Comentario de 2 Samuel 11:14 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
Y sucedió que por la mañana David escribió una carta a Joab, y la envió por medio de Urías.
escribió … una carta. 1Re 21:8-10; Sal 19:13; Sal 52:2; Sal 62:9; Jer 9:1-4; Jer 17:9; Miq 7:3-5.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
Sin importar qué fuera lo que pensaba, David estaba desesperado ahora. Un pecado lleva al otro. Algo inconcebible se convertía ahora en una posibilidad y un plan de acción. David actúa con engaño y traición.
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
Qué triste es que David usara los peligros de la guerra para lograr sus propios fines, que enviara a un hombre inocente a su muerte, y que no pensara en Dios, mientras Urías rebosaba en rectitud.
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
ESCRIBIÓ DAVID… UNA CARTA… PARA QUE [FUERA] HERIDO Y [MURIERA]. En vez de confesar su pecado, David decidió hacer que se asesinara a Urías y entonces tomar a su mujer. Las palabras que el apóstol Juan aplicó a Caín y a todos los demás homicidas (1Jn 3:12-15) también se aplican a David en esta ocasión: «Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él» (1Jn 3:15). Él pudo ser restaurado sólo mediante sincero y profundo arrepentimiento delante de Dios (véanse cap. 2Sa 12:1-31; Sal 51:1-19).
Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena
Muerte de Urías. Hasta ahora David tenía la esperanza de que su adulterio permanecería en secreto, y que el niño por nacer fuera aceptado como hijo de Urías. Ahora había perdido esa esperanza, decidió quitarle la vida a Urías. Temía un escándalo público, por supuesto, y esto hubiera sido todavía más serio porque la pena en Israel para el adulterio era la muerte. A pesar de eso David, principal juez del país, ¡no podía sentenciarse a muerte a sí mismo! Es así que su inmoralidad casual le causó un grave problema. La muerte de Urías le resolvió el problema: David se casó con la viuda, y nadie se enteraría de quién era el niño (27). No hay duda que Joab adivinó la verdad, pero nunca hubiera traicionado a David. Pero el v. 27 nos recuerda que Dios sabía toda la verdad.
David, entonces, no vaciló en planear la muerte de Urías, pero tenía la esperanza de evitar la muerte de cualquier otro soldado. Cuando Joab leyó las instrucciones de David, le hizo un reajuste al plan, con el resultado de que varios soldados murieron con Urías (17). Se había dado cuenta que el plan de David era demasiado obvio; su propio plan disimulaba el hecho de que Urías era el marcado para morir. La lealtad de Joab a David es revelada en este incidente, y también su crueldad. Pero el verdadero asesino era David.
La referencia en el v. 21 es a Jue. 9:50-53. La muerte de Abimelec les había mostrado a las tropas israelitas los peligros de acercarse demasiado al muro de una ciudad sitiada.
Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno
REFERENCIAS CRUZADAS
v 519 Sal 19:13
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
Entonces David recurrió al homicidio de Urías y fríamente envió la carta con las instrucciones por mano de la misma víctima.