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Comentario de 1 Reyes 9:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de 1 Reyes 9:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Sucedió que cuando Salomón había acabado de construir la casa de Jehovah, la casa del rey y todo lo que había deseado hacer,

Año 991 a.C.

Y como. 1Re 6:37, 1Re 6:38; 1Re 7:1, 1Re 7:51; 2Cr 7:11-22.

la casa. 2Cr 8:1-6; Ecl 2:4.

todo lo que Salomón. 1Re 9:11, 1Re 9:19; Ecl 2:10; Ecl 6:9.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

El pacto de Dios dado en visión a Salomón, 1Re 9:1-9.

Los regalos mutuos de Salomón e Hiram, 1Re 9:10-14.

En la construcción de Salomón los gentiles eran esclavos y israelitas siervos honorables, 1Re 9:15-23.

La hija de Faraón se retira a su casa, 1Re 9:24.

Los sacrificios solemnes anuales de Salomón, 1Re 9:25.

Sus navíos traen oro de Ofir, 1Re 9:26-28.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

1Re 10:1-29; 1Re 11:1-43

El relato del reinado de Salomón se termina con la enumeración de los éxitos socioeconómicos del período junto con la apostasía y la secularización creciente que vienen unidas a estas actitudes. El reinado de Salomón empezó bien, pero se vendría abajo por sus fracasos espirituales. Esta sección se subdivide en cuatro partes:

(1) relaciones y actividades especiales (1Re 9:1-28);

(2) la visita de la reina de Saba (1Re 10:1-10);

(3) el esplendor de una era (1Re 10:14-29); y

(4) detalles del cierre de la época (1Re 11:1-43).

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

la segunda vez: Dios se le apareció a Salomón en una oportunidad anterior en Gabaón (1Re 3:4-15). La advertencia del Señor fue un recordatorio necesario para Salomón, el que se comprometió con las condiciones requeridas para gozar de las bendiciones del Señor. Salomón debería soportar las consecuencias de su desobediencia (1Re 11:1-11).

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

Segunda aparición de Yahvé (9:1-9).
1 Cuando hubo acabado Salomón la casa de Yahvé, la casa real y todo cuanto se había propuesto hacer, 2 se apareció Yahvé por segunda vez a Salomón, como se le había aparecido en Gabaón, 3 y le dijo: “He oído tu oración, el ruego que has hecho ante mí. He santificado esa casa que has edificado, para poner en ella mi nombre para siempre, y en ella estarán siempre mis ojos y mi corazón. 4 Si andas en mi presencia, como anduvo David, tu padre, en integridad de corazón y en equidad, haciendo cuanto yo te he mandado y guardando mis leyes y mandamientos, 5 yo afirmaré el trono de tu reino sobre Israel para siempre, como se lo prometí a David, tu padre, diciendo: No faltará de ti varón en el trono de Israel. 6 Pero si os apartáis de mí vosotros y vuestros hijos, si no guardáis mis mandamientos, mis leyes, las que yo os he prescrito, y os vais tras dioses ajenos para servirlos y prosternaros ante ellos, 7 yo exterminaré a Israel de la tierra que le he dado y echaré lejos de delante de mí esta casa, que he consagrado a mi nombre, e Israel será el sarcasmo y la burla de todos los pueblos. 8 Y esta casa será una ruina, y cuantos pasen cerca de ella se quedarán pasmados y silbarán. Se dirá: ¿Por qué ha tratado así Yahvé a esta tierra y esta casa? 9 Y responderán: Porque abandonaron a Yahvé, su Dios, que sacó de la tierra de Egipto a sus padres, y se ligaron a otros dioses, prosternándose ante ellos y sirviéndolos. Por eso ha hecho venir Yahvé sobre ellos todo este mal.”

No se indica de qué manera se apareció Yahvé a Salomón; acaso fue también en sueños, como en la aparición de Gabaón (3:4)·
El objeto de la misma es confirmarle en sus esperanzas de que ha escuchado Yahvé su oración y sus ruegos. En el templo estarán siempre los ojos y el corazón de Dios, En cuanto a la continuidad de la descendencia en el trono, depende de la conducta de Salomón y de cada uno de los reyes. Si Salomón y sus hijos se alejan de Dios (Deu 28:45), no cumplen sus preceptos, van tras dioses ajenos, entonces quedará sin efecto todo cuanto ha prometido Dios. No basta con tener un templo dedicado a Yahvé, ni su presencia sola puede asegurar la felicidad del pueblo, que depende de la fidelidad al pacto de la alianza. En caso de que Israel sea infiel a su palabra, está dispuesto Yahvé a abandonar el templo y entregar el edificio en manos de los enemigos para que no dejen de él piedra sobre piedra. En esta sección, que se inspira en Deu 29:21-27, se ve reflejada la historia de Israel desde la salida de Egipto hasta el exilio 1.

Hiram, descontento (Deu 9:10-14).
10 Al cabo de veinte años de haber edificado Salomón las dos casas, la casa de Yahvé y la casa real, n para las cuales Hiram, rey de Tiro, había mandado a Salomón madera de cedro y de ciprés y cuanto oro quiso, dio Salomón a Hiram veinte ciudades en tierra de Galilea. 12 Salió Hiram de Tiro para ver las ciudades que le daba Salomón; y, no gustándole, 13dijo: “¿Qué ciudades me has dado, hermano?” Y las llamó tierras de Cabul, nombre que tienen todavía hoy. 14 Había mandado Hiram a Salomón ciento veinte talentos de oro.

Los trabajos del templo y de la casa de Salomón duraron muchos años, no siendo posible determinar cuántos, por no saber si los trabajos de la construcción del templo efectuáronse contemporáneamente con los de ornamentación por parte de Hiram (Deu 7:13). Tampoco es fácil determinar cuándo Hiram se quejó de las ciudades que le había entregado Salomón. Este había pagado el material que le mandó Hiram y abonado los sueldos a los obreros del rey de Tiro. Pero lo presupuestado era insuficiente, por cuanto las deudas de Salomón debían de ser muchas, y los gastos de palacio, muy subidos. Por lo mismo, un nuevo contrato se firmó entre ambos reyes: Salomón entregó a Hiram veinte aldeas de Galilea a cambio de ciento veinte talentos de oro, o sea, alrededor de cinco toneladas, y quizá más, en caso de que se acepte como medida el talento babilónico, de un peso aproximado de sesenta kilogramos. Según una costumbre existente en el Próximo Oriente, que remontaba al segundo milenio, los reyes se consideraban hermanos. El nombre de Cabul se ha conservado en una aldea que se halla a quince kilómetros al este de Acre (Jos 19:27). Probablemente se trata de un juego de palabras: Kabul, de kebal, que significa “como nada,” aludiendo a la apreciación que hizo Hiram de las aldeas que se le habían entregado.

Salomón, constructor (Jos 9:15-28).
15 He aquí cómo se reguló el servicio personal impuesto por el rey Salomón a los hombres cuya leva hizo para edificar la casa de Yahvé y su propia casa, el terraplén y las murallas de Jerusalén, y, además, Jasor, Megiddo y Guezer. ló Había subido el Faraón, rey de Egipto, y, apoderándose de Guezer, la había incendiado, matando a los cananeos que habitaban la ciudad. Después se la dio en dote a su hija, la mujer de Salomón; 17 y Salomón edificó a Guezer, Bet-Horón de abajo, 18 Balaat y Tamar, en el desierto del mediodía; 19 todas las ciudades de almacenes, que le pertenecían, y las destinadas a los carros y a la caballería, y todo cuanto quiso Salomón edificar en Jerusalén, en el Líbano y en toda la tierra de su dominio, 20 Toda la gente que había quedado de los amorreos, de los jéteos, de los fereceos, de los jeveos y de los jebuseos, que no pertenecían al pueblo de Israel; 21 sus descendientes que habían quedado después de ellos en la tierra, y que los hijos de Israel no habían podido dar al anatema, los obligó Salomón a prestación personal como lo están hoy; 22 no empleó Salomón corno tales a los hijos de Israel, que eran sus hombres de guerra, sus servidores, sus jefes, sus oficiales y los comandantes de sus carros y su caballería. 23 Los jefes que Salomón puso al frente de las obras eran quinientos cincuenta, encargados de vigilar a los trabajadores. 24 La hija de Faraón subió de la ciudad de David a la casa que Salomón le había edificado. Entonces fue cuando se hizo el terraplén. 25 Tres veces cada año ofrecía Salomón holocaustos y sacrificios pacíficos sobre el altar que él edificó a Yahvé, y quemaba perfumes sobre el que estaba delante de Yahvé. El acabó toda la casa. 26Construyó también Salomón naves en Asiongaber, que está junto a Elat, en la costa del mar Rojo, en la tierra de Edom; 27y mandó Hiram para estas construcciones a sus siervos, diestros marineros, con los siervos de Salomón, 28 y fueron hasta Ofir, y trajeron de allí oro, cuatrocientos veinte talentos, que llevaron al rey Salomón.

Empleó Salomón gran número de obreros en reparar y mejorar el recinto amurallado de la ciudad, ampliar las murallas existentes con el fin de encerrar dentro del casco de la población los nuevos barrios de la misma 2. Entre las obras descuella por su importancia la del Millo, palabra derivada de male = estar lleno, de donde millo = terraplén. Parece poder identificarse este lugar con el relleno que empezó David y acabó Salomón en el valle que separaba la colina del Ofel del monte Moría, donde estaba la era que Areuna cedió a David para levantar allí un altar a Yahvé (2Sa 24:21-25), y en donde más tarde alzó Salomón el templo.
De la conquista de Guezer por el faraón Psusenne II hemos hablado en 3:1. De norte a sur del reino construyó algunas plazas fuertes, tales como Jasor (; Jos 12:19), Megiddo (Jos 4:12), Bet-Horón (Jos 16:3; Jos 18:13) y Guezer Que 1:29). Dos fortalezas se levantaron en el sur, Balaat y Tamar, en el desierto (Eze 47:19; Gen 14:7), hacia el sudeste de la punta meridional del mar Muerto, que protegían el camino del bronce. En todo el territorio estableció ciudades de almacén (Exo 1:110), al frente de las cuales puso un prefecto, construyendo asimismo otras que guardaban los carros de guerra y las caballerías (Exo 10:26). El peso de todos los trabajos recayó sobre los extranjeros que los judíos no habían aniquilado en la conquista de Canaán (Deu 7:1-2; Deu 20:17-18), y que existían en gran cantidad en el país. Los trabajadores estaban divididos en escuadrones mandados por jefes, al frente de los cuales figuraba Adoniram (Deu 4:6). Pero llegó un tiempo en que la mano de obra extranjera no alcanzaba, empleándose entonces a obreros israelitas (Deu 5:27-28) como leñadores en el Líbano o en las canteras de Palestina (Deu 11:26-40).
Una fuente de riquezas para Salomón eran las minas del Araba, al sur del mar Muerto, como han puesto al descubierto las excavaciones practicadas en tell-el-Heleifeh, la antigua Asiongaber, en el golfo de Aqaba, junto al actual puerto de Alat o Eilat. En Asiongaber construyóse una fundición de hierro y bronce, minerales que se extraían de las minas vecinas, cuyas instalaciones se protegieron contra los posibles ataques de Hadad, rey de Edom. Es ésta la más vasta y grandiosa instalación de este género que se conoce en los territorios del antiguo Oriente Medio. Con el fin de poder explotar el mineral y exportarlo, Salomón, de acuerdo con Hiram, construyó una flota, que lanzó sobre las aguas del mar Rojo hacia los países de Ofir. Las naves que hacían este servicio de exportación e importación llamábanse “naves de Tarsis,” esto es, naves al servicio de las fundiciones de Asiongaber (Deu 9:26-29; Deu 10:22; 2Cr 8:17-18; 2Cr 9:10-11). Esta flota salomónica llevó la fama del rey hebreo hasta lejanos países 3.

Fuente: Biblia Comentada

hubo acabado … la casa real. Según 1Re 6:1, Salomón comenzó a edificar el templo en abril / mayo de 966 a.C. El templo quedó acabado en octubre / noviembre de 959 a.C. (1Re 6:38). La dedicación del templo y la oración de Salomón al Señor tuvieron lugar once meses después de acabar la construcción del templo en septiembre / octubre de 958 a.C. El Señor no apareció a Salomón esta segunda vez hasta que hubo acabado de edificar su propio palacio en 946 a.C. (cp. 1Re 7:1). Así, la respuesta del Señor vino aproximadamente doce años después de la oración y súplica de Salomón al Señor que aparece en 1Re 8:22-53.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Vea 2Cr 7:11-22.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

1Re 9:1-9 : Esta nueva aparición es la respuesta de Dios a la oración de Salomón. Se repite la promesa dinástica en forma condicional y se introduce por primera vez la interpretación teológica de la destrucción del Templo y de la caída de Jerusalén.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

Dios responde a la oración de Salomón. Aunque el informe de esta palabra de Dios viene inmediatamente después de la dedicación del templo y es una respuesta a la oración de Sa lomón en esa ocasión, el autor fija la fecha después que Salomón había edificado no solo el templo sino el palacio también, el cual tomó 13 años más (9:10). Mientras que en 6:11 se nos dice que “vino la palabra del Señor a Salomón” (quizá por medio de un profeta), aquí Dios se aparece a él una vez más en un sueño o visión, como en Gabaón. La referencia a Gabaón nos recuerda que la época de los lugares altos se ha terminado, ¡o debería haber terminado!

Dios le dice a Salomón que ha aceptado su oración y que ha puesto su nombre en el templo para siempre; el significado de esto se explica nuevamen te en el sentido de que la atención de Dios está enfocada en el templo (3). A esto lo sigue la tercera mención del carácter condicional de la promesa a David. Y es la mención más sombría hasta enton ces porque el lado negativo se describe con todo detalle. Dios le dice a Salomón qué pasará si él y el pueblo (notar la forma plural “vosotros”, y ver el v. 9) se apartan de los caminos de Dios y adoran a otros dioses: La nación será echada de esta tierra y hasta el templo será quitado de la vista de Dios (7) y llegará a ser una pila de ruinas (8). ¡Claramente la promesa de que el nombre y el corazón de Dios estarían allí para siempre estaba sometida a las mismas condiciones que la promesa de una dinastía para siempre! Al poner énfasis en el peligro de la desobediencia, esta solemne advertencia se proyecta sobre el resto del relato del reinado de Salomón.

Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno

9.4-9 Dios se apareció a Salomón por segunda vez. La primera, fue en Gabaón (3.4-15). Para más información acerca de las condiciones de la gran promesa que Dios le hizo a David y a sus descendientes véase la nota a 2.3, 4.9.11-14 ¿Acaso estaba siendo injusto Salomón con Hiram? No está claro en estos versículos si Salomón dio estas ciudades a Hiram, o si fueron colaterales hasta que pudo volver a pagar a Hiram por el oro que este le había prestado. En 2Ch 8:1-2 se menciona que las ciudades fueron regresadas a Salomón. En cualquiera de los casos, Hiram probablemente prefirió un pedazo de tierra en la costa que era más adecuado para el comercio (el nombre que le dio a esta ciudad, Cabul, suena como la palabra hebrea que se traduce «bueno para nada»). Pero al final, se le pagó mucho más por medio de sus asociaciones comerciales con Salomón (2Ch 9:10, 2Ch 9:21). Debido a que Fenicia estaba en términos amigables con Israel y dependía de esta nación para el grano y el aceite, la relación de Hiram con Salomón era más importante que un feudo sobre algunas ciudades.9.16 En este momento, Israel y Egipto eran las potencias mundiales en el Cercano Oriente. Durante mucho tiempo Egipto había conservado el control de Gezer, aun cuando este se encontraba en territorio israelita. El Faraón de Egipto le dio la ciudad a su hija. Salomón se casó con ella, poniendo a la ciudad de Gezer bajo control israelita. El casamiento entre familias reales era común, pero no estaba aprobado por Dios (Deu 17:17).PROYECTO DE LA CONSTRUCCION DE SALOMON : Salomón llegó a ser conocido como uno delos más grandes constructores en la historia de Israel. Construyó Hazor, Meguido y Gezer como ciudades fortificadas en puntos clave durante su reinado. Además reconstruyó las ciudades de la baja Bet-horón, Baalat y Tadmor.

Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir

REFERENCIAS CRUZADAS

a 775 2Cr 7:11

b 776 2Cr 8:1; Ecl 2:4

c 777 2Cr 8:6

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

Lit., y todo el deseo de Salomón que le agradaba hacer

Fuente: La Biblia de las Américas

[7] Jer 7, 4.[11] Hasta el cubrimiento de los gastos. Parece que estas poblaciones estaban fuera de la tierra de promisión. Jos 19, 27; 2 Cro 8, 2.[13] Tierra arenosa y seca, o llena de espinas.[22] O que sirviera en las faenas más penosas.[25] En las dos pascuas y en la fiesta de los Tabernáculos.

Fuente: Notas Torres Amat