Comentario de 2 Samuel 13:36 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
Y sucedió que cuando él acabó de hablar, he aquí que los hijos del rey llegaron; y alzando la voz, lloraron. También el rey y todos sus servidores lloraron muy amargamente.
con muy grandes lamentos. 2Sa 13:15; 2Sa 12:21; 2Sa 18:33.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
lloraron: La fiesta se convirtió en lamento. La violación de una hija llevó al asesinato de un hijo. La desintegración de la familia de David continuó. Los hijos y los siervos lloraron. David también.
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
EL MISMO REY Y TODOS SUS SIERVOS LLORARON CON MUY GRANDES LAMENTOS.
Después que Absalón mató a Amnón, David estaba desconsolado. La angustia de David como resultado del castigo de Dios no tiene paralelo en la historia bíblica. Dios permitió que el pecado y Satanás le causaran gran sufrimiento. Aunque David fue perdonado por Dios y no sufrió castigo eterno por su pecado (véase 2Sa 12:13, nota), las consecuencias temporales, tanto naturales como divinas, continuaron sin disminuir hasta su muerte. La conducta de Absalón y Amnón fue sólo el principio del mal que Dios levantó contra David (2Sa 12:11) porque él había menospreciado a Dios y a su Palabra al asesinar cruelmente a Urías a fin de ocultar su pecado con Betsabé (2Sa 12:9-10).
Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena
Lit., con muy gran lamento