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Comentario de 1 Samuel 21:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de 1 Samuel 21:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Entonces David fue a Nob, al sacerdote Ajimelec. Este se sorprendió al encontrar a David y le preguntó: —¿Por qué estás tú solo, sin que haya nadie contigo?

Nob. 1Sa 22:19; Neh 11:32; Isa 10:32.

al sacerdote Ahimelec. 1Sa 14:3.

llamado Ahiah en 1Sa 22:9-19.

también llamado Abiatar. Mar 2:26.

se sorprendió. 1Sa 16:4.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

David en Nob obtiene de Ahimelec pan sagrado, 1Sa 21:1-7.

David toma la espada de Goliat, 1Sa 21:8-9.

David en Gat aparenta estar loco, 1Sa 21:10-15.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

1Sa 22:1-23; 1Sa 23:1-29; 1Sa 24:1-22; 1Sa 25:1-44; 1Sa 26:1-25; 1Sa 27:1-12; 1Sa 28:1-25; 1Sa 29:1-11; 1Sa 30:1-31; 1Sa 31:1-13

Esta tercera sección de 1 Samuel registra las aventuras de David como un fugitivo. Durante la mayor parte de este período huyó de Saúl y su ejército, y durante esos años sufrió mucho. A través de esos años de dificultades David aprendió lecciones sobre la oración, la alabanza, y la confianza en Jehová. Los «años fugitivos» de David se corresponden con los «años en el desierto» en la vida de Moisés. En ambos casos, Jehová usó la perversidad de un hombre y las limitaciones del medio ambiente para purificar y moldear a sus siervos para grandes obras.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

Nob era una comunidad sacerdotal; el tabernáculo estaba reubicado allí después de la destrucción de Silo.

Ahimelec, el nieto de Elí (1Sa 1:9), servía como sacerdote. Su nombre significa «mi hermano es rey».

estaba asustado: Su temor pudo ser fundado por rumores de una ruptura entre Saúl y David. Desde que David llegó a ser un respetado soldado y miembro de la casa real, era inusual que viajara solo.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

VINO DAVID A NOB. Los caps. 1Sa 21:1-15; 1Sa 22:1-23 relatan la huida de David de Saúl y su descuido en confiar plenamente en Dios. En un intento por salvar su vida, David mintió (vv. 1Sa 21:2), buscó refugio entre los filisteos impíos (vv. 1Sa 21:10-15) e indirectamente causó la muerte de los sacerdotes y muchos otros (1Sa 22:11-23; cf. Sal 52:1-9). Al recurrir al engaño, David dejó de dedicar su vida de manera incondicional al Señor y su protección.

Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena

David en Nob (21:1-10).
1 David se levantó y se fue y Jonatán se volvió a la ciudad. 2 Llegó David a Nob, donde estaba Ajimelec, sacerdote, que le salió, asustado, al encuentro y le dijo: “¿Cómo vienes tú solo, sin que nadie te acompañe?” 3David le respondió: “Me ha dado el rey una orden y me ha dicho: Que nadie sepa nada del asunto por que te envío ni de la orden que te he dado. A los mozos les he dicho que se reúnan en tal lugar. 4 Mira, pues, lo que tienes a mano y dame cinco panes o lo que encuentres.” 5 El sacerdote respondió a David: “No tengo a mano pan del ordinario; pero hay pan santo, siempre que tus mozos se hayan abstenido de trato con mujeres.” 6 David le contestó: “Eso sí, nos hemos abstenido ayer y anteayer, desde que salimos. Los vasos de los mozos están puros, y como el camino que llevamos es desviado, es seguro que hoy están puros sus vasos.” 7 Dióle entonces el sacerdote panes santos, por no tener más que panes de los de la proposición, de los que habían sido retirados de la presencia de Yahvé para reemplazarlos por otros recientes. 8 Estaba allí aquel día uno de los servidores de Saúl retenido en el santuario, de nombre Doeg, edomita, jefe de los cursores de Saúl. 9Preguntó David a Ajimelec: “¿Tienes a mano una lanza o una espada? pues no he traído mis armas, porque urgía la orden del rey.” 10El sacerdote respondió: “Ahí está la espada de Goliat, el filisteo, que tú mataste en el valle del Terebinto. Allí la tienes envuelta en un paño, detrás del “efod”; si ésta quieres, cógela, pues otra no hay.” David le dijo: “Ninguna mejor; dámela.”

Se discute el emplazamiento de Nob, que la mayoría de los autores (Abel, Desnoyers, De Vaux, Ubach), siguiendo a Flavio Jose-fo, colocan al nordeste de Jerusalén, en el monte Scopus (Ant. lud. 11:8,5), o entre Anatot y Ananía (Neh 11:32), a unos tres kilómetros de Tell el-Ful. Dhorme señala su emplazamiento en Beit Nuba, cerca de Ayalón, en dirección del país de los filisteos (Neh 14:31). A Nob habían huido los descendientes de Helí tras la captura del arca y la destrucción del santuario por los filisteos. Rústico debía de ser el santuario de Nob en su exterior y sin el arca en el interior, que seguía en Quiriat-Jearim (Neh 6:21). A falta de la misma, los levitas disponían del efod que habían traído consigo de Silo, del que se servían el rey y sus jefes para conocer la voluntad de Yahvé (Neh 22:6-23). Pero, aunque tosco en la parte material, el santuario de Nob había alcanzado gran fama. Una mesa repleta de panes santos, que los sacerdotes renovaban periódicamente, da testimonio de que creía el pueblo que Yahvé estaba allí presente.
Al santuario, a cuyo servicio estaba Ajimelec, descendiente de Helí, hermano, y acaso el mismo personaje conocido en 14:3 con el nombre de Ajías, llegó David hambriento. Extrañó el sacerdote que llegara solo; finge David que lleva una misión secreta, ocultándole la verdadera razón de su presencia allí. Cinco panes pidió David, quizá por ser cinco los componentes del grupo. No disponía el sacerdote en aquel momento de pan ordinario; sólo había existencias de pan sagrado. Era éste el pan de la oblación, que se renovaba todos los sábados y se colocaba a la presencia de Yahvé. A nadie, fuera de los sacerdotes, era lícito comerlo (Lev 24:5-9; Exo 25:30). Pero, conociendo Ajimelec a David y teniendo en cuenta su debil estado , accedió a entregarle cinco panes sagrados, a condición de que él y sus acompañantes no hubiesen tenido comercio carnal con mujeres. Cita este episodio Jesucristo para probar a los fariseos que la ley natural está por encima de la positiva y ritual (Mat 12:3-4; Mar 2:25-26; Luc 6:3-4). Aunque el texto esté adulterado, y, por consiguiente, difícil de traducir literalmente, se vislumbra, sin embargo, la idea allí expresada. Algunos interpretan las palabras de David de la siguiente manera: Aunque se trate de un viaje profano, sin embargo, mis hombres se han comportado como en una expedición militar, en la cual la continencia era obligatoria desde el punto de vista religioso (Deu 23:9-11).
En el texto se dice que Ajimelec entregó a David los cinco panes que había pedido, lo que contradice aparentemente al testimonio de Cristo (Mar 2:26), que atribuye este gesto a su hijo Abiatar. Sabemos que Abiatar presenció toda la escena (Mar 22:20) y que pudo intervenir en el asunto ejecutando las órdenes de su padre.
En Nob estaba un criado de Saúl, de nombre Doeg, Idumeo. Quizá “estaba retenido en el santuario” para purificarse de alguna impureza o en calidad de prisionero, trabajando al servicio del santuario. Los LXX dicen que era sirio (aramí) de origen. Será éste el traidor que denunciará a Ajimelec (Mar 22:9). El texto hebreo dice que era el más poderoso de los pastores de Saúl. Algunos autores cambian haroim = pastores, por harasim = cursores (Mar 22:17).
Antes de marcharse pidió David al sacerdote una espada o lanza, entregándosele la de Goliat. Por lo que dice el texto, el efod es un objeto bastante grande, distinto del efod de las suertes (Mar 2:28). ¿Designa aquí una estatua (Jue 8:27) u otro objeto de culto? Que 17:555).

David en Gat (21:11-16).
11 Levantóse, pues, David y, huyendo de Saúl, se encaminó aquel mismo día a Aquis, rey de Gat.12 Los servidores de Aquis dijeron a éste: “Ahí está David, rey de la tierra; aquel de quien cantaban: Mató Saúl sus mil, pero David sus diez mil.” 13 David comprendió lo que aquellas palabras encerraban, y, temiendo mucho de Aquis, rey de Gat, 14 fingió haber perdido la razón y hacía entre ellos el loco; tocaba el tambor en las puertas y dejaba caer la saliva sobre su barba. 15Aquis dijo a sus servidores: “¿No veis que ese hombre está loco? ¿Para qué me lo habéis traído? 16 ¿Me faltan a mí locos, y me traéis a ése para que vea sus locuras? ¿Voy a tenerlo yo en mi casa?”

La huida de David a la ciudad filistea de Gat “aquel mismo día” parece apoyar la sentencia de los que localizan Nob en Beit Nuba, cerca de Ayalón. Pero no debe tomarse aquella expresión en sentido estricto. Los de Gat, que conocían la escena de David y Goliat, le llamaron, al verle, “rey de la tierra” de Israel. Al darse cuenta de que todos le conocían, y temiendo por su vida, fingió estar loco. En el Próximo Oriente existía la creencia de que el espíritu de Dios invadía a los dementes, obligándoles a proferir palabras incoherentes y a obrar de manera anormal, teniéndoselos, por tanto, en gran veneración. La baba que caía sobre sus barbas denotaba un estado de epilepsia, “la enfermedad sagrada.” Cuenta Cicerón (De officiis 3:26) que Ulises fingióse loco para escapar de prestar el servicio militar. A los motivos religiosos apuntados, Aquis añade otras razones para ahuyentar a David de su tierra: “¿Me faltan a mí locos, y me traéis a ése para que vea sus locuras?” Aquis era rey de Gat, una de las cinco grandes ciudades de los filisteos (5:8; 6:17; 7:14; 17:4). El título del salmo 34 alude a este episodio de la fingida locura de David.

Fuente: Biblia Comentada

Nob. «Ciudad de los sacerdotes» (1Sa 22:19). Los sacerdotes habitaban en el Monte Scopus, a como un kilómetro y medio al NE de Jerusalén. David acudió allí para conseguir provisiones que necesitaba, y ánimo y consejo. Ahimelec. Un biznieto de Elí (1Sa 1:9), posiblemente hermano de Ahías (1Sa 14:3; 1Sa 22:11), o bien puede que Ahimelec sea otro nombre para Ahías. No solo hay un rey rechazado en el trono (1Sa 15:26-29) sino también un sacerdote descalificado (1Sa 2:30-36). vea la nota sobre Mar 2:26.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

La tercera sección principal de Samuel relata la constante caída de Saúl y la selección y preparación de David para el reino. El capítulo 1Sa 16:1-23 comienza con Samuel llorando por Saúl como se lloraría por los muertos. La muerte de Saúl (1Sa 31:1-13) pone fin a esta última división del libro.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

— Nob: Aunque su localización es discutida, parece tratarse de una pequeña población al norte de Jerusalén donde se había trasladado la dinastía sacerdotal de Elí, procedente de Siló.

— Ajimélec: Se trata de un nieto de Finés, uno de los hijos de Elí. Algunos lo identifican con el Ajías Deu 14:3.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

David en Nob y Gat. La cuestión principal en este capítulo es demostrar cuán peligrosa y desesperada era la situación de David. Estaba completamente solo (1) y desarmado, y en sí esto constituía una circunstancia sospechosa; un soldado importante tendría naturalmente una escolta. David no podía ver otra opción más que el engaño. El autor bíblico no aprueba el engaño; la verdad es que David mismo aceptó la culpa de lo que sucedió por esta causa (22:22). Pero el escritor no reprocha a David por ello; conoce muy bien las dificultades. De seguro que los enemigos de David más adelante lo condenaron por ambos incidentes narrados en este capítulo. La visita de David a Nob trajo aparejada la muerte de muchos hombres devotos (22:18), y su visita a Gat (10-15) parecía el acto de un traidor, ya que Aquis era un rey filisteo. Así que el escritor explica, primero, que aunque David sí engañó al sacerdote Ajimelec, no podía saber lo que luego sucedería. El problema fue causado por Doeg (7), uno de los oficiales de Saúl, quien se encontraba allí para cumplir un voto.

En segundo lugar, el escritor explica que cuando David cruzó la frontera y fue a Gat, esperaba que no lo reconocieran. Cuando fue reconocido, hizo quedar mal al rey filisteo. Por cierto que no fue honrado por los filisteos, que hubieran recibido bien a un soldado capacitado que se hubiera rebelado contra Saúl. En el peor de los casos hubieran impedido su regreso a Israel de no ser por su aparente locura.

Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno

21.1ss Esta es la primera mención sobre Ahimelec. O era el Ahías mencionado en 14.3, 18, o lo más probable es que fuera el sucesor de Ahías. En cualquiera de los casos, Ahimelec tuvo que ir en contra de la Ley para dar el pan sagrado a David, ya que se suponía que era solo para los sacerdotes (Lev 24:5-9). Sin embargo, Ahimelec puso la necesidad y la vida de David antes que la ceremonia religiosa y lo alimentó con el pan consagrado. Esto sustentaba una alta ley de caridad (Lev 19:18). Siglos más tarde, Jesús se referiría a este incidente mostrando que la Ley de Dios no debía aplicarse sin compasión. La ley más grande de Dios es hacer el bien y salvar vidas (Mat 12:1-8; Luk 6:1-5).21.2 David mintió para protegerse de Saúl (21.10). Algunos disculpan esta mentira porque estaban en guerra y el deber de un buen soldado es traicionar al enemigo. Pero en ninguna parte se perdona la mentira de David. Es más, sucedió lo opuesto ya que su mentira llevó a la muerte a ochenta y cinco sacerdotes (22.9-19). La pequeña mentira de David parecía bastante inofensiva, pero desencadenó una tragedia. La Biblia aclara muy bien que la mentira es pecado (Lev 19:11). Mentir, al igual que otro pecado, es grave ante los ojos de Dios y puede conducirnos a toda clase de efectos dañinos. No le reste importancia a ningún pecado ni haga diferencias entre uno y otro. Todos los pecados deben evitarse aunque veamos o no sus posibles consecuencias.21.5 Los cuerpos de los hombres estaban ceremonialmente limpios porque no habían tenido relaciones sexuales durante este viaje. De ahí que el sacerdote les permitiera comer el pan sagrado.21.6 Una vez a la semana en el sabat, un sacerdote entraba al Lugar Santo del tabernáculo y colocaba doce panes frescos, acabados de hornear, en una pequeña mesa. Este pan, llamado pan de la proposición, simbolizaba la presencia de Dios entre su pueblo así como también su amorosa providencia que satisfacía su necesidad física. El pan que se reemplazaba solo podían comerlo los sacerdotes a cargo.21.9 Un efod era un chaleco que usaba el sacerdote (véase la segunda nota a 2.18 para una explicación más detallada). Es probable que David no supiese que allí estaba la espada de Goliat porque era un muchacho cuando mató al gigante y pasó gran parte de su tiempo en casa.21.10-15 Gat era una de las cinco ciudades principales de Filistea. ¿Por qué los filisteos aceptaron a su archienemigo, David, en su campamento? En un principio, quizás a los filisteos les gustó mucho aceptar a un traidor que era un gran líder militar. Cualquier enemigo de Saúl sería un amigo para ellos. No era posible que supieran que a David lo habían ungido como próximo rey de Israel (16.13). Pronto, sin embargo, los filisteos se pusieron nerviosos por la presencia de David. Después de todo, mató a miles de su pueblo (18.7). Entonces David se protegió al actuar como un loco, ya que era costumbre no hacer daño a los enfermos mentales.

Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir

REFERENCIAS CRUZADAS

a 1082 1Sa 22:19; Neh 11:32; Isa 10:32

b 1083 1Sa 22:9

c 1084 1Sa 18:13

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

Nob. Nob estaba situado en Benjamín a unos 5 km al nordeste de Jerusalén y al sur de Guibeá de Saúl. Por la descripción en estos vers. y en sucesos posteriores (22:11– 21), parece que Nob había reemplazado a Silo como la localidad del tabernáculo y el hogar del sumo sacerdote.

Fuente: La Biblia de las Américas

El comer David el pan consagrado prefigura la deidad de Jesucristo. Jesús cita este incidente (Mt 12:3, 4; Mr 2:25, 26; Lc 6:3– 5) para establecer su prerrogativa como Dios y Creador y por ser El el S eñor del día de descanso y de todas las cosas (Mr 2:28).

Fuente: La Biblia de las Américas

Nob. un pequeño pueblo habitado por sacerdotes, situado al N de Jerusalén (probablemente en el monte Escopo). Allí Abimelec (= Ahías de 1Sa 14:3) inocentemente le dio a David el pan sagrado y la espada de Goliat.

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

[.] Los panes de la presencia representaban las doce tribus de Israel. Eran ofrecidos cada sábado y permanecían sobre el altar durante toda la semana, manifestando así la fidelidad del pueblo a Yavé. Estaban reservados a los sacerdotes y sólo ellos los podían comer (Lev 24,5-9). Jesús usará ese texto como un ejemplo cuando acusen a sus discípulos de no respetar el día sábado (Mc 2,13). El hecho podía parecer insignificante en sí mismo, ¿y no tenía David, el rey legendario el derecho de hacer lo que está prohibido a las personas comunes? Pero Jesús afirma que debemos actuar con la misma libertad, porque en realidad todas estas leyes sagradas, bien sean del tiempo de Abiatar o del nuestro, han sido forjadas por hombres. Valen por cuanto mantienen un orden religioso que necesitamos, pero también necesitamos otras cosas, y a veces debemos dejarlas a un lado con todo respeto para cumplir con otros deberes.

Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana

[4] Los panes del santuario eran una ofrenda hecha a Yahvé y que sólo podían comer los sacerdotes. En una situación de emergencia podían hacerlo otros. Ex 25, 30; Mat 12, 3-4.[5] Se trata de una pureza ritual para participar en la ofrenda de los panes. Deut 23, 10.[9] Entre otros detalles de la huida de David se cuenta la recuperación de la espada de Goliat.[13] David finge locura, atribuida a la posesión de un espíritu. Esta condición lo hace despreciable; pero sobre todo intocable.

Fuente: Notas Torres Amat