Biblia

Comentario de 2 Crónicas 1:6 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Comentario de 2 Crónicas 1:6 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Salomón fue allí, ante Jehovah, al altar de bronce que estaba en el tabernáculo de reunión, y ofreció sobre él 1.000 holocaustos.

mil holocaustos. 1Re 3:4; 1Re 8:63; 1Cr 29:21; Isa 40:16.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

Subió: La veneración de Salomón en Gabaón aseguró el pacto que ligaba a Dios con la dinastía davídica (1Cr 17:7-14) y demostró que Salomón aceptaba las responsabilidades religiosas de su cargo (v. 2Cr 1:3). Salomón fue designado vice-regente por su padre dos años antes (1Cr 23:1). Él fue aclamado como rey («le dieron por segunda vez la investidura del reino») en un servicio de unción y aclamación pública (1Cr 29:21-23) y ahora su selección como el heredero davídico era aprobada por toda la comunidad, de acuerdo con el precedente ya establecido (1Sa 10:1, 1Cr 29:24, 1Cr 29:25; 1Cr 11:14, 1Cr 11:15; 1Cr 16:13; 2Sa 5:3; 1Cr 11:1-3; 1Cr 12:38-40).

 EN PROFUNDIDAD

El templo de Salomón

El templo de Salomón era el primero de los tres templos que Israel construyó en su larga historia. David quería construirlo, pero como hombre de guerra, no estaba calificado para construir un lugar sagrado. Por lo tanto, con los planos que Dios le dio a David y que este último le traspasó, el rey Salomón construyó la casa de Dios. Tal como Dios lo instruyó, Salomón lo construyó en el monte Moriah, justo al norte de al antigua ciudad de David. Salomón quería construir un templo digno de ser el centro de adoración para toda una nación, por lo tanto utilizó solo los mejores maestros y materiales. Los materiales incluyeron madera de cedro y sándalo, oro y plata, piedra tallada y lino fino. La mayoría de las vigas, postes, muros y puertas se recubrieron con oro, se decoraron con tallados en palmeras, guirnaldas y querubines. El Lugar Santísimo estaba recubierto con veintitrés toneladas de oro fino. En esta habitación, dos querubines gigantes de oro, con alas de siete pies y medio (aproximadamente dos metros) se extendían sobre el arca del pacto. Un velo carmesí y de lino fino separaba el Lugar Santísimo del santuario. El mobiliario incluía diez candeleros de oro, diez mesas y cien tazones de oro. Solo los artesanos más hábiles trabajaron en estos detalles. El templo tenía sesenta codos de largo y veinte codos de ancho o noventa por treinta pies (27 por 9 m).

Los trabajadores de Salomón tardaron siete años en completar esta gran edificación y las estructuras terminadas deslumbraban a todos los que las veían. A pesar de toda su belleza, Salomón sabía que ninguna construcción hecha a mano podría contener a Dios, tal como el mismo cielo no lo podía contener (2Cr 6:18). El templo sirvió principalmente como recordatorio del pacto de Dios. Para todos los que fueron y lo adoraron allí, Dios ofreció su prometida presencia. Sin embargo, el templo no era garantía de su presencia. Dios prometió vivir entre los israelitas para siempre y el templo era la denominada «morada» de Dios, pero para que el Dios Sagrado viviese entre su pueblo, tenían que permanecer fiel a Él. Desgraciadamente no lo hicieron y, en consecuencia, el templo fue saqueado y destruido, al igual que el segundo y tercer templo que se construyó con posterioridad.

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

REFERENCIAS CRUZADAS

r 18 1Re 3:4

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

subió… allá… Prob., el hecho de que Salomón acudiera a Gabaón, se debe a que el altar de bronce era el objeto legalmente establecido para ofrecer holocaustos a Dios; una muestra más de la sumisión del rey Salomón a la Ley divina en aquellos días (sobre todo teniendo en cuenta que el arca del pacto ya estaba en Jerusalén, y que David ya había edificado un altar en la era de Arauna el jebuseo).

Fuente: Biblia Textual IV Edición

Lit. al Altar de bronce delante de YHVH, que estaba en la Tienda de Reunión.

1.6 El hecho de que Salomón acudiera a Gabaón, se debe a que el Altar de bronce era el objeto legalment e establecido para ofrecer holocaustos a Dios. Desde el punto de vista del cronista, es una muestra más de la sumisión del rey Salomón a la Ley divina (sobre todo teniendo en cuenta que el Arca del Pacto ya estaba en Jerusalem, y que David ya había edificado un altar en la era de Arauna el jebuseo).

Fuente: La Biblia Textual III Edición