Comentario de 1 Samuel 26:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
Entonces los de Zif fueron a Saúl, a Gabaa, y le dijeron: —¿No está David escondido en la colina de Haquila, que mira hacia Jesimón?
vinieron los zifeos. Jos 15:24, Jos 15:55.
¿No está David escondido?… 1Sa 26:3; 1Sa 23:19; Sal 54:1.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
Saúl, por informe de los zifeos, viene a Haquila contra David, 1Sa 26:1-3.
David va al campamento y en lugar de matar a Saúl, toma su lanza y su vasija, 1Sa 26:4-12.
David reprueba a Abner, 1Sa 26:13-16;
y exhorta a Saúl, 1Sa 26:17-20.
Saúl reconoce su pecado, 1Sa 26:21-25.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
los zifeos eran de Zif, cuatro millas (6 km aproximadamente) al sudeste de Hebrón. Ellos viajaron 25 millas (40 km aproximadamente) al norte para reportarse a Saúl en Gabaa.
el collado de Haquila es identificado con una sierra a diez kilómetros al sudeste de Zif (1Sa 23:19).
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
Saúl a la caza de David (26:1-6).
1 Vinieron los de Zif a Saúl, a Gueba, y le dijeron que David estaba en la colina de Jaquila, al mediodía del desierto; 2 y Levantándose, bajó al desierto de Zif, llevando consigo tres mil hombres, escogidos de Israel, al desierto de Zif, en busca de David. 3Acampó Saúl sobre la colina de Jaquila, frente al desierto, junto al camino. David andaba por el desierto. Sabiendo David que había venido Saúl al desierto en busca suya, 4 mandó espías que le informaran que Saúl venía por el camino de Queila. 5Levantóse y fue al campo donde acampaba Saúl y exploró el lugar donde dormía con Abner, hijo de Ner, jefe de su ejército. Dormía Saúl en la barricada, en derredor de la cual acampaba la gente. 6 Dirigiéndose, pues, a Ajimelec, jeteo, y a Abisaí, hijo de Sarvia, hermano de Joab, les dijo: “¿Quién baja conmigo al campo de Saúl?” Abisaí contestó: “Yo bajaré contigo.”
Al leer el texto, asoma a la mente la duda de si nos hallamos frente a una repetición, con algunos pormenores nuevos, de los sucesos narrados en el c.24, o de dos versiones diferentes de un mismo hecho. Cree De Vaux que se trata de dos maneras de poner de relieve la generosidad de David, no excluyendo una influencia recíproca de los dos relatos en su redacción final. Anomalías que se observan en el texto sugieren que aun esta segunda tradición no es homogénea; a veces se decía que fue David sólo a por la lanza de Saúl (v.22); otras, que fueron David y Abisaí (v.6-7:11) los que se apoderaron de la lanza y de la cantimplora de Saúl (v. 11-12.16). Algunos autores (Ubach, Mediebelle, Leimbach) ven en el texto el relato de hechos distintos de los que aparecen en el c.24. En efecto, hay diferencias de lugar (Zif), de tiempo (medianoche, cuando todo el mundo duerme), de personas (Abisaí, Abner) y de discursos. De nuevo son los de Zif (23:19) los que denuncian la presencia de David en su tierra. Gomo en 24:3, acude allí Saúl con tres mil hombres, acampando en la colina de Jaquila (23:19). David, de noche acaso, como dice el texto griego, marchó en secreto a inspeccionar el campo donde dormían Saúl y Abner (14:51; 17:55). De regreso a su campamento invitó a Ajimelec, jeteo, con nombre hebreo (21:2; 22:9), y a Abisaí a ir con él al campamento enemigo. Abisaí era hijo de Seruya, hermana de David, la cual, según 11Cr 2:16, tuvo tres hijos: Joab, Abisaí y Azael (2Sa 2:18). De Ajimelec no se tienen otras noticias.
David en el campamento de Saúl (2Sa 26:7-12).
7 Llegaron David y Abisaí y encontraron a Saúl durmiendo en el medio del campamento, con la lanza clavada en tierra, junto a la cabecera. Abner y la gente dormía en torno de él. 8 Abisaí dijo a David: “Dios ha entregado hoy en tus manos a tu enemigo. Déjame que ahora mismo le atraviese con mi lanza y de un golpe le clave en la tierra; no tendré que repetir.” 9 Pero David le dijo: “No le mates. Quien pusiere su mano sobre el ungido de Yahvé, ¿quedaría impune?” 10 Y añadió: “Tan cierto como vive Yahvé que, si no le hiere él y le llega su día y muere, o muere en la guerra, 11 Yahvé me libre de poner la mano sobre su ungido. Tome la lanza y el jarro que está junto a la cabecera, y vamonos.” 12 Llevóse David la lanza y el jarro que estaban junto a la cabecera de Saúl y se fueron. Nadie los vio, ni se dio nadie cuenta de nada; nadie se despertó, todos dormían, pues había hecho caer Yahvé sobre ellos un profundo sopor.
David y su sobrino Abisaí llegaron al campamento enemigo, encontrando a Saúl durmiendo en medio del campamento, rodeado de los oficiales de la tropa y del bagaje. A no frenar David los ímpetus juveniles de su sobrino, acababa allí Saúl sus días. Como en 24:5-11.” impide también aquí David que Abisaí levante su mano contra el ungido de Yahvé. Con un juramento (14:39; 19:6; 20:1) asegura David que Dios herirá a Saúl (25:38), haciendo que perezca de muerte natural o en combate. Afirma el autor sagrado que este hecho pudo llevarse a cabo gracias a que Yahvé hizo “caer sobre ellos un profundo sopor” (tardemath Yahweh; Gen 2:21; Gen 15:12).
David habla a Saúl y a Abner (Gen 26:13-25).
13 David pasó al otro lado y se puso lejos, sobre la cumbre de una colina, separándolos largo trecho, 14 y gritó a la gente y a Abner, hijo de Ner: “¡Abner! ¿No contestas?” Abner respondió: “¿Quién eres tú que así me llamas?” 15 David dijo a Abner: “¿No eres tú un valiente? ¿Quién como tú en Israel? ¿Cómo no guardas a tu rey y señor? 16 Alguien ha venido a matar al rey, tu señor. Eso no está bien. Como vive Yahvé, que mereces la muerte por no guardar a tu señor, el ungido de Yahvé. Busca la lanza y el jarro que tenía el rey junto a su cabecera.” 17 Saúl conoció la voz de David y dijo: “¿Eres tú, hijo mío, David?” David contestó: “Yo soy, ¡oh rey, mi señor!” 18 y añadió: “¿Por qué persigue el rey a su siervo? ¿Qué he hecho yo? ¿Qué crimen he cometido? 19 Si es Yahvé quien te excita contra mí, que El reciba el olor de una ofrenda; pero, si son los hombres, malditos sean de Yahvé, pues me echan ahora de mi puesto en la heredad de Yahvé, diciendo: “Vete a servir a dioses ajenos,” 20 Que no caiga mi sangre sobre la tierra lejos de la faz de Yahvé, ya que el rey se ha puesto a perseguirme como se persigue por los montes a una perdiz.” 21 Saúl dijo: “He pecado. Vuelve, David, hijo mío, que yo no te haré ya mal, puesto que mi vida ha sido hoy preciosa a tus ojos. He obrado como un insensato y he faltado mucho.” 22David respondió: “Aquí tienes tu lanza, rey. Que venga un mozo a buscarla. 23Yahvé dará a cada uno según su justicia y su fidelidad. Hoy te ha puesto en mis manos, y yo no he querido alzar mi mano contra el ungido de Yahvé. 24 Como ha sido hoy preciosa tu vida a mis ojos, así lo sea la mía a los ojos de Yahvé y me libre él de toda angustia.” 2 5Saúl dijo a David: “¡Bendito seas hijo mío, David! Afortunado serás en todas tus empresas”’ David prosiguió su camino y Saúl se volvió a su casa.
David reprocha a Abner de no custodiar convenientemente al monarca. Para David son los “hijos de hombre” (Gen 11:5; Deu 32:8) los que pretenden arrojarle de la heredad de Yahvé (Deu 4:20; Deu 9:26) y hacer que se ponga al amparo y protección de los dioses dé la nación a que vaya. En una palabra, pretenden que David abjure de su religión, que abandone a Yahvé y rinda culto a los dioses extranjeros. Era muy difundida la creencia de que los dioses tenían una zona de influencia limitada por las fronteras de la nación Que 11:24; y 20:23). A la tierra extranjera era equiparado el desierto, considerado como tierra maldita, lugar donde no llega la acción bienhechora de Dios; país donde mandan los sátiros Lilit y Azazel (Isa 13:21; Isa 34:13-15)·
Saúl se arrepiente de su proceder y acaba por anunciar a David que será afortunado en todas sus empresas. Cada uno de los contratiempos que sufre David sirven para que sus enemigos, o las personas allegadas a ellos, proclamen que Yahvé le “creará una casa estable” (Isa 25:28), “que la realeza de Israel se afirmará” en sus manos (Isa 24:21) y que “afortunado serás en todas tus empresas” (Isa 26:25). En nuestro texto, Saúl se reconoce pecador, confiesa que su falta es obra de un insensato.
Fuente: Biblia Comentada
el collado de Haquila … el desierto. Vea las notas sobre 1Sa 23:19.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
La tercera sección principal de Samuel relata la constante caída de Saúl y la selección y preparación de David para el reino. El capítulo 1Sa 16:1-23 comienza con Samuel llorando por Saúl como se lloraría por los muertos. La muerte de Saúl (1Sa 31:1-13) pone fin a esta última división del libro.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
1Sa 26:1-25 : Los innegables paralelos y semejanzas de este capítulo con 1Sa 23:29-21 hacen pensar que se trata de dos variantes de una misma antigua tradición oral.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
1Sa 23:29-21; 1Sa 1:1-28; 1Sa 2:1-36; 1Sa 3:1-21; 1Sa 4:1-22; 1Sa 5:1-12; 1Sa 6:1-21; 1Sa 7:1-17; 1Sa 8:1-22; 1Sa 9:1-27; 1Sa 10:1-27; 1Sa 11:1-15; 1Sa 12:1-25; 1Sa 13:1-23; 1Sa 14:1-52; 1Sa 15:1-35; 1Sa 16:1-23; 1Sa 17:1-58; 1Sa 18:1-30; 1Sa 19:1-24; 1Sa 20:1-42; 1Sa 20:42-14; 1Sa 22:1-23; 1Sa 23:1-29.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
David en el campamento de Saúl. La trama de esta narración es la misma que la del cap. 24. Saúl llevó un ejército a Judá para buscar a David, y casi lo atrapa; David tuvo la oportunidad de matar a Saúl pero en cambio conversó con el rey, quien confesó que había sido injusto con David. Algunos detalles son muy similares a los del cap. 24, p. ej. el papel que jugaron los de Zif (1). Pero muchos otros detalles son totalmente diferentes. Aquí David no está escondiéndose accidentalmente en una cueva como en el cap. 24, sino deliberadamente visitando el campamento de Saúl. Abner aparece en este relato, pero no en el cap. 24. A pesar de ello, algunos eruditos suponen que ambos capítulos cuentan de distintas maneras el mismo suceso. La pregunta importante es por qué el autor bíblico decidió usar dos relatos tan similares. La respuesta en parte es que quería recalcar el énfasis del cap. 24. Los israelitas confiaban mucho en el testimonio doble (Deut. 19:15), y aquí por segunda vez David resistió la tentación y se negó a hacerle daño al ungido de Jehovah (9); también por segunda vez, Saúl admitió que había actuado mal (21) y reconoció que David tendría un gran futuro (25). Así que una vez más el escritor enfatiza que David se negó a hacerle ningún daño a Saúl, y el hecho de que (cuando andaba bien) Saúl se culpaba a sí mismo.
El elemento nuevo en este relato está en las palabras de David en el v. 19. Este versículo mira hacia el próximo capítulo, cuando David de mala gana dejó la tierra de Israel y se refugió con los filisteos. Los enemigos de David argumentaron posteriormente que David era un traidor a Israel que había adorado a dioses falsos en Filistea. El v. 19 no significa que en realidad David adorara a otros dioses, pero sí hace notar el hecho de que en territorio extranjero no habría templos a Jehovah donde David podía adorar al verdadero Dios. David, por lo tanto, expresó su renuencia en irse de Israel, tanto que pronunció una maldición sobre los responsables.
Nota. 21 Saúl reconoció haber actuado neciamente, así como Abigaíl había reconocido la insensatez de su esposo al oponerse a David (25:25). Las dos palabras heb. son diferentes, pero la idea es la misma. Todos los que se oponen a los planes de Dios tarde o temprano muestran ser necios e insensatos.
Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno
26.5-9 Abisai mostró gran valor cuando se ofreció como voluntario para ir con David al campamento de Saúl. Al calor de la emoción, quiso matar a Saúl, pero David se lo impidió. Abisai solo trataba de proteger a David, su líder. David no podía herir a Saúl debido a su respeto por la autoridad y el puesto de Saúl como rey ungido por Dios. Abisai pudo haber estado en desacuerdo con David, pero también respetaba la única autoridad que tenía sobre él. Con el paso del tiempo llegó a ser el más grande guerrero en el ejército de David (2Sa 23:18-19).26.8ss Las más firmes decisiones morales son las que tomamos antes de que nos llegue la tentación. David estaba determinado a seguir a Dios y esto lo llevó a cabo cuando optó por no matar a Saúl, el rey ungido de Dios, ni siquiera cuando sus hombres y las circunstancias parecían hacerla una opción factible. ¿A quién se hubiera parecido en una situación como esta: a David o a sus hombres? Para ser como David y seguir a Dios, debemos darnos cuenta de que no podemos hacer el mal para ejercer justicia. Aun cuando nuestros amigos más cercanos nos aconsejen hacer cierta acción que parezca correcta, siempre debemos poner en primer lugar los mandamientos de Dios.26.9 ¿Por qué se negó David a matar a Saúl? Dios colocó a Saúl en el poder y aún no lo había quitado. David no quería adelantarse al tiempo de Dios. Estamos en situaciones similares cuando líderes de la iglesia o del gobierno son incompetentes o infieles. Nos sería muy fácil criticar o rebelarnos ante un líder olvidando los propósitos y el tiempo ocultos de Dios. Decidido a no hacer el mal, David dejó el destino de Saúl en manos de Dios. Si bien no debemos pasar por alto el pecado ni cruzarnos de brazos y permitir que líderes malvados lleven a cabo su maldad, tampoco debemos tomar medidas que vayan en contra de las leyes de Dios. Debemos trabajar por la justicia mientras confiamos en Dios.26.15, 16 David pudo haber matado a Abner y a Saúl, pero hubiera desobedecido a Dios y puesto en marcha consecuencias inesperadas. En su lugar, tomó la vasija de agua y la lanza del rey para demostrar que tuvo la oportunidad de matarlo y no lo hizo. Y con esto probó que tenía un gran respeto por Dios y por el rey que El ungió. Cuando usted necesite destacar algún aspecto, busque formas creativas y que honren a Dios al hacerlo. Tendrán un impacto más significativo.26.25 Saúl tuvo varias oportunidades para matar a David, pero nunca lo hizo ¿Por qué? Primero, cada vez que Saúl y David estuvieron frente a frente, David hizo algo generoso por Saúl. El rey no quería responder a la bondad de David con crueldad frente a todos sus hombres. Segundo, David tenía muchos seguidores en Israel. De haberlo matado, Saúl hubiera arriesgado el control de su reino. Tercero, Dios había designado a David para ser el próximo rey de Israel y lo estaba protegiendo.
Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir
NOTAS
(1) O: “los zifeos”.
(2) “Ocultándose cerca de nosotros”, LXX.
(3) O: “al desierto”.
REFERENCIAS CRUZADAS
a 1343 Jos 15:55; 1Sa 23:14; Sal 54:0
b 1344 Jue 19:14; 1Sa 10:26; 1Sa 11:4
c 1345 1Sa 23:19
d 1346 1Sa 23:24
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
Los incidentes relatados en los caps. 1Sa 24:1-22 y 1Sa 26:1-25 son similares, pero las diferencias son suficientes para establecer que los sucesos son en realidad distintos.
desierto (Jesimón). Véase nota en 1Sa 23:19.
Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie
O, al desierto
Fuente: La Biblia de las Américas
[1] David puede de nuevo matar a Saúl; pero respeta su vida. 1 Sam 24.