Comentario de 1 Crónicas 13:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
Entonces David consultó con los jefes de millares y de centenas y con todos los oficiales.
tomó consejo. 1Cr 12:14, 1Cr 12:20, 1Cr 12:32; 2Sa 6:1; 2Re 23:1; 2Cr 29:20; 2Cr 34:29, 2Cr 34:30.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
David trae el arca con gran solemnidad de Quiriat-jearim, 1Cr 13:1-8.
Después de la muerte de Uza murió, el arca queda en la casa de Obed-edom, 1Cr 13:9-14.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
David tomó consejo: Si bien es cierto que David era rey y, por lo tanto, podía actuar en forma independiente, entendió la importancia del consejo divino. Antes de dar el siguiente paso importante, buscó el consejo de sus líderes subordinados.
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
El arca en casa de Obededom (13:1-14 = 2 Sam).
l Tuvo David consejo con los jefes de millares y de centenas, con todos los príncipes, 2 y dijo a toda la asamblea de Israel: “Si os parece bien, y que la cosa viene de Yahvé, nuestro Dios, vamos a mandar a todas partes a nuestros hermanos que están por todo Israel, a los sacerdotes y a los levitas que habitan en las ciudades, para que vengan a reunirse con nosotros, 3 y traigamos el arca de nuestro Dios, pues no nos hemos cuidado de esto desde el tiempo de Saúl.” 4 Toda la asamblea resolvió hacer así, pues la cosa pareció conveniente a todo el pueblo. 5 Reunió, pues, David a todo el pueblo, desde el Sijor de Egipto hasta el camino de Jamat, para traer de Quiriat-Jearim el arca de Dios; 6 y subió David con todo Israel a Baala, de Quiriat-Jearim, que está en Judá, para trasladar de allí el arca de Dios, ante la cual se invoca el nombre de Yahvé, que se sienta entre los querubines. 7 Pusieron el arca de Dios sobre un carro nuevo, y la llevaron de la casa de Abinadab. Conducían el carro Uza y Ajió. 8 David y todo Israel danzaban ante el arca con todas sus fuerzas y cantaban y tocaban arpas, salterios y tímpanos, címbalos y trompetas. 9 Cuando llegaron a la era de Cidón, Uza tendió la mano para coger el arca, porque los bueyes la ladeaban; 10 se encendió la cólera de Yahvé contra Uza, y Yahvé le hirió por haber tendido la mano sobre el arca. Uza murió allí ante Dios. 11 David se apesadumbró porque había herido Dios a Uza con tal castigo, y aquel lugar se llamó hasta hoy Peres Uza. 12 David entró aquel día en temor, y dijo: “¿Cómo voy a traer a mí el arca de Dios?” 13 Y no llevó el arca de Dios con él a la ciudad de David, sino que la hizo llevar a la casa de Obededom, de Gat. 14 Allí quedó por tres meses el arca en la casa de Obededom, y Yahvé bendijo la casa de Obededom y cuanto le pertenecía.
El autor de las Crónicas da relieve extraordinario, consagrándole cuatro capítulos, al traslado del arca desde Quiriat-Jearim hasta Jerusalén. Según el cronista (13:2), desde el primer momento se cuenta con el concurso de sacerdotes y levitas, en contra de lo que insinúa el texto paralelo de Samuel.
Fuente: Biblia Comentada
Esta sección relata de forma selectiva el reinado de David con un gran énfasis en el traslado del arca en Jerusalén y en los preparativos para construir el templo.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
Esta sección relata la venida del arca del pacto de Quiriat-jearim (v. 1Cr 13:5) a Jerusalén.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
1Cr 13:1-14; 1Cr 14:1-17; 1Cr 15:1-29; 1Cr 16:1-43; 1Cr 17:1-27 : En 2 Sm David decide el traslado del Arca después de haber consolidado su posición en Jerusalén y haber controlado los ataques filisteos. El Cronista, en cambio, da un mayor relieve al acontecimiento y lo sitúa inmediatamente después de la entronización de David, como la primera preocupación de su reinado. A tal fin, redistribuye los materiales de la fuente deuteronomista insertando significativos retoques y añade nuevos elementos de fuentes propias, retardando el viaje en tres etapas. La sección queda, pues, configurada en cinco unidades, tres de ellas dedicadas al traslado del Arca, otra dedicada a la consolidación del poder de David en Jerusalén y la última que integra la promesa dinástica de Natán.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
El traslado del arca. La mayor parte de este capítulo (6-14) proviene de 2 Sam. 6:2-11, mientras que 2 Sam. 5:11-25 aparecerá en el próximo capítulo; el arca es de principal importancia como lo demuestra la introducción (1-4). Su descripción (Exo. 25; 37) y su historia reciente (1 Sam. 4-7) ya se conocen; el problema del cual nos enteramos aquí es que durante el reinado de Saúl Israel no la utilizó para consultar al Señor (3; no le consultamos, al Dios del arca, 10:14), pero ahora David y todo Israel con él sí que lo harán.
“Todo Israel” recibe aun más énfasis en el v. 5 que repite 2 Sam. 6:1 indicando también un área más extensa de norte a sur que la frase común “desde Beerseba hasta Dan” (21:2). La primera asamblea decide y la segunda actúa para traer el arca al centro de la vida del país.
Las experiencias de Uza y de Obed-edom ilustran la “bondad” del arca. Es un “bien feroz”; Uza había compartido su casa con ella durante 20 años (1 Sam. 7:2; 2 Sam. 6:3), así que se entiende la confianza que se tomó, pero fue fatal. Cuando era tratada con el respeto apropiado, brindaba todo lo bueno.
Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno
13.1 David tomó el tiempo necesario para consultar a sus oficiales. Como rey, tenía la autoridad final y podría haber dado las órdenes por sí mismo, pero decidió involucrar a otros en el liderazgo. Quizá esta sea la razón por la cual hubo un apoyo unánime en sus decisiones (13.1-5). Cuando estamos a cargo, nos vemos tentados a tomar decisiones unilaterales, haciendo presión por medio de nuestras propias opiniones. No obstante, los líderes importantes escuchan cuidadosamente las opiniones de los demás y alientan a otros a participar en la toma de decisiones. Por supuesto, debemos siempre consultar a Dios primero. Podemos meternos en grandes problemas si no lo hacemos (véase la nota a 13.10).13.1ss El relato paralelo del traslado del arca (2 Samuel 5, 6) muestra que los proyectos de construcción de David se terminaron antes de que trajera el arca a Jerusalén. El escritor de Crónicas coloca primero el traslado del arca porque quería subrayar los alcances espirituales de David y su relación con Dios.13.3 Al arca de Dios también se la llama arca del pacto. El objeto más sagrado de la fe hebrea era una gran caja que contenía las tablas de piedra en las cuales Dios había escrito los Diez Mandamientos (Exo 25:10-22). David ya había hecho de Jerusalén su capital política (Exo 11:4-9). Ahora él traía el arca a Jerusalén con la esperanza de hacerla el centro de adoración de la nación.13.3 El arca de Dios había estado en Quiriat-jearim por muchos años. La manera en que Israel descuidó el arca mostraba el desinterés que tenía por Dios. El traer de regreso el arca al centro de la vida de Israel reflejaba el deseo de David de recordar a la nación su verdadero cimiento: Dios. Descuidar aquellas cosas que nos recuerdan a Dios -la Biblia, la iglesia, la relación con cristianos- nos hará también desatender a Dios. Debemos mantener a Dios en el centro de nuestras vidas.13.6 Los querubines son ángeles poderosos.13.8 La adoración en el Antiguo Testamento era algo más que un sobrio ejercicio religioso. Las Escrituras aprueban la exuberancia de David cuando adoraba a Dios con danza y música. Nuestra adoración debe reflejar un balance sano: algunas veces debemos ser reflexivos y serios (véase Exo 19:14ss), y otras veces debemos mostrar entusiasmo y júbilo. ¿Necesita más reflexión seria, o más celebración jubilosa?13.10 ¿Por qué murió Uza? El tocó el arca, y esa era una ofensa que se castigaba con la muerte. Dios había dado instrucciones específicas de cómo debía ser cargada y trasladada el arca (Num 4:5-15) pero fueron tomadas a la ligera en este caso. Los levitas eran responsables de trasladar el arca (no existe ningún registro de que Uza fuese levita), y debía ser llevada en sus hombros con unas varas que atravesaban sus aros (Num 7:9) y nunca debía ser tocada. El haber trasladado el arca en un carro se debió a la influencia filistea (1Sa 6:1ss). Uza, a pesar de que fue sincero en su deseo de proteger el arca, tuvo que enfrentarse a las consecuencias de su pecado. Y se le recordó a David que su obediencia a las leyes de Dios era más importante que su entusiasmo. Además David «tomó consejo con los capitanes» (1Sa 13:1), pero fue negligente al no preguntarle a Dios. El consejo de nuestros amigos y colegas no sustituye a la dirección de Dios.13.10-14 Uza murió al instante por tocar el arca, pero Dios bendijo el hogar de Obed-edom, donde se guardó el arca por un tiempo. Esto demuestra las dos facetas del poder de Dios: su amor perfecto y su justicia perfecta. Aquellos que obedecen sus mandatos reciben grandes bendiciones, pero los que desobedecen reciben castigo severo. Este juicio puede llegar rápidamente o demorar algún tiempo, pero vendrá. Algunas veces nos concentramos sólo en las bendiciones que Dios nos da, olvidándonos de que cuando pecamos «¡horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!» (Heb 10:31). En otras ocasiones, sin embargo, nos concentramos tanto en el juicio, que nos perdemos sus bendiciones. No tenga una visión unilateral de Dios. Junto con sus bendiciones viene la responsabilidad de vivir de acuerdo con sus demandas de justicia, honestidad y equidad.13.11 David estaba enojado tanto con Dios como consigo mismo. Sabía que algo había hecho mal al transportar el arca. Estaba enojado porque sus planes para un regreso gozoso del arca habían terminado en la muerte de un hombre. Pero esta ira se enfrió y dejó el arca en el hogar de Obed-edom hasta que pudiera encontrar la forma de llevarla a Jerusalén. Esto le permitió descubrir las instrucciones de Dios para el transporte del arca. El siguiente viaje sería llevado a cabo de acuerdo con los mandatos de Dios.
Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir
REFERENCIAS CRUZADAS
a 914 1Cr 15:25; Pro 15:22
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
La prioridad de David era la de establecer la apropiada adoración al S eñor en su reino en que el arca tuviera una importancia primordial. Nótese el énfasis en todo Israel, es decir, todos los jefes (vers. 1); toda la asamblea (vers. 2, 4); todo Israel (vers. 5, 6, 8).