Comentario de 1 Samuel 19:18 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
David huyó. Se escapó y fue a Samuel, en Ramá; y le dijo todo lo que Saúl le había hecho. Entonces él se fue con Samuel, y habitaron en Nayot.
y vino a Samuel. 1Sa 7:17; 1Sa 15:34; 1Sa 28:3; Sal 116:11; Stg 5:16.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
Debido a que atravesaba una seria crisis personal, David fue a pedir ayuda a Samuel en Ramá. Juntos Samuel y David fueron a Naiot, una comunidad dentro de la ciudad de Ramá.
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
Ramá. Con la mención del lugar natal de Samuel, el autor establece un vínculo verbal con 1Sa 1:1, y recuerda también al lector el primer encuentro de Saúl con Samuel el vidente en Zuf (Ramataim de Zofim). Naiot. Quizá viviendas o alojamientos dentro de los límites de la ciudad de Ramá, donde Samuel y su compañía de profetas-discípulos se reunían para instrucción, oración y fraternización (cp. Eliseo en Gilgal, 2Re 6:1-2).
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
— Nayot: Expresión oscura que podría referirse, bien a un nombre propio de lugar o bien a las celdas o habitaciones donde residiría el grupo o comunidad de profetas Deu 19:20-21.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
REFERENCIAS CRUZADAS
b 1012 Sal 144:2
c 1013 1Sa 7:17; Pro 17:17
d 1014 1Sa 20:1
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
Ramá. Véase coment. en 1:1.
Naiot. Esta palabra hebrea quizá esté relacionada con un sustantivo que significa terreno de pasto o campamento de pastor. Los vers. 19– 23 indican que es Naiot en Ramá, lo que tal vez signifique que fuera un campamento junto a Ramá donde vivían los profetas asociados con Samuel.
Fuente: La Biblia de las Américas
Naiot, una comunidad en Ramá donde había una escuela de profetas (1Sa 19:19-20).
Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie
[.] Israel vive su fe cantando, bailando y celebrando el recuerdo de las hazañas de Yavé en el pasado. Por eso necesita de esos grupos de profetas. Aquí se mencionan por primera vez en la Biblia; son hombres que se excitan hasta provocar manifestaciones extrañas muy semejantes a crisis histéricas. En aquel tiempo, sin embargo, esas manifestaciones eran consideradas como obra del Espíritu de Yavé, que hace que el hombre salga de sí mismo. En esos primeros tiempos, los profetas de Israel no eran muy diferentes a los de otros pueblos vecinos y paganos (ver el comentario de 9,11). Es bueno comparar estas actuaciones proféticas con otras que se manifestaron en la Iglesia primitiva (ver He 21) y leer lo que dice Pablo respecto a las manifestaciones del Espíritu en 1 Cor 12-14. Una manifestación del Espíritu no es nunca obra sólo del Espíritu de Dios, sino que depende mucho de las capacidades de aquellos en que actúa el Espíritu, lo mismo que la luz del sol toma el color del cristal que atraviesa. En los grupos de gente sencilla y poco instruida, el Espíritu de Dios actuaba (y actúa todavía) suscitando manifestaciones extáticas que se notan también en otras religiones nada cristianas. Pero eran cosas que a ellos los fortalecían en su fe.