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Comentario de 2 Samuel 6:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de 2 Samuel 6:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

David volvió a reunir a todos los escogidos de Israel, 30.000 en total.

2Sa 5:1; 1Re 8:1; 1Cr 13:1-4; Sal 132:1-6.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

David trae el arca desde Quiriat, 2Sa 6:1-5.

Uza es herido en Pérez-uza, 2Sa 6:6-8.

Dios bendice a Obed-edom, 2Sa 6:9-11.

David traee el arca a Sión con sacrificios, y danza ante ella; por lo cual Mical lo desprecia, 2Sa 6:12-16.

Coloca el arca en el tabernáculo con gran gozo y fiesta, 2Sa 6:17-19.

Mical, reprueba a David por su gozo religioso, no procrea hijos hasta su muerte, 2Sa 6:20-23.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

David estaba muy interesado en la adoración de Jehová y se preocupó mucho por el arca del pacto que estuvo descuidada durante el reinado de Saúl. El capítulo 2Sa 6:1-23 explica la transferencia del arca a la nueva capital en Jerusalén. Como en una batalla anterior con los filisteos se había perdido el arca santa (1Sa 4:1-221Sa 5:1-12), la determinación de David de restaurarla después de la impresionante derrota de los filisteos era aun más significativa (2Sa 5:1-25).

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

Los treinta mil hombres no eran todos los varones de Israel capaces de portar un arma, sino los mejores de ellos.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

Traslado del arca (6:1-8).
1 Volvió a reunir David a los selectos de Israel, treinta mil hombres, 2 y, acompañado de todo el pueblo congregado tras él, se puso en marcha desde Baalat Judá, para subir el arca de Dios, sobre la cual se invoca el nombre de Yahvé Sebaot, sentado entre los querubines. 3 Pusieron sobre un carro nuevo el arca de Dios y la sacaron de la casa de Abinadab, que está sobre la colina. Oza y Ajio, hijos de Abinadab, guiaban el carro. 4Iba Oza al lado del arca de Dios, y Ajio iba delante; 5David y toda la casa de Israel iban danzando delante de Yahvé con todas sus fuerzas, con arpas, salterios, adufes, flautas y címbalos. 6 Cuando llegaron a la era de Nacón, tendió Oza la mano hacia el arca de Dios y la tomo, porque los bueyes daban sacudidas. 7 Encendióse de pronto contra Oza la cólera de Yahvé, y cayó allí muerto, junto al arca de Dios. 8Entristecióse David de que hubiese herido Yahvé a Oza, y fue llamado aquel lugar Peres Oza, hasta hoy.

En la primera mitad de sus treinta años de reinado decidió David trasladar el arca de la alianza a la capital de la nación. No se puede precisar más concretamente el tiempo del traslado; sabemos que se encontraba en Jerusalén durante el sitio de Rabat Amon (11:11). Jerusalén había perdido su carácter pagano para convertirse en capital del reino unido. A la centralización política, administrativa y militar convenía añadir la religiosa. La idea era revolucionaria, opuesta en cierta manera al concepto tradicional de no rendir culto a Yahvé fuera de aquellos lugares en que El se había manifestado en tiempos de los patriarcas, Moisés y Josué; pero David encontró la manera de llevarla a cabo.
El proyecto de David de trasladar el arca no encontró el eco unánime que esperaba. Los jefes no pusieron dificultad alguna, pero los sacerdotes y levitas de Gabaón (1 Crón c. 13; 15; 17) no secundaron su invitación. Temían que, con esta centralización del culto, el santuario de Gabaón perdiera importancia y que el nuevo templo de Jerusalén oscureciese su lugar sagrado. En contra y a pesar de ellos, David llevó a término su proyecto.
Para dar realce a la ceremonia, impresionar a los recalcitrantes de Israel y atemorizar a los filisteos, reunió David a los selectos de Israel. Al decir el texto “volvió a reunir” (v.1), hace referencia a la reunión plenaria que tuvo lugar en Hebrón (5:1-3) con motivo de su proclamación por rey de Judá y de Israel. Parece, sin embargo, que la cifra de treinta mil (setenta mil según los LXX) sea exagerada aun en el supuesto de que acudieran al llamamiento e invitación de David todo el pueblo, “desde el Sijor de Egipto hasta el camino de Jamat” (1Cr 13:5). La tradición manuscrita respecto a los números se ha conservado muy mal. Toda la muchedumbre se dirigió hacia Quiriat Jearim (1Sa 6:21; 1Sa 7:1), llamada en el texto Baalat Judá (Jos 15:11; 1Cr 13:16), nombre antiguo de aquella ciudad, conocida también por Quiriat-Baal (Jos 15:60; Jos 15:18.14). Se añade el calificativo “de Judá” para distinguir la ciudad de otras homónimas (Jos 15:11-29; Jos 19:44). Esta diversidad de nombres prueba que la relación de nuestro autor se inspira en una tradición distinta de la de 1 Sam 7:1ss.
Sacaron el arca de casa de Aminadab (1Sa 7:1ss), donde había permanecido muchos años, casi olvidada y bajo el control y supervisión de los filisteos. Dos son las características que se mencionan de las relaciones de Yahvé con el arca. El es Yahvé de los ejércitos Que da la victoria por medio del arca (1Sa 4:34); Yahvé está sentado entre los querubines, cuyas alas le sirven de trono, que Yahvé cupa de manera permanente, estando, por lo mismo, allí presente “ manera particular (Exo 25:18-22). A falta de sacerdotes y levitas (Num 4:5-6), la custodia del arca fue confiada a dos laicos, Oza y En contra de la prohibición de Num 4:15, Oza, con la mejor intención sin duda, tocó el arca con su mano, quedando fulminado en e1 acto. Quiso con esto demostrar Yahvé a su pueblo que, si el arca es terrible para los enemigos (1 Sam c.6) ο para los que se mofan de ella (1Sa 6:19), no lo es menos para sus fieles servidores desde el momento en que no la tratan con el debido respeto. Ella es el trono de Dios; allí habita de una manera estable. Por lo mismo, tocarla equivale a que el hombre profano ponga las manos sobre el mismo Dios. Sin duda que los sacerdotes y levitas comentaron lo sucedido con satisfacción.

El arca, camino de Jerusalén (1Sa 6:9-15).
9 Atemorizóse entonces David de Yahvé y dijo: “¿Corno voy a llevar a mí el arca de Yahvé?” 10 Y desistió ya de llevar a sí el arca de Yahvé a la ciudad de David, y la hizo llevar a la casa de Obededom de Gat. 11Tres meses estuvo el arca de Yahvé en casa de Obededom de Gat, y Yahvé le bendijo a él y a toda su casa. 12Dijéronle a David: “Yahvé ha bendecido a la casa de Obededom y a cuanto tiene con él por causa del arca de Dios”; y poniéndose David en camino, subió el arca de Dios de la casa de Obededom a la ciudad de David, con un jubiloso cortejo. 13Como los que llevaban el arca de Yahvé hubieron andado seis pasos, sacrificaba un buey y un carnero cebado. 14David danzaba con toda su fuerza delante de Yahvé y vestía un efod de lino. 15Así subieron David y toda la casa de Israel, entre gritos de júbilo y sonar de trompetas.

El incidente de Oza atemorizó a todos los presentes. David, que pensaba llevar el arca a su palacio, desistió de ello por temor a que le sucediese alguna desgracia; los acompañantes renunciaron también a alojarla en sus casas. Ocurriósele entonces a David colocarla en casa de un extranjero, de nombre Obededom, quizá originario de Edom, habitante en Gat (1Sa 1:20). Pensó David que, en caso de sobrevenir algo desagradable por causa del arca, fuera un pagano la víctima y no un israelita. Probablemente estaba Obededom al servicio de David. Dios bendijo profusamente su casa. Al enterarse David, revolvió de nuevo el proyecto de llevarla a Jerusalén. Esta segunda etapa se describe con muchos pormenores en 1 Crón 15:1-16:42. Del mencionado texto y de lo que dice sumariamente nuestra perícopa, aparece que David llegó a un acuerdo con los sacerdotes, que decidieron colaborar en la ceremonia, poniéndose al servicio del arca y dando al cortejo un carácter más religioso. Comprendió David que la colaboración de los sacerdotes le era necesaria; su ausencia había provocado la vez anterior las iras de Yahvé por no observarse el ceremonial sagrado. Los mismos levitas no podían acercarse al arca sin peligro antes de que los sacerdotes no la tapasen (Núm 4; 5; 15). Con el fin de tenerlos propicios, renunció David a su ideal de un santuario único en Jerusalén, admitiendo con carácter oficial también el de Gabaón, concediendo igual o más categoría a Sadoc, sacerdote de Gabaón, que a Abiatar, de Jerusalén. Sea que los sacerdotes aceptasen estas condiciones o que David les obligase a hacerse cargo del arca, dos sacerdotes y sus levitas encargáronse de llevar el mueble sagrado 1.
El arca salió de casa de Obededom. Después de dar seis pasos y al comprobar David que esta vez no sucedía nada anormal, ofreció o hizo ofrecer un sacrificio. El texto debe entenderse en el sentido de que el sacrificio tuvo lugar después de los primeros seis pasos, no repitiéndose durante el trayecto, y menos después de cada seis pasos. Durante el trayecto repetíanse las danzas sin cesar, que formaban parte del culto de Yahvé (Sal 149:3; I50:4)· Tenían estas en los tiempos primitivos un sentido religioso y en muchos cultos orientales eran actos rituales. David llevaba un vestido sacerdotal, por ejercer las funciones sacerdotales (1Re 8:22-54; 1Sa 2:18).

Incidente con Micol (1Sa 6:16-23).
16 Cuando el arca de Yahvé llegó a la ciudad de David, Micol, hija de Saúl, miró por la ventana; y al ver al rey David saltando y danzando delante de Yahvé, le menospreció en su corazón. 17 Una vez que el arca de Yahvé fue introducida y puesta en su lugar, en medio del tabernáculo que David había alzado para ella, David ofreció a Yahvé holocaustos y sacrificios eucarísticos. 18 Acabado que hubo de ofrecer los holocaustos y los sacrificios eucarísticos, bendijo al pueblo en nombre de Yahvé Sebaot. 19Repartió a todo el pueblo, a toda la muchedumbre de Israel, hombres y mujeres, a cada uno una torta, un pedazo de carne y un racimo de uvas, y el pueblo se fue cada uno a su casa. 20Cuando se volvió David a la suya para bendecirla, Micol, la hija de Saúl, le salió al encuentro, diciendo: “¡Qué gloria hoy para el rey de Israel haberse desnudado a los ojos de las siervas de sus siervos como se desnuda un juglar!” 21David respondió a Micol: “Delante de Yahvé, que con preferencia a tu padre y a toda su casa me eligió para hacerme jefe de su pueblo, de Israel, danzaré yo, 22y aún más vil que esto quiero parecer todavía y rebajarme más a tus ojos, y seré así honrado a los ojos de las siervas de que tú has hablado.” 23Y ya Micol, hija de Saúl, no tuvo más hijos hasta el día de su muerte.

Era Micol esposa de David (3:13-14). No participando de la piedad de su marido, no podía comprender que el entusiasmo de David por Yahvé le llevara a efectuar danzas frenéticas en compañía del pueblo. El arca fue colocada provisionalmente en la tienda que le había preparado David, por encontrarse la antigua en Gabaón (1Cr 16:39), con la esperanza de edificarle un santuario. Todo el pueblo marchó a su casa. También David fuese a la suya, donde le esperaba la malhumorada Micol para reprocharle su conducta, poco digna, a su entender, de un monarca de Judá y de Israel.
Primitivamente el sacerdote se presentaba desnudo ante la divinidad de donde se deriva la ley sobre las cualidades corporales que debían reunir los llamados a ejercer las funciones sacerdotales (Lev 21:16-23). Más tarde se les obligó a llevar calzones de lino para cubrir sus desnudeces (Exo 28:42-43). Vestía David el paño de lino, que, al evolucionar en el calor de la danza, dejaba al descubierto, por Mermitencias, partes menos honestas.

Fuente: Biblia Comentada

Esta sección va acotada con las descripciones de las victorias militares de David (2Sa 5:17-25; 2Sa 8:1-14). En medio de ello (2Sa 6:12Sa 7:29) se hace referencia al interés de David por el arca del pacto y por un edificio apropiado para recibirla.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

El arca es llevada a Jerusalén. Este capítulo resume la historia del arca (1 Sam. 4:4-7:2). Durante muchos años el arca había permanecido en Baala, una ciudad llamada también Quiriat-jearim (1 Sam. 7:2; ver Jos. 15:9). Al transferir el arca a Jerusalén, David estaba también transformando a Jerusalén, convirtiéndola en el santuario más importante de su reino. Se convirtió en su capital religiosa tanto como política. La acción en sí tenía también valor político, ya que daba a Jerusalén importancia adicional a los ojos de todo Israel, ayudando así a unificar al país. El énfasis del escritor bíblico está, no obstante, en los aspectos religiosos de las acciones de David. Tuvo sumo cuidado en tratar el arca con toda reverencia. La muerte de Uza (6-8), que nunca fue olvidada, era un recordatorio del poder de Dios simbolizado por el arca. (Los israelitas en Bet-semes habían sufrido por un manejo descuidado similar, ver 1 Sam. 6:19.) David comprendió que no tenía libertad de hacer lo que quería con el arca; y aun menos que podía manipular al Dios representado por el arca. Aunque este suceso fue lamentable en ese momento, tener este historial fue sin duda un consuelo para generaciones posteriores de israelitas; les recordaba que su Dios Jehovah era más poderoso que cualquier atacante u opresor extranjero. También les enseñó que el respeto por la santidad de Dios era esencial al bienestar de la nación.

Entonces, el arca se instaló en Jerusalén, pero en una tienda (17). El templo no fue construido hasta el reinado de Salomón (1 Rey. 6).

Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno

6.3 El arca del pacto era el tesoro nacional de Israel. Este objeto sumamente sagrado en la tierra se guardaba por lo general en el tabernáculo. Cuando el arca fue regresada a Israel después de un breve cautiverio en Filistea (1 Samuel 4.1-7.2), fue guardada en la casa de Abinadab durante veinte años. David vio cuánto fue bendecido Abinadab, y quiso traer el arca a Jerusalén para que la nación entera fuera bendecida. (Véanse las notas a Exo 37:1 y Jos 3:2-4 para una mayor información acerca del arca.)6.6, 7 Uza sólo estaba tratando de proteger el arca. ¿Acaso fue justa la ira de Dios en contra de Uza? De acuerdo con Num 4:5-15, el arca sólo la podían mover los levitas, los cuales debían usar las varas para transportarla, nunca debían tocar el arca. Tocarla era una ofensa capital bajo la ley hebrea (Num 4:15). La acción de Dios iba dirigida tanto para David como para Uza. David colocó el arca en un carro, siguiendo el ejemplo filisteo (1Sa 6:7-8) en lugar de seguir las órdenes de Dios. Uza, aun cuando fue sincero en su deseo de proteger el arca, tuvo que enfrentarse a las consecuencias de su pecado al tocarla. Además, Uza pudo no haber sido levita. Mientras que David buscó traer de nuevo a Israel a una relación con Dios, El tuvo que recordarle a la nación de una forma dramática que el entusiasmo debe ser acompañado por la obediencia a las leyes de Dios. La siguiente vez que David trató de llevar el arca a Jerusalén, fue muy cuidadoso y lo hizo correctamente (1Ch 15:1-15).6.8-12 David estaba enojado porque un hombre con buenas intenciones había muerto, y porque sus planes de un regreso gozoso del arca se habían visto frustrados (6.8). Sin duda sabía que la falta era suya por haber transportado el arca sin el debido cuidado. Después de que se calmó, hizo que el arca fuera colocada en un refugio temporal mientras él esperaba ver si Jehová le permitiría llevarla a Jerusalén. Esto además le dio tiempo a David para considerar la forma correcta en la que debía transportar el arca. El hecho de que Dios bendijera la casa de Obed-edom era una señal de que David podría tratar una vez más de mover el arca a Jerusalén.6.14 David usó un efod de lino, un delantal sacerdotal, tal vez porque se trataba de una celebración religiosa.6.16ss Mical fue la primera esposa de David, pero aquí simplemente se le llama la hija de Saúl, posiblemente para mostrar cuán similar era su actitud a la de su padre. Su desdén por David probablemente no comenzó con la gran entrada que hizo David a la ciudad. Quizá pensó que era indigno preocuparse tanto con un culto público en un momento que no tenía importancia en el reino. O quizá pensó que no era digno de un rey mostrar tal emoción. Ella pudo haberse resentido con David por haber tenido que regresar con él, y dejar a Palti (véase la nota a 3.13, 14). Sea cual fuere la razón, este desdén que sintió hacia su esposo se convirtió en una difícil confrontación, y Mical acabó siendo estéril por el resto de su vida. Los sentimientos de amargura y resentimiento si no se los controla destruirán una relación. Deben ser tratados antes de que se conviertan en una guerra abierta.6.17 Sólo un sacerdote podía colocar los sacrificios en el altar. Lev 1:2-13 parece indicar que cualquiera que estuviera ceremonialmente limpio podría asistir a un sacerdote al ofrecer un sacrificio (véanse las notas a Jos 3:5; 1Sa 20:26). Por lo tanto David posiblemente ofreció estos sacrificios a Dios con la ayuda de un sacerdote. Salomón hizo lo mismo (1Ki 8:62-65).

Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir

REFERENCIAS CRUZADAS

a 280 2Sa 5:1; 1Re 8:1; 1Cr 13:1

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

los hombres escogidos. Es decir, el ejército de David (v. 1 S 24:2; 26:2). 1 Cr 13:1– 4 indica que David también consultaba con sus capitanes y los líderes de Israel.

Fuente: La Biblia de las Américas

[=] *Sal 132:6

[.] El Arca era muy importante para los israelitas. En ella se encontraba la Ley que Moisés recibió de Dios en el monte Sinaí. Además, ellos imaginaban a Dios presente encima del Arca, cuya cubierta de oro era como tarima para sus pies. Dios ya quería darles a entender que estaba con su pueblo; presencia amistosa y exigente. Pero ¿a quién pertenecía el Arca? Era de las doce tribus y no de alguna de ellas en particular. De ahí que estuvo en varios santuarios, Silo, Guilgal, Betel, según las circunstancias. Y ¿qué pretende David al llevarla a Jerusalén, su nueva capital? ¿Será un gesto político para confirmar su propia autoridad sobre todo Israel? Seguramente. Pero, inseparablemente es un acto religioso, en una época en la que no se conocía la separación entre el poder político y el poder religioso. Hasta entonces Israel era en su conjunto el elegido de Yavé, el hijo primogénito de Dios, pero ningún israelita se creía digno de una atención especial del Dios de su pueblo. Pues bien, ahora David sabe que él es el elegido de Dios, el , según la palabra del profeta Natán, para sus descendientes. Y, por eso, reivindica el derecho de tener el Arca muy cerca de él; quiere que esté la presencia de Dios en un Templo que sea como la capilla particular de su familia. En Israel, sólo los hombres de la tribu de Leví, por estar especialmente consagrados a Yavé, tienen derecho a servirlo y a acercarse a las cosas sagradas. Abinadab y sus hijos han acogido al Arca en su propiedad. Pero no pueden tocar el Arca sin ser alcanzados por la radiación tremenda que sale del Dios Santo. Se nos dice que Uzzá fue castigado por Dios. Este término refleja bien la mentalidad de esos tiempos en la que no se distinguía bien entre pecado, error y accidentes todo lo que trastornaba el orden tradicional y divino era considerado como pecado. Esa muerte súbita de Uzzá tiene valor de signo para los que fueron testigos de ella, les hace comprender que Dios es grande por sobre todo y que al mismo tiempo está presente en su santuario. David hizo transportar el Arca a casa de Obededom. ¿PÔr qué es llevada a casa de un extanjero? ¿Será porque Yavé no debe pedirle cuentas a un extranjero, o porque es mejor que un extranjero sufra las consecuencias de sus posibles enojos? Pero, si el Arca trae bendiciones al que la acoge ¡mejor esté al lado del rey! El Evangelio de Lucas descubre otra imagen en este relato. Como el Arca y mejor que ella, la Virgen María llevó durante nueve meses al mismo Dios, que, al hacerse hombre, venía a pactar la Alianza definitiva con todos los pueblos del mundo. Por eso, algunos le han dado el título de . El mismo Lucas, al narrarnos la visita de la Virgen a Isabel, tenía este texto ante los ojos. (Fijarse en los vv. 9 y 11 y comparar con Lc 1,43 y 56.)

Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana

[2] Con el traslado del arca, Jerusalén se hizo el centro religioso de Israel, pues simbolizaba la unidad del norte y el sur.

Fuente: Notas Torres Amat