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Comentario de 1 Samuel 19:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de 1 Samuel 19:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Saúl habló a su hijo Jonatán y a todos sus servidores para dar muerte a David. Pero Jonatán hijo de Saúl amaba mucho a David.

Saúl. 1Sa 18:8, 1Sa 18:9; Pro 27:4; Ecl 9:3; Jer 9:3; 2Ti 3:13.

pero Jonatán … amaba a David. 1Sa 18:1-3; Sal 16:3; Jua 15:17-19; 1Jn 3:12-14.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

Jonatán descubre la trama de su padre, 1Sa 19:1-3.

persuade a su padre a reconciliarse con David, 1Sa 19:4-7.

Saúl continúa si intención de matar a David, 1Sa 19:8-11.

Mical engaña a su padre con una estatua de David, 1Sa 19:12-17.

David viene a Samuel en Naiot, 1Sa 19:18-19.

Saúl envía mensajeros, 1Sa 19:20-21.

Saúl también profetiza, 1Sa 19:22-24.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

Cuando las maquinaciones de Saúl fracasaron, él llevó a Jonatán y a todos sus siervos al complot. Aparentemente, Saúl no sabía sobre la amistad de Jonatán y David. El verbo hebreo que se traduce deleitado (Heb. haphes) describe gozo y placer.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

Jonatán interviene en favor de David (19:1-7).
1 Propuso Saúl a Jonatán, su hijo, y a todos sus servidores matar a David; y Jonatán, hijo de Saúl, que amaba mucho a David, 2 se lo comunicó a éste, diciéndole: “Saúl, mi padre, busca matarte. Ponte, pues, en guardia; mañana, por favor, no te dejes ver y escóndete. 3 Yo saldré con mi padre al campo adonde tú estés; hablaré de ti a mi padre, veré qué piensa y te lo comunicaré.” 4 Jonatán habló a su padre en favor de David, diciéndole: “No peque el rey contra su siervo David, pues él no ha pecado contra ti. Al contrario, cuanto hace es para bien tuyo; 5 ha expuesto su vida, ha derrotado al filisteo, y Yahvé ha obrado por él una gran liberación en todo Israel. Tú lo has visto y te has alegrado. ¿Por qué, pues, vas a hacerte reo de sangre inocente haciendo morir a David sin culpa suya?” 6Saúl escuchó a Jonatán y juró: “¡Vive Yahvé! No morirá.” 7Y Jonatán llamó a David y le transmitió estas palabras; le llevó luego a Saúl y se quedó David a su servicio, como estaba antes.

La aversión de Saúl por David agravábase de día en día, no ocultando sus intenciones aviesas a su hijo y a toda la servidumbre de palacio. Por lo que se dice en el v.2 sobre Jonatán, “hijo de Saúl,” parece que su mención en el v.1 no estaba en el texto original. Sin embargo, de una manera o de otra, directa o indirectamente, se enteró Jonatán de los planes de su padre y se los comunicó a David. Este relato de las gestiones de Jonatán para salvar a David se armoniza difícilmente con 20:2, en donde parece ignorar Jonatán las intenciones perversas de su padre.

Micol salva a David (19:8-18).
8 Comenzó de nuevo la guerra, y David marchó contra los filisteos y les dio la batalla, infligiéndoles una gran derrota y poniéndolos en fuga. 9 Un espíritu malo de Yahvé se apoderó de Saúl, y estando éste sentado en su casa con la lanza en la mano, mientras tocaba David el arpa, 10 quiso Saúl clavar a David en la pared, pero esquivó éste el golpe, y la lanza quedó clavada en el muro. Huyó David; u aquella noche Saúl mandó gente a la casa de David para prenderle y matarle a la mañana; pero Micol, mujer de David, le informó de ello, diciéndole: “Si no te escapas esta misma noche, mañana mismo te matarán,” 12y le descolgó por la ventana. David huyó, poniéndose en salvo. 13Micol tomo luego los “terafim” y los metió en el lecho, puso una piel de cabra en el lugar de la cabeza y echó sobre ella una cubierta. 14 Cuando Saúl mandó gente para prender a David, ella les dijo: “Está malo.” 15 Saúl volvió a mandarlos para que viesen a David, y les dijo: “Traédmelo en su lecho para que lo haga matar.” 16Volvieron ellos, pero hallaron en el lecho los “terafim” y la piel de cabra en el sitio de la cabeza.17 Saúl dijo a Micol: “¿Por qué me has engañado así y has dejado escapar a mi enemigo para que se ponga a salvo?” Micol respondió a Saúl: “Me dijo: Déjame ir o te mato.” 18Así huyó David y se salvó. Fuese a casa de Samuel, en Rama, y le contó cuanto había hecho Saúl. Después se fue con Samuel a habitar en Nayot, en Rama.

Hay motivos para pensar que los hechos que se refieren en esta historia están fuera de lugar. En primer término, los v.8-10 repiten 1o que se dijo en 18:10-11 sobre David músico (16:14) y sobre la lanza de Saúl, de que tanto se habla en el texto (20:33; 22:5; 26:13). Al decir el texto que David huyó de las iras de Saúl, es probable que marchara a un lugar fuera del palacio y de su casa (v.12 y 18). En fin, el episodio pudo tener lugar la misma noche que siguió al matrimonio de David con Micol. Una nueva crisis asaltó a Saúl, durante la cual intentó matar a David al despuntar el día. Por considerarse el sueño como cosa sagrada, era costumbre esperar la llegada de la aurora para ejecutar a los sentenciados a muerte. Con el fin de retrasar la acción de su padre contra David, Micol acudió a una estratagema. Guardaba en su casa unos ídolos llamados terafim (Gen 31:19; Gen 31:34-35; Jue 17:5; Jue 18:14), de los cuales puso uno en la cama, con una piel de cabra en lugar de la cabeza, echando sobre ella una cubierta. Por lo que dice el texto, estos ídolos tenían forma humana, habiéndolos de todos los tamaños (Gen 31:34). Un verdadero adorador de Yahvé rechazaba el culto de tales ídolos (1 Sam 15”23); su presencia en la casa de David puede obedecer al sincretismo religioso de Micol o a que era supersticiosa.
David marchó a Rama, donde vivía Samuel, al cual contó todas sus peripecias. Los dos fuéronse a habitar en el lugar donde los nabis tenían su campamento, en los alrededores de Rama.

Saúl entre los profetas (Gen 19:19-24).
19 Dijéronle a Saúl: “Mira, David está en Nayot, en Rama.” 20 Saúl mandó gente para prenderle, y, viendo a tropa de profetas profetizando, con Samuel a la cabeza, se apoderó de ellos el espíritu de Yahvé y pusiéronse ellos también a profetizar. 21 Dieron a conocer esto a Saúl, y éste mandó nueva gente, y también éstos se pusieron a profetizar. Por tercera vez envió otros, pero también éstos profetizaron. 22 Entonces fue Saúl en persona a Rama, y al llegar a la cisterna de la era que hay en el teso, preguntó: “¿Dónde están Samuel y David?” Y le respondieron: “Están en Nayot de Rama.” 23 Dirigióse allá, a Nayot de Rama. El espíritu de Dios se apoderó de él, e iba profetizando hasta que llegó a Nayot de Rama, 24 y, quitándose sus vestiduras, profetizó él también ante Samuel, y se estuvo desnudo por tierra todo aquel día y toda la noche. De ahí el proverbio: “¿También Saúl entre los profetas?”

Esta sección está desplazada. Según 15:35, no volvió Samuel a ver a Saúl hasta el día de su muerte.” Habiendo fracasado las tentativas de los enviados de Saúl para apoderarse de David, decidió aquél ir en persona, asaltándole, al llegar, el mismo frenesí profético (10; 1-10). En este pasaje se ponen más de relieve las características de estos profetas. No debe creerse que Saúl se despojara de toda su ropa, sino que se quitó parte de la misma, como se dice de San Pedro en Jua 21:7. Lo divino de la religión mosaica está con frecuencia envuelto en formas muy humanas, no nacidas de ella misma, sino recibidas de las costumbres del pueblo y purificadas del sentido idolátrico que pudieron tener en sus orígenes y en los pueblos circunvecinos. En estas turbas de profetas parece que debe dispararse entre el fondo y las formas externas. En las antiguas religiones, los sacerdotes presentabanse ante Dios desnudos; la desnudez es una nota que conviene a los profetas (Isa 20:2-6; Miq 1:8). Anteriormente habíase apoderado de Saúl el espíritu profetice (Miq 10:10-11)·

Fuente: Biblia Comentada

que matasen a David. Saúl ya no intentó disfrazar su malvada intención contra David, pero irónicamente manifestó su intención a aquellos que tenían el mayor afecto hacia David (cp. 1Sa 16:18; 1Sa 18:1-4). En su misericordia, Dios aseguró que David tuviera personas que le favorecían en la corte de Saúl, y que le informaban de los malvados planes de Saúl (p. ej., 1Sa 19:7; 1Sa 20:2).

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

La tercera sección principal de Samuel relata la constante caída de Saúl y la selección y preparación de David para el reino. El capítulo 1Sa 16:1-23 comienza con Samuel llorando por Saúl como se lloraría por los muertos. La muerte de Saúl (1Sa 31:1-13) pone fin a esta última división del libro.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

David escapa de la muerte. Las esperanzas de Saúl de que David muriera en batalla habían fracasado, así que ahora pidió a sus servidores que dieran muerte a David. Esto creó una nueva situación, muy peligrosa para David. Jonatán tenía dos opciones: Podía cumplir los deseos de su padre y ayudar a matar a David, o podía tratar de hacer cambiar de idea y de actitud a Saúl. El hecho de que optara por lo último prueba que Jonatán estaba convencido de que David no era ni enemigo suyo ni de Saúl. El hecho de que Saúl se viera obligado a coincidir con él, y que aun juró no matar a David (6), es otra prueba de que David no era un traidor. Por lo tanto, una vez más vemos cómo el autor bíblico defiende el carácter de David.

Pero Saúl una vez más perdió los estribos y tiró una lanza a David. Ahora no le quedaba a David otra alternativa que huir.

Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno

19.1, 2 ¿Es correcto desobedecer a un padre, como lo hizo Jonatán? Es claramente un principio de las Escrituras que cuando un padre ordena al hijo quebrantar la ley de Dios, el hijo debe obedecer a Dios y no al hombre. Este principio presupone que el hijo es lo suficientemente grande para ser responsable y discernir cualquier engaño. Un hijo debe ser respetuoso, servicial y obediente a su padre (Eph 6:1-3), pero no de obedecer órdenes ni aceptar consejos que violen la ley de Dios.19.20-24 Esta fue la segunda vez que Saúl sorprendió a todos al unirse a un grupo de profetas y profetizar. La primera vez (capítulo 10) sucedió exactamente después de que fue ungido rey y no quería aceptar la responsabilidad. Esta vez Saúl estaba consumido por la envidia que le causaba la creciente popularidad de David, pero el Espíritu de Dios lo inmovilizó para que así no pudiera hacerle daño a David. En ambos casos, Saúl habló palabras de Dios («profetizó»), a pesar de que estaba muy lejos de poder pensar los pensamientos de Dios.

Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir

NOTAS

(1) “Jonatán.” Heb.: Yoh·na·thán. En todas las otras referencias al hijo de Saúl, desde 1Sa 18:1 hasta el final de 2Sa, M dice: Yehoh·na·thán, también traducido “Jonatán”.

REFERENCIAS CRUZADAS

a 984 1Sa 18:9; Pro 27:4; Stg 1:20

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

que dieran muerte a David. Cuando los sutiles atentados de quitar la vida a David fracasaron (v. 18:13, 17, 25), Saúl decide usar medios más directos.

Fuente: La Biblia de las Américas

[.] Los capítulos 19-25 nos cuentan la vida de David prófugo. Va a ser jefe de una banda de gente menos que regular y vivirá con ellos en los sectores aislados del país. David no es un , como se podría imaginar actualmente. Es el amigo de Dios, tal como uno podía serlo en la sociedad de aquellos tiempos. A pesar de sus defectos, permanece como el modelo de lo que Dios puede hacer con un hombre que se deja guiar por El. La Biblia destaca el alma magnífica de David y su generosidad en medio de una vida de guerrillas, con todo lo que eso supone. David vive consciente de su misión, enfrenta con serenidad los peligros y demuestra ser un maestro de sus guerreros. Es un hombre de intuiciones proféticas. Cuando Dios quiere confiar a alguien una misión trascendental, lo aparta un tiempo de su ambiente, como a Moisés; David también va al desierto.

Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana

[18] La envidia de Saúl toma el carácter de persecución en la que se juega todo su poder real. El texto sagrado describe la huida de David.[24] Con humor y clara preferencia por David, el escritor bíblico hace aparecer a Saúl con poca dignidad real.

Fuente: Notas Torres Amat