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Comentario de 1 Samuel 14:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de 1 Samuel 14:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Aconteció cierto día que Jonatán hijo de Saúl dijo a su escudero: —Ven, pasemos hasta el destacamento de los filisteos que está al otro lado. Pero no lo hizo saber a su padre.

Año 1087 a.C.

Jonatán hijo de Saúl. 1Sa 14:39-45; 1Sa 13:2, 1Sa 13:22; 1Sa 18:1-4; 2Sa 1:4, 2Sa 1:5, 2Sa 1:25, 2Sa 1:26.

y no lo hizo saber a su padre. 1Sa 25:19; Jue 6:27; Jue 14:6; Miq 7:5.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

Jonatán milagrosamente hiere a la guarnición de los filisteos, 1Sa 14:1-14.

Un terror divino hace que se hieran ellos mismos, 1Sa 14:15-16.

Saúl y el pueblo van al campamento de los filisteos, 1Sa 14:17-20.

Los hebreos cautivos, y los israelitas escondidos, se unen contra ellos, 1Sa 14:21-23.

Saúl da la orden de no probar bocado, 1Sa 14:24-30.

Él refrena al pueblo de comer sangre, 1Sa 14:31-34.

y edificó un altar, 1Sa 14:35-36.

Jonatán, es descubierto por medio suertes, y es salvado por el pueblo, 1Sa 14:37-46.

Saúl y su familia, 1Sa 14:47-52.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

Este capítulo cuenta la historia de la victoria de Israel sobre los filisteos y el imprudente voto de Saúl, el que casi condujo a la muerte a su propio hijo. El capítulo también ilustra la continua falta de sabiduría y de discreción en el liderazgo de Saúl.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

él no lo hizo saber a su padre: Saúl pensaría que el plan de Jonatán era temerario.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

LOS FILISTEOS. Este capítulo hace hincapié en que Israel derrotó a los filisteos sólo porque Dios actuó en favor de su pueblo. Los israelitas estaban desanimados e insuficientemente armados, y sus enemigos eran más numerosos (1Sa 13:19-22). No tenían ninguna esperanza razonable de victoria, pero ganaron la batalla porque «salvó Jehová a Israel aquel día» (1Sa 14:23). Cuando las circunstancias parecen estar contra los creyentes y sus recursos son insuficientes, los hijos de Dios tienen el derecho a pedirle a Dios que los ayude en su tiempo de necesidad (véase Heb 4:16, nota). Él ha prometido ser «pronto auxilio en las tribulaciones» (Sal 46:1) y suplir la gracia para todas las necesidades de los creyentes (2Co 12:9).

Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena

Hazaña de Jonatán (14:1-14).
1 Un día Jonatán dijo a su escudero: “Anda, vamos a pasar al puesto de los filisteos, que está allí del otro lado.” Nada había dicho a su padre. 2 Saúl estaba apostado al extremo de Gueba, bajo el granado que estaba junto a la era, y tenía con él unos seiscientos hombres, 3 Ajías, hijo de Ajitub, hermano de Icabod, hijo de Finés, hijo de Helí, era sacerdote de Yahvé en Silo, y llevaba el efod. Tampoco la gente sabía nada de adonde había ido Jonatán. 4 Entre los pasos por donde Jonatán intentaba llegar al puesto de los filisteos había un diente de roca de un lado y otro del otro, el uno de nombre Boses y el otro Sene. 5 Uno de ellos se alza al norte, enfrente de Mijmas, y el otro al mediodía, enfrente de Gueba. 6 Jonatán dijo a su escudero: “Anda, vamos a pasar al puesto de los incircuncisos; puede ser que Yahvé nos ayude, pues nada le impide salvar con muchos o con pocos.” 7 Su escudero le respondió: “Haz lo que quieras. Donde tú vayas, pronto estoy a seguirte.” 8 Jonatán le dijo: “Vamos a pasar hacia ésos y a dejarnos ver de ellos. 9 Si nos dicen: Esperad a que vayamos, nosotros nos quedaremos donde estemos y no subiremos a ellos; 10 pero si nos dicen: Subid acá, subiremos, porque Yahvé nos los ha entregado en nuestras manos. Esa será para nosotros la señal,” 11 Hicié-ronse ver ambos del puesto de los filisteos, y éstos dijeron: “Mirad, los hebreos salen de los agujeros donde se habían metido”; 12 y, dirigiéndose a Jonatán y a su escudero, dijeron: “Subid a nosotros y os enseñaremos una cosa.” Jonatán dijo al escudero: “Sube detrás de mí, que Yahvé los ha puesto en manos de Israel.” 13 y sirviéndose de manos y pies, subió Jonatán, seguido de su escudero. Los filisteos volvieron la espalda ante Jonatán, que los hería, mientras detrás de él los mataba el escudero. 14 Esta primera matanza que hizo Jonatán y su escudero fue de unos veinte hombres; en un espacio como de la mitad de una yugada.

Al joven Jonatán cansaba la vida ociosa de las posiciones, por lo cual ideó llevar a cabo una hazaña. Expuso su plan al escudero que, como oficial, llevaba siempre consigo para que le protegiera en caso de ataque y rematara a los heridos que caían bajo su espada. El oficio de escudero es propio de los tiempos de los jueces Que 9:54), de Saúl y de David. Hemos visto que los filisteos acampaban en Mijmas y que tenían una avanzadilla en el torrente Suwenit. Por su parte, Saúl y su ejército moraban en Gueba, atareados quizá en fortificar el lugar para resistir a un posible ataque filisteo. Saúl estaba en una era de las afueras del pueblo, junto a un melogranado, que le protegía del sol y le camuflaba del enemigo. Algunos autores toman la palabra migron, migran, era, en sentido topográfico, basándose en Isa 10:28 e identificándolo con el actual tell miriam, altozano que domina el camino de Gueba a Mijmas, a un kilómetro y medio de esta última (Mediebelle, Dhorme, Rehm). Jonatán quiso dar un golpe de mano y sorprender a la avanzadilla filistea. “Entre los pasos por donde trataba Jonatán de pasar al apostadero de los filisteos había una peña a manera de diente (lit.: diente de peña) de un lado y otra peña a modo de diente del otro lado. la una llevaba por nombre Boses; la otra, Sene. La una, hacia el noirte, frente a Mijmas; la otra, hacia el sur, frente a Gabaa” (v.4-5, tirad. Fernández, l.c.).
“Los dos jóvenes – escribe el mencionado autor – se lanzan a la temeraria empresa. Bajan de Gabaa al wadi, siguen por umos momentos el cauce, y, al dar la vuelta al recodo, son avistados por los del apostadero, quienes echan a gritar: “Mirad los hebreos, “que salen de las cuevas donde se ocultaron.” Jonatán fue hacia ellos. A ambos lados del gran peñón hay dos subidas, difíciles las dos, pero más la del oeste. Por una de ellas, quizá la más áspera,, se subió Jonatán, trepando con pies y manos; y en pos de él su escudero. No contaban, sin duda, los filisteos con tal osadía; ésta los desconcertó; y con esto se explica que en aquel primer encuentro, en la mitad del espacio que un par de bueyes puede arar, los “Los valientes jóvenes dejaron fuera de combate no menos de veinte hombres.” 2

Ataque general (Isa 14:15-23).
15 Trascendió el espanto al campamento, al llano y a todos los puestos de los filisteos, y aun las tres columnas de saqueadores fueron presa del terror. Temblaba la tierra. Fue: un espanto de Dios. 16 Los centinelas de Saúl que estabam en Gueba de Benjamín vieron cómo la muchedumbre se dispersaba y corría de un lado para otro. 17 Saúl dijo a la gente que tenía con él: “Pasad revista y ved quién falta de entre nosotros.” Pasáronla, y se halló que faltaban Jonatán y su escudero. 18 Dijo entonces Saúl a Ajías: “Trae el efod”; pues había llevado el efod y lo tenía allí aquel día delante de Israel. 19 Mientras Saúl hablaba con el sacerdote, iba extendiéndose y creciendo el tumulto en el campamento de los filisteos; y Saúl dijo al sacerdote: “Retira tu mano.” 20 Saúl y cuantos con él estaban se reunieron y avanzaron hasta el lugar de la lucha, y vieron que los filisteos habían vuelto sus armas unos contra otros y la confusión era grandísima. 21 Los hebreos que de antes estaban con los filisteos y habían subido con ellos al campamento, se pusieron también al lado de los de Israel, que estaban con Saúl y Jonatán. 22 Los que de Israel se habían ocultado en los montes de Efraím, al tener noticia de la huida de los filisteos, se pusieron igualmente a perseguirlos. 23 Así libró Yahvé aquel día a Israel. El combate siguió hasta Bet-Horón. Vinieron a ser los que se reunieron con Saúl unos diez mil hombres, y se extendió la lucha por todos los montes de Efraím.

El pánico sembrado por todo el campamento filisteo fue providencial. Los filisteos que estaban en las avanzadas huyeron precipitadamente, contagiando con su huida y palabras al ejército, que, temiendo un ataque general por sorpresa, dióse también a la fuga. Los gritos de los soldados en retirada, los ruidos de los carros en marcha, levantaron un alboroto imponente, comparado al que produce un terremoto. Fue un espanto de Dios, con lo que se quiere afirmar que no solamente fue un pánico extraordinario, sino un rumor enviado por Dios para espantar a los filisteos. Sospechó Saúl que alguno de los suyos había desencadenado este estado de cosas; hechas las averiguaciones pertinentes, se notó la falta de Jonatán y de su escudero. Para conocer la voluntad de Yahvé, manda Saúl a Ajía que acercase el efod (2:28), no el arca de Dios, como dice el texto masorético (3:3; 4:11). Guando el sacerdote se disponía a echar las suertes, se lo prohibió Saúl por entender que no era cuestión de perder tiempo, sino de salir cuanto antes en persecución del enemigo; la voluntad de Dios era demasiado evidente.
Habían los filisteos penetrado en Palestina por los llamados ascensus de Betorón, y por el mismo lugar huyen ahora a su tierra. En lugar de Betorón (texto griego de Lagarde y de la Vetus Latina), algunos autores prefieren la lectura de Bet Aven del texto hebreo 2.

Temerario juramento de Saúl (14:24-30).
24 Saúl cometió aquel día una gran imprudencia, pues conjuró al pueblo, diciendo: “Maldito el hombre que coma nada hasta la tarde, mientras no me haya vengado de mis enemigos.” Y nadie probó bocado. 25 El pueblo estaba extenuado por la fatiga, 26 y llegó a un bosque donde había mucha miel en el suelo. A pesar de ver la miel corriendo por el suelo, nadie la tomó para llevársela a la boca, por temor del juramento hecho. 27 Pero Jonatán, que nada sabía del juramento que su padre había hecho hacer al pueblo, metió la punta del bastón que llevaba en la mano en un panal de miel y se la llevó a la boca con la mano, y le brillaron los ojos. 28 Uno del pueblo le advirtió: “Tu padre ha hecho jurar al pueblo, diciendo: “Maldito el hombre que coma hoy.” 29 Jonatán respondió: “Mi padre ha hecho hoy mucho mal al pueblo. ¿No veis cómo han brillado mis ojos sólo con haber probado un poco de miel? 30 Si el pueblo hubiera comido hoy del botín tomado a los enemigos, ¡cuánto mayor habría sido la derrota de los filisteos!”

Dice el texto griego que cometió Saúl aquel día una gran imprudencia al impedir con su voto coronar más gloriosamente la gran empresa de deshacer al ejército enemigo. Creyó, sin embargo, Saúl que él y su pueblo debían corresponder al favor de haber sembrado Yahvé el pánico en el campo enemigo, decretando en su honor el ayuno de un día. La maldición de Saúl quiere ser una oración a Dios pidiéndole la aniquilación del enemigo. Los soldados mostraron gran fuerza de voluntad al divisar en el bosque la miel que se derramaba por el suelo, no atreviéndose a tocarla por temor del juramento hecho. Con este y otros ejemplos da Saúl la sensación de ser un hombre impetuoso, irreflexivo, que se dejaba llevar por el primer impulso.

Una falta ritual del pueblo (14:31-35).
31 Batieron aquel día a los filisteos desde Mijmas hasta Ayalón. El pueblo, desfallecido, 32 cuando volvió sobre el botín, tomo ovejas, bueyes y terneros, y, matándolos en el suelo, comió la carne con su sangre. 33Dijéronle a Saúl que el pueblo había pecado contra Yahvé comiendo la carne con su sangre; y dijo: “Habéis prevaricado. Traedme luego una piedra grande”; 34 y añadió: “Id por todo el pueblo y decidle que me traiga cada uno su buey o su oveja y que la degüelle aquí. Después comeréis y no pecaréis contra Yahvé comiendo la carne con sangre.” Llevó cada cual lo que tenía en su mano y lo desolló sobre la piedra. 35Saúl alzó un altar a Yahvé. Fue el primer altar que alzó Saúl a Yahvé.

Además de la falta, involuntaria, de Jonatán, el juramento de Saúl dio pie a que el pueblo, hambriento, se lanzara sobre los primeros animales que encontró al paso. Desde Mijmas había perseguido al enemigo hasta Ayalón, con un recorrido de más de veinticinco kilómetros, siendo muy natural que le devorara el hambre y la sed. Por considerarse la sangre como sede del alma y principio vital, que pertenecía a Dios (Gen 9:4; Lev 17:10-14; Deu 12:16-23), al atrapar el pueblo hambriento las ovejas, bueyes y cabras, las degolló inmediatamente en el suelo, sin preocuparse de buscar una piedra que les sirviera de soporte o de altar. No podían los hebreos comer la carne con su sangre, por lo cual debían degollar a los animales sobre una piedra o altar que permitiera la salida de la sangre al exterior. No era posible cumplir con este requisito degollando los animales a ras de tierra; por lo mismo, a quienes comían la carne sacrificada de este modo se les imputaba el pecado de comer carne con su sangre. ¿Quiere el autor sagrado aclarar con esto la ley sobre la inmolación contenida en Lev 17:13; Deu 12:16; Deu 15:23, o se refiere a una práctica introducida posteriormente? Parece más verosímil lo primero. En acción de gracias edificó Saúl un altar a Yahvé.

Jonatán, culpable (Deu 14:36-44).
36 Saúl dijo: “Vamos a salir a perseguir a los filisteos durante la noche, a destrozarlos hasta que luzca el día, sin dejar uno solo con vida.” Y le dijeron: “Haz cuanto bien te parezca.” Y él dijo al sacerdote: “Acércate”; 37 y consultó a Dios: “¿He de bajar en persecución del enemigo? ¿Los entregarás en manos de Israel?” Pero Yahvé no dio aquel día respuesta. 38 Saúl dijo: “Acercaos aquí todos los jefes del pueblo y buscad, a ver por quién haya sido cometido el pecado; 39 pues por vida de Yahvé, el salvador de Israel, que si hubiera sido por Jonatán, mi hijo, sin remisión morirá.” Nadie del pueblo osó responderle. 40 Dijo, pues, a todo Israel: “Poneos todos vosotros de un lado, y yo y mi hijo, Jonatán, nos pondremos del otro.” El pueblo contestó: “Haz como bien te parezca.” 41 Saúl dijo: “Yahvé, Dios de Israel, ¿cómo es que no respondes hoy a tu siervo? Si en mí o en Jonatán, mi hijo, está este pecado, Yahvé, Dios de Israel, da “urim,” ysi está la iniquidad en el pueblo, da”tummim.” Y fueron señalados por la suerte Jonatán y Saúl y librado el pueblo. 42 Saúl dijo: “Echad ahora la suerte entre mí y Jonatán, mi hijo, y aquel que señalare Yahvé, morirá.” Pero el pueblo dijo: “No será así.” Saúl persistió, y fue echada la suerte entre él y Jonatán, su hijo; y fue señalado Jonatán. 43 Saúl dijo a Jonatán: “Dime qué has hecho.” Y Jonatán respondió: “He gustado un poco de miel con la punta del bastón que llevaba en la mano, ¿y por eso voy a morir?” 44Saúl dijo: “Que me castigue Dios con todo rigor si no mueres, Jonatán.”

Saciado el pueblo, determinó Saúl emprender la persecución del enemigo al amparo de la noche. Pero antes de emprender la empresa decidió consultar a Dios por el procedimiento del urim y tummim. El oráculo no contestó, interpretando Saúl aquel silencio como efecto de algún pecado (28:6.15). Ante aquel contratiempo, Saúl, con la impetuosidad que le caracterizaba, lanza otro juramento de dar muerte al pecador, aunque sea su propio hijo Jonatan. En el v.41 seguimos el texto griego, que reproduce el texto original, mutilado por un escriba, que saltó de una línea a otra. Según el texto, la consulta se hace utilizando dos piedras preciosas que llevaba el sumo pontífice en el pectoral (Exo 28:30; Lev 8:8; Num 27:21), llamadas urim, que significa luz o verdad, y tummim, perfección o santidad, que, por convención, representaban el sí y el no. Pero esta manera de echar las suertes no tiene aplicación en el caso de que el oráculo no responda. Esta manera de consultar a Yahvé se practicó durante los reinados de Saúl y en los comienzos del de David, cesando en adelante, sustituyéndose por el mensaje profético. La suerte señaló a Jonatán como culpable; sólo la intervención atinada del pueblo pudo salvar a Jonatán de la muerte.

El pueblo salva a Jonatán (Num 14:45-48).
45 El pueblo dijo entonces a Saúl: “¿Va a morir Jonatán, el que ha hecho en Israel esta gran liberación? ¡Jamás! Vive Yahvé, no caerá a tierra un solo cabello de su cabeza, pues hoy ha obrado con Dios.” Así salvó el pueblo a Jonatán y no murió. 46 Saúl desistió de salir en persecución de los filisteos, y éstos llegaron a su tierra. 47 Mientras Saúl reinó sobre Israel, hizo la guerra a todos los enemigos de en torno: a Moab, a los hijos de Amón, a Aram Bet Rejob, al rey de Soba y a los filisteos, venciendo en todas partes a donde se volvía. 48 Llegó a ser muy fuerte; derrotó a Amalee y libró a Israel de las manos de cuantos antes le saqueaban.

El pueblo libertó de la muerte al héroe del día, Jonatán, salvándole a la manera como se rescata una víctima debida a Yahvé (Exo 13:13-15; Exo 34:20)· No especifica el texto qué víctima se ofreció en vez de Jonatan. A continuación se da un resumen de las campañas bélicas de Saúl. Se citan a los enemigos de TransJordania (Moab, amonitas), los del sur de Palestina (los idumeos), los del norte, cuyo representante más destacado es Soba, y, finalmente, los filisteos. El reino de Moab estaba al otro lado del Jordán, entre Amón, al norte, y los edomitas, al sur. Edom, cuya frontera evolucionó con el tiempo, ocupaba las márgenes derecha e izquierda del wadi el-Arabá, al sur del mar Muerto. Entre Damasco y Hamat se encontraba el pequeño reino de Soba (2Sa 10:6-8).

Familia de Saúl (2Sa 14:49-52).
49 Los hijos de Saúl fueron Jonatán, Isvi y Melquisúa; sus dos hijas se llamaron Merob la mayor y Micol la menor. 50 La mujer de Saúl se llamaba Ajinam, hija de Ajimas. El nombre del jefe de su ejército era Abner, hijo de Ner, tío de Saúl. 51 Quis, padre de Saúl, y Ner, padre de Abner, eran hijos de Abiel. 52 La guerra contra los filisteos fue encarnizada durante toda la vida de Saúl; y en cuanto veía Saúl un hombre robusto y valiente, le ponía a su servicio.

Tres hijos y dos hijas tuvo Saúl. El primogénito era Jonatán; le seguía Ievi, que en otros lugares (1Cr 8:33; 1Cr 9:39) es llamado Isbaal, que el autor de 2Sa 2:8 cambia en Moset = hombre de infamia; el tercero se llamaba Melquisúa (2Sa 31:2). De las hijas, Merob, la mayor, y Micol, la más pequeña, se habla en el curso de la historia (2Sa 18:17-19; 2Sa 18:20-27). No se conoce en la historia de Israel otra mujer de nombre Micol; en cambio, lleva este nombre una deidad cananea venerada en Beisán hacia el siglo XIV a.C. Ajinoam no era la única mujer de Saúl, que tuvo otras (2Sa 12:8), entre las cuales se menciona Resfa (2Sa 21:8).

Fuente: Biblia Comentada

de aquel lado. Jonatán y su escudero dejaron el campamento israelita para aproximarse al destacamento filisteo.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Esta sección del libro se centra en la interacción entre Israel, Samuel y Saúl. Estos capítulos comienzan con la llegada de los ancianos de Israel a Ramá para visitar a Samuel (1Sa 8:4) y concluyen con la marcha de Samuel dejando a Saúl y volviendo a Ramá (1Sa 15:34). Los capítulos 1Sa 8:11Sa 12:25 describen el establecimiento de la monarquía sobre la nación de Israel y la accesión de Saúl como primer rey. Estos capítulos quedan vinculados por la referencia al envejecimiento de Samuel (1Sa 8:1; 1Sa 12:2) y a «oír la voz» del pueblo (1Sa 8:7; 1Sa 8:9; 1Sa 8:19; 1Sa 8:22; 1Sa 12:1; 1Sa 12:14-15). Los caps. 1Sa 13:11Sa 15:35 narran los fracasos de Saúl como rey sobre Israel. Los acontecimientos de estos capítulos presentan intercalaciones de las dos interacciones entre Saúl y Samuel que tuvieron lugar, ambas, en Gilgal (1Sa 13:4; 1Sa 13:7-8; 1Sa 13:12; 1Sa 13:15; 1Sa 15:12; 1Sa 15:21; 1Sa 15:33).

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Hazañas de Jonatán. Nadie hubiera esperado una victoria israelita en vista de todas las dificultades descritas en el capítulo anterior, pero dos factores cambiaron dramáticamente la situación. Uno fue la valentía y el arrojo de Jonatán, y el otro fue la voluntad de Dios de dar a Israel la victoria. Como el mismo Jonatán comentara, nada impide a Jehovah salvar. Los filisteos eran lit. incircuncisos, ya que no practicaban esta costumbre; pero la palabra se usa para significar que estaban fuera del pacto entre Jehovah e Israel. Gén. 17 muestra que la circuncisión era una señal del pacto. Dios lucharía por su pueblo del pacto. El plan de Jonatán tuvo éxito porque tomó al enemigo de sorpresa, y por haberse valido de la ventaja que le daba un paso muy angosto entre los cerros y valles. Es así que dos hombres pudieron dar muerte a 20.

Es indudable que Jonatán habría informado a su padre (1), pero la impresión que da el v. 2 es que Saúl ignoraba tanto los planes de Dios como los de Jonatán. Era un hombre ajeno a los acontecimientos, a pesar del hecho que lo acompañaba el sacerdote Ajías, de Silo. Ajías llevaba el efod, el manto sacerdotal que ofrecía la manera de averiguar la voluntad de Dios (ver Exo. 28:6-30). No obstante, parece que Saúl no hizo ningún intento por saber la voluntad de Dios.

Los vv. 15-19 describen el pánico entre los filisteos después del ataque sorpresivo de Jonatán, y el desconcierto entre las tropas de Saúl. Por fin Saúl dio un paso para consultar a Dios (18), pero como todo estaba pasando con tanta rapidez, cambió de idea. El escritor bíblico enfatiza de esta manera que fue Dios quien obtuvo la victoria (15, 23); Saúl se sumó a la persecución de los filisteos en retirada, pero poco entendía de lo que estaba pasando.

18 La mención del arca nos toma aquí por sorpresa, aunque es posible que haya sido traída de Quiriat-jearim (7:1, 2), tal como había sido llevada de Silo a un campo de batalla en el pasado (4:4, 5). Parece más probable que debería seguirse aquí el texto gr. que se refiere al “efod” en lugar del arca (ver BJ). Sabemos por el v. 3 que Ajías vestía el efod, por medio del cual se podía descubrir la voluntad de Dios. En heb., “arca” y “efod” son muy similares y hubiera sido fácil confundirlas.

Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno

14.1ss En este capítulo leemos acerca del pobre trabajo que hizo Saúl como líder: no tuvo comunicación con Jonatán (14.1, 17), pronunció una maldición insensata (14.24) e ignoró el bienestar de sus propios soldados (14.31). El liderazgo deficiente de Saúl no fue el resultado de rasgos de personalidad, sino de un carácter espiritual en decadencia. Lo que hacemos es a menudo resultado directo de nuestra condición espiritual. No podemos ignorar la importancia del carácter espiritual en un liderazgo efectivo.14.1 ¿Por qué iría Jonatán sólo a atacar a los filisteos? Jonatán pudo haber estado cansado del largo y desesperanzado empate en la batalla. Confiaba en que Dios daría la victoria y quiso actuar con base en esa confianza. Además sabía que el número de filisteos no era problema para Dios. Quizá no dijo a su padre nada acerca de su misión porque pensó que Saúl no lo hubiera dejado ir.14.6 Jonatán y su escudero no representaban una fuerza que pudiera atacar al inmenso ejército filisteo. Pero mientras todos los demás tenían miedo, ellos confiaron en Dios, sabiendo que el tamaño del ejército enemigo no restringiría la capacidad de Dios para ayudarlos. Dios honró la fe y la acción valerosa de estos dos hombres con una victoria tremenda.¿Se ha sentido alguna vez rodeado por el «enemigo» o ha enfrentado circunstancias abrumadoras? Dios no se intimida nunca por el tamaño del enemigo o por la complejidad de un problema. Con El, siempre hay suficientes recursos para resistir las presiones y ganar las batallas. Si Dios lo ha llamado a actuar, comprometa valientemente con Dios los recursos que posea y deposite su confianza en El para que le dé la victoria.14.12 Jonatán no tenía la autoridad para guiar todas las tropas a la batalla, pero pudo comenzar una pequeña escaramuza en una esquina del campo enemigo. Cuando lo hizo, el pánico se apoderó de los filisteos. Los hebreos que habían sido reclutados en el ejército filisteo hicieron una revuelta y los hombres que se escondieron en las montañas recobraron su valor y regresaron para pelear.Cuando se enfrente a un obstáculo que está más allá de su control, pregúntese: «¿Qué pasos puedo dar ahora para encontrar una solución?» Quizá unos pocos sean justamente lo que se necesita para echar a rodar la cadena de acciones que lo llevarán a la victoria final.14.19 La expresión «Detén tu mano» se refiere al uso del Urim y el Tumim, que eran sacado del efod de lino (chaleco) como una manera de determinar la voluntad de Dios (véase la nota a 10.20). Saúl apresuraba las formalidades de recibir una respuesta de Dios para poder adelantarse y entrar en batalla aprovechando la confusión de los filisteos.14.24 Saúl hizo un voto sin pensar las implicaciones. ¿Los resultados? (1) Sus hombres estaban demasiado cansados para pelear; (2) estaban tan hambrientos que comieron carne cruda que todavía chorreaba sangre, que era contra las leyes de Dios (14.32); (3) Saúl casi mata a su propio hijo (14.42-44).El voto impulsivo de Saúl sonaba heroico, pero tenía sus efectos colaterales desastrosos. Si está en medio de un conflicto, evite hacer declaraciones impulsivas que luego pueda verse forzado a seguir. SAULLas primeras impresiones pueden ser engañosas, especialmente cuando la imagen creada por la apariencia de una persona se contradice con sus cualidades y habilidades. Saúl era la imagen visual ideal de un rey, pero las tendencias de su carácter a menudo eran contrarias a las órdenes de Dios para un rey. Saúl fue el líder escogido de Dios, pero esto no significaba que fuera capaz de ser rey por sí solo.Durante su reinado, y cuando obedeció a Dios, Saúl tuvo grandes éxitos. Sus grandes fracasos surgieron cuando actuó por su propia cuenta. Saúl tenía la materia prima para ser un buen líder: apariencia, valor y acción. Incluso sus debilidades pudieron haber sido utilizadas por Dios si Saúl las hubiera reconocido y puesto en las manos de Dios. Sus propias decisiones lo separaron de Dios y a la larga lo separaron hasta de su propio pueblo.De Saúl podemos aprender que mientras nuestros puntos fuertes y habilidades nos hacen útiles, es nuestra debilidad la que nos hace utilizables. Nuestras habilidades y talentos nos hacen ser herramientas, pero nuestros fracasos y reveses nos recuerdan que necesitamos aun artesano que controle nuestras vidas. Cualquier cosa que logremos por nuestra cuenta es sólo un indicio de lo que Dios podría hacer por medio de nuestras vidas. ¿Controla El su vida?Puntos fuertes y logros :– Primer rey de Israel designado por Dios– Conocido por su valor personal y su generosidad– Alto, su buena apariencia impresionabaDebilidades y errores :– Sus habilidades de líder no eran congruentes con las expectativas creadas por su apariencia– Impulsivo por naturaleza, tendía a sobrepasar sus límites– Celoso de David, trató de matarlo– Específicamente desobedeció a Dios en diversas ocasionesLecciones de su vida :– Dios quiere la obediencia que sale del corazón, no meros actos de un ritual religioso– La obediencia siempre significa sacrificio, pero el sacrificio no siempre es obediencia– Dios quiere utilizar nuestras fuerzas y nuestras debilidades– La debilidad nos debe ayudar a recordar nuestra necesidad de la guía y ayuda de DiosDatos generales :– Dónde: La tierra de Benjamín– Ocupación: Rey de Israel– Familiares: Padre: Cis. Hijos: Jonatán, Is-boset. Esposa: AhinoamVersículos clave :»Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Dios? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros. Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, El también te ha rechazado para que no seas rey» (1Sa 15:22-23).Su historia se relata en 1 Samuel 9-31. También se lo menciona en Act 13:21. 14.32-34 Una de las más antiguas y firmes leyes hebreas acerca del alimento era la prohibición de comer carne cruda que contenía sangre del animal (Lev 7:26-27). Esta ley comenzó en los días de Noé (Gen 9:4) y todavía era observada por los primeros cristianos (Act 15:27-29). Era pecado comer la sangre porque esta representaba la vida y la vida pertenece a Dios. (Si desea una explicación más amplia, véase Lev 17:10-14.)14.35, 36 Después de ser rey por varios años, Saúl finalmente construye su primer altar a Dios, pero sólo como último recurso. A lo largo de su reinado, Saúl siempre se acercaba a Dios después de haber intentado todo lo demás. Esto era bien contrario a la opinión del sacerdote, quien sugirió que Dios debía ser consultado primero (14.36). Todo hubiera resultado mucho mejor si Saúl hubiera ido ante Dios primero, y hubiera construido un altar como su primer acto oficial como rey. Dios es demasiado grande para quedar para después. Si nos volvemos a El en primer lugar, nunca tendremos que recurrir a El como último recurso.14.39 Esta es la segunda maldición necia de Saúl. La primera de ellas (14.24-26) fue porque estaba sumamente ansioso de derrotar a los filisteos y quería dar a los soldados un incentivo para terminar la batalla rápidamente. En la Biblia, Dios nunca pidió a la gente que hiciera juramentos o votos, pero si los hacían, esperaba que los cumplieran (Lev 5:4; Números 30).El voto de Saúl fue algo que Dios no hubiera aprobado, pero seguía siendo un voto. Y sin embargo, Jonatán, a pesar de que no sabía acerca del voto de Saúl, fue encontrado culpable de romperlo. Al igual que Jefté (Jueces 11), Saúl hizo un voto que ponía en peligro la vida de su propio hijo. Afortunadamente, el pueblo intervino y salvó la vida de Jonatán.14.39 Saúl había dado una orden tonta y había hecho que sus hombres pecaran, pero no quería retractarse ni aunque tuviera que matar a su propio hijo. Cuando hacemos declaraciones tontas, es difícil reconocer que estamos equivocados. Nos aferramos a lo que hemos dicho para salvar las apariencias, lo que suele agravar el problema. Sin embargo, se requiere más valor para reconocer un error que para aferrarnos a lo que hayamos hecho.14.43 El carácter espiritual de Jonatán era diametralmente opuesto al de Saúl. Jonatán reconoció lo que había hecho y no trató de presentar excusas. Aun cuando no sabía de la orden de Saúl, Jonatán estuvo dispuesto a aceptar las consecuencias de sus acciones. Cuando haga algo equivocado, incluso sin quererlo, actúe como Jonatán, no como Saúl.14.44, 45 Saúl hizo otra declaración necia, esta vez porque estaba más preocupado por salvar las apariencias que por tener la razón. Perdonar la vida a Jonatán era reconocer que había actuado neciamente, lo que era una vergüenza para un rey. Saúl estaba más interesado en proteger su imagen que en cumplir su voto. Afortunadamente, el pueblo acudió en rescate de Jonatán. No sea como Saúl. Reconozca sus errores y muestre que está más interesado en lo que es correcto que en mostrar una buena imagen de sí mismo.14.47 ¿Por qué tuvo tanto éxito Saúl exactamente después de que había desobedecido a Dios y que se le había dicho que su reino acabaría (13.13, 14)? Muchas veces las batallas la ganan gente impía. El éxito no está garantizado, ni se limita a los justos. Dios actuó de acuerdo a su voluntad. Dios quizás le dio el triunfo a Saúl por el bienestar de la nación, no porque el rey lo mereciera. Quizás dejó a Saúl en el trono por un tiempo para aprovechar sus talentos militares, y para que David, el siguiente rey de Israel, pudiera pasar más tiempo enfocado en las batallas espirituales de la nación. Cualesquiera que hayan sido las razones que tuvo Dios para retrasar la muerte de Saúl, su reinado terminó exactamente en la forma que Dios lo había predicho. El momento oportuno en los planes de Dios y sus promesas solo lo conoce El. Nuestra tarea es encomendar nuestros caminos a Dios y esperar en Dios.PENUMBRA Y JUICIO3.11-14 : Vendrá castigo sobre la casa de Elí.7.1-4 : La nación debe volverse de la idolatría.8.10-22 : Sus reyes no les traerán nada más que problemas.12.25 : Si continúan en pecado, Dios los destruirá.13.13, 14 : El reinado de Saúl no continuará.15.17-31 : Saúl, has pecado ante Dios.No era ser profeta. La mayoría de los mensajes que tenían que dar eran desagradables para los que escuchaban. Predicaban acerca del arrepentimiento, del juicio, de la destrucción inminente, del pecado y, en general, de cuán descontento estaba Dios por el comportamiento de su pueblo. Los profetas no eran muy populares, a menos de que fueran falsos profetas y dijeran exactamente lo que el pueblo quería escuchar. Pero la popularidad no era lo que se buscaba de los verdaderos profetas de Dios, sino la obediencia a Dios y la proclamación fiel de su palabra. Samuel es un buen ejemplo de un profeta fiel. Dios también tiene mensajes para que nosotros los proclamemos. Y aun cuando sus mensajes están cargados de «buenas nuevas», también hay «malas nuevas» que dar. Quiera Dios que, como verdaderos profetas, transmitamos fielmente todas las palabras de Dios, resultemos populares o no.

Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir

REFERENCIAS CRUZADAS

a 596 1Sa 13:22; 1Sa 14:49; 1Sa 18:1; 2Sa 1:4; 2Sa 21:7

b 597 Jue 14:6

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

[.] El capítulo 14 nos muestra de manera muy concreta la situación de los israelitas que estaban bloqueados en las colinas del interior por los filisteos, que ocupaban las llanuras costeras y venían periódicamente a reafirmar su control. El suceso del juramento de Saúl demuestra el nivel muy primitivo del conocimiento religioso de ese tiempo, como en el caso de Jefté (Jue 11,30): -_Juramento con amenazas de muerte. -_Importancia del delito de quien (v 33). -_Costumbre de echar suertes para tener una .

Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana

[1] La empresa de Jonatás es descrita en un relato fascinante y como un nuevo paso hacia el hundimiento de Saúl. Además es la presentación solemne de Jonatás, el gran amigo de David.[3] Aquías se llamaba también Aquimelec. 1 Sam 22, 9.[18] Y consulta al Señor si hemos de atacar.[24] Saúl quiso dar gracias a Dios con este ayuno por la victoria conseguida.[27] Que ya no veían por causa del hambre y la fatiga.[32] Por la prisa con que mataban las reses y la necesidad que sentían de tomar alimento no esperaron que saliera toda la sangre, como exigía la ley.[35] 1 Sam 7, 12.[43] Sin saber tu prohibición. ¿Y moriré por eso?[49] Jesuí se llamaba también Abinadab. 1 Cro 8, 33.

Fuente: Notas Torres Amat