Biblia

Comentario de 1 Crónicas 29:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de 1 Crónicas 29:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Después el rey David dijo a toda la congregación: “Sólo a mi hijo Salomón ha elegido Dios. El es joven e inmaduro, y la obra es grande; porque el templo no será para hombre sino para Jehovah Dios.

Después dijo el rey David. 1Cr 28:1, 1Cr 28:8.

Solamente a Salomón. 1Cr 28:5, 1Cr 28:6; 1Re 8:19, 1Re 8:20.

él es joven. 1Cr 22:5; 1Re 3:7; 2Cr 13:7; Pro 4:3; Jer 1:6, Jer 1:7.

porque la casa no es para hombres. 1Cr 28:10; 2Cr 2:4, 2Cr 2:5.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

David, por su ejemplo y súplica, 1Cr 29:1-5,

causa que los príncipes y el pueblo ofrezcan voluntariamente, 1Cr 29:6-9.

La oración de David, 1Cr 29:10-19.

El pueblo, habiendo bendecido a Dios, y hecho sacrificio, proclaman a Salomón rey, 1Cr 29:20-25.

El reinado y la muerte de David, 1Cr 29:26-30.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

El propio Dios escogió a David de entre todos sus hermanos (1Cr 28:4). Ahora, Él escogió a Salomón de entre todos sus hermanos para suceder a David en el trono (1Cr 28:5).

la obra es grande: El proyecto era grande no sólo debido a su tamaño y complejidad, sino porque era para el propio Dios. Como los planos y especificaciones le fueron revelados a David por Dios (1Cr 28:19), David estaba totalmente consciente de la importancia de esta tarea asignada a Salomón. La obra de Dios no se podía tomar a la ligera. El mismo Salomón estaba consciente de sus limitaciones al respecto y de su necesidad de una orientación supernatural (2Cr 1:102Cr 2:2-7).

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

Ofrendas voluntarias para el templo (29:1-9).
1 Después dijo David a toda la asamblea: “Sólo a Salomón, mi hijo, ha elegido Dios; es joven y de corta edad, y es grande la obra, porque la casa no es para hombres, sino para Yahvé Dios. 2 Yo, con todo mi esfuerzo, he preparado para la casa de mi Dios oro para lo de oro, plata para lo de plata, bronce para lo de bronce, hierro para lo de hierro, madera para lo de madera, y piedras de ónice, y piedras preciosas, y piedras blancas como el alabastro, y piedras de diversos colores, toda suerte de piedras preciosas y mármol de Sais. 3 Además, en mi devoción para la casa de Yahvé, guardo en mi tesoro particular oro y plata, además del preparado para la casa del santuario, que doy para la casa de mi Dios. 4 Tres mil talentos de oro, de oro de Ofir, y siete mil talentos de plata fina, para recubrir las paredes de la casa. 5 Oro, pues, para las cosas de oro; plata para las cosas de plata, para todas las obras de orfebrería. ¿Quién quiere hoy hacer ofrenda a Yahvé?” 6Entonces todos los príncipes de las familias, los príncipes de las tribus de Israel, los jefes de millares y de centenas y los intendentes de la hacienda real ofrecieron voluntariamente sus ofrendas, 7dando para la obra de la casa de Dios cinco mil talentos de oro y diez mil dáricos, diez mil talentos de plata, dieciocho mil talentos de bronce y cien mil talentos de hierro. 8Y todo el que se halló con piedras preciosas diólas para el tesoro de la casa de Yahvé, entregándoselas a Jejiel, gersonita. 9Gozóse el pueblo de haber contribuido voluntariamente con sus ofrendas, porque con entero corazón se las hacían a Yahvé, y el rey David tuvo de ello gran alegría.

Todo lo que David había recogido para el templo lo entrega liberalmente; pero añade incluso su tesoro particular de oro y plata: tres mil talentos de oro y siete mil de plata, cantidad destinada a poner en evidencia la devoción de David hacia el templo y generosidad. Ante aquel desinterés del rey, todos los príncipes de las familias, de las tribus, los jefes militares y los intendentes de 1ª hacienda ofrecieron voluntariamente oro, plata, bronce, hierro, piedras preciosas, etc. En el v.7 se cita el dárico, moneda persa que no existía todavía en tiempos de David (Esdr 8:27).

Oración de David (29:10-19).
10 David bendijo a Yahvé ante toda la asamblea, diciendo: “Bendito tú, ¡oh Yahvé! Dios de Israel, nuestro padre, de siglo en siglo. 11 Tuya es, ¡oh Yahvé! la majestad, el poder, la gloria y la victoria; tuyo el honor y tuyo cuanto hay en los cielos y en la tierra. Tuyo, ¡oh Yahvé! es el reino; tú te alzas soberanamente sobre todo. 12 Tuyas son las riquezas y la gloria; tú eres el dueño de todo. En tu mano está la fuerza y el poderío. Es tu mano la que todo lo afirma y engrandece. 13 Por eso, Dios nuestro, nosotros te confesamos y alabamos tu glorioso nombre. 14 Porque ¿quién soy yo y quién es mi pueblo para que podamos hacer estas voluntarias ofrendas? Todo viene de ti, y lo que voluntariamente te ofrecemos, de ti lo hemos recibido. 15Somos ante ti extranjeros y advenedizos, como lo fueron nuestros padres. Son como la sombra nuestros días sobre la tierra, y no dan espera. 16¡Oh Yahvé, Dios nuestro! Toda esta abundancia que para edificar la casa a tu santo nombre te hemos ofrecido, tuya es, de tu mano la hemos recibido. 17 Yo sé, Dios mío, que tú escudriñas el corazón y que amas la rectitud; por eso te he hecho yo todas mis ofrendas voluntarias en la rectitud de mi corazón, y veo ahora con alegría que todo tu pueblo, que está aquí, te ofrece voluntariamente sus dones. 18Yahvé, Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, nuestros padres, conserva para siempre en el corazón de tu pueblo esta voluntad y estos pensamientos y encamina a ti su corazón. 19 Da asimismo a mi hijo Salomón corazón perfecto para que guarde todos tus mandamientos, tus leyes y tus mandatos, y que todos los ponga por obra, y te edifique la casa para la que yo he hecho aprestos.”

Emocionóse David ante la generosidad de su pueblo y da gracias por ello a Dios. Ruega para que conserve Dios para siempre en el corazón de su pueblo esta voluntad y estos pensamientos, encaminando hacia Dios su corazón (1Re 18:36).

Fiesta sacrificial (29,20-25).
20 Luego dijo David a toda la asamblea: “Bendecid ahora a Yahvé, vuestro Dios”; y toda la asamblea bendijo a Yahvé, Dios de sus padres, y, postrándose, oraron ante Yahvé y ante el rey. 21 Sacrificaron víctimas a Yahvé, y al día siguiente ofrecieron a Yahvé holocaustos, mil becerros, mil carneros, mil corderos con sus libaciones y muchos sacrificios por todo Israel; 22comieron y bebieron ante Yahvé aquel día con gran gozo. Dieron por segunda vez la investidura del reino a Salomón, hijo de David, y le ungieron rey ante Yahvé, y a Sadoc, sacerdote. 23Sentóse Salomón por rey en el trono de Yahvé en lugar de David, su padre; y fue prosperado, obedeciéndole todo Israel. 24Todos los jefes y los valientes y todos los hijos del rey David prestaron homenaje al rey Salomón, 25a quien Yahvé engrandeció en extremo a los ojos de todo Israel, dándole un reinad glorioso, cual ningún rey lo tuvo antes de él en Israel.

Todo el pueblo postróse ante Yahvé en oración ferviente. Los sacrificios (holocaustos, libaciones, sacrificios eucarísticos) fueron muchos. Por segunda vez (la primera en 1Re 1:32-40) fue Salomón ungido rey ante Yahvé; en lugar de Abiatar fue ungido Sadoc (1Re 2:26-27). Parece que el autor exalta el reinado de Salomón por encima del de David.

Muerte de David (1Re 29:26-30).
26Así reinó David, hijo de Isaí, sobre todo Israel, 27 siendo cuarenta años el tiempo que reinó sobre Israel; siete años reinó en Hebrón y treinta y tres años reinó en Jerusalén. 28Murió en buena vejez, lleno de días, de riquezas y de gloria. Sucedióle Salomón, su hijo. 29Los hechos del rey David, los primeros y los postreros, están escritos en el libro de Samuel, vidente, y en las crónicas de Natán, profeta, y en las de Gad, vidente, 30 con todo su reinado, sus hazañas y los sucesos de su tiempo que pasaron sobre él, y sobre Israel, y sobre los otros reinos de aquellas tierras.

Cuarenta años reinó David: siete en Hebrón y treinta y tres en Jerusalén (1Re 2:11). Dios premióle con una vida larga y feliz (Gen 15:15; Gen 25:8). Termina el autor citando las fuentes documentales de su libro, que han sido los libros de Samuel, las crónicas de Natán (Gen 17:1-15) y de Gad, vidente (Gen 21:9). Tenemos un testimonio explícito del uso de documentos por parte del autor sagrado; el examen del libro demuestra que el autor los utiliza con una finalidad muy definida, silenciando algunas cosas, poniendo de relieve otras y sacando del olvido no pocos datos interesantes para la historia religiosa de Israel.

Fuente: Biblia Comentada

joven y tierno de edad. Vea las notas sobre 1Cr 22:5.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

David exhortó a un espíritu de generosidad para dar para el proyecto (cp. 1Cr 28:1), basándose en el ejemplo de su propia generosidad (vv. 1Cr 29:3-4). David dio su fortuna personal para la edificación del templo, una fortuna que era casi incontable.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Esta sección refiere los preparativos de David para que Salomón reconstruyera el templo. En 1Cr 22:1-19 se trata acerca de los preparativos generales y de diversos encargos. La división del trabajo se detalla en 1Cr 23:11Cr 27:33. La comisión final de Salomón se registra en 1Cr 28:11Cr 29:20.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Se da un registro de la última asamblea convocada por David en la que el rey encargó a Salomón y al pueblo que edificaran el templo para la gloria de Dios. Estos capítulos finales presentan la transición de David a Salomón. El cronista no menciona la conspiración de Adonías (1Re 1:5-9) ni la debilidad de David (1Re 1:1-4), sino que considera la contribución positiva del reino davídico.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Esta sección relata de forma selectiva el reinado de David con un gran énfasis en el traslado del arca en Jerusalén y en los preparativos para construir el templo.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

— el único: La alusión a Salomón como el único elegido por Dios responde probablemente a las posibles dudas levantadas sobre su legitimidad dinástica y, en consecuencia, invalida como ilegítimas las pretensiones dinásticas de Adonías (ver 1Re 1:1-53).

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

El desafío al compromiso. David ya ha presentado al pueblo la necesidad de ser obediente a Dios (28:8); ahora les desafía a que sean generosos y actúen de todo corazón. El da el ejemplo (2-5a) y ellos aceptan el desafío (5b-9). La cantidad de tesoros mencionados aquí es enorme (ver la Introducción), pero muestra una generosidad como la que se vio cuando se construyó el tabernáculo (Exo. 35:20-36:7), como la que demandaron los profetas en los días del segundo templo no mucho antes de la misma época del cronista (Hag. 1:3, 4; Mal. 3:8-10), y como la de la iglesia del NT cuando se estaba edificando una clase diferente de “templo” (1 Cor. 3:16; 2 Cor. 8-9; Hech. 11:27-30). Los primeros lectores del cronista deben haber sentido la fuerza de estos versículos en el término dracmas (7), una moneda conocida es sus días pero no en los de David. El cronista, no un hombre indiferente como algunos se imaginan que era, nota en este caso, como también en otras partes, el gozo, la generosidad, y la integridad de corazón que el desafío de David evocó (9).

Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno

29.1 Salomón tomó el trono en 970 a.C.29.1 Es posible obsesionarse con la construcción del edificio de una iglesia y descuidar la iglesia real: el pueblo de Dios. Pero también es malo lo opuesto: olvidarse del edificio de la iglesia. David aclaró este punto cuando dijo del templo: «Porque la casa no es para hombre, sino para Jehová Dios». Si bien debemos evitar las extravagancias costosas, debemos recordar que todo edificio de una iglesia es un testimonio visible de Dios. ¿Cómo puede ser usado mejor el edificio de su iglesia para hablar al mundo acerca de Dios?29.3-5 David dio de su fortuna personal para el templo. Alentó a los demás para que siguieran su ejemplo, y lo hicieron con gusto. Tanto el tabernáculo (Exodo 35.5-36.7) como el templo fueron construidos con las ofrendas voluntarias del pueblo. Podemos hacer como David y reconocer que todo lo que tenemos viene de Dios (29.14-16). Quizá no tengamos la riqueza de David, pero podemos desarrollar su disposición de dar. Lo que tenemos no es lo que cuenta delante de Dios, sino nuestra disposición para darlo.29.6-9 Estos líderes mostraron una actitud correcta hacia su dinero al darlo con gozo para la obra de Dios. Esta actitud está descrita por Pablo en 2Co 9:7 : «Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre». Cuando somos generosos porque estamos agradecidos, nuestra actitud puede inspirar a otros. Dé con generosidad para la obra de Dios.29.15 David hace un contraste entre la naturaleza eterna de Dios y las vidas fugaces de los miembros de su pueblo. Nada perdura a menos que tenga sus raíces en el carácter inmutable de Dios. Si nuestros hechos más destacados se desvanecen como polvo delante de Dios, ¿dónde depositaremos nuestra confianza? Sólo en una relación con Dios podemos encontrar algo permanente. Su amor nunca desaparece ni nada nos lo podrá quitar.29.19 «Corazón perfecto» significa estar enteramente dedicado a Dios. Esto es lo que David quería para Salomón: Que él deseara servir a Dios por encima de todo. ¿Encuentra difícil hacer lo que Dios quiere o más difícil aún querer hacerlo? Dios puede darle un corazón perfecto. Si cree en Jesucristo, esto ya está sucediendo en usted. Pablo escribió: «Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad» (Phi 2:13).29.21 La libación era una pequeña cantidad de vino que debía ser derramada en los sacrificios que se hacían a Dios como reconocimiento de que El proveía para su pueblo.29.25 Salomón superó la riqueza y el honor de su padre. El legado de David se originó en su relación vital con Dios, y dio sus valores espirituales como herencia a Salomón. El dinero y el poder que dejamos a nuestros hijos son menos importantes que el legado espiritual que podemos darles. ¿Qué clase de herencia recibirán sus hijos?29.29 Un vidente era alguien que recibía mensajes de Dios para la nación por medio de visiones o sueños.29.30 El primer libro de Crónicas ilustra vívidamente la importancia de mantener una relación con Dios. Las genealogías de los capítulos 1-9 enfatizan la necesidad de una herencia espiritual. La segunda parte del libro detalla la vida de David. Pocos hombres o mujeres de la Biblia estuvieron tan cerca de Dios como David. Su contacto diario con Dios incrementó su capacidad de adoración y fortaleció su deseo de construir el templo de Dios. La vida de David nos muestra la importancia de permanecer cerca de Dios: por medio del estudio y la obediencia a su Palabra y la comunicación diaria con El. El segundo libro de Crónicas, por otro lado, revela cuán rápido pueden deteriorarse nuestras vidas (en lo espiritual, mental y social) cuando no podemos permanecer en contacto con Dios.PRINCIPIOS POR LOS CUALES VIVIREl rey David dio a su hijo Salomón los principios para guiarlo a lo largo de su vida (véase 1Ch 28:9-10). Estas mismas ideas son las que cualquier padre cristiano quisiera presentar a su hijo:1. Conocer a Dios personalmente.2. Aprender los mandamientos de Dios y descubrir lo que El quiere que usted haga.3. Adorar a Dios con corazón perfecto.4. Servir a Dios con un ánimo voluntario.5. Ser fiel.6. No desalentarse.

Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir

NOTAS

(1) O: “el templo”. Heb.: hab·bi·ráh.

REFERENCIAS CRUZADAS

a 1812 1Cr 28:8

b 1813 1Re 8:19; 1Cr 28:5

c 1814 1Re 3:7; Pro 4:3

d 1815 2Cr 2:4

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

joven y tierno. Véase nota en 1Re 3:7.

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

Lit., palacio

Fuente: La Biblia de las Américas

[2] Cornerinas, piedras relucientes.[3] Bolsillo secreto.[8] 1 Cro 26, 22.[15] Pues toda nuestra vida pasa en un momento.[22] Con la unción quedaba consagrado al servicio del Señor, en cuyo honor ejercía la autoridad. Rom 13, 1-2.

Fuente: Notas Torres Amat