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Comentario de 1 Samuel 30:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de 1 Samuel 30:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Cuando David y sus hombres llegaron a Siclag al tercer día, los amalequitas habían hecho una incursión en el Néguev y en Siclag. Habían atacado Siclag y la habían incendiado.

vinieron a Siclag. 1Sa 29:11; 2Sa 1:2.

los de Amalec. 1Sa 15:7; 1Sa 27:8-10; Gén 24:62; Jos 11:6.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

Los amalecitas saquean Siclag, 1Sa 30:1-3.

David pide consejo, es animado por Dios para perseguirlos, 1Sa 30:4-10.

por medio de un siervo egipcio es llevado a sus enemigos, y recobra todo el saqueo, 1Sa 30:11-21.

David pelea y otros guardan sus pertenencias, 1Sa 30:22-25.

Envía presentes a sus amigos, 1Sa 30:26-31.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

El ataque en Siclag tomó lugar hacia el tercer día después que David y sus hombres dejaron el ejército filisteo en Afec. Los amalecitas eran un pueblo nómada que rodeaba el Neguev, la tierra al sur del collado (Núm 13:29). Por su ataque a los israelitas después del éxodo de Egipto (Éxo 17:8-13), ellos estaban bajo el juicio divino (Deu 25:19).

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

David en Siceleg (30:1-5).
1 Cuando al tercer día llegó David con sus hombres a Siceleg, los amalecitas habían irrumpido contra el Negueb y contra Siceleg y la habían tomado e incendiado. 2Habían apresado a las mujeres y a todos los que allí estaban, pequeños y grandes, pero sin matar a nadie, y, llevándoselos, se habían puesto en camino. 3Cuando llegaron David y sus gentes a la ciudad y vieron que había sido quemada y que sus mujeres, hijos e hijas habían sido llevados cautivos, 4alzaron la voz y lloraron hasta más no poder. 5 Habían sido llevadas las dos mujeres de David, Aji-noam, de Jezrael, y Abigaíl, del Carmel, mujer de Nabal.

Tres días emplearon David y sus gentes en regresar a Siceleg. ¡Cuál no fue su asombro al encontrar la ciudad convertida en montón de escombros y cenizas y despoblada! Los amalecitas (27:8), como represalia de las razzias de David, aprovecharon su ausencia para vengarse.

David persigue a los amalecitas (30:6-20).
6 David se vio muy angustiado, pues la gente hablaba de lapidarle, ya que todos estaban muy amargados, cada uno por sus hijos y sus hijas. Pero David se confortó en Yahvé, su Dios. 7Dijo, pues, al sacerdote Abiatar, hijo de Ajimelec: “Trae el efod.” Aplicó Abiatar el efod, 8 y David consultó a Yahvé, diciendo: “¿He de perseguir a esa banda? ¿La alcanzaré?” Yahvé respondió: “Persigúela, porque de cierto la alcanzarás y recobrarás.” 9 Púsose David en marcha con los seiscientos hombres que le seguían. Cuando llegaron al torrente de Besor, doscientos quedaron sin pasar más allá, rezagados por la fatiga. 10 David continuó la persecución con cuatrocientos hombres, n Encontraron en el campo a un egipcio, que llevaron a David; 12 diéronle pan que comiera y agua que bebiera y un trozo de torta de higos secos y un racimo de pasas. Una vez que con el alimento se recobró, pues había estado tres días y tres noches sin comer ni beber, 13 le preguntó David: “¿De quién y de dónde eres tú?” El respondió: “Soy un esclavo egipcio al servicio de un amalecita, y hace tres días me abandonó mi amo porque enfermé. 14 Habíamos hecho una incursión en el Negueb de Queret y en el de Judá y en el Negueb de Caleb, y hemos incendiado Siceleg.”15 David le preguntó: “¿Quieres guiarme hacia donde está la banda?” El le respondió: “Júrame por Dios que no me matarás ni me entregarás a mi amo, y te guiaré a donde está la banda.” 16 Guiólos, y vieron que estaban los amalecitas esparcidos por todo el campo, comiendo, bebiendo y bailando, pues era muy grande el botín que habían tomado en la tierra de los filisteos y en la de Judá.17 David los batió desde la aurora hasta la tarde, y no escapó ninguno de ellos, fuera de cuatrocientos mozos, que huyeron montados en camellos. 18 David recobró cuanto los amalecitas se llevaran y rescató a sus dos mujeres. 19No faltó nadie, ni chico ni grande, ni niño ni niña, ni nada del botín y de cuanto se habían llevado. David lo recobró todo; 20 y, tomando el ganado mayor y menor, se pusieron en marcha delante de él, diciendo: “Este es el botín de David.”

La impresión que causó la ciudad fue tal, que algunos de los partidarios de David hablaron de apedrearlo, acusándolo de imprevisión al abandonar la ciudad y no dejar en ella guarnición alguna. David reaccionó inmediatamente, decidiendo vengar la afrenta; pero antes quiso conocer la voluntad de Yahvé por medio del efod, que tenía el sacerdote Abiatar. Doscientos soldados no se sintieron con ánimo para continuar, quedando apostados en las cercanías del torrente, no identificado, de Besor. Dejamos dicho que Negueb es la región meridional de Palestina. Los queretianos estaban emparentados con los filisteos, eligiendo David de entre ellos parte de su guardia personal (2Sa 8:18; 2Sa 15:18). Llamense queretianos por ser originarios de Creta. Su Negueb se hallaba cerca de Rafa. El Negueb de Judá y de Caleb se extendía al sur de Hebrón (Jos 14:6-16; Jos 15:2-4; Jos 15:13-19). Guiado David por el egipcio, cayó de improviso Sobre la banda, batiéndola completamente, Cree Schulz que el término neshef (aurora) debe entenderse del crepúsculo vespertino en cuyo caso la batalla duró escasas horas, desde la puesta del sol hasta las primeras horas de la noche.

Regreso a Siceleg (Jos 30:21-31).
21Llegó David a los doscientos hombres que, fatigados, no habían podido seguirle y se quedaron junto al torrente de Besor. Salieron éstos al encuentro de David y de los que venían con él, y David se acercó a ellos y los saludó amistosamente. 22Pero lo peor de cuanto de malo había en la tropa de David se puso a decir: “Pues que no han venido con nosotros, no les daremos parte del botín que hemos cogido; que coja cada uno su mujer y sus hijos y se los lleve y se vayan.” 23Pero David dijo: “No hagáis eso después de lo que nos ha dado Yahvé; porque él nos ha guardado y ha puesto en nuestras manos la banda que vino contra nosotros. 24Eso, ni oírse siquiera. La parte debe ser la misma para el que combate y para el que custodia el bagaje. Todos partirán por igual.” 25Y así se hizo aquel día y en lo sucesivo, quedando esto como ley y norma, que todavía se observa. 26 De vuelta a Siceleg, David mandó parte del botín a los ancianos de Judá, diciendo: “Ahí va para vosotros un presente del botín de los enemigos de Yahvé,” 27Mandó a los de Betul, a los de Ramat del Negueb, a los de Jatir, 28 a los de Arara, a los de Sifamot, a los de Estamoa, 29a los del Carmel, a los de las ciudades de los jeramelitas, a los de las ciudades de los quenitas, 30a los de Jorma, a los de Borasán, a los de Atac, 31a los de Hebrón y a los de todos los lugares por donde David y sus gentes habían estado.

Victorioso y llevando consigo todo cuanto habían arrebatado los amalecitas, llegó David al torrente Besor. Los que habían ido en persecución del enemigo negaban a los que se quedaron en el mencionado torrente el derecho de participar en el botín; con sus mujeres e hijos tenían bastante. El incidente podía tener graves consecuencias y dividir en dos bandos el ejército de David. Por lo mismo, zanja en seguida David la cuestión, diciendo: “Eso, ni oírse siquiera.” La Ley mandaba que el botín se repartiese por igual entre los que habían combatido y los que habíanse quedado en retaguardia (Num 31:27; Jos 22:8). Además, los que quedaron en Besor viéronse en la imposibilidad de seguir por haber recorrido en los tres días anteriores un trayecto de unos cien kilómetros (desde Afee a Siceleg). De este botín mandó a los ancianos de Judá para congraciarse con ellos. Cita el texto a continuación una lista de ciudades que se encuentran al sur de Hebrón, y de las cuales se hace mención en Josué, c.15 y 19.

Fuente: Biblia Comentada

Siclag. Lugar de residencia temporal de David y sus seiscientos hombres, Siclag estaba situada en el Neguev y fue dada a David por Aquís, rey de Gat (1Sa 27:6). David la empleó como base desde la que emprendía incursiones contra las tribus vecinas (1Sa 27:8-11). los de Amalec. Cosechando las consecuencias del fracaso de Saúl para destruir totalmente a los amalecitas (1Sa 15:1-35) y de las incursiones de David contra ellos (1Sa 27:8), David y sus hombres fueron víctimas de una incursión victoriosa de los amalecitas en la que éstos se llevaron cautivas a todas sus mujeres y se adueñaron de todos sus ganados antes de quemar Siclag, su ciudad.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

La tercera sección principal de Samuel relata la constante caída de Saúl y la selección y preparación de David para el reino. El capítulo 1Sa 16:1-23 comienza con Samuel llorando por Saúl como se lloraría por los muertos. La muerte de Saúl (1Sa 31:1-13) pone fin a esta última división del libro.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

David derrota a los amalequitas. La narración sigue a David hacia el sur, de vuelta a su cuartel en Siclag, y deja a un lado el relato de la batalla de Gilboa hasta el cap. 31. Parte del propósito del escritor al dar tantos detalles es enfatizar que David y sus hombres se encontraban a muchos km. del ejército filisteo cuando se libró la batalla. Fácilmente podemos imaginarnos que los enemigos de David más adelante hicieron correr el falso rumor de que David y sus hombres habían ayudado a los filisteos a derrotar al ejército de Saúl. Por el contrario, este capítulo muestra a David atacando a los amalequitas, enemigos de Israel, mientras se libraba la batalla entre Saúl y los filisteos.

Otro aspecto importante de este relato es que el enemigo es Amalec. El que Saúl no eliminara a este pueblo, que había representado por mucho tiempo una amenaza para Israel, ha sido registrado en el cap. 15. Fue la causa del rechazo de Saúl por parte del Señor. Ahora en el cap. 30, se describe a David haciendo lo que Saúl debió haber hecho.

Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno

30.6 Al enfrentarse a la tragedia de haber perdido a sus familias, los soldados de David comenzaron a volverse contra él e incluso hasta llegaron a hablar de matarlo. En vez de planear un rescate, buscaron a alguien que culpar. Pero David encontró su fortaleza en Dios y comenzó a buscar una solución, y no un chivo expiatorio. Cuando se enfrente con problemas, recuerde que no ayuda en nada buscar a quién culpar ni criticar. En su lugar, considere cómo puede ayudar a encontrar una solución.30.7 David no podía ir al tabernáculo a pedirle al Señor que lo guiara porque estaba en territorio de Saúl. De ahí que pidiera el efod, el único objeto relacionado con el tabernáculo que poseía. En la presencia del sacerdote y de esta prenda sacerdotal, pidió a Dios su dirección. Cuando David pidió el efod, le pedía al sumo sacerdote que le llevara el Urim y el Tumim, que se guardaba en un saquito que estaba unido al efod. Solo el sumo sacerdote podía llevar y utilizar el Urim y el Tumim. (Si desea más información sobre el efod y su contenido, véase la nota a Exo 39:1-21.)30.11-15 Los amalecitas dejaron cruelmente a este esclavo para que muriera, pero Dios lo usó para guiar a David y a sus hombres al campamento amalecita. David y sus hombres trataron al joven con bondad y él respondió a esta bondad guiándolos al enemigo. Trate a los que encuentre con respeto y dignidad sin importar cuán insignificantes parezcan ser. Nunca sabrá cómo Dios los usará para ayudarlo o para perseguirlo, dependiendo de cómo les responda.30.24, 25 David decretó una ley para que los que guardaran el bagaje o provisiones se trataran igual que los que luchaban en la batalla. En la actualidad se requiere de varias personas para proporcionar los servicios de apoyo necesarios para cada uno de los soldados en batalla. En la iglesia y en otras organizaciones, debemos tratar a quienes nos dan servicios de apoyo de la misma manera que a los que están en la primera línea. Sin contadores, secretarias, maestros, ni administradores, los que están en el ministerio público no llevarían a cabo su trabajo. ¿Está en la línea del frente? No se olvide de quienes lo apoyan. ¿Está en el grupo de apoyo? Esté consciente de que su puesto, aun cuando sea un poco menos encantador o entusiasta, es vital para el trabajo de todo el grupo.

Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir

REFERENCIAS CRUZADAS

a 1486 Jos 15:31; 1Sa 27:6

b 1487 Gén 36:12; Éxo 17:14; 1Sa 15:2; 1Sa 27:8

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

amalecitas. Véase coment. en 15:2. La historia cambia de tema en medio de una batalla clave entre los israelitas y los filisteos para describir las hazañas de David contra los amalecitas. El éxito de David contra los amalecitas y su habilidad para gobernar como rey se contrasta con el fracaso de Saúl contra los mismos (v. 15:3, 9, 20, 26 y 28:18) y por tanto, su incapacidad como rey.

Fuente: La Biblia de las Américas

Los amalecitas, a quienes Saúl no pudo destruir del todo (1Sa 15:2-3; 1Sa 15:10-19), continuaban siendo una maldición para los israelitas.

el Neguev; cp. 1Sa 27:10.

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

I.e., región del sur

Lit., herido

Fuente: La Biblia de las Américas

[.] David parece aniquilado, pero lo levanta su total confianza en Dios (6). Tendrán igual parte los que combaten y los que cuidan el equipaje (24). David propugna la solidaridad entre los combatientes todos compartirán el botín, en vez de pagar a cada uno según el resultado de sus esfuerzos. No acepta la división que se hace a veces entre nosotros, entre los que sirven y . Este concepto de solidaridad social es el mismo que anima toda la legislación del Deuteronomio.

Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana