Comentario de Jueces 8:22 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
Los israelitas dijeron a Gedeón: —Gobiérnanos tanto tú como tu hijo y tu nieto, pues nos has librado de mano de Madián.
sé nuestro señor. Jue 9:8-15; 1Sa 8:5; 1Sa 12:12; Jua 6:15.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
Inmediatamente después de su ejecución de los dos reyes, los hombres de Gedeón le pidieron que los gobernara. Esta petición, comprensible desde el punto de vista humano (v. Jue 8:18), tiene el error de no reconocer que fue Dios, no Gedeón, quien liberó a su pueblo.
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
Sé nuestro señor. Los israelitas pecaron por el motivo y petición mal guiados de que Gedeón reinara como rey. Para su mérito, el líder declinó, insistiendo que solo Dios reina (cp. Éxo 19:5-6).
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
El gobierno de Gedeón sobre Israel. Los israelitas le propusieron a Gedeón que fuera más que un juez; él debía gobernar como un rey y sus hijos deberían sucederle (22). Gedeón se había estado comportando cada vez más como un rey desde que había cruzado el Jordán, y les pareció correcto a sus seguidores que se convirtiera en rey. La razón de ellos era que había salvado a Israel. Pero este era un concepto erróneo fundamental, que el propio comportamiento reciente de Gedeón había ayudado a producir. Era el Señor, no Gedeón, quien había salvado a Israel. El peligro todo el tiempo había sido que el pueblo fallara en darle al Señor el crédito por su liberación (ver especialmente 7:2) y esto fue precisamente lo que ahora hicieron. Cuando se le planteó a él en esta forma, Gedeón muy correctamente rechazó el ofrecimiento, y su petición de materiales para hacer un efod (ver más adelante) estaba completamente en línea con su declaración que era el Señor mismo quien gobernaría a Israel. Si el Señor iba a gobernar, se le tenía que consultar y aparentemente fue con la intención de hacer esta consulta posible que Gedeón hizo un efod y lo puso en Ofra, donde el Señor le había aparecido primeramente a él. Pero fue un acto de piedad que salió mal, porque el efod se convirtió virtualmente en un ídolo y Gedeón y su familia se involucraron en la adoración falsa asociada con él. Después de haber empezado tan bien, Gedeón terminó inadvertidamente lanzando a Israel de vuelta a la apostasía.
Notas. 24 Ismaelitas es un término general para los beduinos de la región del desierto al este del Jordán, del cual los madianitas eran un grupo (ver Gén. 16:12, 37:28, 36). 27 Un efod era una vestidura sacerdotal con dos piedras (el Urim y Tumim) en la pechera, que se usaba para recibir respuestas sí o no de parte de Dios (ver Exo. 28:28-30; 1 Sam. 23:6-12).
Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno
REFERENCIAS CRUZADAS
h 487 Deu 17:14; Jue 9:8; 1Sa 8:6; 1Sa 12:12; Ose 13:10
i 488 Jue 6:14
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
Reina sobre nosotros. La gente expresa su deseo de tener un rey (cp. 1 S 8:4– 22).
Fuente: La Biblia de las Américas
tú y tus hijos… TM registra y el hijo de tu hijo. Se sigue LXX.
Fuente: Biblia Textual IV Edición
[=] *1Sam 8:7
[.] Los israelitas necesitan formar una nación, lo que sería un gran progreso después de la anarquía de las tribus desunidas y desorganizadas. Sin embargo, los que redactaron el presente libro, en el último siglo de los reyes de Jerusalén, habían quedado tan defraudados por sus gobernantes, que soñaban con el tiempo pasado en que no había ni reyes ni administración. Pensaban que Israel, por ser el pueblo de Dios, no debía tener jefes permanentes como los demás pueblos. Por eso, el libro de los Jueces anota la negativa de Gedeón a ser rey Yavé tiene que ser rey de ustedes. Desgraciadamente, Gedeón pide oro, en vez del poder, y con esto el héroe destruye todo lo que hizo por su pueblo. Todos estos salvadores Gedeón, Barac, Jefté, Sansón… son muy decepcionantes, como en general lo son los políticos y todos los que hablan de liberar al pueblo oprimido. ¿Hay que concluir de ahí que la acción política es inútil? ¿O que debemos consagrar todos nuestros esfuerzos a la oración y a la catequesis y dejar a los demás la lucha por la justicia? Pero precisamente la justicia se encuentra en cada página de la Biblia. De hecho, hablar de política es hablar de poder y el poder corrompe a los que no tienen una conciencia sólidamente formada. Poco se puede esperar de la política allí donde la conciencia no haya sido educada desde muy temprano en una familia sana, en la que el niño vaya descubriendo amor y fidelidad entre sus padres (las dos cualidades que la Biblia no cesa de juntar) y donde no haya sido formada por los padres decididos a usar de su autoridad para domar sus caprichos. Por esta razón, después de esos tiempos heroicos, vinieron otros en que Dios quiso educar a las familias y las personas mediante las enseñanzas de los sabios y la práctica de la ley.