralelos en el antiguo Cercano Oriente) provee que un hermano específico del hombre muerto pueda actuar como esposo de la viuda con el propósito de procrear un hijo que sería considerado como el hijo del difunto.
El hermano tenía todo el derecho de rehusar cumplir con esta obligación (vv. 7-10). Pero si hacía esto podía estar implicando que él mismo esperaba heredar la propiedad del hombre muerto, en lugar de que pasara al “hijo” del difunto (Núm. 27:9). Esta puede ser la razón del porqué el rehusar cumplir con la práctica acarreaba vergüenza sobre él y su familia a los ojos de la comunidad.
11, 12 En leyes que son notables por su humanidad e interés por la integridad personal del individuo (ver 25:1-3), este aislado ejemplo de mutilación del cuerpo sobresale. Bien puede implicar que la acción de la mujer podía perjudicar la capacidad del hombre a procrear hijos. La frase tu ojo no le tendrá lástima se parece a la que se encuentra en “la ley del talión” (19:21). En efecto, el castigo puede ser equivalente, dadas las circunstancias, al principio de “ojo por ojo”, etc. Aun así, la mutilación corporal como parte de castigos realmente es algo fuera de lo común en Israel, y en este caso pudiera reflejar la importancia del pensamiento bíblico en cuanto a tener hijos (cf. Gén. 1:28; Sal. 127).
13-16 Esta ley está de acuerdo con el interés general que manifiesta Deut. para evitar la explotación entre los mismos israelitas, y promover su bienestar.
Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno
25.1-3 A primera vista, estos versículos podrían parecer irrelevantes en la actualidad, pero una mirada más de cerca revela algunos principios importantes acerca de la disciplina. ¿Es usted responsable de la disciplina de un niño, de un estudiante, o de un empleado? Hay tres puntos importantes que le ayudarán con esta responsabilidad: (1) el castigo debe llegar rápidamente después de la ofensa; (2) el grado de castigo debe reflejar la seriedad de la ofensa; y (3) no se exceda en el castigo. Una disciplina que es rápida, justa y moderada logra su objetivo sin herir la dignidad del ofensor.25.4 ¿Cuál es el punto de esta regla del Antiguo Testamento? Los bueyes eran utilizados a menudo para pisar el grano en la era. El animal era atado por medio de un poste a una piedra de molino. Conforme caminaba alrededor de la piedra, sus patas pisaban el grano, separando el grano de la paja. Al mismo tiempo la piedra de molino molía el grano para convertirlo en harina. Para evitar que comiera mientras trabajaba, se le ponía al buey un bozal. Pablo empleó esta ilustración en el Nuevo Testamento al referirse a que a las personas que trabajan en la obra cristiana no se les deberían negar los beneficios que corresponden, sino que deberían recibir sostén económico (1Co 9:9-10; 1Ti 5:17-18). El hecho de que una persona esté en el ministerio cristiano no significa que debería ser mal remunerado. Hay incluso una aplicación más amplia: no sea tacaño con la gente que trabaja para usted.25.5-10 Esta ley describe un matrimonio por «levirato», el casamiento de una viuda con el hermano de su finado esposo. El propósito de este matrimonio era perpetuar el nombre del hombre muerto y su herencia. Los lazos familiares eran un aspecto importante de la cultura israelita. La mejor manera de ser recordado era a través de su línea de descendientes. Si una viuda se casaba con alguien ajeno a la familia, la primera línea de su esposo se terminaría. En Génesis 38, Tamar luchó por este derecho.
Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir
REFERENCIAS CRUZADAS
a 1237 Deu 17:8; Deu 19:17; Deu 21:5
b 1238 Deu 16:18; Deu 17:9
c 1239 Éxo 23:6; 2Cr 19:6; Pro 17:15; Pro 31:9; Isa 5:23
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
Lit., al juicio
Lit., los juzgan
O, al malo
Fuente: La Biblia de las Américas
[=] *Is 5:20 *Am 2:6
Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana
[3] 2 Cor 11, 24.[4] Dios quiere que los mismos animales, que ayudan al hombre en sus fatigas, tengan alguna parte en el fruto de ellas. 1 Cor 9, 9; 1 Tim 5, 18.[5] En una misma ciudad o país.[5] Esta ley es una excepción de la que prohíbe los matrimonios entre cuñados. Lev 18, 16.[6] Será conocido y considerado hijo legal del difunto y heredero de sus bienes y derechos; aunque no lleve el mismo nombre.[7] Rut 4, 5.[9] Parece que éste era un acto despectivo. Dado que andar descalzos era propio de los esclavos, quitarle a alguien el calzado era declararle indigno.[10] Por apodo ignominioso o en recuerdo de una acción tan fea.[17] Ex 17, 8.