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Comentario de 2 Samuel 11:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de 2 Samuel 11:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Aconteció al año siguiente, en el tiempo en que los reyes suelen salir a la guerra, que David envió a Joab junto con sus servidores y con todo Israel. Ellos destruyeron a los hijos de Amón y pusieron sitio a Rabá. Pero David se había quedado en Jerusalén.

Año 1035.

Al año siguiente. 1Re 20:22, 1Re 20:26; 2Cr 36:10; Ecl 3:8.

en el tiempo. El historiador sagrado parece decirnos que había un tiempo particular del año en que las operaciones militares se llevaban a cabo; y Josefo nos comenta que esto era generalmente al principio de la primavera. En otro lugar de su obra él dice, que tan pronto como la primavera empezaba, Adad exigía y dirigía a su ejército contra los hebreos. Antioco también se preparó para invadir Judea en cuanto la primavera se asomara. 1Cr 20:1; Zac 14:3.

y sitiaron a Rabá. 2Sa 12:26; Deu 3:11; 1Cr 20:1; Eze 21:20.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

Mientras Joab sitia a Rabá, David comete adulterio con Betsabé, 2Sa 11:1-5.

Urías, enviado por David para cubrir el adulterio, no quiso ir a casa, 2Sa 11:6-13.

Él mismo llevó a Joab la carta que ordenaba su muerte, 2Sa 11:14-17.

Joab envía las noticias de esto a David, 2Sa 11:18-25.

David toma por esposa a Betsabé, 2Sa 11:26-27.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

Este capítulo señala un punto bajo en la historia de David. Se entregó a la tentación y cometió adulterio con Betsabé. Este pecado llevó a otro, el asesinato de Urías, un soldado extraordinariamente fiel, el esposo de Betsabé.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

Los reyes del antiguo Medio Oriente iban a la batalla cuando se aseguraban del buen clima y de la abundancia de alimento por el camino.

David envió a Joab y su ejército a sitiar Rabá. Pero, en vez de ir a la guerra con su ejército, David se quedó en Jerusalén.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

DAVID SE QUEDÓ EN JERUSALÉN. El cap. 2Sa 11:1-27 registra el trágico pecado y la caída de David. En lugar de conducir a su ejército a la batalla como había hecho anteriormente, David se quedó en Jerusalén. Se había aficionado a la vida cómoda, lo que pronto resultó en su ruina moral y espiritual. Su vida de comodidad y lujo como rey le produjo confianza en sí mismo y falta de sobriedad. Alrededor de ese tiempo él dejó de ser un hombre conforme al corazón de Dios (véase 1Sa 13:14). La caída de David de la grada (cf. Gál 5:4) es una advertencia para todos los creyentes: «el que piensa estar firme, mire que no caiga» (1Co 10:12).

Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena

Adulterio de David (11:1-5).
1 Al año siguiente, al tiempo en que los reyes suelen ponerse en campaña, mandó David a Joab con todos sus servidores y todo Israel. Mataron a los hijos de Amón y pusieron sitio en Raba, pero David se quedó en Jerusalén. 2Una tarde levantóse del lecho y se puso a pasear en la terraza de la casa real, y vio desde allí a una mujer que estaba bañándose y era muy bella. 3 Hizo preguntar David quién era aquella mujer, y le dijeron: “Es Betsabé, hija de Eliam, mujer de Urías el jeteo.” 4David envió gentes en busca suya; vino ella a su casa y él durmió con ella. Purificada de su inmundicia, volvióse a su casa. 5Quedó encinta y lo hizo saber a David, mandando a decirle: “Estoy encinta.”

El libro de las Crónicas pasa por alto esta debilidad de David, mientras nuestro texto la refiere de manera llana y sincera, no silenciando tampoco el castigo por parte de Dios. Con el fin de animar a los combatientes y asegurar el éxito, determinó David que el arca de la alianza fuera con el ejército (11:11). En la primavera, la estación apta para la guerra (1Re 20:22), salió el ejército contra Raba para someterla o con las armas o por el hambre.
En esta ocasión quedóse David en casa. Aconteció un día que, levantándose de la siesta (1Re 4:5), salió a pasear a la terraza de su palacio, quizá para gozar del aire fresco que suele soplar en Jerusalén a media tarde. Desde lo alto dominaba el rey con su mirada las casas apiñadas alrededor del palacio, divisando en el portal de una de ellas a una mujer que estaba bañándose, quizá por haber contraído alguna impureza legal (Lev 15:19). Se intereso David por ella, preguntó por su nombre, resultando ser la esposa de un hitita con nombre Hurrita. Aunque de origen extranjero, la familia habíase incardinado plenamente al pueblo de Israel. Eliam, padre de Betsabé, era uno de los treinta gibborim del ejército de David (Lev 23:34) e hijo de Ajitofel (Lev 15:34; Lev 17:1). También Urías pertenecía al número de los valientes (Lev 23:39). Ante el pecado de adulterio de David cabe recordar las palabras de San Gregorio el Grande: La Escritura da a conocer las faltas de hombres como David y San Pedro a fin de que la caída de los grandes ponga en guardia a los pequeños; la misma Escritura habla del arrepentimiento y del perdón que alcanzaron de Dios, animando con esto al pecador a esperar la salvación. Cayó David; que nadie presuma de sí mismo. David se arrepintió; que nadie, después de haber pecado, desespere de conseguir el perdón (PL 76:687).

Segundo crimen: homicidio (11:6-27).
6 Entonces David expidió a Joab esta orden: “Mándame a Urías el jeteo.” Y Joab mandó a Urías a David. 7 Presentóse Urías a David, y el rey le pidió nuevas de Joab, del ejército y de las operaciones militares, 8y después dijo a Urías: “Baja a tu casa y lávate los pies.” Salió Urías de la casa del rey, y detrás de él un obsequio del rey; 9 pero Urías se acostó a la puerta del palacio real, con los demás servidores de su señor, y no bajó a su casa. J0 Dijéronle a David: “Urías no ha bajado a su casa.” Y David le dijo: “Después de haber estado fuera, ¿cómo no has bajado a tu casa?” u Urías respondió a David: “El arca, Israel y Judá habitan en tiendas; mi señor, Joab y los servidores de mi señor acampan al raso, ¿e iba yo a entrar en mi casa para comer y beber y dormir con mi mujer? Por tu vida y por la vida de tu alma que no haré yo cosa semejante.” 12David dijo a Urías: “Quédate aquí todavía hoy, y mañana te despacharé.” Quedóse, pues, Urías en Jerusalén aquel día; 13 y al día siguiente David le convidó a comer con él, y Urías se embriagó, y salió ya tarde a acostarse con los servidores de su señor y no bajó a su casa. 14A la mañana siguiente escribió David a Joab una carta y se la mandó por mano de Urías. 15 En esta carta había escrito: “Poned a Urías en el punto donde más dura sea la lucha, y cuando arrecie el combate, retiraos y dejadle solo, para que caiga muerto.” l6 Joab, que asediaba la ciudad, puso a Urías en el sitio donde sabía que estaban los más valerosos defensores. 17 Los de la ciudad hicieron una salida contra Joab, y cayeron muchos del pueblo, de los servidores de David, y entre ellos cayó muerto Urías el jeteo. 18 Joab mandó uno que informara a David de lo sucedido en el combate, 19 y le dio esta orden: “Cuando hayas acabado de contar al rey lo sucedido en el combate, 20si se enciende su cólera y dice: “¿Por qué os habéis acercado a la ciudad para trabar combate? ¿No sabíais que los sitiados habían de arrojar sus tiros contra vosotros? 21¿Quién mató a Abimelec, hijo de Jerobaal? ¿No fue una mujer, que lanzó sobre él un pedazo de rueda de molino, de cuya herida murió en Tebes? ¿Por qué, pues, os acercasteis a la muralla?” le dirás: Tu siervo Urías el jeteo ha muerto también.” 22Partió el mensajero al rey a Jerusalén, y a su llegada contó a David todo lo que Joab le había ordenado y todos los episodios del combate. David se dejó llevar de la cólera contra Joab y dijo al mensajero: “¿Por qué os habéis acercado a la ciudad? ¿No sabíais que lanzarían proyectiles desde lo alto de la muralla? Pues ¿quién hirió a Abimelec, hijo de Jerobaal? ¿No fue una mujer, que lanzó una muela de molino desde lo alto de la muralla y le hizo morir en Tebes? ¿Por qué, pues, os habéis acercado a la muralla?” 23El mensajero dijo a David: “Porque aquellas gentes, en más número que nosotros, hicieron una salida, pero los rechazamos hasta la puerta. 24Sus arqueros tiraban contra tus servidores desde lo alto de la muralla, y muchos de los servidores del rey fueron muertos: entre ellos tu siervo Urías el jeteo quedó muerto también.” 25David dijo al mensajero: “He aquí lo que dirás a Joab: No te apures demasiado por este asunto, porque la espada devora unas veces a uno, otras veces a otro. Refuerza el ataque contra la ciudad y destruyela.” Y alentóle así. 26La mujer de Urías supo la muerte de su marido y le lloró. 27 Pasado el duelo, mandó David a buscarla y la introdujo en su casa y la tomó por mujer, y ella le dio un hijo. Lo que había hecho David fue desagradable a los ojos de Yahvé.

Pensó David que el adulterio pasaría inadvertido; llamaría a Urías a Jerusalén, cohabitaría con su esposa, y todo el mundo celebraría el nacimiento de un hijo en el hogar de Urías y Betsabé. Siendo Urías de los principales del ejército, podía dar noticias al rey del curso de las operaciones e informarle de la conducta de Joab. Urías fue llamado a Jerusalén e informó al rey, quien le despidió mandándole a su casa. Nada sospechaba Urías de cuanto había sucedido entre el rey y su esposa; el crimen era reciente?
La conducta del noble Urías desconcertó a David, quien desde este momento maquinó su muerte. Entregó al mismo Urías la carta que decretaba su muerte, que puso, a su vez, en manos de Joab Muy probablemente se trataba de un escrito sobre papiro encerrado dentro de un sobre.
Como era de ritual, Betsabé lloró la muerte de su marido durante siete días (1Sa 31:13), al término de los cuales entró a formar parte del harén de David, en donde ocupó un lugar preferente Creía David que nadie se había enterado de su pecado. Urías no le podía reprochar su crimen porque había muerto; tampoco le alcanzaba la ley de la pena de muerte dictada contra los homicidas y adúlteros, por lo que creíase libre de la ignominia pública. Su concupiscencia habíase convertido en derecho. No compartimos el pensamiento de De Vaux, según el cual la intervención de Natán no figuraba en el relato primitivo, que Deu 11:27 pasaba a 12:15bss, alegando el mencionado autor que en el v.22 parece ignorar David el castigo del niño. Ninguna razón existe para suponer, dice Dhorme, que el c.12 haya sido intercalado; el pecado exige su castigo.

Fuente: Biblia Comentada

en el tiempo que salen los reyes a la guerra. En el Cercano Oriente, los reyes salían normalmente a la batalla en la primavera debido al buen tiempo y a la abundancia de alimentos por el camino. vea la nota sobre 2Sa 10:14. David envió a Joab. David envió a Joab, el general de su ejército, con sus soldados mercenarios y el ejército de Israel, para que prosiguieran con la batalla contra Amón que habían iniciado el año anterior (2Sa 10:14). Rabá. La capital de los amonitas, a unos 39 km al este del río Jordán, frente a Jericó. El año anterior, Abisai había derrotado al ejército amonita en campo abierto, después de lo cual los amonitas restantes huyeron y se refugiaron tras las murallas de la ciudad de Rabá (2Sa 10:14). Joab volvió al año siguiente para poner sitio a la ciudad. pero David se quedó en Jerusalén. Quedarse en casa en estas situaciones no era la práctica usual de David (2Sa 5:2; 2Sa 8:1-14; 2Sa 10:17; pero cp. 2Sa 18:3; 2Sa 21:17); esta observación explícita implica una censura a David por quedarse atrás, a la vez que prepara la escena para su trágica iniquidad.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Estos capítulos comienzan con «la casa de Saúl» (2Sa 9:1) y acaban con «Seba … hombre de Benjamín» (2Sa 20:1). Como en el caso de Saúl, David aparece como un rey fracasado, aunque un fracasado arrepentido. Fue solo la gracia y la misericordia del Señor y su pacto irrevocable con David lo que preservó a David de ser excluido del trono como lo había sido Saúl (cp. 2Sa 7:15). El énfasis en esta sección recae sobre las angustias de David, angustias que le sobrevinieron debido a su propio pecado.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

2Sa 11:1-27 : En este episodio llama la atención el profundo contraste de los personajes protagonistas del mismo: la vileza y despotismo de David; la lealtad, abnegación y talla moral del extranjero Urías; y la pasividad cómplice de Betsabé y Joab.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

Ver 2Sa 10:14.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

Las relaciones de David con Betsabé y Urías. Era habitual que las actividades militares cesaran durante los meses de invierno, de modo que David reasumió sus operaciones militares contra Amón en el tiempo en que los reyes suelen salir a la guerra, o sea la primavera. El v. 1 no infiere que era la obligación de David acompañar a su ejército. Estar presente en persona no era necesario cuando una victoria israelita era tan segura. El ejército amonita fue destruido y su ciudad capital sitiada. Los israelitas ya eran poderosos, y la posición de David era muy segura. Sucede con demasiada frecuencia que un sentido de tranquilidad y seguridad es el preludio a un fracaso espiritual y moral.

Entonces, David estaba en su derecho de quedarse en Jerusalén, pero sus acciones son inexcusables. BetsabeŒ era una mujer casada, y David lo sabía. La nota en el v. 4 sobre su impureza significa que recién había menstruado, por lo que no hay ninguna duda de que el embarazo era el resultado del adulterio de David con ella. La moralidad de Betsabé también quizá podría cuestionarse pero el autor bíblico adjudica toda la culpa a David: él era el rey, y estaba actuando despóticamente, abusando de su poder y posición.

Los intentos inútiles de David por inducir a Urías a descender a su casa y tener trato carnal con su esposa también es indigno (6-13). El autor no hace ningún intento por justificar a David. El antecedente de esta parte del relato es el caso de que, al inicio de la campaña, los soldados habían hecho un voto de abstenerse de tener relaciones sexuales (cf. 1 Sam. 21:4, 5). Es posible que la sugerencia de David a Urías de que se lavara los pies (8) se refiera a un ritual que lo eximiría de dicho voto. Sea como fuere, Urías consideraba que estaba en servicio activo y mostró las más altas normas de conducta.

Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno

11.1 El invierno es una estación de lluvia en Israel, la época cuando se plantan los cultivos. La primavera era un momento adecuado para ir a la guerra debido a que los caminos estaban secos, haciendo más fáciles el traslado de las tropas, los carros de abastecimientos y las carrozas. En Israel, muchas cosechas estaban listas para ser levantadas en la primavera. Estas cosechas eran una fuente importante de alimento para los ejércitos en tránsito.11.1 Este sitio exitoso (véase 12.26, 27) puso fin al poder de los amonitas. Desde este momento, los amonitas quedaron sujetos a Israel.11.1ss En el episodio con Betsabé, David se permitió caer hondo y más profundamente en el pecado. (1) David abandonó su propósito al estar en casa para la batalla (11.1). (2) Centró sus pensamientos en sus propios deseos (11.3). (3) Cuando la tentación llegó, la examinó en vez de alejarse de ella (11.4).(4) Pecó deliberadamente (11.4). (5) Trató de cubrir su pecado traicionando a otros (11.6-15). (6) Cometió asesinato para continuar cubriendo su pecado (11.15, 17). Finalmente su pecado fue expuesto (12.9), y fue castigado (12.10-14). (7) Las consecuencias de su pecado afectaron a muchos otros (11.17; 12.11, 14, 15).David pudo haber decidido detenerse, y volverse del mal en cualquier etapa de su camino. Pero una vez que se inicia la progresión de pecados es difícil detenerse (Jam 1:14-15). Mientras más grande es el desastre menos admitimos que nosotros lo causamos. Es mucho más fácil dejar de deslizarse por una colina cuando se está cerca de la cima que a mitad del camino. La mejor solución es detener el pecado antes de que comience.11.3 Véase el perfil de Betsabé en 1 Reyes 1.11.3, 4 Cuando David miró desde la terraza del palacio, vio a una bella mujer que se estaba bañando, y la lujuria llenó su corazón. Debió haber dejado la terraza y huido de la tentación. En vez de eso, abrigó la tentación al investigar acerca de Betsabé. El resultado fue devastador.Para huir de la tentación: (1) Ruegue a Dios en oración que lo ayude a alejarse de la gente, lugares y situaciones que representen una tentación. (2) Memorice y medite en porciones de las Escrituras que combatan esas debilidades específicas. En la raíz de la mayoría de las tentaciones se encuentra una necesidad o deseo real que Dios puede llenar. (3) Busque a otro creyente con quien pueda abrirse y contar sobre sus luchas, y pedir ayuda a esta persona cuando la tentación llegue.11.4 La frase «se purificó de su inmundicia» significaba que Betsabé acababa de completar los ritos de purificación que seguían a la menstruación. Por lo tanto, Betsabé no pudo estar embarazada de su esposo cuando David durmió con ella. Lev 15:19-30 nos da más información sobre los ritos de purificación que Betsabé tenía que llevar a cabo.11.15 David puso tanto a Betsabé como a Joab en una situación difícil. Betsabé sabía que era pecado cometer adulterio, pero el rehusarse a la petición del rey podría significar un castigo o la muerte. Joab no sabía por qué Urías tenía que morir, pero era obvio que el rey lo quería muerto. En ocasiones nos enfrentamos a situaciones que nos presentan sólo dos alternativas aparentes, y las dos parecen estar mal. Cuando esto suceda, no debemos perder la visión de lo que Dios quiere. La respuesta sería buscar más alternativas. Al hacer esto, tendremos la posibilidad de buscar una que honre a Dios.11.25 La respuesta de David ante la muerte de Urías parece petulante e insensible. Mientras que se lamentó profundamente por Saúl y Abner, sus rivales (cap. 1; 3.31-39) no mostró ninguna aflicción por Urías, un buen hombre con un carácter espiritualmente firme. ¿Por qué? David se había hecho insensible a su propio pecado. La única manera en la que pudo cubrir su primer pecado (adulterio) fue pecando otra vez, y muy pronto no sintió más culpabilidad por lo que había hecho. El pecado deliberado y repetido nubló su sensibilidad a las leyes de Dios, y a los derechos de los demás. Mientras más trate de cubrir un pecado, más insensible se hará a él. No se endurezca ante el pecado como hizo David. Confiese de inmediato sus malas acciones a Dios, y a quien corresponda, antes de que se olvide que son pecados.

Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir

NOTAS

(1) O: “Y en la siguiente primavera”.

REFERENCIAS CRUZADAS

a 497 1Re 20:22; 2Cr 36:10

b 498 1Sa 8:20; Ecl 3:8

c 499 1Cr 20:1

d 500 2Sa 12:26

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

en la primavera. Por lo regular las guerras se llevaban a cabo en la primavera después de la temporada de lluvias y antes del tiempo de la cosecha.

Amón. Véase coment. en 1 S 11:1. Los amonitas continuaron resistiendo a Israel incluso después de que los arameos dejaron de ayudarles (10:19).

Rabá. Esta era la capital de Amón y corresponde a la moderna Amán, a unos 35 km al este del río Jordán.

Fuente: La Biblia de las Américas

El cap. 11 marca el cambio que ocurre en la vida de David: de un gobernante con grandes triunfos a una desintegración de su vida personal, familiar y de problemas como gobernante del país.

Fuente: La Biblia de las Américas

Los caps. 2Sa 11:1-27; 2Sa 12:1-31; 2Sa 13:1-39; 2Sa 14:1-33; 2Sa 15:1-37; 2Sa 16:1-23; 2Sa 17:1-29; 2Sa 18:1-33; 2Sa 19:1-43; 2Sa 20:1-26 relatan los problemas de David en cuestiones morales, políticas y de relaciones familiares e ilustra repetidamente las inevitables y devastadoras consecuencias del pecado.

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

Lit., al regreso del año

Fuente: La Biblia de las Américas

Prob. se refiere a la primavera siguiente.

11.1 Época en que, antiguamente, solía realizarse la guerra. Prob. se refiere a la salida de los heraldos relacionada con la salida de los reyes con sus respectivos ejércitos a la batalla. En cuanto a la palabra mensajero véase g 2Sa 14:17 nota.

Fuente: La Biblia Textual III Edición

[=] *1Re 20:26

[.] Esta es una invitación a tomar conciencia de la debilidad y la maldad de que son capaces los mismos amigos de Dios. En varios lugares notamos los defectos de David carácter impulsivo, disimulo. No por ser dócil a la voluntad de Dios era un hombre perfecto. Pero en este relato todo se junta para hacer más odioso su crimen: -_Urías es un extranjero que había venido al servicio del rey. -_Urías observa estrictamente las leyes religiosas de la guerra (abstenerse de relaciones sexuales) y la solidaridad con sus compañeros, mientras David se deja llevar por su pasión fuera de todo peligro. -_David mata a Urías por traición después de darle el recado de llevar la carta a Joab. ¿Cómo un libro destinado a recordar la memoria del rey modelo se atrevió a contar este suceso con tanta franqueza? Nunca lo hubiera hecho un historiador oficial de otro pueblo, y además en ese tiempo no eran pecado ni crimen los caprichos del rey. Pero la Biblia no es un libro escrito para la gloria de un rey o de un pueblo. Es en el sentido más profundo de la palabra. Es meditando la palabra de Dios cómo el hombre aprende a conocerse a sí mismo es un pecador que necesita del Salvador que Dios le envía.

Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana

[2] Se relata sin paliativos el pecado de David.[27] Conironía se refiere el matrimonio de David y Betsabé después del duelo.

Fuente: Notas Torres Amat