Comentario de 1 Samuel 27:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
David dijo en su corazón: “Ahora bien, algún día voy a perecer por la mano de Saúl. Nada será mejor para mí que escapar de inmediato a la tierra de los filisteos, para que Saúl deje de ocuparse de mí y no me ande buscando por todo el territorio de Israel. Así escaparé de su mano.”
Año 1058 a.C.
Dijo luego David. 1Sa 16:1, 1Sa 16:13; 1Sa 23:17; 1Sa 25:30; Sal 116:11; Pro 13:12; Isa 40:27-31; Isa 51:12; Mat 14:31; Mar 4:40; 2Co 7:5.
Al fin seré muerto. 1Sa 22:5; Éxo 14:12; Núm 14:3; Pro 3:5, Pro 3:6; Isa 30:15, Isa 30:16; Lam 3:26, Lam 3:27.
a la tierra de los filisteos. 1Sa 27:10, 1Sa 27:11; 1Sa 21:10-15; 1Sa 28:1, 1Sa 28:2; 1Sa 29:2-11; 1Sa 30:1-3.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
Saúl, oyendo que David estaba en Gat, no lo busca más, 1Sa 27:1-4.
David pide morada a Aquis, 1Sa 27:5-7.
David conquista otras naciones, y persuade a Aquis que peleaba contra Judá, 1Sa 27:8-12.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
ahora seré muerto algún día por la mano de Saúl: La evidencia apunta a lo contrario (1Sa 13:14; 1Sa 23:17; 1Sa 24:20). Tal vez, David estaba deprimido. Viajó al oeste hacia la planicie costera y entró en la tierra de los filisteos.
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
LA TIERRA DE LOS FILISTEOS. Temiendo la inestabilidad de Saúl, aquí David dejó de confiar en Dios. Este capítulo registra su consecuente conducta poco ética. Se refugió entre los enemigos de Dios (1Sa 27:1), actuó de una manera no humana sin la aprobación de Dios (1Sa 27:8-11) y recurrió al engaño (1Sa 27:10-12). El inspirado escritor de esta narración cuenta sobre las acciones de David sin aprobarlas. El registro de los acontecimientos en las Escrituras no significa necesariamente que sean aprobados por Dios. Léase 1Cr 22:8 para la evaluación de Dios de la carrera de David como guerrero.
Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena
David entre los filisteos (27:1-12).
1 David se dijo: “Un día u otro voy a perecer a manos de Saúl; lo mejor será que luego me refugie en la tierra de los filisteos, para que desista Saúl de buscarme en la de Israel; así escaparé de sus manos.” 2Levantóse, pues, y pasó con los seiscientos hombres que le seguían a la tierra de Aquis, hijo de Maoc, rey de Gat. 3Quedóse con sus gentes cerca de Aquis, en Gat, cada uno con su familia. David con sus dos mujeres, Ajinoam, de Jezrael, y Abigaíl, del Carmel, mujer de Nabal. 4 Sabiendo Saúl que David había huido a Gat, no volvió a perseguirle. 5 David dijo a Aquis: “Si he hallado gracia a tus ojos, que me designen en una de las ciudades del campo un lugar donde habitar. ¿Para qué ha de habitar tu siervo en la ciudad real?” 6 Entonces le designó Aquis Siceleg, y por eso Siceleg pertenece hasta hoy a los reyes de Judá. 7El tiempo que pasó David entre los filisteos fue de un año y cuatro meses. 8David y sus gentes subían y hacían excursiones contra los guesurianos, contra los gizritas y contra los amalecitas, pues todos éstos habitaban la región, desde Telam, según se va al sur, hasta el Egipto. 9 David asolaba estas tierras, sin dejar vivos hombre ni mujer, apoderándose de ovejas, bueyes, asnos, camellos y vestidos, y se volvía a Aquis. 10Este le preguntaba: “¿A quién habéis atacado hoy?” David contestaba: “Al mediodía de Judá, al mediodía de Jerameel, al mediodía de los quíneos.” 11 David no dejaba con vida hombre ni mujer, trayéndolos a Gat por temor de que informasen contra ellos, diciendo: “Esto es lo que ha hecho David.” Así procedió todo el tiempo que estuvo en la tierra de los filisteos. 12Aquis se fiaba de David y se decía: “Se está haciendo odioso a su pueblo y será para siempre mi servidor.”
Barruntaba David que no eran sinceras las muestras de arrepentimiento de Saúl, por lo cual, temiendo caer algún día en sus manos traicionado por los de Zif o los de Qeila, y no teniendo en el desierto de Zif y de Maón provisiones suficientes para sus hombres, decidió marchar a tierra de filisteos y ponerse al servicio del rey de Aquis, con el que estuvo antes (21:11-16). En esta ocasión desciende con seiscientos hombres, doscientos más que la primera vez, “cada uno con su familia” (v.3). El texto llama a Aquis hijo de Maoc (Maaca según 1Re 2:39), detalle que no figura en el c.21, que el autor de este relato parece ignorar. Con David bajaron sus dos mujeres, Ajinoam y Abigaíl. Al cuidado de David entregó Aquis la ciudad y territorio de Siceleg, entre Gaza y Bersebá, perteneciente a la tribu de Judá y de Simeón (Jos 15:31; Jos 19:5). Con esta política creía el rey Aquis tener asegurada la frontera sudeste de su reino.
David y los suyos operaban por aquellos contornos, con golpes de mano contra los amalecitas (Jos 15:2), los guesurianos (Jos 13:2) y los gizritas, tribu desconocida. Como Jefté (Jue 11:3), David y su gente vivían de lo que les producían las algaras en países enemigos. Creía Aquis que David atacaba la tierra de Israel; en realidad, hacía sus incursiones contra las tribus que habitaban en el desierto entre Palestina y Egipto. En el texto se distinguen tres regiones en el sur de Palestina: 1) el negueb de Judá (2Sa 24:7); 2) el negueb de Jerameel, al sudeste de Bersebá, y 3) el negueb de los quíneos, que vivían mezclados con los amalecitas, siendo, sin embargo, aliados de los israelitas (2Sa 15:4-6). Equívoca era la situación de David, y gracias a su habilidad pudo mantenerla por largo tiempo. El autor sagrado refiere lo que la historia narraba acerca de la actividad de David en tierra de filisteos, sin emitir juicio alguno sobre la moralidad de sus actos,
Fuente: Biblia Comentada
por la mano de Saúl. En contraste directo con las palabras de Saúl de que David prevalecería (1Sa 26:25), David creía que Saúl finalmente lo mataría. Esta ansiedad y el temor que cayeron sobre él explican las acciones de David en este capítulo. Dios le había mandado que se quedara en Judá (1Sa 22:5), pero tuvo miedo y buscó otra vez protección entre los enemigos filisteos de Israel (cp. 1Sa 21:10-15).
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
La tercera sección principal de Samuel relata la constante caída de Saúl y la selección y preparación de David para el reino. El capítulo 1Sa 16:1-23 comienza con Samuel llorando por Saúl como se lloraría por los muertos. La muerte de Saúl (1Sa 31:1-13) pone fin a esta última división del libro.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
1Sa 27:1-12; 1Sa 28:1-25; 1Sa 29:1-11; 1Sa 30:1-31 : La llegada de David a territorio filisteo marca el fin de la persecución de Saúl y el comienzo de una situación transitoria, un tanto ambigua y particularmente incómoda para David, que se convierte en aliado y vasallo de los filisteos que, sin embargo, no acaban de fiarse de él.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
David y el rey Aquis. Los recientes episodios en que casi fue capturado por Saúl, fueron para David prueba de que no podía seguir evitando indefinidamente su captura y muerte. Su banda de 600 hombres no podía seguir escondida por mucho más tiempo. Podemos dar por sentado que no hubieran sido recibidos por ningún país neutral ni por ningún aliado de Saúl. La única esperanza de David era simular ser un aliado de los enemigos de Saúl, los filisteos. Es así que regresó a Gat, que antes había visitado brevemente (21:10-15). Esta vez contó con el respeto total de Aquis, el rey filisteo, y le fue dado un lugar donde establecerse, la ciudad de Siclag. Podemos ver que Dios estaba al mando aun en esta decisión filistea. Siclag estaba situada cerca de la frontera israelita (ver mapa, p. 252), y Aquis esperaba que David atacara a los israelitas en Judá. Pero Siclag también estaba cerca de otra frontera; al sur de Siclag vivían varias tribus que eran enemigas tanto de Israel como de los filisteos. Esto le dio a David la oportunidad de beneficiar al pueblo de Judá, atacando a sus enemigos y, a la vez, engañar a Aquis. Aquis podía ver por sí mismo los botines de guerra, pero no podía saber de dónde provenían. También David se beneficiaba, porque estos botines de guerra suplían las necesidades de comida y pertrechos.
Es notable la habilidad de David de aprovechar una oportunidad así. Desde una perspectiva cristiana, no podemos admirar su engaño ni su masacre de hombres y mujeres. Este pasaje no está, por supuesto, recomendando el engaño y la crueldad. Básicamente, muestra cuán desesperada era la situación de David, una situación creada por Saúl. También muestra la determinación de David de no hacer nada que pudiera perjudicar a su propio pueblo, sino hacer todo lo posible para ayudarlo. Su primer deber era hacia Israel, y no sentía ninguna obligación hacia los enemigos de Israel.
Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno
27.1-3 Por segunda vez David buscó refugio de Saúl en el territorio filisteo (21.10-15). El que alguna vez fuera el gran conquistador de filisteos, ahora tenía permiso de vivir bajo la protección del rey Aquis de Gat. Antes, David había fingido ser demente delante de este rey. Era evidente de que Aquis había olvidado el incidente o lo pasó por alto a la luz de la actual situación de David. Sin duda, Aquis sabía de la separación entre Saúl y David y se sintió muy contento de proteger al traidor israelita. En respuesta, Aquis esperaba apoyo militar de David y de sus seiscientos hombres. David fortaleció aún más su posición con Aquis al hacerle creer que dirigía redadas sobre Israel y al fingir lealtad al gobernante filisteo.27.4 Finalmente Saúl dejó de perseguir a David. Su ejército no era lo bastante fuerte para invadir el territorio filisteo solo para buscar a un hombre. Además, la amenaza inminente del trono de Saúl desaparecía mientras David permaneciera fuera del país.27.5-7 Gat era una de las cinco ciudades capitales de Filistea y Aquis era uno de los cinco gobernantes. Quizás David pensó en dejar esta ciudad real para evitar posibles escaramuzas o ataques a su familia. Además, también pudo haber querido escapar a los escrutinios cerrados de los oficiales filisteos. Aquis permitió que David se trasladara a Siclag, donde vivió hasta la muerte de Saúl (2Sa 2:1).27.8, 9 Es probable que David condujera estas redadas al estilo de guerrilla debido a que estas tres tribus se conocían por sus ataques sorpresivos y su trato cruel a la gente inocente. Estas tribus del desierto no solo eran un peligro para los filisteos, sino sobre todo para los israelitas, el pueblo al que algún día David gobernaría.27.10-12 ¿Actuaba mal David al informar falsamente sus actividades a Aquis? Sin duda David mentía, pero quizás sentía que su estrategia estaba justificada en un tiempo de guerra contra un enemigo pagano. David sabía que algún día sería rey de Israel. Los filisteos seguirían siendo sus enemigos, pero este era un excelente lugar para esconderse de Saúl. Cuando Aquis pidió a David que entrara en guerra contra Israel, David estuvo de acuerdo, fingiendo una vez más lealtad a los filisteos (28.1ss). Si habría peleado o no con el ejército de Saúl, no podemos saberlo, pero sí estamos seguros de que su máxima lealtad era hacia Dios y no hacia Aquis o Saúl.
Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir
REFERENCIAS CRUZADAS
a 1396 1Sa 19:18; 1Sa 22:1; 1Sa 22:5
b 1397 1Sa 28:1; 1Sa 29:2
c 1398 1Sa 18:29; 1Sa 23:23
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
filisteos. Véase coment. en 4:1. Reconociendo la inconstancia de Saúl, David y sus hombres vuelven a vivir entre los filisteos (cp. 21:10– 15). Esta vez los filisteos les dan refugio, posiblemente con la esperanza de que si empezaba otra guerra con Saúl, la amistad con David les sería útil.
Fuente: La Biblia de las Américas
David no confió en la bendición de Saúl (1Sa 26:25), sino que se escondió de Saúl fuera del territorio israelita.
Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie
Lit., dijo en su corazón
Lit., que de seguro yo escape
O, perderá la esperanza
Fuente: La Biblia de las Américas
[3] David huye de Saúl y planea una serie de estratagemas para desestabilizar a los filisteos, haciendo alianza con Aquis, su protector.