Biblia

Comentario de 1 Samuel 23:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de 1 Samuel 23:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Dieron aviso a David diciendo: “He aquí que los filisteos combaten contra Queila y saquean las eras.”

Keila. Jos 15:44; Neh 3:17, Neh 3:18.

y roban las eras. Lev 26:16; Deu 28:33, Deu 28:51; Jue 6:4, Jue 6:11; Miq 6:15.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

David, consulta a Jehová con Abiatar, y rescata a Keila, 1Sa 23:1-6.

Dios le muestra la venida de Saúl, y la traición de los keilitas, él escapa de Keila, 1Sa 23:7-13.

En Zif Jonatán viene y lo conforta, 1Sa 23:14-18.

Los zifitas lo descubren ante Saúl, 1Sa 23:19-24.

En Maon David es rescatado de la mano de Saúl por la invasión de los filisteos, 1Sa 23:25-28.

y habita en En-gadi, 1Sa 23:29.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

En vez de volverse a Saúl, su rey, el pueblo de Keila apeló a David para liberación de los filisteos. Ubicada en una región de colinas a quince millas (24 km aproximadamente) al sudoeste de Jerusalén, Keila pertenecía a la tribu de Judá (Josué Jos 15:44).

Las eras eran sólidas, de superficie plana donde el grano era pisado o molido para separarlo de la paja. A veces, las eras servían como áreas de almacenaje.

los filisteos robaban las eras después que los israelitas habían cosechado y procesado el grano.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

David salva a Quería (23:1-6).
1 Vinieron a decirle a David que los filisteos estaban atacando a Queila y habían saqueado las eras; 2y David consultó a Yahvé, preguntando: “¿Iré a batir a los filisteos?” Y Yahvé respondió: “Ve, batirás a los filisteos y librarás a Queila.” 3Pero la gente de David le dijo: “Aquí, en Judá, tenemos que guardarnos; ¿qué será si vamos a Queila contra las tropas de los filisteos?” 4 Consultó David otra vez a Yahvé, y Yahvé le respondió: “álzate y baja a Queila, pues te he dado los filisteos en tus manos.” 5Fue, pues, David a Queila con su gente y atacó a los filisteos, los puso en fuga, apoderándose de su ganado y haciéndoles experimentar una gran derrota, librando así a los habitantes de Queila. 6 Abiatar, hijo de Ajimelec, que había recibido a David, bajó con él a Queila, llevando consigo el “efod.”

David, con sus seiscientos hombres, habita en la región accidentada del sur de Palestina, al borde del desierto y de la Sefela. Un día del mes de junio le llega la noticia de que los filisteos saqueaban las eras de Queila y de que atacaban la ciudad. Hallábase Queila en el lugar del actual Jirbet Qila, a once kilómetros al sur de Beit Gibrin y al sur de Odulam. El v.6 está adulterado en el texto hebraico, pero expresa la idea de que Abiatar acompañó a David en esta expedición militar llevando consigo el efod.

Saúl, en persecución de David (23:7-18).
1 Cuando Saúl supo que David había ido a Queila, se dijo: “Dios me lo entrega, pues ha ido a encerrarse en una ciudad que tiene puertas y cerrojos.” 8 Saúl reunió al pueblo para la guerra, para bajar a Queila y sitiar en ella a David y a los suyos; 9 pero David supo el mal designio que contra él tramaba Saúl y dijo al sacerdote Abiatar: “Trae el efod”; 10y luego preguntó: “Yahvé, Dios de Israel, tu siervo sabe que Saúl se dispone a venir a Queila para destruir la ciudad por causa mía. 11¿Bajará contra ella Saúl, como a tu siervo le han dicho? Yahvé, Dios de Israel, dígnate descubrírselo a tu siervo.” Y Yahvé respondió: “Bajará.” 12Volvió a preguntar David: “Los habitantes de Queila, ¿me entregarán a mí y a los míos en manos de Saúl?” Y Yahvé respondió: “Te entregarán.” 13Entonces se levantó David con su gente, unos seiscientos hombres, y, saliendo de Queila, iban y venían a la aventura. Informado de que David había salido de Queila, suspendió Saúl su marcha. 14 David andaba por el desierto, acogiéndose a los lugares fuertes, y se estableció en la montaña del desierto de Zif. 15 Saúl no dejaba de perseguirle constantemente, pero Dios no le puso en sus manos. Mientras andaba David por el desierto, temió por saber que Saúl se había puesto en campaña para quitarle la vida; y estando en el desierto de Zif, en Joresa, 16 fue en su busca Jonatán, hijo de Saúl, a Joresa, y le animó en Dios, diciéndole: 17Nada temas, pues la mano de Saúl, mi padre, no te alcanzará. Tú reinarás sobre Israel y yo seré tu segundo. Saúl, mi padre, lo sabe muy bien.” 1 8 Renovaron ambos su pacto ante Yahvé, y, quedándose David en Joresa, Jonatán se volvió a casa.

Alegróse Saúl al saber que David estaba al alcance de su mano. De una ciudad con puertas y cerrojos, se decía Saúl, no podrá escapar. Además es de suponer que los de Queila sintieran cierta simpatía por la causa de Saúl, como lo demuestra el hecho de estar Dispuestos a entregar a David. De Queila, en la Sefela, mencionada en una letra de Tell el-Amarna con el nombre de Qiltu, se internó en el macizo montañoso, al sur de Hebrón. La expresión lugares fuertes no quiere decir que se estableciera David en ciudades amuralladas, sino que habitó en un terreno quebrado, con profundos torrentes, acantilados, cavernas y lugares intransitables. Con el nombre de desierto de Zif se designa la región inhóspita entre Hebrón y el mar Muerto. La localidad de Joresa se identifica con la actual Jirbet Khoreisa, a tres kilómetros al sur de Zif. Esta última localidad dará su nombre al desierto (midbar) de que hemos hablado, hallándose en el lugar llamado hoy Tell Zif, a siete kilómetros al sur de Hebrón. Desde la colina de Zif se divisa un extenso panorama sobre el desierto. El midbar designa una región no cultivada, pero capaz de ofrecer pasto al ganado menor (son). El midbar es surcado por torrentes en la estación invernal; tiene montes áridos, que admiten un cultivo rudimentario de cebada, trigo y otros cereales.

Los de Zif traicionan a David (23:19-28).
19 Los de Zif habían ido a Gueba a decir a Saúl: “David está escondido entre nosotros en los lugares fuertes, en Joresa, en la colina de Jaquila, que está al mediodía del desierto. 20 Baja, pues, íoh rey! corno estás deseándolo, que ponerle en tus manos es cosa nuestra.” 21Saúl les dijo: “Bendígaos Yahvé por haberos dolido de mi suerte. 22Pero id, os ruego, y observad mejor todavía por dónde anda, inquirid y ved cuáles son sus andanzas y quién le ha visto, porque, según me han dicho, es muy astuto. 23 Examinad y reconoced todos los escondrijos donde se oculta y volved luego a mí con informes exactos, y entonces iré con vosotros, y si allí está, yo le descubriré entre todas las familias de Judá.” 24 Fuéronse, pues, otra vez a Zif, precediendo a Saúl; pero David con los suyos se había retirado al desierto de Maón, al mediodía del desierto. 25 Saúl salió con su gente en busca de David, y, habiéndolo sabido éste, bajó de las rocas, quedándose en el desierto de Maón. 26 Informado de ello Saúl, fue en persecución de David al desierto de Maón. Marchaba él por un lado de la montaña, y David y sus gentes, por el opuesto lado. Mientras se apresuraba David para escapar de Saúl y éste y sus gentes perseguían a David y los suyos para apoderarse de ellos, 27 vino un mensajero a decir a Saúl: “Apresúrate, pues los filisteos han invadido la tierra”; 28 y Saúl hubo de desistir de perseguir a David, para salir al encuentro de los filisteos. Por eso se llama todavía hoy aquel lugar Roca de la Separación.

Los de Zif denunciaron a David. Saúl alabó su lealtad. Díceles que David es muy astuto (v.22). Esta frase es equívoca; puede ser que desconfiara Saúl de las intenciones de los zifitas al denunciar a David, temiendo que le tendieran un lazo. Puede también ser que con ella amoneste Saúl y ponga en guardia a los de Zif a fin de que se retrajeran de David. Finalmente, otra interpretación posible es la siguiente: Mientras los zifitas le daban la noticia sobre su enemigo, Saúl pensaba en su interior y reflexionaba acerca de las medidas que debía tomar, diciéndose a sí mismo; David es muy astuto; ¿qué hacer para capturarle?
Mientras tanto, David acampó más al sur, “en el desierto de Maón” (Jos 15:55), a catorce kilómetros al sur de Hebrón. Los enviados de Zif regresaron a sus pueblos, siguiéndoles poco después Saúl n su ejército. Un torrente profundo, un verdadero cañón difícil de atravesar, separaba a los dos ejércitos. Unos y otros maniobran se espiaban, se temían. Buscaba Saúl un vado propicio para atravesar el torrente y atacar a David. En esta coyuntura, muy crítica quizá para David y sus hombres, llegó a Saúl la noticia de que los filisteos habíanse desparramado por tierras de Israel.

Fuente: Biblia Comentada

Keila. Ciudad situada en las colinas occidentales de Judá (vea Jos 15:44), a unos 23 km al SO de Jerusalén y a 3 km al SE de Adulam.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

La tercera sección principal de Samuel relata la constante caída de Saúl y la selección y preparación de David para el reino. El capítulo 1Sa 16:1-23 comienza con Samuel llorando por Saúl como se lloraría por los muertos. La muerte de Saúl (1Sa 31:1-13) pone fin a esta última división del libro.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

— Queilá: Pequeña población al sur de Adulán.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

David en Queila. Esta sección presenta un interesante contraste entre el poder humano y el control de Dios. El poder real de Saúl no podía ser vencido ni por David ni por los habitantes de la ciudad de Queila. Este capítulo muestra a David forzado a retroceder más y más al sur, hacia una zona más desértica. En cuanto a los habitantes de Queila, pueden haber sentido simpatía por David (eran de su misma tribu), pero no se atrevían a arriesgarse por miedo al enojo y la venganza de Saúl. Todos han de haber sabido cómo Saúl había tratado a Nob. Pero aunque los habitantes de Queila estaban preparados para entregar a David a Saúl (12), deben haber sentido una gratitud permanente hacia David, quien acababa de librarlos de los filisteos. Esto le fue útil más adelante.

Saúl tenía mucho poder, entonces, desde el punto de vista humano; pero era Dios quien realmente controlaba los acontecimientos, especialmente dando a David la dirección que necesitaba a través de Abiatar y el efod (6). De esta manera David supo cuándo ir a Queila y cuándo salir de ella, y cómo escapar de las manos de Saúl (14). Dios daba completa libertad de acción a todos los individuos y grupos, pero a pesar de ello dominaba a fin de que su voluntad prevaleciera. David volvió a escaparse otra vez de Saúl, y pudo hacerle un bien a la ciudad israelita, un hecho que sería recordado mucho tiempo después. Saúl demostró ser incompetente como rey, porque había atacado a una de sus propias ciudades; David ya estaba realizando las tareas de un rey, derrotando a los filisteos, enemigos de su nación.

Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno

23.1 La era se trataba de un lugar circular y abierto donde se trillaban las mieses. (A fin de separar el grano de la paja, los agricultores lo aventaban al aire. De esta manera el viento se llevaría la paja, dejando solo el grano. Este proceso se llama aventamiento.) Al saquear las eras, los filisteos despojaban a los ciudadanos de Keila de toda su provisión de alimentos. (Si desea más información sobre la era, véase la nota a Rth 3:2.)23.2 Mediante el Urim y Tumim que el sacerdote Abiatar trajo (23.6), David buscó la dirección de Dios antes de entrar en acción. Escuchó sus instrucciones y luego actuó de acuerdo a ellas. Debemos dedicar el tiempo para discernir la voluntad de Dios de antemano, y no hacerlo después y tener que pedir a Dios que deshaga los resultados de nuestras decisiones apresuradas. Podemos escucharlo hablar mediante el consejo de otros, de su Palabra y de la dirección de su Espíritu Santo en nuestros corazones, así como a través de las circunstancias.23.6 Un efod era un chaleco sin mangas, hecho de lino, que usaban los sacerdotes. El efod del sumo sacerdote era de colores brillantes y llevaba un pectoral con doce piedras preciosas que representaban cada una de las tribus. El Urim y el Tumim se guardaban en un saquito dentro del efod del sumo sacerdote. (Si desea más información sobre el efod, véase la segunda nota a 2.18.)23.7 Cuando Saúl escuchó que David se encontraba atrapado en una ciudad amurallada (una con puertas y vigas), pensó que Dios ponía a David a su merced. Saúl deseaba tanto matar a David, que hubiera interpretado cualquier señal como la aprobación de Dios para continuar con su plan. Si Saúl hubiera conocido mejor a Dios, habría sabido lo que El quería y no hubiera interpretado mal la situación como si Dios aprobara el asesinato.No todas las oportunidades las envía Dios. Podemos desear algo tanto, que suponemos que cualquier oportunidad para obtenerlo es de origen divino. Sin embargo, como vemos en el caso de Saúl, esto puede no ser cierto. Una oportunidad para hacer algo en contra de la voluntad de Dios nunca vendrá de El, porque Dios no nos tienta. Cuando se le presenten en su camino oportunidades, analice dos veces sus propios motivos. Asegúrese de que sigue los deseos de Dios y no solo los suyos.23.16-18 Esta quizás fue la última vez en que estuvieron juntos David y Jonatán. Como verdaderos amigos eran algo más que simples compañeros que disfrutaban la compañía mutua. Alentaban la fe del otro en Dios y se confiaban sus pensamientos más profundos y sus más íntimos secretos. Esas son señales de una verdadera amistad.

Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir

REFERENCIAS CRUZADAS

a 1157 Jos 15:44; 1Cr 4:19; Neh 3:17

b 1158 Lev 26:16; Deu 28:33; Jue 6:6

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

Keila. Era un pueblo situado a unos 5 km al sur de Adulam en el camino de Hebrón a Gat.

las eras. Como las eras eran superficies rocosas, elevados y expuestas al viento, era difícil defenderlas (cp. Jue 6:2– 4).

Fuente: La Biblia de las Américas

Keila, una ciudad de Judá a unos 4,8 km. al S de Adulam, fronteriza con Filistia, que atacaba los graneros después de que los israelitas habían efectuado el duro trabajo de segar y limpiar el grano.

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

[4] La liberación de Ceila es un ejemplo de lealtad de David para con su pueblo.[16] Los episodios relatados destacan la buena suerte de David y la colaboración de Jonatás.

Fuente: Notas Torres Amat