Biblia

Comentario de 1 Samuel 14:24 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de 1 Samuel 14:24 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Pero aquel día los hombres de Israel fueron puestos en apuros, porque Saúl había sometido al pueblo bajo juramento, diciendo: “¡Maldito sea cualquiera que coma algo antes del anochecer, hasta que yo haya tomado venganza de mis enemigos!” Así que ninguno del pueblo había probado alimento.

fueron puestos en apuro. 1Sa 14:27-30; Lev 27:29; Núm 21:2; Deu 27:15-26; Jos 6:17-19, Jos 6:26; Jue 11:30; Jue 11:31; Jue 21:1-5; Pro 11:9; Rom 10:2; 1Co 16:22.

haya tomado venganza. Jue 5:2; Jue 1:28; Sal 18:47.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

maldito es el hombre: Saúl, neciamente, ordenó que nadie de sus soldados debería comer hasta que hubiera tomado venganza sobre sus enemigos. Contrario a Jonatán, no vio la batalla como del Señor (v. 1Sa 14:12).

 PERSPECTIVA

Una orden necia

Algunas situaciones, tales como la guerra, llaman a un liderazgo fuerte y dispuesto, que haga grandes demandas al pueblo. En la guerra de Saúl con los filisteos, él ordenó a sus tropas privarse de alimento hasta que derrotaran al enemigo (1Sa 14:24). Aparentemente, Saúl interpretó la orden como un noble reto para sus hombres. Después de todo, ¿por qué deberían ellos relajarse y disfrutar de una buena comida cuando sus enemigos de tanto tiempo, los filisteos, permanecían sin derrotar? Sin embargo, la orden era sinceramente necia, ya que privaba a los hombres de la necesaria energía para luchar en batalla.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

fueron puestos en apuro. La inepta dirección de Saúl dejó de proveer a las necesidades físicas de sus hombres, dejándolos débiles y fatigados. maldito. El primer insensato juramento de Saúl invocaba una maldición contra cualquiera que probara alimento antes de que terminara la batalla. Cronológicamente, esta escena es posterior a la partida de Jonatán.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

— Los israelitas: La versión griega corrige: Saúl cometió aquel día un grave error pues había juramentado al pueblo, diciendo… El juramento de Saúl implicaba la imposición de un ayuno a la tropa con amenaza de muerte (ver 1Sa 14:39; 1Sa 14:43-44), algo que parece desmesurado a los ojos de los redactores deuteronomistas.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

Jonatán corre peligro. El relato nuevamente toma un giro inesperado. Hasta el v. 46, la escena sigue siendo la batalla, pero de aquí en adelante es sólo el trasfondo para la interacción entre Saúl, Jonatán y sus tropas. El narrador deja que estos tres personajes hablen y actúen por sí mismos, sin ofrecer un juicio moral ni religioso respecto a ninguno de ellos. Esto deja al lector con muchas preguntas sin respuesta: ¿Estuvo Saúl en lo correcto al hacer el juramento que hizo (24-28)? ¿Estuvo Jonatán en lo correcto al criticar públicamente el juramento (30)? ¿Estuvo Saúl en lo correcto al tratar de hacer cumplir el juramento y ejecutar a un inocente, su propio hijo (44)? ¿Estuvieron las tropas en lo correcto al defender a Jonatán y, de esta manera, desobedecer la autoridad del rey (45)? Quizá éstas sean preguntas que no tienen razón de ser. El propósito del escritor no es moralizar sino presentarnos un retrato más claro de Saúl.

Saúl se nos muestra como un hombre impulsivo, que hace un juramento tonto precipitadamente, sin pensar en las consecuencias. A pesar de todo, habiéndolo hecho sinceramente trató de cumplirlo al pie de la letra. El había desobedecido a Jehovah en Gilgal (cap. 13), y no quería recibir una segunda reprimenda de Samuel. Así que ofreció sacrificios cuidadosamente (33-35), y luego tomó los pasos necesarios para averiguar la voluntad de Dios: En otras palabras, consultó al efod sagrado que llevaba el sacerdote Ajías (36, 37, 41, 42; y ver v. 3). Al saber que Jonatán era el hombre que había quebrantado el juramento inocentemente, Saúl estaba preparado para llevar a cabo la ejecución de su propio hijo más bien que quebrantar su voto a Dios. La impresión que obtenemos es de un hombre ignorante de los deseos de Dios. El v. 37 menciona que Dios no le dio respuesta, y el comentario final de las tropas (45) adjudicó la victoria a Jonatán y a Dios, no a Saúl. Es fácil simpatizar con un hombre impulsivo y bien intencionado aunque torpe pero, ¿es un hombre así apto para ser rey? Evidentemente no. En esta forma todo el episodio demostró dos cosas: Que Dios podía dar la victoria a Israel sobre dos enemigos poderosos, y que el liderazgo de Saúl poco había logrado. Aunque siguió siendo rey hasta su muerte, los planes de Dios ya lo estaban pasando por alto.

Nota. 41, 42 Sin saber exactamente cómo funcionaba el mecanismo sagrado, notamos que podía contestar preguntas directas y elegir a un hombre entre varios. Las dos partes del mecanismo eran llamadas “Urim” y “Tumim”, que son mencionadas en el texto gr. de estos versículos (ver nota de la RVA). Ver también Exo. 28:29, 30.

Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno

NOTAS

(1) “Se hallaban en severa estrechez”, M; algunos mss heb.: “se acercaron”.

(2) “Y no obstante Saúl […] juramento”, por una leve enmienda; M: “y Saúl obró voluntariosamente con el pueblo”; LXX: “Y Saúl cometió por ignorancia un gran pecado de error en aquel día y puso al pueblo bajo una maldición (diciendo: ‘Maldito es el hombre que coma pan antes de atardecer’)”.

REFERENCIAS CRUZADAS

m 635 Lev 5:4; Núm 30:2; Jue 21:1; Pro 20:25; Ecl 5:6

n 636 Jos 10:13; Jue 11:36; Jue 16:28

ñ 637 Deu 23:21; Jue 8:5; 2Sa 17:29; Sal 15:4

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

Maldito sea el hombre que tome alimento. El propósito de Saúl era que sus tropas persiguieran a los filisteos con tanta energía que no emplearan tiempo ni en comer. Su orden fue muy inapropiada y contraproducente porque el ayuno debilitó a sus soldados y les impidió que tomaran completa venganza de sus enemigos. Como el voto de Jefté (Jue 11:30– 40), el juramento de Saúl se volvió contra su familia (14:44).

Fuente: La Biblia de las Américas

puestos en apuro, I.e., fatigados.

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

Era tan grande el deseo de Saúl de vengarse de sus enemigos que desatendió las necesidades de sus propios hombres e hizo un juramento insensato que casi costó la vida de su propio hijo.

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

Lit., hasta el

Fuente: La Biblia de las Américas