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Comentario de 2 Samuel 12:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de 2 Samuel 12:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Jehovah envió a Natán a David, y al venir a él le dijo: —Había dos hombres en una ciudad: el uno rico y el otro pobre.

Año 1034 a.C.

Y envió Jehová a Natán. 2Sa 7:1-5; 2Sa 24:11-13; 1Re 13:1; 1Re 18:1; 2Re 1:3.

a David. 2Sa 11:10-17, 2Sa 11:25; 2Sa 14:14; Isa 57:17, Isa 57:18.

y viniendo a él. Sal 51:1.

Había dos hombres. 2Sa 14:5-11; Jue 9:7-15; 1Re 20:35-41; Isa 5:1-7; Mat 21:33-45; Luc 15:11-32; Luc 16:19-31.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

Natán juzga, 2Sa 12:1-6.

David es reprendido por Natán, confiesa su pecado, y es perdonado, 2Sa 12:7-14.

David llora y pide por su hijo mientras está vivo, 2Sa 12:15-23.

Solomón nace, y es llamado Jedidías, 2Sa 12:24-25.

David toma Rabá, y los hizo sus siervos, 2Sa 12:26-31.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

Había dos hombres: Como rey, David era el juez más alto y el último tribunal de apelación. Las palabras el uno rico, y el otro pobre presentan la historia como un relato de moralidad que atraería la atención de David sin levantar ninguna sospecha.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

El profeta Natán en casa de David (12:1-4).
1 Yahvé le envió el profeta Natán para decirle: “Juzga este caso: Había en una ciudad dos hombres, el uno rico y el otro pobre. 2El rico tenía muchas ovejas y muchas vacas, 3y el pobre no tenía más que una sola ovejuela, que él había comprado y criado, que con él y con sus hijos había crecido juntamente, comiendo de su pan y bebiendo de su vaso y durmiendo en su seno, y era para él como una hija. 4Llegó un viajero a casa del rico, y éste, no queriendo tocar a sus ovejas ni a sus bueyes para dar de comer al viajero que a su casa llegó, tomó la ovejuela del pobre y se la aderezó al huésped.”

Con una parábola encantadora hace comprender Natán a David la enormidad de su pecado. Había transcurrido casi un año (v.11:5-17) de la muerte de Urías y estaba David, por lo mismo, persuadido de que su falta había quedado oculta para siempre. No debe urgirse demasiado la exactitud escrupulosa de las palabras de Natán, sino más bien atender al significado de conjunto que quiere darles. Cuando los beduinos reciben una visita de algún personaje, matan un cordero en su honor; lo mismo hizo el rico de la parábola; pero, no queriendo tocar a sus ovejas ni a sus bueyes, tomó la ovejuela del pobre, arrebatándosela violentamente o por medio de amenazas.

Sentencia de David (12:5-6).
5Encendido David fuertemente en cólera contra aquel hombre, dijo a Natán: “¡Vive Yahvé, que el que tal hizo es digno de la muerte, 6y que ha de pagar la oveja con cuatro tantos encima por haber hecho tal cosa, obrando sin piedad!”

Ordenaba la Ley que, si uno roba un buey o una oveja y la mata o la vende, restituirá cinco bueyes por buey y cuatro ovejas por oveja (Exo 21:37). El texto griego lee “siete tantos” en vez de cuatro, con el fin de poner de relieve la reacción de David contra el proceder infame del rico. El simple robo por interés se pagaba con la devolución de cuatro ovejas por una; pero el castigo del rico de la parábola debía ser mayor. El número siete era simbólico, significando que el castigo debía ser total, ejemplar (Gen 4:15; Pro 6:31). Al condenar con tanta vehemencia al culpable, David se sentenciaba a sí mismo.

Discurso de Natán (Pro 12:7-12).
7 Natán dijo entonces a David: “¡Tú eres ese hombre! He aquí lo que dice Yahvé, Dios de Israel: Yo te ungí rey de Israel y te libré de las manos de Saúl; 8 yo te he dado la casa de tu señor, y he puesto en tu seno las mujeres de tu señor, y te he dado la casa de Israel y de Judá; y, por si esto fuera poco, te añadiría todavía otras cosas mucho mayores. 9¿Cómo, pues, menospreciando a Yahvé, has hecho lo que es malo a sus ojos? Has herido a espada a Urías, jeteo; tomaste por mujer a su mujer, y a él le mataste con la espada de los hijos de Amón. 10 Por eso no se apartará ya de tu casa la espada, por haberme menospreciado, tomando por mujer a la mujer de Urías, jeteo. 11Así dice Yahvé: “Yo haré surgir el mal contra ti de tu misma casa, y tomaré ante tus mismos ojos tus mujeres y se las daré a otro, que yacerá con ellas a la cara misma de este sol; 12porque tú has obrado ocultamente, pero yo haré esto a la presencia de todo Israel y a la cara del sol.”

A bocajarro le declara Natán que el hombre que David había condenado era él mismo; su proceder con Urías no se diferencia del rico con el pobre. Pasa luego Natán a enumerar los grandes beneficios que Dios ha hecho a David. Y, a pesar de todo, David le ha vuelto las espaldas, matando a Urías, cometiendo dos pecados Que en la legislación mosaica eran castigados con la pena de muerte (Lev 20:10; Lev 24:17). Todo pecado merece su sanción, siendo cada pecador castigado en aquello en que ha delinquido. Por haber matado a Urías, no se apartará la espada de su casa durante toda su vida; a espada morirán sus tres hijos, Amnón, Absalón y Adonías v.3-28-29; Lev 18:14-15; 1Re 2:25). Creen algunos (De Vaux) en la Posibilidad de que el recuerdo de la muerte de Urías y el anuncio del castigo correspondiente hayan sido añadidos al oráculo primili Biblia comentaba g Wtivo, que sólo tenía en cuenta el adulterio. Cabe decir lo mismo añade, de los v.11-12, que aluden a la profanación del harén real por parte de Absalón (1Re 16:22).

Arrepentimiento y perdón (1Re 12:13-15).
13 David dijo a Natán: “He pecado contra Yahvé.” Y Natán dijo a David: “Yahvé te ha perdonado tu pecado. No morirás; 14 mas, por haber hecho con esto que menospreciasen a Yahvé sus enemigos, el hijo que te ha nacido morirá.” 15 Y Natán se fue a su casa. Hirió Yahvé al niño que había dado a luz la mujer de Urías, que enfermó gravemente.

David reconoció inmediatamente su pecado, sin buscar excusas ni paliativos: “He pecado contra Yahvé.” Aquella confesión llana, sincera y espontánea le merecerá el perdón de su pecado por parte de Yahvé y la mitigación de la culpa. Así se lo comunicó Natán, diciendo que Dios ha perdonado (literalmente: ha hecho pasar, 24:10) su pecado; de ahí que, en contra de lo que él había sentenciado contra el rico avariento, Dios se muestra más misericordioso, librándole de la muerte. En cuanto a la pena, y en reparación del escándalo, el hijo adulterino “morirá de muerte” (mot yamut), es decir, morirá irremisiblemente.

Muerte del niño (12:16-25).
16 Entonces rogó David a Dios por el niño y ayunó y se recogió, pasando las noches acostado en tierra. 17Los ancianos de su casa fueron a él para hacer que se levantase de la tierra, mas él no quiso, y ni comía con ellos. 18 Al séptimo día murió el niño, y los servidores no se atrevían a darle la noticia de su muerte, pues se decían: “Si cuando aún vivía el niño le hablábamos y no quería oír nuestra voz, ¿cuánto más no lo hará cuando le digamos que el niño ha muerto?” 19Mas David, al ver que sus servidores cuchicheaban entre sí, comprendió que el niño había muerto, y preguntó a sus servidores: “¿Ha muerto el niño?” Y ellos le respondieron: “Ha muerto.” 20Levantóse entonces de tierra David; se bañó, se ungió, se mudó sus ropas y, entrando en la casa de Yahvé, oró. Vuelto a casa, pidió que le trajeran de comer, y comió. 21Dijéronle sus servidores: “¿Qué es lo que haces? Cuando el niño aún vivía, ayunabas por él y llorabas, y ahora que ha muerto te has levantado y has comido.” 22Y él respondió: “Cuando aún vivía el niño, ayunaba y lloraba, diciendo: i Quién sabe si Yahvé se apiadará de mí y hará que el niño viva! 23Ahora que ha muerto, ¿para qué he de ayunar? ¿Podré ya volverle la vida? Yo iré a él, pero él no vendrá más a mí.” 24Consoló David a Betsabé, su mujer, y, entrando a ella, durmió con ella, y ella le dio un hijo, a quien llamó Salomón, 25al que amó Yahvé, que envió a Natán profeta, el cual le dio el nombre de Jedidia por causa de Yahvé.

Esperaba David que con la oración y el ayuno ablandaría el corazón de Dios y obtendría la gracia de la curación del niño, Oró, ayunó (3:3 5) pasando las noches sobre el desnudo suelo cubierto de saco (21:10; 1Re 21:27). Acaso por esta devoción devota y resignada obtuvo David que fecundara Dios la unión de David con Betsabé, dándole un nuevo hijo, al que se le llamó Salomón = Shelomoh, pacífico, por estar David en paz con Dios y con los enemigos fronterizos (1Cr 22:9). Por conducto de Natán hizo saber píos a David que amaba al niño, por lo cual se le puso el nombre de Jedidia = amado de Yahvé. Noticia enigmática, ya que nunca se le llamará por este nombre. Quizá haya aquí el recuerdo de un doble nombre dado al niño, uno al nacer (Jedidia) y otro con ocasión de la coronación por rey (Isa 9:5; 2Re 14:21; 2Re 15:1; 2Re 23:34; 2Re 24:17; De Vaux). Desde este momento deja adivinar el texto que este hijo sucederá a su padre en el trono, a pesar de existir otros con mayores títulos. Tenemos en este pasaje una confirmación clara de que Dios elige a los que quiere.

Toma de Raba (2Re 12:26-31).
26Joab, que asediaba Raba, de los hijos de Amón, se apoderó de la ciudad de las aguas 27 y mandó mensajeros a David para decirle: “He atacado a Raba y ya me he apoderado de la ciudad de las aguas; 28reúne, pues, al pueblo todo y ven a acampar contra la ciudad, para que no sea yo quien por mí mismo la tome y sea llamada con mi nombre.” 29David reunió al pueblo, y, marchando contra Raba, la atacó y se apoderó de ella. 30Quitó la corona de Milcom de sobre su cabeza, que pesaba un talento de oro. Tenía una piedra preciosa, y fue puesta en la cabeza de David, que tomó de la ciudad muy gran botín. 31A los habitantes los sacó de la ciudad y los puso a las sierras, a los trillos herrados, a las hachas, a los molinos y a los hornos de ladrillos. Eso mismo hizo con todas las ciudades de los hijos de Amón. Después se tornó David a Jerusalén con todo el pueblo.

Larga fue la campaña contra los amonitas. Una vez en poder de Joab la ciudad baja, rendida por el hambre, dirigió Joab sus ataques contra la parte alta de la misma, que, por los cálculos de Joab y de sus generales, caería de un día a otro. Quiere Joab que sea para David la gloria de entrar en la fortaleza de los temibles amonitas, y llamara con su nombre a la ciudad.
Se apoderó David de la corona de Milcom, lección esta última atestiguada por los LXX, en vez de malkan, su rey, del texto masorético. No es creíble que el rey de los amonitas llevara sobre su cabeza una corona de tanto peso. En efecto, el talento real de Babilonia equivalía a unos sesenta kilogramos; el kikkar ordinario valía sesenta minas, o sea tres mil siclos (Exo 38:24-25), correspondiendo a unos treinta y cinco kilogramos . Era Milcom el dios principal de los amonitas (1Re 11:5-33; 2Re 23:13). No parece que David arrasase la ciudad; de hecho, en tiempos de Amos (2Re 1:14) estaban en pie sus murallas y era importante en los días de la invasión de Nabucodonosor (Jer 49:2-3). Los habitantes de Raba fueron hechos prisioneros y condenados a trabajos forzados. A unos empleó en talar árboles y aserrar troncos; a los otros obligó a trabajar como menestrales, molineros y en las tejerías. Los antiguos interpretaban este texto en sentido muy distinto, creyendo que David les había condenado a morir en las sierras, a ser aplastados por carros con ruedas de hierro, descuartizados y quemados vivos en hornos de ladrillo 2.
Con la victoria sobre los amonitas reinó la paz en las fronteras durante toda su vida. Pero los enemigos no habían desaparecido totalmente, subsistiendo con sus reyes, príncipes y soldados. David sometió a los moabitas y amonitas, castigó la soberbia de los filisteos, debilitó la fuerza expansiva de los amalecitas e hizo tributarios a los árameos. Pero nunca pensó anexionar aquellos pueblos a su corona. De ahí que, en realidad, su reino no se extendía al norte hasta el Eufrates, sino hasta el introitus Hamat, en Lais, o Dan. Sin embargo, por su influencia y fama dominó a los pueblos vecinos, llegando en este sentido su influencia hasta las riberas del Eufrates 3.

Fuente: Biblia Comentada

Jehová envió a Natán. La palabra «Jehová» está visiblemente ausente de la narración del cap. 11 hasta el v. 2Sa 11:27, pero entonces el Señor se involucró activamente confrontando a David con su pecado. Así como Joab había enviado un mensajero a David (2Sa 11:18-19), ahora el Señor enviaba el suyo también a David.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

dos hombres … rico … pobre. Para comprender esta parábola, es solo necesario reconocer que el rico era David, que el pobre era Urías, y que la corderita era Betsabé.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Estos capítulos comienzan con «la casa de Saúl» (2Sa 9:1) y acaban con «Seba … hombre de Benjamín» (2Sa 20:1). Como en el caso de Saúl, David aparece como un rey fracasado, aunque un fracasado arrepentido. Fue solo la gracia y la misericordia del Señor y su pacto irrevocable con David lo que preservó a David de ser excluido del trono como lo había sido Saúl (cp. 2Sa 7:15). El énfasis en esta sección recae sobre las angustias de David, angustias que le sobrevinieron debido a su propio pecado.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Ver 2Sa 14:4-17.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

— vivían dos hombres: El recurso a la parábola (2Sa 12:1 b – 2Sa 12:2-4) u otro tipo de lenguaje de ficción (ver 2Sa 14:1-24; 1Re 20:35-43) presenta un supuesto verosímil y persigue la implicación del interlocutor en su resolución.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

Reprensión de Natán. NataŒn era un profeta (7:2), el portavoz de Dios en la corte real y un digno sucesor de Samuel. Tenía la autoridad y la valentía de actuar como crítico y juez del rey. Antes de hacer sus acusaciones directas del v. 9 contó su famosa parábola. Algunas parábolas bíblicas tenían la intención de ser adivinanzas, pero no ésta. David fue conducido a suponer que Natán estaba describiendo un incidente real, así que pronunció sentencia antes de saber a qué se refería realmente Natán. David sabía que el castigo correcto para el robo de una oveja era pagar cuatro veces su valor (Exo. 22:1), pero también expresó indignación: Un ladrón tan despiadado merecía la muerte. Fue así que se condenó a sí mismo.

El propósito de la parábola no era únicamente inducir a David a condenarse a sí mismo, sino también exponer vívidamente las realidades de la situación. Los reyes, si eran codiciosos, tenían el poder de tomar lo que querían, y el ciudadano común no podía hacer nada al respecto. Natán destacó lo codicioso que David había sido. Además de tener sus esposas, aparentemente había tomado las concubinas de Saúl (8) como un símbolo de que se había apoderado del control real que fuera de Saúl.

Los vv. 11-14 dan el veredicto de Dios. David llegaría hasta la vejez, pero la violencia en su propia familia traería el mal contra él. Los capítulos siguientes muestran cuán cierta resultó esta profecía. Absalón cumplió lit. la predicción en el v. 11 (16:22). No obstante, es importante notar que el castigo de Dios fue acompañado del perdón porque David se arrepintió. (13). El arrepentimiento sincero de David es muy diferente de los intentos de Saúl por engañar a Samuel (1 Sam. 13 y 15). El título del Sal. 51 conecta a dicho salmo de penitencia con este episodio.

Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno

12.1ss Como profeta, Natán era requerido para confrontar el pecado, incluso el pecado de un rey. Se necesitó un gran valor, habilidad y tacto, para hablar con David de forma tal que lo hiciera ver sus malas acciones. Cuando tenga que confrontar a alguien con noticias desagradables, pida en oración valor, habilidad y tacto. Si quiere que esa persona responda de una manera constructiva, piense lo que va a decir. La forma en que usted presenta su mensaje es tan importante como lo que dice. Sazone sus palabras con sabiduría.12.5, 6 Había pasado un año, para ese entonces David estaba tan insensible a sus propios pecados que no se dio cuenta que él era el villano en la historia de Natán. Las cualidades que condenamos en otros son a menudo nuestros propios defectos de carácter. ¿Qué amigos, socios o miembros de su familia le son difíciles de aceptar y fáciles de criticar? En vez de tratar de cambiarlos pídale a Dios que lo ayude a entender sus sentimientos, y a ver sus propios defectos con mayor claridad. Usted puede descubrir que al condenar a los demás, se ha condenado a sí mismo.12.10-14 Las predicciones de estos versículos se cumplieron. Debido a que David asesinó a Urías y robó su mujer: (1) El asesinato fue una amenaza constante en su familia (13.26-30; 18.14, 15; 1Ki 2:23-25), (2) su propia casa se rebeló en contra de él (1Ki 15:13), (3) sus esposas fueron dadas a otros a la vista del pueblo (1Ki 16:20-23), (4) su primer hijo con Betsabé murió (1Ki 12:18). Si David hubiera sabido las consecuencias dolorosas de su pecado, quizá no se habría dejado llevar por los placeres del momento.12.13 Durante este incidente, David escribió el Salmo 51, dándole un discernimiento valioso en su carácter, y ofreciéndonos una esperanza para nosotros también. No importa cuán miserable la culpabilidad lo haga sentirse o cuán terrible sea el pecado que ha cometido, usted puede volcar su corazón en Dios, y buscar su perdón como lo hizo David. Hay perdón para nosotros cuando pecamos. David también escribió el Salmo 32, que expresa el gozo que sintió después de ser perdonado.12.14 David confesó, y se arrepintió de su pecado (12.13), pero el juicio de Dios fue que su niño muriera. Las consecuencias del pecado de David fueron irreversibles. En ocasiones no basta una disculpa. Cuando Dios nos perdona, y restaura nuestra relación con El, no elimina las consecuencias de nuestras malas acciones. Quizá nos veamos tentados a decir: «si eso está mal, puedo pedirle perdón a Dios», pero debemos recordar que podemos echar a andar situaciones cuyas consecuencias no podremos revertir.12.14 ¿Por qué tenía que morir este niño? No fue un juicio sobre el niño por haber nacido fuera del matrimonio, sino un juicio sobre David por su pecado. David y Betsabé merecían morir, pero Dios les perdonó la vida y en su lugar tomó la del niño. Dios todavía tenía trabajo para David. Quería que construyera el reino. Quizá la muerte del niño fue un castigo mayor para David que su propia muerte.Es posible, que si el niño habría vivido, el nombre de Dios hubiera sido deshonrado entre los vecinos paganos de Israel. ¿Qué habrían pensado de un Dios que recompensa el asesinato y el adulterio dándole un heredero al rey? La muerte de un bebé es trágica, pero el desprecio a Dios acarrea muerte para las naciones enteras. Aun cuando Dios perdonó inmediatamente el pecado de David, Dios no anuló todas sus consecuencias.12.20-24 David no continuó viviendo en su pecado. Se volvió a Dios, y El lo perdonó abriendo el camino para que comenzara su vida de nuevo. Hasta el nombre que Dios le dio a Salomón (Jedidías, «Amado de Jehová») era un recordatorio de la gracia de Dios (12.25). Cuando regresamos a Dios, aceptamos su perdón y cambiamos nuestra manera de vivir, El nos da un fresco comienzo. Para sentirse perdonado como David, reconozca su pecado ante Dios y vuélvase a El. Luego siga adelante en su vida cristiana, con un nuevo y fresco comienzo.12.22, 23 Quizá la experiencia más amarga en la vida de uno sea la muerte de algún hijo. Para consolarnos en esas circunstancias tan difíciles, véanse Psa 16:9-11; Psa 17:15; Psa 17:139; Isa 40:11.12.24 Salomón fue el cuarto hijo de David y Betsabé (1Ch 3:5). Por lo tanto, pasaron varios años entre la muerte de su primer hijo y el nacimiento de Salomón. Probablemente Betsabé aún estaba afligida por la muerte de su hijo.PROBLEMAS FAMILIARES DE DAVIDLa gran cantidad de esposas que tuvo David le causaron mucha aflicción. Como resultado del pecado de David con Betsabé, Dios dijo que el asesinato sería una amenaza constante en su familia, esta se rebelaría, y otro dormiría con sus esposas. Todo esto sucedió como lo había predicho el profeta Natán. Las consecuencias del pecado no sólo nos afectan a nosotros, sino también a aquellos que conocemos y queremos. Recuérdelo la próxima vez que se vea tentado a pecar.Esposa – Hijos: Mical (hija de Saúl) – Era estéril – ¿Qué sucedió? – David entregó a sus cinco sobrinos a los gabaonitas para ser asesinados debido a los pecados de Saúl -Esposa – Hijos: Ahinoam (de Jezreel) – Amnón, primogénito de David – ¿Qué sucedió? – Violó a Tamar, su media hermana y más tarde fue asesinado por Absalón en venganzaEsposa – Hijos: Maaca (hija del rey Talmai de Gesur) – Absalón, tercer hijo Tamar, la única hija mencionada por nombre – ¿Qué sucedió? – Absalón mató a Amnón por violar a Tamar y luego huyó a Gesur. Más tarde regresó, sólo para rebelarse en contra de David. Colocó una tienda en el techo, y ahí se acostó con diez de las esposas de su padre. Su soberbia lo llevó a la muerteEsposa – Hijos: Haguit – Adonías, cuarto hijo. Era muy atractivo, pero está registrado que nunca fue disciplinado – ¿Qué sucedió? – Se nombró a sí mismo rey antes de la muerte de David. Su plan fue descubierto y David le perdonó la vida, pero su medio hermano Salomón, lo hizo ejecutar más tardeEsposa – Hijos: Betsabé – Hijo cuyo nombre no se menciona – ¿Qué sucedió? – Murió en cumplimiento del castigo de Dios por el adulterio de David y BetsabéEsposa – Hijos: Betsabé – Salomón – ¿Qué sucedió? – Llegó a ser el siguiente rey de Israel. De manera irónica, la gran cantidad de esposas de Salomón causaron su caída

Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir

REFERENCIAS CRUZADAS

a 540 1Re 1:8; 1Cr 17:1; 1Cr 29:29

b 541 Sal 51:0

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

Natán. Anteriormente Natán le había traído a David el mensaje de que Dios establecería un pacto con él y sus descendientes (7:4– 17). Ahora debe confrontar a David por su pecado.

Fuente: La Biblia de las Américas

Natán el profeta usó una parábola para guiar a David a condenar sus propias acciones y producir arrepentimiento.

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

profeta… TM omite.

Fuente: Biblia Textual IV Edición

Algunos mss, LXX y Sir. añaden el profeta.

12.1 LXX añaden me ha sido anunciado este juicio.

Fuente: La Biblia Textual III Edición

[.] David será el modelo del pecador arrepentido. ¿Por qué entonces me has despreciado? (9) ¿Qué había hecho David para que lo eligiera Dios? Todo había sido en su vida obra del amor de Yavé. Dios escoge a un simple pastor para hacerlo rey, más aún, escoge a este de una pequeña nación para ponerle en las manos el Reino definitivo. No hay disculpa. Hiciste lo que no me gusta. David fácilmente olvida que Yavé no quiere ceremonias exteriores, sino la pureza del corazón y la justicia con el prójimo. Fuiste el causante de la muerte de Urías y le quitaste a su esposa. Dios pone a clara luz lo que David disimuló ante todos y ante su propia conciencia. Actitud de David reconoce su pecado con humildad y acepta las consecuencias de su culpa. En la Biblia, se le atribuye el Salmo 51, oración conmovedora del pecador arrepentido. Actitud de Dios Dios perdona tu pecado. Dios mantiene su fidelidad y sus promesas a los descendientes de David. Más aún, Salomón, hijo de Betsabé y de David, será el beneficiario de dichas promesas Dios hará pasar su gracia por donde pasó el pecado. Haré que de tu propia casa se alce la desgracia contra ti. Dios, al perdonar, no borra las consecuencias del crimen.

Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana

[1] Una sencilla parábola coloca a David en una posición insostenible.[13] David acepta su pecado y recibe el castigo anunciado.[24] El nacimiento de Salomón restablece la paz en la casa de David.

Fuente: Notas Torres Amat